Enfermedades
Cardiacas y Cardiovasculares Preguntas Frecuentes ¿Qué
son las enfermedades cardiacas y cardiovasculares? Aunque
con frecuencia se piensa que son el mismo padecimiento, las enfermedades cardiacas
y cardiovasculares son distintas e involucran a diferentes partes del cuerpo.
La enfermedad
cardiaca se refiere únicamente a las enfermedades del corazón y
del sistema de vasos sanguíneos del corazón. La
enfermedad cardiovascular se refiere a las enfermedades del corazón y a
las enfermedades del sistema de vasos sanguíneos (arterias, capilares,
venas) de todo el organismo, tales como el cerebro, las piernas y los pulmones.
"Cardio" se refiere al corazón y "vascular" al sistema
de vasos sanguíneos. El
corazón es un músculo fuerte que actúa como bomba y es un
poco más grande que el puño. Bombea sangre continuamente a través
del sistema circulatorio, que es la red de tubos elásticos que permiten
que la sangre fluya por todo el organismo. El sistema circulatorio comprende dos
órganos principales, el corazón y los pulmones, así como
los vasos sanguíneos (arterias, capilares y venas.) Las arterias y capilares
transportan la sangre, rica en oxígeno y nutrientes, del corazón
y los pulmones a todas las partes del cuerpo. Las venas regresan la sangre, reducida
en oxígeno y nutrientes, al corazón y los pulmones. Los problemas
del corazón y los vasos sanguíneos no suceden rápidamente.
Con el tiempo, las arterias que llevan la sangre al corazón y al cerebro
pueden obstruirse, debido a la acumulación de células, grasa y colesterol
(placa.) La disminución en el flujo de sangre al corazón debido
a obstrucciones en las arterias ocasiona ataques cardiacos. La falta de flujo
de sangre al cerebro ocasionada por un coágulo de sangre o una hemorragia
en el cerebro debido a la rotura de los vasos sanguíneos es lo que ocasiona
un derrame cerebral. ¿Realmente
deben preocuparse las mujeres por las enfermedades cardiacas y cardiovasculares?
Sí.
Muchas mujeres piensan que las enfermedades cardiacas son un problema de hombres,
sin embargo, estas enfermedades afectan gravemente a las mujeres. ¿Sabía
que las enfermedades cardiacas son la primera causa de mortandad de mujeres y
hombres en los Estados Unidos? ¿Y que el derrame cerebral ocupa el tercer
lugar entre las causas de muerte de las mujeres de los Estados Unidos (el cáncer
ocupa el número dos)? Las enfermedades cardiacas afectan a mujeres de todos
los grupos étnicos, así como a mujeres que padecen de otras enfermedades,
como la diabetes. Las mujeres afroamericanas tienen más probabilidades
de morir a causa de una enfermedad cardiaca que las mujeres blancas. La edad también
es un factor de riesgo en las enfermedades cardiacas y las personas de 65 años
o más son el grupo de más rápido crecimiento en los Estados
Unidos. Las enfermedades cardiacas se están volviendo un problema cada
vez mayor para las mujeres. El
número de mujeres que mueren debido a enfermedades cardiovasculares, es
casi el doble en relación con todas las formas de cáncer combinadas.
Los hombres sufren de ataques cardiacos y derrames cerebrales con mayor frecuencia
que las mujeres. Pero, la tasa de mortandad de mujeres con enfermedades cardiovasculares
es mayor. Conforme envejecen las mujeres, especialmente después de la menopausia,
éstas se encuentran en mayor riesgo de padecer de una enfermedad cardiovascular.
Se cree que los menores niveles de estrógeno durante y después de
la menopausia aumentan este riesgo. La menopausia temprana, natural o quirúrgica,
puede duplicar el riesgo de que la mujer desarrolle la enfermedad cardiaca coronaria
(véase la siguiente pregunta para su definición.) Las mujeres jóvenes
también están en riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares
si fuman o tienen hipertensión sanguínea, diabetes, niveles de colesterol
altos y antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares en edades tempranas.
Las mujeres con enfermedad cardiaca congénita (nacieron con una disfunción
en el corazón) tienen un riesgo mayor de tener un bebé con una disfunción
en el corazón. ¿Cuáles
son los diferentes tipos de enfermedades cardiacas y cardiovasculares? Hay
muchos tipos de enfermedades cardiacas y cardiovasculares, y la siguiente es una
descripción de las más comunes. El Centro Nacional de Información
sobre la Salud de la Mujer (NWHIC por sus siglas en inglés) ha proporcionado
vínculos al inicio de estas preguntas frecuentes y, también al final,
para obtener información adicional. Aterosclerosis.
La aterosclerosis es un tipo de arteriosclerosis (o adelgazamiento y endurecimiento
de las arterias.) Conforme envejecemos, podría ocurrir espontáneamente
cierto endurecimiento de las arterias. Cuando una persona padece de aterosclerosis,
las paredes internas de las arterias se estrechan más debido a la acumulación
de placa. La placa es el resultado de depósitos de grasa, colesterol y
otras sustancias. Se forman coágulos de sangre que obstruyen el flujo sanguíneo;
esto puede provocar ataques cardiacos y derrames cerebrales. El colesterol elevado
en la sangre, fumar, la hipertensión sanguínea, la diabetes, la
obesidad y no ser físicamente activo, le colocan en un riesgo mayor de
padecer de aterosclerosis. Enfermedad
cardiaca coronaria (o enfermedad de las arterias coronarias.) La enfermedad cardiaca
coronaria, la forma más común de enfermedad cardiaca, afecta los
vasos sanguíneos (o las arterias coronarias) del corazón. Ocasiona
angina de pecho (dolor de pecho) y ataques cardiacos. Las mujeres mayores de 40
años tienen más riesgo de sufrir esta enfermedad porque los problemas
relacionados con el corazón tienden a incrementarse con la edad. Y, las
mujeres afroamericanas tienen más probabilidades de morir a causa de una
enfermedad cardiaca que las mujeres blancas. La buena noticia es que usted puede
hacer algo al respecto para prevenir esta enfermedad. La hipertensión sanguínea
y el colesterol elevado, fumar, la obesidad y no ser físicamente activo,
le colocan en un riesgo mayor de sufrir una enfermedad cardiaca coronaria. Angina
de pecho. Un dolor o molestia en el pecho que ocurre cuando alguna parte del corazón
no recibe suficiente sangre. Sensación de presión o dolor, como
si algo lo apretara, a menudo en el pecho, debajo del esternón, pero en
algunas ocasiones también ocurre en los hombros, brazos, cuello, mandíbula
o espalda. El factor más común que provoca la angina de pecho es
el esfuerzo físico. Otros factores pueden ser el estrés emocional,
el frío o calor excesivo, el alcohol y fumar. La angina de pecho raras
veces ocasiona daños permanentes en el corazón, tal como lo hace
un ataque cardiaco. El ataque cardiaco ocurre cuando el flujo sanguíneo
que va a alguna parte del corazón se suspende súbita y permanentemente.
Derrame
cerebral. La falta de flujo de sangre al cerebro ocasionada por un coágulo
de sangre o una hemorragia en el cerebro debido a la rotura de los vasos sanguíneos
es lo que ocasiona un derrame cerebral. Sin un buen suministro de sangre, las
células cerebrales no pueden obtener suficiente oxígeno y comienzan
a morir. Usted también puede tener lo que algunas veces se denomina"derrame
cerebral de poca amplitud" o un ataque isquémico transitorio (AIT),
en el cual no resulta dañado el cerebro. Pero aun cuando estos ataques
no dañen el cerebro, los AIT son graves y pueden ponerlo en un riesgo mayor
de sufrir un derrame cerebral total. No controlar la hipertensión, fumar
y la diabetes incrementan el riesgo de sufrir un derrame cerebral. Presión
sanguínea elevada (o hipertensión.) Existen maneras para medir la
presión sanguínea y medicamentos para tratar la hipertensión
(disminuyen esta presión.) La lectura de la presión sanguínea
mide la fuerza de la sangre bombeada desde el corazón, contra las paredes
de los vasos sanguíneos. Para leer la presión sanguínea se
usan dos números: un número más alto, la presión sistólica,
o la presión de la sangre en los vasos mientras el corazón late,
y un número más bajo, la presión diastólica, o la
presión de la sangre entre cada latido del corazón (cuando el corazón
está en descanso.) Aunque la lectura promedio de la presión sanguínea
para los adultos es 120/80, una lectura ligeramente mayor o menor (en cualquiera
de los números) podría no ser un problema. Se hace un diagnóstico
de hipertensión sanguínea cuando la lectura excede constantemente
140/90. Con frecuencia se le denomina asesina "silenciosa" porque normalmente
no hay señales o síntomas. La hipertensión sanguínea
puede ocasionar insuficiencia cardiaca en las mujeres, y también puede
provocar un derrame cerebral, insuficiencia renal y otros problemas de salud.
Más de la mitad de todas las mujeres mayores de 55 años padecen
de esta enfermedad grave. Y es más común y más grave en las
mujeres afroamericanas. Consulte a su médico y pida que le midan la presión
sanguínea con regularidad. Si usted tiene hipertensión sanguínea,
la dieta, el ejercicio y los medicamentos pueden ayudarle a disminuir y controlar
su presión sanguínea. Insuficiencia
cardiaca. La insuficiencia cardiaca significa que el corazón no es capaz
de bombear sangre al organismo tan bien como debería hacerlo. NO significa
que el corazón se detiene literalmente. La insuficiencia cardiaca se desarrolla
lentamente, y puede tener un impacto importante en la vida de la persona y en
su capacidad para realizar actividades cotidianas como vestirse, bañarse
y desplazarse. Insuficiencia
cardiaca congestiva es un término usado frecuentemente para describir la
insuficiencia cardiaca. Pero la congestión, o la acumulación de
líquidos, es solamente un síntoma de insuficiencia cardiaca y no
la padecen todas las personas que tienen la insuficiencia cardiaca. Existen dos
categorías principales de insuficiencia cardiaca, sistólica y diastólica,
y dentro de cada categoría, los síntomas pueden ser distintos de
persona a persona. La insuficiencia cardiaca sistólica ocurre cuando disminuye
la capacidad del corazón para bombear sangre. El corazón no puede
enviar suficiente sangre al sistema circulatorio, lo que ocasiona que la sangre
que va al corazón desde los pulmones regrese y gotee líquido en
los pulmones (llamada congestión pulmonar.) La insuficiencia cardiaca diastólica
ocurre cuando el corazón tiene dificultades para relajarse o descansar.
El músculo del corazón se entumece y no puede llenarse de sangre,
lo que ocasiona que el líquido se acumule (con más frecuencia en
los pies, tobillos y piernas) y tenga lugar la congestión pulmonar. Consulte
a su médico de inmediato si experimenta alguno de los síntomas de
insuficiencia cardiaca. Existen medicamentos para tratar la insuficiencia cardiaca.
Llevar una dieta sana y hacer ejercicio con regularidad puede disminuir el riesgo
de padecer de una insuficiencia cardiaca. ¿Qué
factores incrementan las probabilidades de que sufra enfermedades cardiacas y
cardiovasculares? Muchos
factores pueden poner a una mujer en riesgo de sufrir enfermedades cardiacas y
cardiovasculares. Mientras más factores de riesgo (o elementos que incrementen
el riesgo) tenga una mujer, mayores serán las probabilidades de que desarrollará
una enfermedad cardiaca o cardiovascular. Existen algunos factores que usted no
puede controlar, tales como la edad, los antecedentes médicos familiares
y el origen étnico. Pero usted puede hacer algo con respecto a los tres
principales factores de riesgo de las enfermedades cardiacas y cardiovasculares:
fumar, hipertensión sanguínea y nivel alto de colesterol. Dejar
de fumar reducirá el riesgo y usted puede obtener ayuda para dejar de hacerlo
a través de grupos de apoyo, programas especiales para modificar el comportamiento
y medicamentos. La hipertensión sanguínea y el colesterol elevado
en la sangre pueden controlarse con la dieta, el ejercicio y los medicamentos.
Consulte con su médico acerca de la elaboración de un plan para
la salud cardiaca y cardiovascular. Los
estudios han mostrado que la inactividad física aumenta el riesgo de las
personas de sufrir una enfermedad cardiaca o cardiovascular. Las personas que
no son activas tienen el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiacas
y cardiovasculares, en comparación con las que son más activas.
Se ha vinculado el sobrepeso en la mujer con enfermedades cardiacas coronarias,
el derrame cerebral, la insuficiencia cardiaca congestiva y la muerte debido a
causas relacionadas con el corazón. Entre más sobrepeso tenga, mayor
será su riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca. Diabetes,
referida algunas veces como altos niveles de azúcar en la sangre, es una
condición grave que aumenta el riesgo de las mujeres de sufrir enfermedades
cardiacas y cardiovasculares. Las mujeres con diabetes tienen un riesgo mayor
de tener enfermedades cardiacas y derrame cerebral que las mujeres sin diabetes.
La diabetes, la hipertensión sanguínea, el colesterol elevado y
la obesidad, a menudo van de la mano y aumentan el riesgo de sufrir enfermedades
cardiacas. Además, se ha descubierto que la diabetes duplica el riesgo
de sufrir un ataque cardiaco en las mujeres, pero no en los hombres. Respirar
el humo del tabaco durante largos periodos de tiempo, o todo el tiempo, puede
incrementar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, aunque no fume.
Las píldoras anticonceptivas de dosis reducidas de hoy en día, conllevan
un riesgo menor de sufrir enfermedades cardiacas y derrame cerebral, del que conllevaron
anteriormente las píldoras de altas dosis. Pero este no es el caso para
las mujeres que fuman o tienen hipertensión sanguínea. ¿Cómo
puedo reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas y cardiovasculares?
La actividad
física regular puede ayudarle a reducir el riesgo de sufrir estas enfermedades.
El ejercicio ayuda a las mujeres a eliminar el peso excesivo, controlar la presión
sanguínea, disminuir la necesidad de insulina de una persona diabética
y aumenta el nivel de colesterol "bueno." Algunos estudios muestran
que estar inactivo incrementa el riesgo de las enfermedades cardiacas. Para reducir
este riesgo: - Deje
de fumar, hable con su médico si necesita ayuda para dejar de fumar.
- Reduzca
el consumo de alimentos con un contenido alto de grasas saturadas y colesterol.
- Revise
los niveles de la presión sanguínea, el colesterol y de azúcar
en la sangre y manténgalos bajo control.
- Haga
ejercicio físico al menos 30 minutos diarios, la mayor parte de los días
de la semana (o todos los días)
- Baje
de peso si tiene sobrepeso y mantenga un peso saludable.
La
dieta y el ejercicio, ¿cuánta diferencia pueden tener realmente
en la salud de mi sistema cardiaco y cardiovascular? Llevar
una dieta baja en grasa saturada y colesterol, y hacer ejercicio con regularidad
son excelentes hábitos saludables que todas las mujeres deberían
seguir. Estos buenos hábitos reducirán la presión sanguínea
y mantendrán saludables los niveles de azúcar y colesterol en la
sangre. Los estudios han mostrado que la actividad física disminuye el
riesgo de las enfermedades cardiacas, la hipertensión sanguínea
y la diabetes. Las
mujeres, al igual que la mayoría de los estadounidenses, se están
volviendo más y más inactivos. Aproximadamente el 60% de las mujeres
estadounidenses no realizan la actividad física necesaria para mantener
la salud. El Secretario de Salud recomienda 30 minutos de actividad moderada casi
todos los días de la semana, de preferencia todos, para proteger el corazón
y la salud en general. Entre estas actividades se encuentran caminar a paso ligero,
andar en bicicleta y la jardinería. Usted no tiene que realizar la actividad
durante 30 minutos seguidos; puede dividirla en periodos más cortos de
al menos 10 minutos cada uno. Las mujeres que han tenido ataques cardiacos podrían
estar preocupadas por hacer ejercicio después de su recuperación.
Los estudios han mostrado que las personas que después de haber tenido
un ataque cardiaco incluyen en su vida actividades físicas con regularidad,
mejoran sus probabilidades de supervivencia. Si usted ha tenido un ataque cardiaco,
hable con su médico acerca de la elaboración de un plan de ejercicios.
¿Cómo
afecta el colesterol elevado en la sangre el riesgo de las enfermedades cardiacas
y cardiovasculares? Aproximadamente
el 25 por ciento de las mujeres estadounidenses tienen niveles de colesterol en
la sangre lo suficientemente elevados para ponerlas en riesgo de sufrir enfermedades
cardiacas. El colesterol es una sustancia parecida a la cera, que se encuentra
en todas las partes del organismo. Crea las membranas celulares, algunas hormonas
y la vitamina D. El colesterol proviene de dos fuentes: de su organismo y de los
alimentos que consume. El hígado produce todo el colesterol que el cuerpo
necesita. Consumir demasiado colesterol proveniente de alimentos de origen animal
como la carne, productos lácteos de leche entera, yema de huevo, aves y
pescado puede ocasionar que se eleve el colesterol. No obstante, la grasa saturada
contenida en su dieta es la principal responsable de que se eleve el colesterol.
El colesterol
viaja a través de la sangre en paquetes llamados lipoproteínas.
La lipoproteína de baja densidad (LBD, o LDL pos sus siglas en inglés)
y la lipoproteína de alta densidad (LAD, o HDL por sus siglas en inglés)
son dos tipos de lipoproteínas. La LBD se llama con frecuencia el tipo
de colesterol "malo" porque puede causar que se presenten acumulaciones
y obstrucciones en las arterias que llevan la sangre al corazón. La LAD
se conoce como el colesterol "bueno" porque ayuda a eliminar el colesterol
de la sangre, lo que evita acumulaciones y obstrucciones en las arterias. Entre
más elevado sea el colesterol, mayor será el riesgo de sufrir una
enfermedad cardiaca. Cuando
las mujeres cumplen 20 años, comienzan a elevarse sus niveles de colesterol
en la sangre. A partir de los 40 años, éstos aumentan repentinamente
y se incrementan hasta los 60 años. Tener sobrepeso y estar inactivo físicamente
también puede aumentar el nivel de colesterol malo (LBD) y disminuir el
nivel de colesterol bueno (LAD.) Los antecedentes familiares (los genes) también
pueden afectar la forma en que el organismo produce y maneja el colesterol. Todas
las mujeres de 20 años y más necesitan realizarse la prueba del
colesterol en la sangre. El colesterol elevado en la sangre es un factor de riesgo
importante para las enfermedades cardiacas que usted puede ayudar a controlar
con la dieta y el ejercicio (los cuales incrementarán la LAD y disminuirán
la LBD), así como dejar de fumar. En algunos casos, su médico podría
recetarle medicamentos para reducir el colesterol. Me
hice una prueba de colesterol pero no entiendo los resultados. ¿Qué
significan? Hable
con su médico acerca de los resultados de su prueba de colesterol. Las
siguientes pautas son del Programa Nacional Educativo sobre el Colesterol (NCEP
por sus siglas en inglés) del Instituto Nacional del Corazón, los
Pulmones y la Sangre, y de los Institutos Nacionales de Salud. Los niveles de
colesterol se miden en miligramos (mg) de colesterol por decilitro (dL) de sangre.
- Nivel
de colesterol total
- es recomendable un nivel de menos de 200 mg/dL. Pero incluso niveles de 200-239
mg/dL (cercanos a los límites elevados) pueden incrementar el riesgo de sufrir
enfermedades cardiacas.
| Nivel
de colesterol total | Categoría
| | Menos
de 200 mg/dL | Recomendable |
| 200
- 239 mg/dL | Cercano
a los límites elevados | | 240
mg/dL y por arriba | Elevado
| - LBD
o colesterol (malo) - un nivel de 160 mg/dL o más se considera elevado.
Trabaje con su médico para determinar el nivel de LBD que es mejor para usted.
| LBD Nivel
de colesterol | Categoría
| | Menos
de 100 mg/dL | Óptimo |
| 100-129
mg/dL | Casi
óptimo / por arriba del óptimo | | 130-159
mg/dL | Cercano
a los límites elevados | | 160-189
mg/dL | Elevado |
| 190
mg/dL y por arriba | Muy
elevado | LAD
o colesterol (bueno) - un nivel de 60 mg/dL o más es bueno y ayuda a
reducir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca. Recuerde que la LAD o colesterol
(bueno) protege contra las enfermedades cardiacas, por lo tanto, entre más LAD
se tengan, mejor. Un nivel menor a 40 mg/dL se considera bajo e incrementa el
riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas. -
Niveles
de triglicéridos - también aumentan el riesgo de sufrir enfermedades
cardiacas. Los niveles cercanos a los límites elevados (150-199 mg/dL) o superiores
(200 mg/dL o más) podrían hacer necesario un tratamiento en algunas personas.
También
puede hablar con su médico acerca de medidas para ayudar a controlar su colesterol,
como: -
hacerse
pruebas de colesterol y entender lo que significan los números; -
controlar su
peso; -
seguir
el programa de tratamiento que el médico indique (como tomar medicamentos y reducir
el consumo de alimentos altos en grasas saturadas y colesterol); -
hacer ejercicio
con regularidad (durante 30 minutos, la mayor parte de los días de la semana);
-
dejar
de fumar. Con
frecuencia, la enfermedad cardiaca no tiene síntomas, y por esta razón se le denomina
asesina "silenciosa." Sin embargo, existen algunos síntomas que pueden alertarle
sobre un posible problema. Sentir molestias en el pecho o brazo, especialmente
durante situaciones de estrés o actividad, es un síntoma clásico de enfermedad
cardiaca, y una señal de advertencia de un ataque cardiaco. También puede tener
fatiga (sin motivo), respiración entrecortada, mareo, náusea o latidos del corazón
anormales (palpitaciones.) Consulte
a su médico si cree que puede estar experimentando cualquier síntoma de enfermedad
cardiaca. Lo primero que hará su médico será un historial médico completo y le
practicará un examen físico. Existen muchas pruebas para detectar las enfermedades
cardiacas. La opción de qué prueba se realizará (y cuántas) depende de los síntomas
de la persona y los antecedentes de problemas cardiacos. Con mucha frecuencia,
el médico comienza con pruebas sencillas, las cuales pueden llevar a pruebas más
complejas. Puede ser necesario realizar más de una prueba porque cada prueba proporciona
información diferente. Las pruebas pueden ser invasivas o no invasivas.
Las pruebas invasivas implican la introducción de agujas, instrumentos o líquidos
en el cuerpo; las no invasivas se llevan a cabo sin estos métodos. Sepa
que no todas las personas experimentan las siguientes señales de alerta cuando
sufren un ataque cardiaco o derrame cerebral. Además, algunas veces estas señales
pueden desaparecer y presentarse de nuevo. Los tratamientos resultan más efectivos,
si se administran durante la primera hora inmediatamente posterior al comienzo
del ataque. ¡Si tiene alguno de estos síntomas, llame al 911 inmediatamente!
Entre
las señales del ataque cardiaco, se encuentran las siguientes:
-
Sensación
de malestar en el pecho, o de presión o dolor, como si algo lo aplastara o estrujara
o un dolor en el centro del pecho, que puede prolongarse por espacio de varios
minutos, o desaparecer y reanudarse. -
El
dolor puede extenderse a uno o ambos brazos, la espalda, la mandíbula o el estómago.
-
Sudor
frío y sensación de náusea. Al
igual que en los hombres, el síntoma de ataque cardiaco más común que experimentan
las mujeres, es un dolor o malestar en el pecho. No obstante, las mujeres tienen
un poco más de probabilidades que los hombres de experimentar otras señales de
alerta, en particular la respiración entrecortada, náusea, vómito y dolor en la
espalda o mandíbula. Entre
las señales del derrame cerebral, se encuentran las siguientes:
-
Pérdida
de sensibilidad repentina o parálisis del rostro, brazo o pierna, especialmente
en un solo lado del cuerpo. -
Confusión
repentina o dificultad para hablar o comprender frases. -
Dificultad
repentina para ver en uno o ambos ojos. -
Dificultad
repentina para caminar, mareo o falta de equilibrio o coordinación. -
Fuerte dolor
de cabeza de aparición súbita y sin explicación aparente. -
Visión
nublada o doble visión, somnolencia y náusea o vómitos. ¿Qué
son las palpitaciones o latidos del corazón "extra"? ¿Son peligrosos? Los
latidos del corazón "extra", también llamados palpitaciones o contracciones
ventriculares prematuras (CVP), ocurren cuando existe irritación en la parte
inferior de las cámaras de bombeo del corazón. Las CVP interrumpen el ritmo normal
del corazón y ocasionan latidos irregulares que pueden sentirse como un "latido
perdido" o "flip-flop" en el pecho. Esto puede ser inofensivo o puede resultar
en problemas más graves. Si
una mujer experimenta palpitaciones y otros síntomas como mareo o respiración
entrecortada, deberá informárselo al médico de inmediato. El médico hará un historial
médico completo y le practicará un examen físico, y puede ordenar que se lleven
a cabo pruebas adicionales para determinar la causa de las palpitaciones. Los
productos con cafeína (el café, golosinas en barra), el alcohol y el estrés pueden
ocasionar palpitaciones en algunas personas. Cuando una mujer está en la perimenopausia
(el período antes de la menopausia), los cambios en el nivel de las hormonas también
pueden ocasionar palpitaciones inofensivas. La
mayoría de las personas han sentido que los latidos de su corazón son muy rápidos,
palpitaciones en el pecho o notado que su corazón se salta un latido. Casi todas
también han experimentado mareos, vahídos, falta de aliento, o dolor en el pecho,
en algún momento. Aunque estas experiencias de arritmias cardiacas (un
cambio en el latido regular del corazón) pueden crear ansiedad, para la mayoría
de las personas son inofensivas. Conforme los adultos envejecen, tienen más probabilidades
de padecer de arritmias. Sólo muy pocas personas tienen arritmias que son peligrosas.
No se espante si tiene unas cuantas palpitaciones o su corazón se acelera ocasionalmente.
Si tiene preguntas acerca de su ritmo cardiaco o los síntomas, hable con su médico.
Si
ya ha tenido un ataque cardiaco, la aspirina le ayudará a reducir el riesgo de
tener otro. También ayuda a mantener abiertas las arterias en aquellos que se
han sometido a un revascularización del corazón (heart bypass) u otro procedimiento
para abrir las arterias, como la angioplastia coronaria. Pero, debido
a sus riesgos, la Administración de Drogas y Alimentos NO ha aprobado la aspirina
para prevenir los ataques cardiacos en personas sanas. Podría ser incluso dañina
para algunas personas, especialmente para aquellos sin riesgo de enfermedades
cardiacas. Consulte con su médico acerca de si tomar aspirinas está bien para
usted. Asegúrese de no confundir la aspirina con otros productos comunes para
aliviar el dolor, como el acetaminofén (Tylenol), ibuprofeno (Advil,
Motrin), o naproxeno sódico (Aleve.) Las
píldoras anticonceptivas aumentan ligeramente el riesgo de las enfermedades cardiacas
en mujeres que no han experimentado la menopausia (cuando cesan los períodos.)
No obstante, pueden representar riesgos de enfermedades cardiacas en algunas mujeres,
particularmente en mujeres con hipertensión sanguínea y que fuman. Consulte con
su médico acerca de si las píldoras anticonceptivas son lo mejor para usted. Antiguamente
se pensaba que tomar la terapia hormonal (TH) (estrógeno más progestina)
ayudaba a proteger a las mujeres contra las enfermedades cardiacas. Pero recientes
descubrimientos del estudio Iniciativa para la Salud de la Mujer (WHI por sus
siglas en inglés), patrocinado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones
y la Sangre, mostraron que tomar la TH representa más riesgos que beneficios.
El estudio encontró que la TH podría incrementar el riesgo de la mujer de sufrir
una enfermedad cardiaca, derrame cerebral y embolia pulmonar (coágulo
de sangre en el pulmón), así como cáncer de mama. Debido a estos descubrimientos,
el Grupo de Trabajo sobre Servicios de Prevención de los Estados Unidos recomienda
que no debería administrarse la TH con el objeto de prevenir enfermedades cardiacas
y otras condiciones crónicas a mujeres que han experimentado la menopausia. Para
obtener más información sobre este estudio, vaya a http://www.nhlbi.nih.gov/ y
pulse sobre "Postmenopausal Hormone Therapy" o llame al número que aparece al
final de estas preguntas frecuentes, en la sección "Para información adicional."
La WHI también está estudiando los efectos de tomar estrógeno solo (que se administra
a las mujeres que han tenido una histerectomía, o a quienes se les ha extirpado
el útero o matriz) en personas que tienen enfermedades cardiacas y otras condiciones;
los resultados estarán disponibles en pocos años.) También
se ha mostrado en estudios anteriores, que las mujeres que han experimentado la
menopausia y que tienen una enfermedad cardiaca, pueden tener un riesgo mayor
de sufrir otro evento cardiaco (como un ataque cardiaco) después de comenzar la
TH, al menos en el corto plazo. En mujeres que han tenido un derrame cerebral,
el riesgo de tener otro derrame cerebral aumenta cuando comienzan a tomar la TH.
No se recomiendan las hormonas a mujeres con enfermedades cardiacas o que han
tenido un derrame cerebral. Si ha experimentado la menopausia, hable con su médico
acerca de si el uso de hormonas está bien para usted. Y, continúe revisando la
página de Internet de NWHIC (http://www.womenshealth.gov/) para obtener información
actualizada sobre la terapia hormonal posmenopáusica. Si
está tomando píldoras anticonceptivas o una TH, esté atenta a señales de complicaciones
como hemorragia anormal, bultos en las mamas, respiración entrecortada, mareo,
fuertes dolores de cabeza, dolor en las pantorrillas o pecho e infórmelas a su
médico de inmediato. Además, pregúntele con qué frecuencia debería hacerse un
examen. Fuente The
National Women's Health Information Center http://www.4woman.gov/
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