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Recomendaciones
Nutricionales para
Disminuir los Triglicéridos
Kathryn
von Saalfeld,
Nutricionista
¿Cuál
es la dieta adecuada para disminuir los niveles elevados de triglicéridos?
Numerosos estudios
han demostrado que la dieta o la alimentación afecta de manera
significativa la utilización de las grasas por el organismo,
y que la cantidad de éstas en la sangre se relaciona directamente
con el riesgo de sufrir un infarto al corazón por falta de
irrigación sanguínea.
Dentro de la
población existen muchas personas con mayor probabilidad
de tener niveles de triglicéridos altos, ya sea por presentar
alteraciones genéticas del metabolismo de los lípidos
o por la coexistencia de otros factores de riesgo como hipertensión
arterial, tabaquismo, diabetes mellitus o por haber padecido previamente
un episodio coronario.
Contenido
calórico de la dieta
El contenido
calórico de la dieta influye sobre la cantidad de lípidos
en la sangre, habiéndose demostrado que las dietas hipercalóricas,
o altas en calorías, estimulan la producción hepática
de triglicéridos y del colesterol-LDL (colesterol malo).
Asimismo se ha demostrado que las dietas hipocalóricas, o
bajas en calorías, producen un descenso del colesterol y
triglicéridos y provocan un aumento del colesterol-HDL (colesterol
bueno).
Un elevado porcentaje
de personas con triglicéridos altos tiene sobrepeso u obesidad,
por lo que contiene un balance calórico negativo para mejorar
su situación.
Colesterol
Una ingesta
elevada de colesterol en la dieta produce hipercolesterolemia, o
colesterol alto, y enfermedades cardiovasculares, como la ateroesclerosis.
La absorción intestinal de colesterol es de alrededor de
un 40%. Existen unos límites en la cantidad de colesterol
dietético para que se produzcan variaciones en la cifra de
colesterolemia. Cifras inferiores a 100 mg/día no producen
elevaciones, existiendo a partir de esta cifra una relación
lineal entre el colesterol de la dieta y sus niveles en sangre.
El límite superior se situaría entre los 500-700 mg/día
de colesterol, por encima del cual los aumentos de la ingesta de
colesterol no producirían modificaciones en los niveles de
colesterolemia.
La mayoría
del colesterol de la dieta procede de productos animales, ya que
las plantas no contienen colesterol. Los alimentos más ricos
en colesterol son los huevos y las vísceras. Algunos mariscos
tienen un contenido relativamente alto de colesterol. Las carnes
animales no suelen tener cantidades importantes de colesterol, pero
como representan una proporción importante de la dieta en
los países desarrollados, suponen una considerable contribución
al colesterol de la dieta. Se calcula que, aproximadamente, un tercio
de la ingesta diaria media de colesterol en los países desarrollados
procede de la carne, otro tercio de los huevos y el tercio restante
de las grasas animales (incluyendo leche y derivados lácteos).
Grasas
Las grasas de
la dieta están constituidas casi exclusivamente por triglicéridos,
y en algunas personas puede contribuir hasta un 35-40 % del consumo
calórico total. Para disminuir los triglicéridos,
es importante disminuir el aporte total de grasa, preferiblemente
en un 25-30%.
Ya que los ácidos
grasos que forman las grasas tienen una influencia importante sobre
el metabolismo lipídico, se debe indicar, con especial enfásis,
el tipo de ácidos grasos que se deben ingerir para lograr
beneficios. Estos ácidos grasos naturales de importancia
nutritiva se clasifican en tres tipos: la grasa saturada (la más
dañina para el organismo), la grasa monoinsaturada y la grasa
poliinsaturada (estas últimas son insaturadas y beneficiosas
para el organismo).
Químicamente
hablando, estas grasas son grasas que no tienen enlaces dobles en
sus átomos y son de cadena corta, lo que quiere decir que
tienen pocos carbonos en su composición química. Esto
hace que generalmente sean sólidas a temperatura ambiente,
con excepciones como el aceite de palma o el aceite de coco porque
éstos también son ácidos grasos de cadena corta.
Por el contrario
las grasas insaturadas tienen uno o más enlaces y son de
cadena media o larga porque tienen más carbonos en su composición,
lo que las hace generalmente líquidas a temperatura ambiente.
Grasas saturadas: Distintos estudios indican que la grasa saturada
eleva los niveles de triglicéridos y colesterol sérico.
La prevención y el tratamiento de la los triglicéridos
altos requiere de una disminución del contenido de grasas
saturadas de la dieta.
Todas las grasas
animales, con excepción de las procedentes del pescado, son
saturadas, por lo que es preferible limitar su consumo. Elimine
la piel del pollo, y consuma carne de res o cerdo muy ocasionalmente,
tratando de que se consuman únicamente los cortes magros.
Por otro lado, los productos lácteos elaborados con leche
entera y los productos de repostería industrial que contienen
grasas de origen animal. Para esto se puede optar por los lácteos
descremados, como la leche y el yogurt, y sustituir la repostería
por otros alimentos bajos en grasa saturada. En cuanto a los aceites,
se tiene por única excepción los aceites de palma
y coco, que como antes se mencionó, son ricos en grasa saturada.
Es también el que se usa para hacer manteca vegetal.
Grasas monoinsaturadas:
El principal tipo de grasa monoinsaturada es el ácido oleico.
El alimento con mayor contenido es el aceite de oliva (65-80%).
Algunos estudios han comprobado que las dietas ricas en ácido
oleico elevan el colesterol-HDL, y reducen la tasa de colesterol-LDL,
por lo que cada vez se están utilizando más como sustituto
de la grasa saturada.
Grasas poliinsaturadas:
Se encuentran ampliamente distribuidos en la mayoría de los
aceites vegetales utilizados en la alimentación (maíz,
canola, girasol), y en los pescados. Las recomendaciones dietéticas
para la prevención de enfermedades cardiovasculares y el
tratamiento de las hiperlipidemias aconsejan que los ácidos
grasos poliinsaturados aporten un 10% de las kilocalorías
totales de la dieta.
Carbohidratos
¿Que
es un carbohidrato? Los carbohidratos son uno de los nutrientes
de mayor importancia en la dieta. Pueden clasificarse en: carbohidratos
simples, o azúcares simples como el azúcar de mesa,
el azúcar de las frutas o el azúcar de la leche; o
carbohidratos compuestos, que se encuentran en el pan, las pastas,
el arroz y los frijoles.
Es un hecho
conocido, que las dietas con un alto contenido de carbohidratos
elevan los niveles de triglicéridos por un aumento de la
síntesis hepática de triglicéridos. Conviene
en este caso reducir la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos
simples, como el azúcar, además de consumir porciones
más pequeñas de pan, arroz, pastas, papa y otros alimentos
altos en carbohidratos.
Fibra
La fibra se
compone de diversos compuestos, como la celulosa y la pectina, que
el organismo es incapaz de digerir. Se encuentran fundamentalmente
en las verduras y hortalizas (sobre todo si están crudas,
como en las ensaladas), las leguminosas (frijoles negros, blancos,
lentejas, garbanzos), cereales integrales y las frutas. Se recomienda
consumir al menos 30 gramos diariamente, y es fundamental acompañar
las comidas ricas en fibra con uno o dos vasos de líquido.
Proteínas
Las proteínas
son los nutrientes constructores de los músculos en el cuerpo,
y están compuestas de aminoácidos. Pueden obtenerse
de fuentes animales, como la carne, pollo, pescado, cerdo, pavo,
así como de sus derivados: lácteos y huevos. Los cereales
y vegetales pueden tener pocos aminoácidos o proteína,
pero no son alimentos de buena calidad proteica. No se ha demostrado
que las proteínas en sí modifiquen de forma significativa
las concentraciones de lípidos plasmáticos. Sin embargo,
los alimentos del grupo de las carnes son altos en proteína,
y se puede más bien optar por "paquetes de proteína"
que sean bajos en grasa saturada y colesterol, como se mencionó
anteriormente.
Alcohol
El consumo excesivo
de alcohol es una de las causas más frecuente de triglicéridos
altos de causa secundaria. El consumo de bebidas alcohólicas
supone un aporte de 7,1 calorías por gramo de alcohol etílico,
sin ningún valor nutritivo, y contribuyendo fuertemente a
la obesidad. Es por esto que en personas con tendencia a los triglicéridos
altos, se recomienda la restricción total de su consumo.
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no pretende substituir el necesario consejo médico o la necesidad
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