Se
trata de un trastorno que, ocurre unos 7-10 días antes de la menstruación
y desaparece unas pocas horas después del comienzo de la menstruación,
está caracterizado por nerviosismo, inestabilidad emocional, ansiedad,
depresión y posibles cefaleas, edema y mastalgia. La frecuencia
exacta es desconocida pero se estima que un 30% de las mujeres
tienen algún síntoma antes de la menstruación, y que un 10% presenta
síntomas importantes que afectan a su actividad diaria.
¿Cuál
es su causa?
El
síndrome premenstrual parece estar relacionado con las los cambios
en los niveles de estrógenos y progesterona. Los estrógenos y
la progesterona pueden causar retención transitoria de líquidos,
lo que parece explicar algunos de los síntomas de este síndrome.
¿Cuáles
son los síntomas?
El
tipo de síntomas y su intensidad varían de una mujer a otra y
de un ciclo a otro. En muchas mujeres los síntomas son significativos
pero de corta duración y no resultan invalidantes; en otras la
paciente no puede desarrollar su actividad habitual.
Los
síntomas duran desde unas pocas horas hasta 10 días o más y por
lo general cesan con el inicio de la menstruación; sin embargo,
en mujeres perimenopáusicas, los síntomas pueden persistir durante
la menstruación y después de ella. Con el inicio de la menstruación,
en muchas mujeres el síndrome premenstrual es reemplazado por
dismenorrea. La dismenorrea esencial es más común en las adolescentes
y tiende a disminuir con la edad.
Los
síntomas más frecuentes son irritabilidad, depresión, fatiga,
somnolencia, cefaleas, edema en piernas, abdomen o mamas, incremento
del apetito, aumento de peso, nerviosismo, falta de control, agitación,
ira, insomnio, dificultad de concentración, letargo, depresión
y fatiga intensa.
Los
síntomas relacionados con la retención de líquidos son edema,
aumento transitorio de peso, oliguria y tensión y dolor mamarios.
Los síntomas neurológicos y vasculares incluyen cefalea, vértigo,
síncope, parestesias en las extremidades, facilidad de aparición
de hematomas y palpitaciones cardíacas. La epilepsia puede agravarse.
Los síntomas gastrointestinales incluyen estreñimiento, náuseas,
vómitos y cambios del apetito. Puede haber pesadez o presión pélvica
y dolor de espalda. También pueden surgir problemas de la piel
como acné, neurodermatitis y, en ocasiones, agravamiento de otros
trastornos cutáneos. Los problemas respiratorios (p. ej., alergias
e infección) y oculares (p.ej., alteraciones visuales y conjuntivitis)
pueden empeorar.
¿Cúal
es su tratamiento?
En
primer lugar es muy importante tranquilizar a la paciente. El
consejo psicológico puede ayudar a la mujer y a su pareja a sobrellevar
este trastorno y las actividades de la mujer deben modificarse
para reducir el estrés. La explicación del mecanismo fisiológico
del ciclo, cambios en el estilo de vida, una programación adecuada
del sueño, una dieta equilibrada, a veces son suficientes para
reducir los síntomas de este sindrome.
La
practica de deporte, como el ejercicio de tipo aerobico, aumentan
los niveles de neurotransmisores como la Serotonina y constituye
una buena terapia para este sindrome.
El
tratamiento consiste en el alivio sintomático.