La
Glándula tiroides y el Yodo
El yodo es esencial para el funcionamiento apropiado de la glándula
tiroides, la cual lo utiliza para producir sus hormonas tiroideas.
La tiroides está equipada con un sistema activo o “bomba”
para mover el yodo hacia el interior de sus células. Las células
cancerosas de la tiroides generalmente también concentran el
yodo, aunque no lo hacen tan bien como las células normales.
La capacidad de las células tiroideas para captar yodo, ha sido
utilizada por los profesionales de la medicina para tratar varias
enfermedades de la tiroides.
¿Qué
es el yodo radiactivo?
Un isótopo radiactivo es una sustancia que emite radiación.
El yodo se puede transformar en dos isótopos radiactivos para
usos médicos: I-123 y I-131. Estos isótopos pueden administrarse
por vía oral a pacientes en los que se sospechan afecciones
tiroideas. El yodo radiactivo se concentra en el interior de
las células tiroideas exactamente de la misma manera que el
yodo puede ser usado para diagnosticar o tratar problemas de
la tiroides. La radiación emitida por el yodo radiactivo puede
ser inofensiva para las células tiroideas (I-123) o la radiación
puede destruir las células tiroideas (I-131). El yodo radiactivo
que no es concentrado por las células tiroideas es eliminado
del cuerpo a través del sudor y la orina. El yodo radiactivo
se puede utilizar sin problemas en pacientes que han tenido
reacciones alérgicas a los mariscos o a los agentes de rayos
X con contraste, puesto que la reacción alérgica es contra el
agente que contiene yodo y no contra el propio yodo.
Yodo
radiactivo para imágenes de la tiroides
El I-123 es el isótopo utilizado para tomar fotos de la tiroides
(Centellograma tiroideo). Se le administra al paciente una dosis
“trazadora” muy pequeña de I-123, y luego el paciente
regresa entre 3 y 6 horas más tarde para tomar imágenes de la
tiroides con una cámara capaz de captar la radiación emitida
por el yodo radiactivo. La cámara es parte de una máquina que
se parece a un aparato de rayos X o de tomografía computada.
Además de tomar la imágen o el centellograma, también se puede
contar la cantidad de radiación emitida para determinar que
tan activa está la glándula tiroides (Captación de yodo radiactivo).
Como la radiación emitida por el I-123 es inofensiva, no se
necesitan precauciones especiales después de un centellograma
o un estudio de captación de yodo. La cantidad total de radiación
que usted recibirá durante un centellograma tiroideo es menor
que la que recibiría si e le hiciera una radiografía de tórax.
Generalmente no hay efectos secundarios con el I-123 que se
administra para estudios de imágenes de la tiroides
El
yodo radiactivo para el tratamiento de los trastornos tiroideos
El I-131 es el isótopo utilizado para destruir tanto el tejido
tiroideo normal como el canceroso.
Tejido
tiroideo normal. Pequeñas dosis de I-131 (5-30 milicuries,
mCi) se administran para destruir tejido tiroideo hiperactivo
(Véase Hipertiroidismo).
Con frecuencia, esto convierte una glándula tiroidea hiperactiva
en una glándula tiroidea hipo-activa. Dosis de I-131 en el rango
intermedio (25-75 mCi) pueden utilizarse para reducir el tamaño
de glándulas que están funcionando normalmente, pero que están
causando problemas debido a su tamaño. Los pacientes se pueden
ir a casa después del tratamiento con yodo radiactivo, aunque
se les pide que tomen ciertas precauciones (véase más abajo).
Es común que los pacientes tengan algún dolor en la tiroides
después del tratamiento del hipertiroidismo con I- 131. La aspirina,
ibuprofen o acetaminofen se pueden utilizar para tratar este
dolor. El yodo radiactivo puede tardar varios meses en ejercer
su efecto.
Cáncer
de tiroides. Para destruir células tiroideas cancerosas
se utilizan dosis altas (20-300 mCi) de I-131 (véase
Cáncer de tiroides). Si a usted
se le administra una dosis alta, es posible que se le recomiende
permanecer aislado en una habitación especial en el hospital
por aproximadamente 24 horas para evitar exponer a otras personas
a la radiación, especialmente si hay niños pequeños viviendo
con usted en la misma casa. Las regulaciones que determinan
si un paciente necesita permanecer aislado o puede irse a casa
después del tratamiento son diferentes en los distintos estados.
Como las glándulas salivales concentran débilmente el yodo radiactivo,
puede haber dolor e inflamación de las glándulas salivales después
de la terapia con altas dosis de I-131 para el cáncer de tiroides.
Esto se puede prevenir o minimizar chupando unas gotas o caramelos
de limón después del tratamiento.
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EXPOSICION
Instrucciones para disminuir el riesgo de exposición a
otras
personas después del tratamiento con I-131
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| Acción |
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Duración
(días)
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| Demora
en regresar al trabajo |
1
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|
| Limitar
el tiempo en lugares público |
1
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| No
viajar en avión o transporte público |
1
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|
| No
hacer un viaje en coche prolongado con otras personas |
2-3
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| Mantener
una distancia prudente de otras personas (~ 3 pies) |
2-3
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| Beber
abundantes líquidos |
2-3
|
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| No
preparar alimentos para otras personas |
2-3
|
|
| No
compartir los utensilios con otras personas |
2-3
|
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| Bajar
el agua 2 ó 3 veces después de usar el inodoro |
2-3
|
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| Dormir
en una cama separada (~ 7 pies de separación) |
5-11*
|
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| Evitar
el contacto prolongado con niños y mujeres embarazadas |
5-11*
|
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| |
|
|
* La duración depende de la dosis administrada de I-131 |
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Precauciones
después del tratamiento con I-131
Como el I-131 produce radiación, los pacientes deben hacer lo
posible para evitar la exposición de radiación a otras personas,
particularmente a las mujeres embarazadas y niños pequeños.
Por lo tanto, existen ciertas precauciones que los pacientes
tratados con yodo radiactivo deben seguir después de su tratamiento.
Estas guías cumplen con la Comisión Reguladora Nuclear y serán
revisadas con los pacientes por las instituciones médicas que
administran el tratamiento. Es importante notar que la cantidad
de exposición a la radiación disminuye en forma marcada a medida
que aumenta la distancia de los pacientes. Los pacientes que
necesitan viajar inmediatamente después del tratamiento con
I-131, deben llevar una carta de explicación por parte de su
médico. Esto es debido a que los aparatos de detección de radiación
utilizados en los aeropuertos o en los edificios federales,
pueden detectar incluso niveles de radiación considerados seguros.
Riesgos
a largo plazo del Yodo radiactivo I-131
En general, el yodo radiactivo es un tratamiento seguro y efectivo
para los trastornos tiroideos mencionados anteriormente. Cuando
se utiliza el yodo radiactivo para el tratamiento del hipertiroidismo,
es difícil evitar el desarrollo del hipotiroidismo. Por lo tanto,
se anticipa el hipotiroidismo y se trata rápidamente con hormona
tiroidea. También puede ocurrir un empeoramiento temporal del
hipertiroidismo. Puede haber un pequeño aumento del riesgo de
desarrollar cáncer de tiroides después del tratamiento del hipertiroidismo
con yodo radiactivo, aunque esto no se ha visto en todos los
estudios. Es importante saber que una vez que ha sido tratado
con yodo radiactivo, todavía necesita ver a su médico para controles
periódicos por el resto de su vida.
Las dosis
de yodo radiactivo utilizadas para tratar el cáncer de tiroides
pueden causar problemas permanentes con las glándulas salivales
que pueden resultar en pérdida del sentido del gusto y sequedad
de la boca.Sin embargo, se pueden tomar precauciones para prevenir
esto (tales como usar caramelos de limón). También puede verse
una disminución temporal o permanente en el recuento total de
células sanguíneas.
Consideraciones
especiales en las mujeres
El yodo radiactivo, ya sea el I-123 o el I-131 no se debe usar
nunca en mujeres embarazadas o que estén lactando. Si se administra
durante el embarazo, el yodo radiactivo puede dañar la glándula
tiroides del bebé. Si el yodo radiactivo se le administra a
una mujer que esté lactando, éste puede aparecer en la leche
materna y alcanzar al bebé. También, se debe posponer el embarazo
hasta por lo menos 6 a 12 meses después del tratamiento con
yodo radiactivo I-131, ya que los ovarios están expuestos a
la radiación después del tratamiento. Las mujeres que no han
alcanzado la menopausia deben discutir con sus médicos todas
estas precauciones sobre el uso del yodo radiactivo. No existe
evidencia de que el yodo radiactivo conduzca a infertilidad.
Consideraciones
sociales para los hombres
Los hombres que reciben tratamiento con yodo radiactivo para
el cáncer de tiroides pueden experimentar una reducción en el
recuento de espermatozoides e infertilidad temporal hasta por
un período de dos años. El médico puede discutir el almacenamiento
del esperma en un “banco” con un paciente que deba
recibir varias dosis de yodo radiactivo para el tratamiento
del cáncer de tiroides.
Fuente
American Thyroid Association
http://www.thyroid.org/
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