Influenza
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Información
general
El virus de
la influenza H1N1 está causando enfermedades en las personas infectadas
en los Estados Unidos y en otros países del mundo. Como consecuencia,
usted o personas cerca suyo pueden enfermarse. De ser así, usted
debe reconocer los síntomas y saber qué hacer.
Síntomas
Los síntomas
de este virus nuevo de la influenza H1N1 en las personas son similares
a los síntomas de la influenza o gripe estacional e incluyen fiebre,
tos, dolor de garganta, moqueo o secreción nasal, dolores en el
cuerpo, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Una cantidad significativa
de personas infectadas por este virus también han informado tener
vómito y diarrea. En este momento no se conocen los grupos de personas
que corren un alto riesgo de contraer la nueva influenza H1N1, pero
es posible que sean los mismos que sufren complicaciones por la
influenza estacional. Las personas más propensas a sufrir complicaciones
graves debido a la influenza estacional incluyen a las personas
de 65 años de edad o más, los niños menores de 5 años, las mujeres
embarazadas y las personas de cualquier edad con afecciones crónicas
(como asma, diabetes o enfermedades cardiacas) y las personas inmunodeprimidas
(por ejemplo las que toman medicamentos inmunodepresores, las infectadas
por el VIH).
Evite el contacto
con otras personas
Si usted está
enfermo, es posible que permanezca enfermo por una semana o más.
Debe quedarse en su casa y evitar el contacto con otras personas
excepto para buscar atención médica. Si sale de su casa para buscar
atención médica, póngase una mascarilla o cúbrase la nariz y la
boca con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude. Por lo general,
evite el contacto con otras personas, si es posible, para no contagiar
su enfermedad. En estos momentos, los CDC consideran que este virus
tiene las mismas propiedades de propagación que los virus de la
influenza o gripe estacional. Con la influenza estacional, los estudios
han demostrado que las personas pueden transmitir la infección desde
el primer día antes de que manifiesten los síntomas hasta 7 días
después de que se enfermen. Los niños, en particular los niños pequeños,
pueden ser potencialmente contagiosos por periodos más largos.
Tratamiento
disponible para las personas gravemente enfermas
Se prevé que
la mayoría de las personas se recuperarán sin necesidad de atención
médica.
Si tiene una
enfermedad grave o si tiene un alto riesgo de tener complicaciones
por la influenza, contacte a su proveedor de cuidados médicos o
busque atención médica. Su proveedor de atención médica determinará
si es necesario hacerle pruebas de detección de la influenza o darle
tratamiento. Tenga en cuenta que si la influenza se propaga en forma
generalizada, habrá poca necesidad de hacerle pruebas a las personas,
por lo que es posible que su proveedor de atención médica decida
no hacerle pruebas para la detección del virus de la influenza.
Los medicamentos
antivirales se pueden administrar para el tratamiento de aquellas
personas gravemente enfermas con influenza. Estos medicamentos antivirales
son medicamentos recetados (comprimidos, en forma líquida o en inhalador)
que combaten los virus de la influenza, incluidos los de la influenza
H1N1. Estos medicamentos deben ser recetados por un proveedor de
atención médica.
Existen dos
medicamentos antivirales contra la influenza que se recomiendan
para el uso contra la influenza H1N1. Estos medicamentos que se
usan para tratar la influenza H1N1 se llaman oseltamivir (nombre
comercial Tamiflu®) y zanamivir (Relenza®). Al propagarse la influenza
H1N1, podría haber escasez de estos medicamentos antivirales. Por
lo tanto, estos medicamentos se administrarán primero a aquellas
personas hospitalizadas o que tienen riesgo alto de complicaciones.
Los medicamentos actúan mejor si de administran entre los dos días
de la aparición de la enfermedad pero se pueden usar después, si
la enfermedad es grave o se presenta en personas con un alto riesgo
de tener complicaciones.
No se debe suministrar
aspirina o productos que contengan aspirina (p. ej. subsalicilato
de bismuto – Pepto Bismol) a ningún caso, presunto o confirmado,
de infección por el nuevo virus de la influenza tipo A (H1N1) que
tenga 18 años de edad o menos debido al riesgo de sufrir el síndrome
de Reye. Para aliviar la fiebre, se recomienda el uso de otros antipiréticos
como el acetaminofeno o medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.
- Revise los
ingredientes en las etiquetas de los medicamentos contra el resfriado
y la influenza que se venden sin receta médica para ver si contienen
aspirina.
- Los adolescentes
que tienen influenza pueden tomar medicamentos sin
aspirina, como acetaminofeno (Tylenol®) e ibuprofeno (Advil®,
Motrin®, Nuprin®), para aliviar los síntomas.
- Los niños
menores de 4 años de edad no deben tomar medicamentos para el
resfriado que se venden sin receta médica sin que se consulte
primero con un proveedor de atención médica.
Signos de advertencia
que requieren de atención médica de emergencia
Si se enferma
y presenta alguno de los siguientes signos de advertencia, busque
atención médica de inmediato.
En los niños,
algunos de los signos de advertencia que requieren atención médica
inmediata son:
- Respiración
agitada o dificultad para respirar.
- Color azulado
o grisáceo en la piel.
- No está tomando
suficientes líquidos.
- Vómitos fuertes
o constantes.
- No quiere
despertarse ni interactuar con los otros.
- Que el niño
esté tan molesto que no quiera que lo carguen.
- Los síntomas
similares a los de la influenza o gripe mejoran pero luego regresan
con fiebre y una tos peor.
En los adultos, algunos de los signos de advertencia importantes
que requieren atención médica inmediata son:
- Dificultad
para respirar o falta de aliento.
- Dolor o presión
en el pecho o el abdomen.
- Mareo repentino.
- Confusión.
- Vómitos fuertes
o constantes.
- Los síntomas
similares a los de la influenza o gripe mejoran pero luego regresan
con fiebre y una tos peor.
Proteja a su
familia y a su comunidad y protéjase a usted mismo
- Manténgase
informado. Los funcionarios de salud proporcionarán más información
conforme esté disponible.
- Cúbrase la
nariz y la boca con un pañuelo desechable cuado tosa o estornuda.
Bote el pañuelo usado a la basura.
- Lávese con
frecuencia las manos con agua y jabón, en especial después de
toser o estornudar. Los desinfectantes a base de alcohol también
son eficaces.
- Evite tocarse
los ojos, la nariz o la boca. Esta es la manera en que se propagan
los gérmenes.
- Evite el
contacto cercano con las personas enfermas.
- Si está enfermo,
quédese en casa durante 7 días a partir del comienzo de los síntomas
o hasta que hayan pasado 24 horas desde que desaparecieron los
síntomas, el tiempo que sea mayor. Manténgase alejado de otras
personas que vivan en la casa lo más que pueda. Esto se hace para
evitar infectar a otras personas y propagar más el virus.
- Infórmese
más sobre cómo cuidar de una persona que está enferma
- Siga las
recomendaciones de las autoridades de salud pública sobre los
cierres de escuelas, el evitar multitudes y la toma de medidas
de distanciamiento social.
- Si todavía
no ha creado un plan de emergencia para su familia, considere
elaborar uno como medida de precaución. Este plan debe incluir
almacenamiento de provisiones de alimentos y medicamentos y otros
artículos esenciales.
La
vacuna contra la gripe pandémica (H1N1)
Una vez que se
identifica y aísla una nueva cepa del virus de la gripe, deben transcurrir
entre cinco y seis meses para que estén listos los primeros lotes
de la vacuna aprobada. Este lapso es imprescindible porque la producción
de una nueva vacuna entraña una secuencia de muchas etapas y cada
una exige cierto tiempo. En los párrafos que siguen se resume la
fabricación de la vacuna de principio a fin: es decir, desde la
obtención de una muestra del virus hasta la elaboración de una vacuna
lista para usarse.
Actividades
en los centros colaboradores de la OMS
1. La identificación
de un virus nuevo. Laboratorios de todo el mundo que forman
parte de una red de vigilancia recogen sistemáticamente muestras
de los virus de la gripe circulantes y las envían para su análisis
a los Centros Colaboradores de la OMS para Referencia e Investigaciones
sobre la Gripe. La primera etapa de la producción de una vacuna
antipandémica empieza cuando uno de estos centros detecta una nueva
cepa del virus que difiere considerablemente de las cepas circulantes
y notifica de ello a la OMS.
2. Obtención
de la cepa vacunal (el llamado virus vacunal). Primero que
todo, el virus debe adaptarse para poder usarlo en la fabricación
de una vacuna. Con el fin de que el virus se vuelva menos peligroso
y aumente su capacidad de multiplicarse en huevos de gallina (el
método de producción que emplean casi todos los fabricantes), se
lo mezcla con una cepa estandarizada de virus de laboratorio y se
dejan multiplicarse juntos. Transcurrido cierto tiempo, se forma
un híbrido que por dentro contiene los componentes de la cepa de
laboratorio y por fuera los de la cepa pandémica. Se necesitan unas
tres semanas para obtener el virus híbrido.
3. Verificación
de la cepa vacunal. El virus híbrido así obtenido tiene que
someterse a prueba para comprobar que en verdad produce las proteínas
exteriores de la cepa pandémica, que es inocuo y que se multiplica
en huevos de gallina. Terminada esta etapa, que tarda más o menos
otras tres semanas, la cepa vacunal se distribuye a los fabricantes.
4. Preparación
de los reactivos para someter a prueba la vacuna (reactivos de referencia).
Simultáneamente, los centros colaboradores de la OMS preparan
sustancias estandarizadas (llamadas reactivos) que se facilitan
a todos los fabricantes para que estos cuantifiquen el rendimiento
vírico que están obteniendo y envasen las dosis correctas de la
vacuna. Esta etapa tarda al menos tres meses y a menudo representa
un cuello de botella para los fabricantes.
Actividades
en las fábricas productoras de vacunas
1. Optimización
de las condiciones de multiplicación del virus. El virus vacunal
híbrido que se recibe de la OMS se somete en la fábrica a distintas
pruebas para determinar las mejores condiciones que permitan su
multiplicación en huevos. Esta etapa tarda aproximadamente tres
semanas.
2. Fabricación
de la vacuna a granel. Casi todas las vacunas antigripales se
producen en huevos de gallina que tienen entre 9 y 12 días de fecundados.
El virus vacunal se inyecta en millares de huevos, que luego se
incuban durante dos o tres días para favorecer la multiplicación
vírica. En ese punto, se extrae la clara de huevo, que contiene
muchos millones de virus vacunales, y estos se separan luego de
aquella. El virus parcialmente puro se destruye con sustancias químicas.
Acto continuo, las proteínas del virus se purifican y se obtienen
cientos de millares de litros de proteína vírica purificada que
constituye el antígeno, es decir, el ingrediente activo de la vacuna.
Se necesitan unas dos semanas para producir cada lote de antígeno,
y cada pocos días se puede empezar la producción de otro lote. El
tamaño del lote depende de la cantidad de huevos que se puedan obtener,
inocular e incubar. Otro factor es el rendimiento por huevo. Se
producen tantos lotes como sea necesario para obtener la cantidad
necesaria de vacunas.
3. Control
de la calidad. Esta etapa solo puede empezar cuando los laboratorios
de la OMS proporcionan a los fabricantes los reactivos para las
pruebas, según lo descrito anteriormente. Cada lote se somete a
las pruebas y también se comprueba la esterilidad del antígeno a
granel. Esta etapa tarda dos semanas.
4. Envasado
y liberación de la vacuna. El lote de vacuna se diluye hasta
alcanzar la concentración deseada de antígeno y el producto resultante
se envasa en frascos o jeringas que son debidamente etiquetados.
A continuación se realizan las siguientes pruebas:
- de esterilidad
- de confirmación de
la concentración de proteínas
- de bioseguridad mediante
pruebas en animales.
5. Estudios
clínicos. En determinados países, cada nueva vacuna antigripal
debe someterse a prueba en algunas personas para demostrar que funciona
según lo previsto. Para ello hacen falta cuatro semanas como mínimo.
En otros países esto puede ser innecesario porque se han efectuado
muchos ensayos clínicos con las vacunas anuales similares y se da
por sentado que la nueva vacuna antipandémica funcionará de manera
parecida.
Actividades
de los organismos de reglamentación: la aprobación oficial
La aprobación
reglamentaria es imprescindible antes de que una vacuna pueda expenderse
o administrarse a las personas; cada país tiene sus propias reglas
al respecto. Si la vacuna se elabora siguiendo los mismos procedimientos
que se aplican con la vacuna antigripal estacional, y en la misma
fábrica, esta etapa puede ser muy rápida (uno a dos días). En algunos
países, los organismos de reglamentación pueden exigir estudios
clínicos antes de aprobar la vacuna, lo que prolonga el tiempo para
poder empezar a utilizarla.
En las mejores
condiciones posibles, todo el proceso puede llevarse a cabo en cinco
o seis meses. Solo entonces se podrá empezar a distribuir y utilizar
la vacuna antipandémica.

Recomendaciones
para la vacunación contra la influenza H1N1
Debido a que el virus
nuevo de la influenza H1N1 continúa causando casos de enfermedad,
hospitalizaciones y muertes en los Estados Unidos durante los meses
de verano que normalmente están libres de influenza y por la incertidumbre
sobre lo que puede traer la próxima temporada de influenza, el Comité
Asesor de Prácticas de Inmunización de los CDC (Advisory Committee
on Immunization Practices o ACIP) ha tomado un paso importante
en la preparación para la vacunación voluntaria contra la nueva
influenza H1N1 con el fin de contrarrestar la posibilidad de que
la próxima temporada de influenza tenga efectos graves. El 29 de
julio, el ACIP se reunió para determinar quiénes deben recibir la
vacuna contra la nueva influenza H1N1, tan pronto esté disponible.
influenza H1N1
Cada temporada de influenza
tiene el potencial de ocasionar muchos casos de enfermedades, consultas
médicas, hospitalizaciones y muertes. Los CDC tienen la preocupación
de que el virus nuevo de la influenza H1N1 pueda causar este año
una temporada de influenza especialmente grave. Las vacunas constituyen
la mejor herramienta con que contamos para prevenir la influenza.
Los CDC esperan que las personas empiecen a vacunarse contra la
influenza estacional tan pronto las vacunas estén disponibles en
los consultorios médicos y en las comunidades (esto puede ocurrir
tan temprano como en el mes de agosto en algunos sitios). No es
probable que la vacuna contra la influenza estacional ofrezca protección
contra la nueva influenza H1N1. Sin embargo, en estos momentos
se está elaborando una vacuna contra la nueva influenza H1N1 que
puede estar disponible para el público en el otoño. La
vacuna contra la nueva influenza H1N1 no está destinada a ser un
sustituto de la vacuna contra la influenza estacional, sino que
se recomienda administrarla junto a esta.
El Comité Asesor de Prácticas
de Inmunización de los CDC (ACIP), un panel conformado de expertos
en medicina y salud pública, se reunió el 29 de julio del 2009 para
dar las recomendaciones sobre las personas que deben recibir la
vacuna contra la nueva influenza H1N1 tan pronto esté disponible.
Aunque aún se desconocen ciertos factores, como la gravedad del
virus durante los meses de otoño e invierno, el ACIP tomó en cuenta
factores como los patrones actuales de la enfermedad, las poblaciones
que tendrían mayor riesgo de enfermarse de gravedad según las tendencias
actuales de enfermedad, hospitalizaciones y muertes, cuántas vacunas
estarán disponibles y en qué fecha.
Los
grupos de personas a los que se recomienda que reciban la vacuna
contra la nueva influenza H1N1 son:
- Mujeres embarazadas
porque tienen un riesgo más alto de sufrir complicaciones y podrían
ofrecer protección a sus bebés, a los que no se les puede administrar
la vacuna.
- Personas que
tengan contacto en la casa con niños menores de 6 meses de edad
o que estén a cargo de su cuidado, porque los bebés pequeños
tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones asociadas a la
influenza y no pueden ser vacunados. La vacunación de las personas
que tengan contacto cercano con bebés menores de 6 meses podría
ayudar a proteger a los bebés al mantenerlos alejados del virus.
- Personal del
sector de la salud y de servicios médicos de emergencia,
porque se han reportado infecciones en trabajadores del sector
de la salud y esto puede ser una fuente potencial de infección
para los pacientes vulnerables. Además, un incremento en el ausentismo
laboral de este personal podría reducir la capacidad de prestación
de servicios del sistema de salud.
- Todas las
personas entre los 6 meses y 24 años de edad
- Niños de
6 meses a 18 años de edad, porque se han observado
muchos casos de nueva influenza H1N1 en niños y ellos están
en contacto cercano con otros niños en las escuelas y guarderías,
lo que aumenta la posibilidad de que la enfermedad se propague.
- Adultos
jóvenes entre los 19 y 24 años de edad, porque se han
presentado muchos casos de nueva influenza H1N1 en estos adultos
jóvenes sanos, quienes a menudo viven, trabajan y estudia en
cercanía de otros y porque son una población que cambia de lugar
con frecuencia.
- Personas entre
los 25 y 64 años de edad que tienen afecciones asociadas a un
riesgo mayor de sufrir complicaciones debido a la influenza.
No se prevé que haya
una escasez de la vacuna contra la nueva influenza H1N1, pero puede
ser difícil de prever la disponibilidad y la demanda de la vacuna
contra la influenza estacional, y además existe la posibilidad de
que en un comienzo la vacuna solo esté disponible en cantidades
limitadas; por esta razón el ACIP también hizo recomendaciones sobre
las personas en los grupos indicados anteriormente que deben recibir
la vacuna en forma prioritaria, en caso de que solo se cuente con
cantidades limitadas.
Una vez que se haya
cubierto la demanda de la vacuna en los grupos prioritarios a nivel
local, los programas de vacunación y los proveedores de atención
médica deberían también empezar a vacunar a todas las personas entre
los 25 y 64 años de edad. Los estudios actuales indican que el riesgo
de infección en las personas de 65 años o más es menor que el riesgo
de los grupos de personas jóvenes. Sin embargo, una vez que se haya
satisfecho la demanda de vacunación en los grupos de personas jóvenes,
los programas de vacunación y los proveedores de atención médica
deberían ofrecer la vacuna a las personas de 65 años o más.
Fuente
1. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
http://www.cdc.gov/H1N1flu/espanol/
2. Organización
Mundial de la Salud
http://www.who.int
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Aviso
La
información que usted encontrará en este artículo
no pretende substituir el necesario consejo médico o la necesidad
de un tratamiento profesional médico para una dolencia o
transtorno en su salud.
Siempre
debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y
antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o
programa de ejercicio físico.
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