Adquirir cuatro hábitos saludables sencillos
puede significar 14 años más de vida
Un estudio realizado
por la Universidad de Cambridge analizan el impacto que tiene el
fumar, el beber alcohol, el sedentarismo y una dieta sin fruta y
verdura sobre la mortalidad
El año
nuevo siempre empieza lleno de buenos propósitos. En general
los deseos para el año venidero acostumbran a ser los mismos
de siempre: dejar de fumar, hacer más deporte, no beber tanto
alcohol y ponerse a dieta. Enero tras enero ponemos la misma ilusión
y motivación para superar todas las tentaciones pero casi
nunca conseguimos llevarlo a cabo.
Por fin, una
vez leído el artículo que publicó la revista
Plos Medicine (8;5(1):e12) a principios de enero tendremos una razón
de peso para conseguirlo. Según este artículo, realizado
por la Universidad de Cambridge, estos mismos cuatro hábitos
saludables nos pueden alargar la vida 14 años. Ni más
ni menos.
A pesar de que
ya se habían publicado otros estudios que cuantificaban la
incidencia en la mortalidad de alguno de estos factores, nunca se
había analizado el impacto combinado de estos cuatro hábitos
simples y saludables.
Durante el estudio
se analizó el estilo de vida y la mortalidad de 20.244 hombres
y mujeres de 45 a 79 años. El reclutamiento se hizo entre
1993 y 1997 (se aprovecharon encuestas ya disponibles, pero se excluyeron
los vecinos con dolencia cardiovascular o cáncer) y se les
hizo un seguimiento hasta el 2006.
Para medir si
las personas seguían, o no, una vida sana se puntuó
con un punto cada uno de los cuatro hábitos saludables. Se
tubo en cuenta el tiempo de ejercicio diario; el consumo de unidades
de alcohol por semana; y el nivel de vitamina C en sangre. Asimismo
se contó con la edad, el sexo, el índice de masa corporal
y la clase social.
El estudio mostró
como, a medida que se incumplían más hábitos
saludables, aumentaba el riesgo de mortalidad (y viceversa), sobre
todo por enfermedad cardiovascular. De hecho, no llevar una vida
sana supone hasta cuatro veces mayor riesgo de mortalidad en general
y hasta cinco veces más de riesgo por muerte cardiovascular.
El efecto
del humo del tabaco
Por otro lado,
un estudio sobre los efectos a la exposición del humo del
tabaco en personas no fumadoras, realizado por investigadores de
la Agència de Salut Pública de Barcelona y el Institut
Català d´Oncologia, ha cifrado en 1.228 las muertes
debidas a la condición de fumador pasivo que
hay cada año en España. De estas víctimas,
820 serían mujeres y 408 hombres. Los datos publicados en
Tobacco Control (16: 373-377) pertenecen a los obtenidos sólo
hasta el 2002. Ahora falta por ver si las nuevas leyes antitabaco
repercuten de alguna forma y se muestra en estudios futuros.
Febrero 2008
Artículos
originales:
Khaw KT, Wareham
N, Bingham S, Welch A, Luben R, Day N. Combined Impact of Health
Behaviours and Mortality in Men and Women: The EPIC-Norfolk Prospective
Population Study. PLoS Med. 2008 Jan 8;5(1):e12
López
MJ, Pérez-Ríos M, Schiaffino A, Nebot M, Montes A,
Ariza C, García M, Juárez O, Moncada A, Fernández
E. Mortality attributable to passive smoking in Spain, 2002. Tob
Control. 2007 Dec;16(6):373-7.
Fuente
Boletín Impacto
Ministerio de Sanidad y Consumo
http://www.msc.es/
|