Guía
provisional para la aplicación de la vacuna neumocócica polisacárida
23-valente durante el brote de la nueva influenza A (H1N1)
Objetivo
Proporcionar una guía
provisional sobre los grupos que deberían recibir la vacuna neumocócica
polisacárida 23-valente (PPSV23) para evitar infecciones neumocócicas
durante el brote de la nueva influenza A(H1N1).
Antecedentes
La influenza predispone
a los individuos a la neumonía bacteriana contraída en la comunidad.
Durante las pandemias de influenza en el siglo 20, la neumonía bacteriana
secundaria fue una causa importante de enfermedad y mortalidad.
El Streptococcus pneumoniae (pneumococcus) fue la etilogía
más común. La neumonía neumocócica grave asociada con la influenza
interpandémica también ha sido descripta, y la S. pneumoniae
sigue siendo una de las causas principales de enfermedad y muerte
prevenible por vacuna en Estados Unidos. El brote actual de la nueva
influenza A (H1N1) evoluciona rápidamente, y los CDC continúan recopilando
información clave con respecto a los riesgos de la influenza, la
gravedad de la enfermedad y el índice de ataque de neumonía bacteriana
secundaria entre los pacientes con influenza. Hasta el momento,
sin embargo, el papel de las infecciones neumocócicas entre los
casos graves de la nueva influenza A (H1N1), tales como aquellos
que requieren hospitalización, es confuso.
Vacunas neumocócicas
Durante los brotes de
influenza, las vacunas neumocócicas pueden ser útiles para prevenir
las infecciones neumocócicas secundarias y reducir los casos de
enfermedad y muerte. Actualmente, existen dos vacunas disponibles
para prevenir la enfermedad neumocócica, la vacuna neumocócica polisacárida
23-valente (PPSV23) y la vacuna conjugada neumocócica 7-valente
(PCV7).
Recomendación para el
uso de PPSV23 durante el brote de influenza A(H1N1)
El Comité Asesor sobre
Prácticas de Inmunización (ACIP, siglas en inglés) de los CDC recomienda
una sola dosis de PPSV23 para todas las personas mayores de 65 años
y para personas entre 2 y 64 años con ciertas afecciones de alto
riesgo (tabla). Quienes pertenecen a estos grupos tienen mayor riesgo
de contraer la enfermedad neumocócica y de sufrir graves complicaciones
producto de la influenza. Se recomienda una segunda dosis al menos
cinco años después de la primera para personas mayores de 65 años
que fueron vacunadas por primera vez antes de los 65 años, así como
para aquellos con mayor riesgo, como quienes carecen de bazo o padecen
VIH SIDA o cáncer.
Todas aquellas personas
que tienen indicaciones de PPSV23 deben continuar el calendario
de vacunación según las recomendaciones del ACIP durante el brote
de la nueva influenza A(H1N1). Según los datos actuales disponibles,
se debe poner énfasis en la vacunación de personas menores de 65
años con afecciones de alto riesgo, debido a que la cobertura de
la PPSV23 en este grupo es baja y a que quienes pertenecen a este
grupo parecen representar a la mayor parte de los casos graves de
contagio de la nueva influenza A (H1N1). La estimación de la cobertura
de la PPSV23 está disponible en: http://www.cdc.gov/flu/professionals/vaccination/pdf/NHIS89_07ppvvaxtrendtab.pdf
Hasta el momento, no
se recomienda el uso de la PPSV23 en personas a las que actualmente
no se les indicó la vacunación. Esta recomendación podrá modificarse
a medida que se tenga una comprensión más cabal de la presentación
epidemiológica y clínica del nuevo virus de influenza A (H1N1) y
de la frecuencia y gravedad de las infecciones neumocócicas secundarias.
Vacunas conjugadas neumocócicas
Se recomienda la PCV7
para todos los niños menores de 5 años; la cobertura nacional entre
los niños de 19-35 meses de edad con 3 o más dosis de PCV7 es actualmente
del > 90% (Encuesta Nacional de Inmunización, julio de 2007 -
junio de 2008). La estimación de la cobertura de la PCV7 está disponible
en: http://www.cdc.gov/vaccines/stats-surv/nis/data/tables_0708.htm
. Si bien mantener esta alta cobertura es importante, no se
indica la ampliación del uso de la PCV7 en personas de = 5 años
de edad, pues la circulación de los 7 serotipos incluidos en la
vacuna ha disminuido sustancialmente y es poco frecuente la enfermedad
causada por estos serotipos.
Fuente
Centros para el Control y la Prevención de
Enfermedades
http://espanol.cdc.gov/
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