Métodos
de Barrera Femeninos
Información
general
Los métodos
de barrera femeninos son anticonceptivos que la mujer inserta en
la vagina antes de tener relaciones sexuales con el fin del evitar
el embarazo. Los métodos de barrera mecánicos incluyen dispositivos
como el diafragma, el capuchón cervical y el condón femenino. (Si
desea información sobre los métodos de barrera químicos, vaya a
la página Espermicidas).
La esponja anticonceptiva es una barrera mecánica y química. En
la última década, este método ha sido actualizado e introducido
nuevamente en algunos países.
- El diafragma
es un dispositivo de látex que cubre el cuello del útero y parte
de la pared vaginal; se sostiene en su lugar gracias a un borde
flexible.
- El capuchón
cervical es un dispositivo más pequeño que se ajusta
perfectamente alrededor del cuello uterino. (Dado que el capuchón
cervical no se encuentra ampliamente disponible, la información
presentada a continuación se centra principalmente en el diafragma,
a menos que se indique lo contrario.)
- El condón
femenino es una funda hecha de plástico suave, delgado
y transparente que la mujer inserta en la vagina antes de tener
relaciones sexuales. Posee dos anillos: uno flexible y removible
en el extremo cerrado, que ayuda a la inserción; y otro anillo
de mayor tamaño en el extremo abierto, que permanece fuera de
la vagina y protege los genitales externos.
Los métodos
de barrera mecánicos son adecuados para aquellas mujeres a las que
no les molesta tener que recurrir a un método anticonceptivo antes
o durante la relación sexual; además la mujer debe conocer la técnica
para su correcta inserción y debe tener la privacidad suficiente
para insertar y extraer el dispositivo. Asimismo, las mujeres que
usan diafragma o capuchón cervical deben saber cómo cuidar y guardar
el dispositivo. Estos métodos pueden ser muy efectivos si se usan
de manera correcta y sistemática en cada relación sexual. No obstante,
las tasas de embarazos accidentales con el uso de estos métodos
son típicamente más altas que las de otros métodos anticonceptivos;
aquellas mujeres que no pueden correr el riesgo de un embarazo accidental
debido a problemas graves de salud deben usar un método más eficaz.
Los métodos de barrera pueden proteger contra las infecciones de
transmisión sexual (ITS) y pueden ser usados incluso si la pareja
se niega a usar condón. A los clientes que están en riesgo de contraer
ITS se les debe aconsejar usar dos métodos: uno de barrera para
proteger contra las ITS y otro método más efectivo para prevenir
el embarazo (IPPF, 2000). Si bien aún existen desafíos importantes
antes de contar con microbicidas, algunos investigadores han empezado
a re-evaluar cual es el nivel de protección de los dispositivos
de barrera frente a las ITS bacterianas y virales (Moench, 2001).
Las características de los métodos de barrera mecánicos se presentan
en la tabla a continuación.
Características
de los métodos de barrera mecánicos femeninos
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Eficacia
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Tasa de
fallos durante el primer año de uso típico: diafragma, 20%;
capuchón cervical, 20% para las mujeres que no han tenido
hijos y 26% para las que sí han tenido hijos; condón femenino,
21%. La efectividad depende del método que usa la mujer, y
de si lo usa de manera correcta cada vez que tiene relaciones
sexuales.
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Restricciones
de edad
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No hay
restricciones.
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Restricciones
de paridad
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No hay
restricciones para su uso por parte de nulíparas, no obstante,
las mujeres que han tenido hijos pueden presentar índices
más altos de embarazo accidental con el uso del diafragma
y el capuchón cervical.
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Mecanismo
de acción
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Crea una
barrera física que bloquea el paso de esperma al útero y a
las trompas de Falopio; la efectividad del diafragma y del
capuchón cervical aumenta si se usa un espermicida.
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Efectos
sobre el riesgo de ITS
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El diafragma
y el capuchón cervical protegen, de cierta manera, contra
algunos agentes que atacan el cuello del útero; el condón
femenino protege contra todas las ITS.
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Interacción con otros medicamentos
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Ninguna.
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Duración
de uso
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Debe ser
usado antes o durante la relación sexual. El diafragma y el
capuchón cervical no deben extraerse hasta seis horas después
de la relación sexual. Apropiado para su uso a corto y a largo
plazo. Las mujeres pueden usar anticonceptivos de barrera
durante toda su etapa reproductiva.
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Retorno
de la fertilidad
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Inmediatamente
después de discontinuar su uso.
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Aspectos
Clave
Protección
frente a las ITS
Con la amplia
epidemia de infecciones de transmisión sexual y la infección por
VIH, los anticonceptivos de barrera han renovado su importancia
en la prevención de infecciones dentro de los programas de salud
reproductiva (FHI, 2000). Un análisis de diversos métodos de barrera
femeninos estimó que éstos reducen la transmisión de ITS en un 50
a 75 por ciento.
Investigaciones
recientes han sostenido que cubrir el cérvix con barreras mecánicas
como el diafragma o el capuchón cervical podría reducir el riesgo
de infección por VIH debido a que el tejido cervical es particularmente
susceptible a las infecciones (Moench et al. 2001). Diversos estudios
en curso están evaluando la eficacia de las barreras cervicales,
particularmente la del diafragma, en la protección de las mujeres
frente a las infecciones de transmisión sexual (PATH 2003). Una
desventaja de la provisión del diafragma y de otras barreras cervicales
ha sido el requisito del examen de medición realizado por el proveedor
a fin de determinar el tamaño apropiado del dispositivo. Un artículo
reciente que presenta un nuevo análisis de los datos de medición
obtenidos en estudios previos sobre métodos de barrera, sugiere
que muchas mujeres podrían utilizar un diafragma de talla única
(Mauck et al. 2004).
Si bien no se
dispone de mucha información acerca del grado de protección del
condón femenino contra las ITS, los resultados de los estudios de
uso y eficacia realizados en los Estados Unidos y en Tailandia son
promisorios. En un análisis acerca de la seguridad, eficacia y aceptabilidad
del condón femenino, la OMS estimó que el uso correcto de este método
podría reducir la transmisión de VIH en un 93 por ciento (WHO, 1997)..
Los resultados de un estudio reciente que analizaba la eficacia/uso
del condón femenino frente al condón masculino en la prevención
de las infecciones de transmisión sexual en las mujeres reveló que
aquellas mujeres que reciben información y un suministro de condones
femeninos están protegidas tanto o más que las mujeres que reciben
información y un suministro de condones masculinos solamente (French
2003). Se puede acceder a una síntesis de la evidencia disponible
sobre la eficacia, aceptabilidad y el uso del condón femenino en:
www.fhi.org/en/RH/Pubs/Briefs/fcbriefs/index.htm.
Re-utilización
del condón femenino
Desde su introducción a comienzos de la década de los 90, el condón
femenino se ha convertido en una importante opción para ayudar a
las mujeres a protegerse ellas mismas y a sus parejas del embarazo
no deseado y de las ITS. El único condón femenino actualmente disponible
es una funda suave y transparente de poliuretano que se inserta
en la vagina antes de las relaciones sexuales. A pesar de que el
dispositivo que se comercializa está aprobado como dispositivo de
uso único, se ha sabido que en diversos países, las mujeres que
no tienen acceso a un nuevo condón femenino, lo han reutilizado.
Consecuentemente, la OMS y ONUSIDA celebraron una reunión en junio
de 2000 acerca de la seguridad y la factibilidad de reutilizar el
condón femenino. Los expertos en microbiología, en infecciones de
transmisión sexual, en la producción y control de calidad de los
condones, y aspectos programáticos evaluaron los datos relevantes
acerca de la seguridad y factibilidad de su reutilización. Después
de analizar la información, el grupo concluyó que no hay evidencia
suficiente que permita determinar que lavar el condón femenino con
agua y jabón sea un método efectivo para eliminar la amplia gama
de agentes patógenos de transmisión sexual (WHO, 2000). También
se preocuparon del potencial riesgo que corrían las mujeres al lavarlo,
y la pareja durante su posterior reutilización.
Al reconocer
la necesidad de estrategias de reducción del riesgo para las mujeres
que no pueden acceder a condones nuevos, la consulta permitió elaborar
un protocolo preliminar sobre la manipulación y preparación seguras
de condones femeninos que serán reutilizados. Este protocolo aún
no ha sido estudiado a fondo en seres humanos en lo que respecta
a su seguridad y eficacia. En respuestas a las consultas relacionadas
con la seguridad de la reutilización del condón femenino, la OMS
convocó dos consultas para estudiar el tema. En la primera (realizada
en junio de 2000), se esbozó un protocolo preliminar sobre la reutilización
y se identificó investigación adicional para probar la seguridad
y eficacia de este protocolo. La segunda (realizada en enero de
2002) permitió llevar a cabo la revisión de los resultados de la
nueva investigación y de aspectos programáticos relacionados con
la reutilización del condón femenino. Se puede acceder a un resumen
del protocolo de reutilización de la OMS en www.reusefemalecondom.org/resources/docs/20who_femdom.pdf
(WHO 2002). En www.reusefemalecondom.org/guidelines.asp. encontrará
material adicional relacionado con la reutilización del condón femenino.
Los resultados de un estudio reciente realizado en Sudáfrica acerca
de la reutilización del condón femenino indicaron que la integridad
estructural del dispositivo se veía afectada por el lavado, el secado
y la relubricación después de realizar esta operación diez veces.
Los investigadores pensaron que los agujeros detectados en los condones
femeninos habían sido causados principalmente por las mismas pruebas
y/o los investigadores al lavar los dispositivos, pero esto no pudo
ser demostrado de manera concluyente (Pettifor et al., 2000). Además,
si bien es poco probable que los agentes patógenos de las ITS sobrevivan
a un remojo en cloro seguido de un lavado con agua y con jabón,
existe la inquietud de que este proceso pueda dañar al condón. También
surgió la pregunta acerca del efecto que podría tener sobre la flora
vaginal el uso de un condón lavado con cloro. La flora vaginal no
se ve afectada por el uso del nuevo condón femenino, no obstante,
no existen datos acerca del efecto que podrían producir los condones
reprocesados que pudieran tener productos químicos residuales (IPPF,
2000). Dada la información disponible, el grupo recomienda utilizar
un nuevo condón femenino o masculino en cada acto sexual; la reutilización
del condón femenino aún no es recomendable.
Otro estudio sudafricano publicado recientemente evaluó la integridad
estructural del condón femenino después de varios usos, con lavado,
secado y relubricación. En el estudio, se permitió que las trabajadoras
sexuales usaran el dispositivo hasta ocho veces. Entre uso y uso,
el condón era lavado, secado y relubricado con aceite vegetal. Los
resultados no revelaron deterioro alguno en la resistencia del condón
al ser evaluados con las pruebas del FDA para evaluar la resistencia
y presión. Las tasas de rotura del condón en este estudio no fueron
muy diferentes de las que presentó el estudio realizado en los Estados
Unidos con los condones de uso único. Los investigadores concluyen
que, si bien es preferible utilizar un nuevo condón femenino o masculino
cada vez, la reutilización del condón femenino puede ser una alternativa
aceptable cuando no se dispone de un condón nuevo o no utilizado
(Beksinska et al., 2001).
Investigaciones
recientes han llevado a una mejor comprensión de los temas relacionados
con la implementación y el uso del condón femenino (sitio web del
FHI, WHO/UNAIDS).
Esponja
anticonceptiva: acceso a nuevas opciones
A lo largo de
la historia se han usado esponjas de mar empapadas en espermicida
insertada en la vagina antes de la relación sexual como método anticonceptivo.
Durante los últimos diez años muchas compañías han trabajado con
el propósito de actualizar y reintroducir este método. La esponja
crea una barrera física entre en semen y el cérvix y retiene el
esperma en la esponja. También actúa como una barrera química ya
que libera espermicida. Tres esponjas anticonceptivas se encuentran
disponibles actualmente en algunos países. La esponja anticonceptiva
ofrece de 12 a 24 horas de protección, dependiendo de la marca.
Las tasas de fallo para el primer año de uso (uso perfecto y uso
típico) fluctúan entre el 9 y el 20 por ciento en el caso de mujeres
nulíparas, y entre el 20 y el 40 por ciento en el caso de las mujeres
que han tenido hijos. (Para obtener más información acerca de los
espermicidas, vea la página espermicidas).
La esponja Today
es una pequeña esponja de espuma de poliuretano que contiene 1 gramo
de nonoxynol-9 (N). Es de talla única y se vende sin receta médica.
En 1983 fue aprobada por la Federación de Drogas y Alimentos de
los Estados Unidos para ser comercializada en dicho país. En 1994,
el fabricante detuvo la producción del dispositivo debido a problemas
de producción. La licencia del producto fue comprada por Allendale
Pharmaceuticals en 1995, compañía que había estado tratando de reiniciar
la producción de esponjas anticonceptivas para el mercado estadounidense.
Informaciones recientes indican que la esponja estaría disponible
en los Estados Unidos a fines de 2003. La esponja Today se encuentra
disponible en Canadá. Esta esponja puede ser usada durante 24 horas.
La esponja anticonceptiva
Protectaid fue introducida en Canadá en 1996, y en Europa en el
año 2000. La FDA de los EE.UU no la ha aprobado para ser vendida
en dicho país. Contiene una combinación de tres espermicidas en
dosis bajas: N-9 (6,25 mg), cloruro de benzalconio (6,25 mg), y
colato de sodio (25 mg). Puede ser usada por un período de 12 horas.
La esponja Pharmatex
contiene 60 mg del espermicida cloruro de benzalconio. Fue introducida
en Europa en 1984 y no ha sido aprobada por la Administración de
Drogas y Alimentos de los Estados Unidos. La esponja puede ser usada
hasta por 24 horas.
Una Revisión
Cochrane reciente de estudios aleatorizados y controlados que comparaban
la esponja anticonceptiva vaginal Today con cualquier diafragma
usado con nonoxynol-9 para prevenir el embarazo reveló que la esponja
es mucho menos eficaz que el diafragma en la prevención del embarazo
(Kuyoh et al., 2003). En esta revisión se incluyeron dos estudios.
La tabla que presenta las tasas de terminación de embarazo por cada
100 mujeres en base a un período de 12 meses fue de 17,4 para la
esponja anticonceptiva frente a 12,8 para el diafragma en el estudio
a mayor escala realizado en los EE.UU; y de 24,5 para la esponja
y 10,9 para el diafragma en el estudio realizado en el Reino Unido.
La tasa de discontinuación en 12 meses también fue más alta para
la esponja que para el diafragma.
Fuente
Reproducido del sitio Reproductive Health Outlook (RHO)
http://www.icmer.org, 2008 PATH.
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