Índice GlucémicoEl
concepto de Índice
Glucémico
(IG) surgió en los años
ochenta cuando se observó que distintos alimentos con la misma cantidad de carbohidratos
tenían efectos diferentes en el nivel de azúcar en la sangre. Así, 30 g de los
carbohidratos que contiene el pan pueden no tener el mismo efecto que 30 g de
los carbohidratos de la de fruta o la pasta. En efecto, el IG es un modo de valorar
los alimentos que contienen carbohidratos según el grado en el que se eleva la
glucemia sanguínea tras su consumo. Se clasifican en una escala de 0 a 100, en
la que 100 es la respuesta a un alimento de referencia como la glucosa o el pan
blanco. Con el mismo nivel de carbohidratos, los alimentos con un IG elevado producen
fluctuaciones notables en el nivel de azúcar en la sangre, mientras que los alimentos
con IG reducido provocan un aumento menor del mismo(1). Factores
que influyen en el Índice
Glucémico (IG)
Durante
muchos años los científicos han creído que los carbohidratos en forma de almidón
se digerían y absorbían con lentitud, y que en el caso de los carbohidratos en
forma de azúcares estos procesos eran rápidos. Sin embargo, esto no es cierto.
Los refrescos y el puré de patatas, por ejemplo, tienen un IG similar. ¿Qué factores
intervienen entonces? La forma exterior de un alimento, el modo de procesarlo,
el tipo de fibra, de almidón o de azúcar que contiene y la manera de cocinarlo
son factores que influyen en su IG final. En
general, la estructura del alimento es tan importante como el tipo de carbohidrato
que contiene. Por ejemplo, los granos de trigo enteros son relativamente resistentes
a la digestión, pero una vez molidos y horneados son fáciles de digerir. Por esta
razón, el pan blanco y el integral de textura fina tienen un IG elevado, mientras
que los panes con varios cereales tienen un IG medio. Algunos
alimentos como la avena, las manzanas y las alubias contienen fibra soluble, que
espesa y ralentiza el paso de los alimentos por el tracto digestivo. Estos alimentos
tienen un IG reducido. El tipo de azúcar presente en un alimento también es relevante;
la glucosa es el que mayor impacto tiene sobre la glucemia sanguínea, seguida
de la sacarosa (azúcar de mesa). En
la práctica, la mayoría de los alimentos con carbohidratos no se consumen por
separado, sino como parte de un aperitivo o de una comida, y esto tiene un efecto
en el perfil glucémico. Por ejemplo, el pan puede comerse con mantequilla o aceite
y las patatas con carne y verdura. La combinacíon de alimentos ricos en grasas
y proteínas ralentiza de forma significativa la digestión de la comida y reduce
el IG global. ¿Cómo
aplicar el IG para mejorar la salud?
Conocer el IG de los alimentos
puede resultar útil para los diabéticos que tienen que controlar su glucemia sanguínea.
El consumo de alimentos con un IG bajo, puede conseguir que la liberación de la
glucosa en la sangre se produzca de forma uniforme a lo largo del día(2). El concepto
de IG también puede aplicarse al ámbito de los deportes. Los alimentos con un
IG bajo contribuye a aumentar la resistencia, mientras que los alimentos y bebidas
con un IG elevado permiten reponer el glucógeno muscular tras el ejercicio(1). Cada
vez se cuenta con más pruebas de que las dietas con un IG general menor pueden
ser beneficiosas para prevenir la aparición de la diabetes tardía y la cardiopatía
coronaria, posiblemente porque limitan la demanda de insulina y mejoran el nivel
del colesterol sanguíneo(2). Los estudios también apuntan hacia el uso del IG
en relación con la obesidad y se ha sugerido que las dietas con un IG reducido
pueden llevar a una pérdida peso porque son muy saciantes(3). Sin embargo, no
se sabe si esto se debe al IG o a otros aspectos que presentan los alimentos con
un IG reducido. Será preciso realizar estudios fiables a largo plazo para salir
de dudas. La
gestión de la dieta - el concepto de carga glucémica
El IG no
es el único factor que determina hasta qué punto el consumo de un alimento eleva
el nivel de azúcar en sangre. Si ingerimos la misma cantidad en gramos (g) de
dos alimentos con IG similar (ej. Nabo y croissant), el aumento del nivel de azúcar
en sangre será menor con el alimento que tenga un menor contenido de carbohidratos
(ej. Nabo, ver tabla). Si comemos dos alimentos con IG similar (ej. Croissant
y cuscús), pero cuyas raciones habituales sean distintas, aquel cuya ración sea
menor (ej. Croissant, ver tabla), producirá un menor aumento del nivel de azúcar
en la sangre. Por esta razón, se introdujo el concepto de Carga Glucémica (CG),
que se basa en el concepto de IG para proporcionar una medida de la respuesta
glucémica total ante un alimento o comida (CG= IG/100 x gramos de carbohidratos
por ración). Esto hace posible comparar directamente los efectos sobre el nivel
de azúcar de dos alimentos tal y como los consumimos en la dieta. Tabla:
Comparación del IG y CG de varios alimentos en función de la ración y cantidad
de carbohidratos que dicha contiene.
| Alimento | IG* | Tamaño
ración (g)* | Carbohidratos
(g)* | CG |
| Nabo | 72 | 60 | 1 | 0.7 |
| Croissant | 67 | 60 | 23 | 15.4 |
| Cuscús | 65 | 150 | 77 | 50.0 | *
referencia: http://www.bupa.co.uk/health_information/html/healthy_living/ lifestyle/exercise/diet_exercise/gi_table.html
Mezcle
alimentos con distintos IG para obtener una CG reducida
El IG
es una herramienta muy útil para clasificar el impacto de los carbohidratos en
el organismo. Sin embargo, no tiene sentido preocuparse demasiado por los valores
relativos al IG de los alimentos por separado, ya que el efecto general de una
comida en el IG es difícil de predecir(4). Probablemente, la mejor solución para
la mayoría de la gente sea incluir una mezcla apropiada de alimentos nutritivos
con IG alto y bajo en una dieta sana. Aquellas personas que deseen reducir la
CG general de su dieta deberían simplemente aumentar el consumo de alimentos con
un IG bajo, como legumbres (alubias, guisantes, lentejas, etc.), frutas, cereales
a base de avena y pasta; o sustituir algunos alimentos con un IG elevado por alternativas
con un IG menor (por ejemplo, consumir cereales de desayuno a base de avena, cebada
y salvado o tomar pan con cereales en lugar de pan blanco). Referencias
- FAO/WHO (1998) Carbohydrates
in Human Nutrition. Food and nutrition paper no.66 Roma, Italia.
- Opperman
AM, Venter CS, Oosthuizen W et al (2004) Meta-analysis of the health effects of
using the glycaemic index in meal planning. British Journal of Nutrition - 92:367-381.
- Brand-Miller J,
Foster Powell K & McMillan P (2005) The Low GI Diet revolution ISBN 1-56924-413-8
Nueva York.
- Flint
A, Moller BK, Raben A, et al (2004) The use of glycaemic index tables to predict
the glycaemic index of composite breakfast meals. British Journal of Nutrition
2004 91:979-89.
Fuente EUFIC http://www.eufic.org/sp/home/home.htm
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