Efectos
de la Ola de Calor Sobre la Salud
INTRODUCCIÓN
Durante el verano
del año pasado, y concretamente en julio y agosto, se observó
un aumento generalizado de las temperaturas en toda Europa, con
una media de aumento que excedió el percentil 90 en cada
región.
Las dramáticas
consecuencias acaecidas para la salud humana, sobre todo en Francia,
suscitan varias preguntas como, por ejemplo, cuáles son las
consecuencias de las olas de calor para la salud humana y si se
pudiesen prevenir y, en su caso tratar, los efectos producidos por
este aumento de la temperatura.
Si las predicciones
sobre el cambio climático son correctas, en un futuro próximo
se incrementarán la frecuencia y la severidad de las olas
de calor.
LA TERMORREGULACIÓN
El ser humano
dispone de distintos mecanismos para regular la temperatura corporal,
conocidos como termorregulación.
Cuando el clima
alcanza temperaturas muy extremas (tanto por frío como por
calor), el mecanismo termorregulador se ve superado y aparecen una
serie de signos y síntomas característicos. Esto ocurre
fundamentalmente en niños, en ancianos y en personas con
alguna patología subyacente.
También
puede ocurrir en personas que toman varios medicamentos como anticolinérgicos,
antiparkinsonianos o diuréticos, y en ocasiones también
en adultos sanos si se exceden en la exposición ambiental.
Los centros
de regulación del cerebro, intentan mantener la temperatura
corporal dentro de unos límites, alrededor de los 37ºC.
Con el ejercicio la temperatura puede aumentar a 38-39ºC sin
ningún efecto perjudicial para la salud, siempre que el sistema
de termorregulación mantenga su control.
Para que el
cuerpo mantenga este control, el cuerpo necesita un equilibrio entre
la producción y la ganancia externa de calor y la pérdida
del mismo. Esta pérdida se puede realizar por convección,
conducción, respiración y evaporación.
TRASTORNOS
PRODUCIDOS POR EL CALOR
Los trastornos
producidos por calor son el resultado del fracaso de los mecanismos
fisiológicos que mantienen la temperatura corporal ante una
sobrecarga de calor interna o ambiental.
La gravedad
de estos trastornos va desde los leves como los calambres, el agotamiento
y el síncope, hasta la forma más grave, que es el
golpe de calor.
AGOTAMIENTO
POR DESHIDRATACIÓN
Es una reacción
sistémica secundaria a la exposición prolongada al
calor con depleción de agua y sales.
Aparecen distintos
síntomas como sed intensa, cefalea, vértigo, cansancio,
irritabilidad, hipotensión, taquicardia e hiperventilación,
debido a la pérdida de líquidos y electrolitos y a
alteraciones del sistema nervioso central.
CALAMBRES
Son espasmos
dolorosos de los músculos voluntarios del abdomen y de las
extremidades debido a la pérdida de sales y electrolitos.
SÍNCOPE
Es un síntoma
que indica que hay un aporte insuficiente de sangre, oxígeno
o glucosa al cerebro. El paciente lo describe como una sensación
de vahído, con visión borrosa y de tambaleo postural.
El desmayo no suele durar mucho y la recuperación es rápida.
Tan pronto como el paciente se coloca en posición horizontal,
el sistema vuelve a la normalidad.
Está
causado por una crisis circulatoria al intentar mantener la presión
sanguínea y conseguir aportar oxígeno al cerebro.
Cuando el corazón está más activo (durante
el ejercicio, por ejemplo), la presión sanguínea puede
mantenerse elevada durante más tiempo y el calor corporal
aumenta progresivamente junto con el estrés cardiovascular
provocando un agotamiento. En estos casos, si el calor provocado
por el ejercicio y/o el clima no es eliminado, puede progresar a
un golpe de calor.
GOLPE DE
CALOR
Aparece cuando
el organismo pierde el control de la temperatura corporal que sube
por encima de los 40,5ºC, provocando daño en las estructuras
celulares y en el sistema termorregulador, con un alto riesgo de
mortalidad. El golpe de calor puede o no asociarse al ejercicio.
Es típico diagnosticarse en adultos jóvenes y sanos
que hacen ejercicio con temperaturas o humedades ambientales superiores
a las normales.
Se caracteriza
por reducción o cese de la sudoración (síntoma
precoz), cefalea, mareo, confusión, taquicardia, piel caliente
y seca, inconsciencia y convulsiones. Entre las complicaciones que
puede provocar se incluyen síndrome de distres respiratorio
del adulto, fallo renal, fallo hepático y coagulación
intravascular diseminada.
Los ancianos
son más susceptibles de padecer un suceso relacionado con
el calor debido a los cambios intrínsecos en su sistema regulatorio
y a la interacción que provoca la mayor toma de medicamentos
con la homeostasis, que al estar afectada, no permite que funcionen
adecuadamente todos los mecanismos que se ponen en marcha cuando
aumenta la temperatura corporal.
TRATAMIENTO
En todos los
casos de trastornos producidos por el calor se deben adoptar una
serie de medidas:Bajar la temperatura realizando las siguientes
actuaciones:
· Trasladando
al afectado a la sombra, a lugar fresco y tranquilo.
· Manteniendo
la cabeza un poco alta.
· Intentando
refrescarle mojando su ropa; con compresas de agua fría y
bolsas de hielo sobre la cabeza.
· Hidratar·
Administrando abundante agua siempre que la persona esté
consciente.· Si fuese necesario, solicitar ayuda médica.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Se deben tener
en cuenta una serie de consejos que pueden evitar mayores efectos
perjudiciales provocados por un excesivo calor:
· Aumentar
la ingesta de líquidos sin esperar a tener sed para mantener
una hidratación adecuada. Es útil ingerir soluciones
isotónicas con el organismo (soluciones de rehidratación
oral).
· Evitar
bebidas alcohólicas, muy azucaradas o que contengan cafeína,
ya que causan una mayor pérdida de líquidos corporales.
Se debe tener cuidado con las bebidas muy frías, debido a
que pueden producir calambres en el estómago.
· Evitar
comidas muy copiosas.
· Tomar
abundantes frutas y verduras, teniendo especial cuidado en su manipulación
y limpieza para evitar posibles trastornos digestivos que agravarían
el problema.
· No
exponerse al sol en exceso, especialmente en las horas centrales
del día.
· Reducir
la actividad física.
· Descansar
con frecuencia a la sombra.
· Usar
ropa ligera y holgada, preferentemente de fibras naturales y de
colores claros, sombrero, gafas y protectores solares para la piel,
que protejan frente a los rayos UVA y UVB y con un factor de protección
mínimo de 15.
· Permanecer
en espacios ventilados o acondicionados.
· Prestar
especial atención a personas de riesgo (niños, ancianos
y enfermos)
RECOMENDACIONES
· Es
necesario corregir el desequilibrio entre la ingesta y la eliminación
de líquidos para evitar la deshidratación, que dará
lugar a la aparición de los efectos negativos que provoca
el calor en el organismo. Se deberá aumentar el consumo de
líquidos e incluso si fuese necesario, tomar sueros isotónicos
que normalicen los niveles sales y de agua.
· Si
se realiza ejercicio físico, no esperar a tener sed para
beber. Es conveniente beber agua antes, durante y después
de la actividad física. Las soluciones de rehidratación
oral son los productos de elección, toda vez que aportan,
de manera perfectamente dosificada, las necesidades de electrolitos,
sales y agua.
· Se
debe evitar el consumo excesivo de alcohol, ya que perjudica y empeora
las condiciones de control de la temperatura corporal.
· Si
se está en tratamiento con fármacos como diuréticos,
ß-bloqueantes, anticolinérgicos, digitálicos
y barbitúricos pueden causar, entre otros efectos, depleción
de volumen, por lo que podrían agravar los procesos provocados
por el calor. En caso de estar tomando algún medicamento
de estos grupos, conviene extremar las precauciones y consultar
al especialista.
· Algunas
enfermedades pueden causar deshidratación o influir en el
centro termorregulador hipotalámico. En este sentido, enfermedades
agudas como diarrea, infecciones o quemaduras cutáneas, y
crónicas como hipertensión, enfermedades mentales,
obesidad e hipertensión, también requieren unas precauciones
especiales a la hora de prevenir el golpe de calor.
CONCLUSIÓN
Ante el aumento
gradual de las temperaturas y las consecuencias que pueden provocar,
son necesarios planes integrales de información y coordinación
entre distintos estamentos (servicios meteorológicos y de
salud), las distintas Administraciones (nacionales, autonómicas
y locales), que permitan prevenir y disminuir los efectos negativos
en la población, y en especial, en aquellos grupos más
vulnerables como ancianos, niños y personas con patologías
crónicas.
Fuente
AZFarmacia
http://www.azfarmacia.com/
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