El
Benceno y su Impacto en la Salud PúblicaEl
benceno, conocido también como benzol, es un líquido incoloro de olor dulce. El
benceno se evapora al aire rápidamente y es sólo ligeramente soluble en agua.
El benceno es sumamente inflamable. La mayoría de la gente puede empezar a detectar
el olor del benceno en el aire cuando está en concentraciones de 1.5 a 4.7 partes
de benceno por millón de partes de aire (ppm) y en el agua cuando la concentración
es de 2 ppm. La mayoría de la gente empieza a detectar el sabor del benceno cuando
está en concentraciones entre 0.5 y 4.5 ppm en el agua. Una parte por millón equivale
aproximadamente a una gota en 40 galones. El benceno se encuentra en el aire,
el agua y el suelo. El benceno proviene tanto de fuentes industriales como naturales.
Fuentes y
Usos Industriales. El benceno fue descubierto y producido a partir de alquitrán
en el siglo 19. Hoy en día, la mayoría del benceno se produce a partir del petróleo.
Debido a su extenso uso, el benceno es una de las 20 sustancias químicas más producidas
en los Estados Unidos en términos de volumen. Varias industrias usan benceno para
fabricar otros productos químicos, como por ejemplo el estireno (en Styrofoam®
y otros plásticos), cumeno (en varias resinas) y ciclohexano (en nilón y fibras
sintéticas). El benceno también se usa en la manufactura de ciertos tipos de caucho,
lubricantes, tinturas, detergentes, medicamentos y plaguicidas. Fuentes
naturales. Las fuentes naturales de benceno, entre las que se incluyen los
gases emitidos por volcanes y los incendios forestales, también contribuyen a
la presencia de benceno en el medio ambiente. El benceno también se encuentra
en el petróleo y la gasolina y en el humo de cigarrillos. El
benceno se encuentra comúnmente en el ambiente. Las principales fuentes de benceno
en el ambiente son los procesos industriales. Los niveles de benceno en el aire
pueden aumentar por emisiones generadas por la combustión de carbón y petróleo,
operaciones que involucran residuos o almacenaje de benceno, el tubo de escape
de automóviles y evaporación de gasolina en estaciones de servicio. El humo de
tabaco es otra fuente de benceno en el aire, especialmente en el interior de viviendas.
Los desechos industriales, la disposición de productos que contienen benceno,
y las fugas de gasolina desde tanques subterráneos liberan benceno al agua y al
suelo. El benceno
puede pasar al aire desde la superficie del agua y del suelo. Una vez en el aire,
el benceno reacciona con otras sustancias químicas y se degrada en unos días.
El benceno en el aire puede ser arrastrado al suelo por la lluvia o la nieve. El
benceno se degrada más lentamente en el agua y el suelo. El benceno es poco soluble
en agua y puede pasar a través del suelo hacia el agua subterránea. El benceno
no se acumula en plantas ni en animales. Todo
el mundo está expuesto diariamente a pequeñas cantidades de benceno. Usted está
expuesto al benceno al aire libre, en el trabajo y en el hogar. La exposición
de la población general al benceno ocurre principalmente a través de la inhalación
de aire que contiene benceno. Las principales fuentes de exposición al benceno
son el humo de tabaco, las estaciones de servicio, los gases del tubo de escape
de automóviles y las emisiones industriales. Los vapores (o gases) de productos
que contienen benceno, por ejemplo pegamentos, pinturas, cera para muebles y detergentes
también pueden ser fuentes de exposición al benceno. El escape de automóviles
y las emisiones industriales son responsables de aproximadamente 20% de la exposición
total de la población de los Estados Unidos. Aproximadamente la mitad de la exposición
al benceno en los Estados Unidos es el resultado de fumar cigarrillos o de exposición
a humo de tabaco. Un fumador típico (32 cigarrillos al día) recibe aproximadamente
1.8 miligramos (mg) de benceno al día. Esta cantidad es aproximadamente 10 veces
mayor que la cantidad de benceno que recibe una persona que no fuma. Los
niveles de benceno al aire libre oscilan entre 0.02 y 34 partes de benceno por
billón de partes de aire (ppb)(1 ppb es la milésima parte de 1 ppm). Las personas
que viven en zonas urbanas o en áreas industriales generalmente están expuestas
a niveles de benceno más altos que las que viven en áreas rurales. Los niveles
de benceno en el hogar generalmente son más altos que al aire libre. La gente
que vive cerca de sitios de desechos peligrosos, refinerías de petróleo, industrias
petroquímicas o estaciones de servicio puede estar expuesta a niveles de benceno
más altos. Para
la mayoría de la gente, la exposición al benceno a través de alimentos, bebidas
o agua es menor que la exposición a través del aire. El agua potable contiene
típicamente menos de 0.1 ppb de benceno. Se ha detectado benceno en algunos alimentos,
bebidas alcohólicas y agua embotellada. La fuga de gasolina desde tanques subterráneos
o desde vertederos o sitios de desechos peligrosos que contienen benceno puede
contaminar el agua de manantiales. La gente con agua de grifo contaminada con
benceno puede exponerse al beber el agua o ingerir alimentos preparados con el
agua contaminada. Además, también puede ocurrir exposición al inhalar benceno
al ducharse, al bañarse en tina o al cocinar con agua contaminada. Las
personas que trabajan en industrias que manufacturan o usan benceno pueden estar
expuestas a los niveles de benceno más altos. Tanto como 238,000 personas pueden
estar expuestas al benceno en el trabajo en los Estados Unidos. Estas ocupaciones
incluyen: manufactura de benceno (petroquímica, refinerías de petróleo y manufactura
de carbón de hulla y coque), manufactura de neumáticos y almacenaje y transporte
de benceno y de productos de petróleo que contienen benceno. Otras personas que
pueden estar expuestas al benceno en el trabajo son los trabajadores en hornos
de coque en la industria del acero, en la imprenta, industria de caucho, fabricantes
de calzado, tecnólogos de laboratorios, bomberos y empleados de estaciones de
servicio. El
benceno puede entrar a su cuerpo a través de los pulmones, el tubo digestivo y
la piel. Cuando usted está expuesto a niveles altos de benceno en el aire, aproximadamente
la mitad del benceno que usted inhala pasa a través de los pulmones y entra a
la corriente sanguínea. Cuando usted se expone al benceno en alimentos o bebidas,
la mayor parte del benceno que ingiere pasa a través del tubo digestivo a la corriente
sanguínea. Si la piel entra en contacto con benceno o con productos que contienen
benceno, una pequeña cantidad de benceno pasará a la sangre a través de la piel.
Una vez en la sangre, el benceno se moviliza a través del cuerpo y puede ser almacenado
transitoriamente en la médula de los huesos y el tejido graso. El benceno es convertido
en el hígado y los riñones a productos llamado metabolitos. La mayoría de los
metabolitos del benceno abandonan el cuerpo en la orina dentro de 48 horas después
de la exposición. Los
científicos usan una variedad de pruebas para proteger al público de los efectos
perjudiciales de sustancias químicas tóxicas y para encontrar maneras para tratar
a personas que han sido afectadas. Una
manera para determinar si una sustancia química perjudicará a una persona es averiguar
como el cuerpo absorbe, usa y libera la sustancia. En el caso de algunas sustancias
químicas puede ser necesario experimentar en animales. La experimentación en animales
puede ayudar a identificar problemas de salud tales como cáncer o defectos de
nacimiento. Sin el uso de animales de laboratorio, los científicos perderían un
método importante para tomar decisiones apropiadas para proteger la salud pública.
Los científicos tienen la responsabilidad de tratar a los animales de investigación
con cuidado y compasión. Los científicos deben adherirse a estrictos reglamentos
para el cuidado de los animales porque actualmente hay leyes que protegen el bienestar
de los animales de investigación. Hay
varios factores que determinarán si la exposición al benceno producirá efectos
adversos, así como el tipo y severidad de los posibles efectos. Estos factores
incluyen a la cantidad de benceno a que se expuso y la duración de la exposición.
La mayor parte de la información acerca de los efectos de la exposición prolongada
al benceno provienen de estudios de trabajadores en industrias que manufacturan
o usan benceno. Estos trabajadores estuvieron expuestos a niveles de benceno en
el aire mucho más altos que los niveles a los que está normalmente expuesta la
población general. Actualmente, los niveles de benceno en el aire del trabajo
son mucho más bajos que en el pasado. Debido a esta reducción y a la disponibilidad
de equipos de protección, como por ejemplo respiradores, un menor número de trabajadores
sufre síntomas de exposición al benceno. La
exposición breve (5 a 10 minutos) a niveles muy altos de benceno en el aire (10,000
a 20,000 ppm) puede producir la muerte. Niveles más bajos (700 a 3,000 ppm) pueden
producir letargo, mareo, aceleración del latido del corazón, dolor de cabeza,
temblores, confusión y pérdida del conocimiento. En la mayoría de los casos, los
efectos desaparecerán cuando la exposición termina y la persona empieza a respirar
aire fresco. La
ingestión de alimentos o bebidas que contienen niveles altos de benceno puede
producir vómitos, irritación del estómago, mareo, somnolencia, convulsiones, aceleración
del latido del corazón, coma y la muerte. Los efectos del consumo de alimentos
o líquidos que contienen bajos niveles de benceno no se conocen. Si usted derrama
benceno sobre su piel, puede sufrir enrojecimiento y ulceración. El contacto de
benceno con los ojos puede causar irritación y daño de la córnea. El
benceno produce alteraciones en la sangre. La gente que respira benceno durante
períodos prolongados puede sufrir daño de los tejidos que producen las células
de la sangre, especialmente la médula de los huesos. Estos efectos pueden interrumpir
la producción de elementos de la sangre y producir una disminución de algunos
componentes importantes de la sangre. Una disminución de los glóbulos rojos puede
conducir a anemia. La reducción de otros componentes de la sangre puede causar
hemorragias. La producción de elementos de la sangre puede normalizarse después
que la exposición al benceno termina. La exposición excesiva al benceno puede
ser perjudicial para el sistema inmunitario, aumentando las probabilidades de
contraer infecciones y posiblemente disminuyendo las defensas del cuerpo contra
el cáncer. La
exposición prolongada al benceno puede producir cáncer de los órganos que producen
los elementos de la sangre. Esta condición se llama leucemia. La exposición al
benceno se ha asociado con el desarrollo de un tipo especial de leucemia llamada
leucemia mieloide aguda. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) ha
determinado que el benceno es un carcinógeno (puede producir cáncer) reconocido.
Tanto la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer(IARC) como la
EPA han determinado que el benceno es carcinogénico en seres humanos. La
exposición al benceno puede ser perjudicial para los órganos sexuales. Algunas
mujeres que inhalaron altos niveles de benceno en el trabajo durante meses sufrieron
ciclos menstruales irregulares. Cuando fueron examinadas, se observó que estas
mujeres sufrieron una disminución del tamaño de los ovarios. Sin embargo, los
niveles de exposición no se conocieron, y los estudios no demostraron que el benceno
causó los efectos. No se sabe que efectos podría tener el benceno sobre el feto
de mujeres embarazadas o sobre la fertilidad en hombres. Los estudios en animales
preñados han demostrado que inhalar benceno afecta adversamente al feto. Estos
efectos incluyen bajo peso de nacimiento, retardo de la formación de los huesos
y daño de la médula ósea. No
se sabe que efectos podría causar la exposición prolongada a alimentos o agua
contaminada con benceno. En animales, la exposición a través de alimentos o agua
contaminada con benceno puede alterar elementos de la sangre y el sistema inmunitario
y además puede producir cáncer. Esta
sección discute los posibles efectos sobre la salud en seres humanos causados
por exposiciones desde la concepción a la madurez (18 años de edad). Los
niños pueden ser afectados por la exposición al benceno de la misma manera que
los adultos. El benceno puede pasar de la sangre de la madre al feto. No se sabe
si los niños son más susceptibles a la intoxicación con benceno que los adultos.
Si
su doctor encuentra que usted (o un miembro de la familia) ha estado expuesto
a cantidades significativas de benceno, pregunte si sus niños también podrían
haber estado expuestos. Puede que su doctor necesite pedir que su departamento
estatal de salud investigue. La
gasolina y el humo de cigarrillo son dos fuentes principales de exposición al
benceno. La exposición al benceno se puede reducir limitando el contacto con estas
fuentes. La gente está expuesta al benceno por exposición directa al humo de cigarrillo
e indirecta a través del humo de segunda mano. El típico fumador recibe aproximadamente
10 veces más benceno al día que una persona que no fuma. Es recomendable que las
familias no fumen en el hogar, en lugares cerrado o cerca de sus niños. Hay
varias pruebas que pueden determinar si usted ha estado expuesto al benceno. Algunas
de estas pruebas pueden estar disponibles en el consultorio de su doctor. Todas
estas pruebas tienen limitaciones en cuanto a lo que pueden revelar. La prueba
para medir benceno en el aliento debe realizarse poco después de la exposición.
Esta prueba no es muy útil para detectar niveles de benceno muy bajos. El benceno
se puede medir en la sangre. Sin embargo, como el benceno desaparece rápidamente
de la sangre, la prueba puede ser útil solamente para detectar exposiciones recientes.
En el cuerpo,
el benceno es convertido a productos llamados metabolitos. Algunos metabolitos
del benceno, por ejemplo el fenol, el ácido mucónico y el ácido S-fenilmercaptúrico
pueden medirse en la orina. La cantidad de fenol en la orina se ha usado para
evaluar exposición a benceno en trabajadores. La prueba es útil solamente cuando
usted está expuesto a niveles de 10 ppm o más de benceno en el aire. Sin embargo,
esta prueba también debe realizarse poco después de la exposición, y no puede
usarse para determinar con certeza a cuanto benceno se expuso porque el fenol
puede provenir de otras fuentes (la dieta o el ambiente). La pruebas de ácido
mucónico o de ácido S-fenilmercaptúrico son más sensibles e indican con mayor
certeza exposición al benceno. La medición de benceno en la sangre o de metabolitos
en la orina no pueden usarse para pronosticar si ocurrirán efectos adversos. El
conteo de todos los tipos de células de la sangre y el examen de la médula de
los huesos se usan para determinar exposición al benceno y sus efectos. Para
personas expuestas a cantidades de benceno relativamente altas, análisis completos
de sangre pueden usarse para evaluar posibles alteraciones asociadas con la exposición.
Sin embargo, los análisis de sangre no son útiles cuando los niveles de exposición
son bajos. Fuente Agencia
para las Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades Departamento
de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos http://www.atsdr.cdc.gov Otros
temas de su interés
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