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DEFINICIONES
DE CASOS Sarampión
y Rubéola
JUSTIFICACIÓN
DE LA VIGILANCIA
Sarampión Introducción:
En 1994, la Conferencia Sanitaria Panamericana estableció la meta
de la erradicación del sarampión del continente americano en el
año 2000. Grandes avances se han logrado hacia la interrupción de
la transmisión de sarampión en la mayoría de los países
de las Américas. Sin embargo, hasta septiembre de 1999, cuando faltan apenas
15 meses para llegar a la fecha proyectada para alcanzar la meta de la erradicación
del sarampión de todo el continente, el virus de sarampión sigue
circulando en algunas zonas de la Región. Con miras a obtener información
que pueda usarse para prevenir y controlar los futuros brotes, deben llevarse
a cabo las investigaciones y los análisis apropiados de todos los brotes
de sarampión. Es necesario realizar actividades destinadas a determinar
las fuentes de introducción del virus del sarampión, los modelos
de transmisión y los factores de riesgo específicos para contraer
el sarampión.
Vigilancia: La vigilancia del sarampión
es crítica para medir el progreso hacia la meta de la erradicación
del sarampión en las Américas y para detectar problemas. Dentro
de las actividades necesarias a desarrollar prioritariamente, para mejorar la
calidad de la vigilancia del sarampión en toda la Región se incluyen
las siguientes:
-
Todos
los casos sospechosos de sarampión deberán investigarse dentro de
las 48 horas posteriores al inicio de la enfermedad, y deberá colectarse
una muestra de suero del paciente al primer contacto con el servicio de salud.
Esta muestra deberá recolectarse dentro de los 30 días que siguen
a la aparición de la erupción cutánea para que pueda considerarse
adecuada; -
Para
vigilar el progreso hacia el logro de la erradicación del sarampión,
todos los países deberán suministrar datos semanalmente al sistema
de vigilancia de erradicación del sarampión a nivel regional (MESS);
-
Cada
país deberá someter su sistema de vigilancia a evaluaciones objetivas
y periódicas usando el protocolo estandarizado de evaluación elaborado
por la OPS. Los países deberán trabajar constantemente para mejorar
la calidad del sistema de notificación; -
La
vigilancia virológica y la epidemiología molecular pueden aportar
información importante a un programa de erradicación. Deberán
obtenerse los especímenes clínicos apropiados para el aislamiento
de virus a partir de cada cadena de transmisión del sarampión, en
especial todos los casos esporádicos y aproximadamente 5 a 10 casos de
cada brote. La orina, que es el espécimen más práctico de
recolectar para el aislamiento del virus del sarampión, deberá obtenerse
dentro de los 7 días que siguen a la aparición de la erupción
cutánea y enviarse a un laboratorio de referencia capaz de realizar el
aislamiento del virus del sarampión; -
En
todos los países, deberá integrarse la vigilancia del sarampión
y de la rubéola. Rubéola
Introducción: El virus de la
rubéola sigue circulando libremente en la mayoría de los países
de la Región. Después de una investigación completa de los
casos sospechosos de sarampión, resulta que muchos de ellos son clasificados
finalmente como rubéola. Más aún, se han encontrado casos
del síndrome de rubéola congénita, en todos los países
de la Región que han establecido sistemas de vigilancia del síndrome
de rubéola congénita. Esto sugiere que el síndrome de rubéola
congénita es un problema importante de salud pública en todos los
países de las Américas. Vigilancia:
La vigilancia de la rubéola debe integrarse con la vigilancia del
sarampión. La finalidad de la vigilancia de la rubéola es detectar
la circulación del virus de la rubéola, no detectar cada caso de
rubéola. No se necesita otro sistema de vigilancia de la rubéola.
Todos los sueros de los casos sospechosos de rubéola, que resultan negativos
a la presencia de anticuerpos IgM específica contra la rubéola,
deben someterse a pruebas para detectar la presencia de anticuerpos IgM específica
contra el sarampión y viceversa. DEFINICIONES
DE CASO RECOMENDADAS
Los programas de erradicación del sarampión y los programas
de control/eliminación de la rubéola deben usar las siguientes definiciones
estandarizadas de caso, obtenidas de la Guía Práctica de Erradicación
del Sarampión, publicada por la OPS, 1999 y de la publicación de
la OMS, WHO Recommended Surveillance Standards, 2a. edición, junio de 1999,
revisada por el Programa de Enfermedades Transmisibles de la OPS.
- Caso sospechoso
de sarampión:
cualquier paciente de quien un trabajador de salud sospecha que tiene sarampión.
- Caso
sospechoso de rubéola:
cualquier paciente de quien un trabajador de salud sospecha que tiene rubéola.
En casos sospechosos de sarampión o de rubéola, deberá
recolectarse una muestra de suero del paciente cuando este entre en contacto con
el trabajador de salud. Esta muestra deberá recolectarse dentro de los
30 días que siguen a la aparición de la erupción cutánea
para que pueda considerarse adecuada. - Caso
confirmado por laboratorio:
es un caso sospechoso de sarampión o de rubéola que, después
de una investigación completa resulta como:
- Confirmado
como sarampión o rubéola por prueba inmunoenzimática disponible
en el comercio (EIA) para detectar la presencia de anticuerpos IgM específicos
contra sarampión o rubéola, y/o
- Confirmado
mediante el aislamiento del virus del sarampión o de la rubéola
y/o
- Vinculado
epidemiológicamente a otro caso confirmado por laboratorio (se establecerá
el vínculo epidemiológico sí ocurrió cualquier contacto
entre el caso sospechoso y el caso confirmado por laboratorio en cualquier momento
durante el mes anterior a la aparición de la erupción cutánea).
- Caso
confirmado clínicamente:
es un caso sospechoso de sarampión o de rubéola, que por cualquier
motivo, no se investiga completamente. Esto podría incluir: los pacientes
que fallecieron antes de que la investigación estuviese terminada, los
pacientes a quienes no se pudo hacer el seguimiento, o los pacientes sin especímenes
adecuados presentados para el análisis de laboratorio.
- Descartado:
un caso sospechoso de sarampión o de rubéola que se haya investigado
exhaustivamente, incluida la obtención de una muestra sanguínea
adecuada, donde no se observaron pruebas serológicas de infección,
no se aisló el virus y no tiene ninguna vinculación epidemiológica
con un caso confirmado por laboratorio. Si los resultados de laboratorio indican
otra infección vírica compatible con los síntomas clínicos,
como el dengue, el caso también deberá descartarse.
- Caso
importado de sarampión:
un caso confirmado de sarampión de una persona que viajó a otro
país donde circulaba el virus del sarampión durante el período
de posible exposición (7-18 días antes de la aparición de
la erupción cutánea). La posibilidad de exposición local
se debe descartar mediante una detallada investigación.
MEDIDAS
RECOMENDADAS DE VIGILANCIA
Pruebas del sarampión para casos sospechosos
de rubéola y dengue: - Las
muestras de sangre de todos los casos sospechosos de rubéola y dengue que
resulten negativas a la presencia de IgM específica contra la rubéola
o dengue, deberán someterse a prueba para el sarampión en un plazo
de 24 horas.
- Las
muestras de sangre de al menos 10% de los casos sospechosos del dengue con erupción
cutánea que resulten negativas a la presencia de IgM contra el dengue deben
someterse regularmente a pruebas para el sarampión.
- En
el caso de brotes de dengue o de rubéola confirmados en el laboratorio,
el número total de muestras que resulten negativas para la rubéola
o el dengue quizá sea abrumador. En tal caso, el equipo de vigilancia,
conjuntamente con el laboratorio, deberá decidir qué muestras deberán
examinarse para detectar sarampión.
Investigación
y notificación: - El
sistema de notificación deberá abarcar los establecimientos de salud,
los médicos privados, los hospitales y los laboratorios y tener al menos
una fuente de información por cada unidad geopolítica (Municipio).
- Deberá
suministrarse material escrito a todo el personal de salud, donde se describan
sus responsabilidades y cómo notificar los casos, cómo recoger las
muestras y enviarlas al laboratorio para confirmación.
- La
investigación de todos los casos sospechosos debe llevarse a cabo en las
48 horas que siguen a la aparición de la erupción cutánea.
Esta deberá incluir:
- Llenado
del formulario del informe de casos;
- Investigación
de los contactos del caso sospechoso para determinar si han ocurrido otros casos;
- Recolección
de las muestras de sangre y de las muestras para el aislamiento del virus (generalmente
orina) de todos los casos esporádicos y de 5-10 casos de cada brote;
- La
notificación semanal de los datos, aunque no haya ningún caso, es
crítica;
- Es
esencial la retroalimentación oportuna a todos los participantes en el
sistema de vigilancia, manteniéndolos informados de dónde y cuándo
están ocurriendo los casos;
- El
sistema de notificación deberá vigilarse mensualmente usando los
indicadores de vigilancia;
- La
cooperación de la comunidad médica privada para que se notifiquen
al sistema los casos sospechosos es esencial para todos los esfuerzos de vigilancia.
DATOS
MÍNIMOS RECOMENDADOS Datos sobre casos (se vincularán
usando el identificador único para los datos sobre espécimen para
análisis): I) identificador único; II) zona geográfica (distrito
y provincia); III) nombre; IV) fecha de nacimiento; V) fecha del inicio de la
erupción cutánea; VI) fecha de la notificación; VII) fecha
de la investigación de caso; VIII) fecha de recolección de especímenes;
IX) fecha de envío de los especímenes al laboratorio; X) número
de dosis de la vacuna contra el sarampión que ha recibido; XI) fecha de
última dosis de la vacuna contra el sarampión; XII) si se identificó
la fuente de infección; XIII) resultados de la serología; XIV) resultados
del aislamiento del virus; (XV) clasificación definitiva y XVI) nombre
del investigador.
Datos
sobre espécimen (para ser vinculados con los datos de casos para análisis):
I) identificador único (número del MESS, cuando sea posible); II)
número del espécimen; III) fecha del inicio de la erupción
cutánea; IV) fecha de recolección de espécimen de sangre
(de orina o de secreción nasofaríngea); V) fecha de envío
de espécimen al laboratorio; VI) fecha de recepción de espécimen
en el laboratorio; VII) resultados de la serología; (VIII) resultados del
aislamiento del virus. PRINCIPAL
USO DE LOS DATOS PARA LA TOMA DE DECISIONES - Hacer
el seguimiento de la circulación del virus de sarampión/rubéola
(en un proceso de erradicación, un caso debe considerarse un brote);
- Detectar e investigar
los brotes para velar por que el tratamiento de casos sea adecuado y determinar
las razones de su aparición.
- Deben
tomarse las medidas necesarias para determinar las fuentes de introducción
del virus del sarampión, los modelos de transmisión y los factores
de riesgo específicos para contraer el sarampión;
- Vigilar
la cobertura de rutina de las inmunizaciones en todos los municipios y concentrar
esfuerzos en los municipios de alto riesgo (aquellos donde la cobertura de vacunación
es inferior a 95%) para planificar las operaciones de barrido y otras actividades
de inmunización;
- Identificar
cuándo debe hacerse la próxima campaña de seguimiento;
- Vigilar
el desempeño de la vigilancia que se hace utilizando indicadores estándar
y fortalecer la vigilancia en las zonas cuyo desempeño es deficiente;
- Aportar
pruebas para que pueda emitirse la certificación de que un lugar está
libre del sarampión.
PRINCIPALES
INDICADORES DE VIGILANCIA - %
de sitios de notificación que reportan oportunamente cada semana;
- %
de casos sospechosos notificados investigados dentro de las 48 horas que siguen
a la aparición de la erupción cutánea;
- %
de casos sospechosos con formulario de investigación completo;
- %
de casos sospechosos con muestra de sangre obtenida dentro de los 30 días
siguientes al inicio de la erupción cutánea (no obstante, cuando
ocurren brotes, los casos vinculados epidemiológicamente al caso confirmado
por laboratorio se confirman sin necesidad de muestra de sangre);
- %
de muestras de sangre cuyos resultados se recibieron dentro de los 7 días
siguientes a la recepción de la muestra por el laboratorio.
Fuente:
OPS/OMS. Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 3, septiembre
1999 Si desea
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Aviso La
información que usted encontrará en este artículo no pretende substituir
el necesario consejo médico o la necesidad de un tratamiento profesional médico
para una dolencia o transtorno en su salud. Siempre
debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y antes de comenzar
un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o programa de ejercicio físico
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