Directrices
provisionales destinadas a médicos para la identificación y el cuidado
de pacientes infectados por el virus de la influenza tipo A (H1N1)
4
de mayo de 2009
Objetivo:
Este documento ofrece directrices provisionales para médicos que
podrían atender a pacientes con infección, presunta o confirmada,
por el virus nuevo de la influenza tipo A (H1N1), anteriormente
conocido como el virus de la influenza de origen porcino.
Este documento se actualiza a medida que se identifican más personas
enfermas y se cuenta con más información clínica y epidemiológica.
Los CDC recomiendan que aquellas personas con enfermedades respiratorias
graves y aquellas con mayor riesgo de sufrir complicaciones por
la influenza, como se refleja en este documento, tengan prioridad
en la realización de las pruebas.
Transmisión
La transmisión de la
nueva influenza tipo A (H1N1) está siendo estudiada como parte de
una investigación continua sobre el brote, pero los datos limitados
con los que se cuenta ahora indican que este virus se transmite
en formas similares a otros virus de la influenza. Se cree que los
virus de la influenza estacional se transmiten entre las personas
principalmente a través de la diseminación de partículas grandes
provenientes de secreciones de las vías respiratorias (p. ej., cuando
una persona infectada tose o estornuda cerca de una persona con
alto riesgo de contraer la enfermedad). La transmisión a través
de estas partículas grandes provenientes de secreciones respiratorias
requiere que haya un contacto cercano entre la persona fuente de
la infección y las personas destinatarias porque las gotitas respiratorias
no permanecen suspendidas en el aire y suelen viajar solo por cortas
distancias (< 6 pies o <1.80 metros). El contacto con superficies
contaminadas es otra fuente posible de transmisión y también podría
presentarse propagación a través de núcleos de gotitas (también
llamada "transmisión por el aire"). Al no haber suficientes datos
sobre la transmisión de los virus nuevos H1N1, se desconoce el potencial
de infección ocular, conjuntival o gastrointestinal. Debido a que
este es un virus nuevo de la influenza A (H1N1) en seres humanos,
la transmisión de este virus de personas infectadas a sus contactos
cercanos podría ser común. Todas las secreciones respiratorias y
líquidos corporales (diarrea) de personas con la nueva influenza
A (H1N1) deben considerarse potencialmente infecciosos.
Periodo
de incubación
No se sabe con precisión
el periodo de incubación, pero puede variar de 1 a 7 días y muy
probablemente de 1 a 4 días.
Personas
con infección confirmada por el virus nuevo de la influenza tipo
A (H1N1)
Consulte las
definiciones de casos confirmados, probables y presuntos.
Signos
clínicos
Los pacientes infectados
por el virus nuevo de la influenza tipo A (H1N1) que no tienen complicaciones
han presentado fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, síntomas de
afecciones en el aparato respiratorio superior (tos, dolor de garganta,
rinorrea, dificultad para respirar), mialgias, artralgias, fatiga,
vómitos o diarrea. En la ciudad de Nueva York, el 95% de los pacientes
con influenza nueva tipo A (H1N1) presentaron afecciones que coincidieron
con la definición de caso de enfermedad similar a la influenza (fiebre
más tos o dolor de garganta) (Infecciones
por el virus de la influenza tipo A de origen porcino (H1N1) en
una escuela --- Ciudad de Nueva York, abril de 2009, en inglés)
Complicaciones
No hay suficiente información
hasta la fecha sobre las complicaciones clínicas de la infección
por el virus nuevo de la influenza tipo A (H1N1). Entre las personas
infectadas con previas variantes del virus de la influenza porcina,
los síntomas clínicos han variado desde enfermedades respiratorias
leves hasta enfermedades de las vías respiratorias inferiores, deshidratación
o neumonía. Las muertes causadas por variantes previas de los virus
de la influenza porcina han ocurrido de manera poco frecuente. Aunque
no hay datos todavía sobre el espectro de la influenza nueva tipo
A (H1N1), los médicos deben prever las complicaciones similares
a las de la influenza estacional: agravamiento de afecciones crónicas
subyacentes, enfermedades de las vías respiratorias superiores (sinusitis,
otitis media, laringotraqueobronquitis), enfermedades de las vías
respiratorias inferiores (neumonía, bronquiolitis, estado asmático),
enfermedades cardiacas (miocarditis, pericarditis), trastornos musculoesqueléticos
(miositis, rabdomiólisis), enfermedades neurológicas (encefalopatía
aguda y postinfecciosa, encefalitis, convulsiones febriles, estado
epiléptico), síndrome de choque tóxico y neumonía bacteriana secundaria
con o sin septicemia.
Grupos
con alto riesgo de presentar complicaciones
En estos momentos no
se dispone de suficiente información para determinar qué personas
tienen un riesgo más alto de sufrir complicaciones debido a la infección
por el virus nuevo de influenza tipo A (H1N1). Por lo tanto, en
la actualidad, se deben considerar que los mismos grupos de personas
con un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la influenza estacional,
por su edad o afecciones, también tienen un riesgo más alto de sufrir
complicaciones por la influenza de origen porcino.
Los grupos con un riesgo
más alto de sufrir complicaciones por la influenza estacional son:
- Niños menores de 5
años de edad.
- Personas de 65 años
o más.
- Niños y adolescentes
(menores de 18 años) que estén bajo tratamiento prolongado con
aspirina y que enfrenten riesgo de padecer el síndrome de Reye
después de una infección por el virus de la influenza.
- Mujeres embarazadas.
- Adultos y niños con
enfermedades crónicas, ya sea pulmonares, cardiovasculares, hepáticas,
hematológicas, neurológicas o neuromusculares o trastornos metabólicos.
- Adultos y niños con
sistemas inmunodeprimidos (incluida la inmunodepresión debido
a medicamentos o al VIH).
- Residentes de instituciones
para ancianos y otros centros de cuidados de enfermedades crónicas.
Atención
médica para pacientes con el virus nuevo de la influenza tipo A
(H1N1)
No es necesario que
todos los pacientes con presunta infección por el virus nuevo de
la influenza (H1N1) consulten a un proveedor de atención médica.
Aunque los pacientes con enfermedad grave y aquellas personas con
alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza (véase la
lista anterior) deben comunicarse con su proveedor de atención médica
o buscar cuidados médicos.
A
qué pacientes se les deben hacer las pruebas para determinar la
presencia del virus nuevo de la influenza tipo A (H1N1)
Los médicos deben realizar
pruebas para detectar el virus nuevo de la influenza (H1N1) si el
paciente presenta enfermedad respiratoria febril aguda o síntomas
de septicemia. En algunos grupos de personas se presentan síntomas
atípicos como por ejemplo, en bebés, personas mayores y personas
con sistemas inmunodeprimidos. Las pruebas se deben realizar en
forma prioritaria en personas que 1) requieran hospitalización o
2) tengan un alto riesgo de contraer enfermedades graves (mencionadas
anteriormente). Para realizar la prueba para determinar el virus
nuevo de la influenza H1N1 se deben tomar muestras de secreciones
de las vías respiratorias superiores como muestras o aspirados nasofaríngeos,
muestra nasal más una muestra faríngea o lavado nasal o aspirado
traqueal.
Las personas que obtienen las muestras de aspiración traqueal o
nasal en personas enfermas (en inglés) deben usar equipo de
protección personal adecuado. Las muestras se deben enviar a los
laboratorios estatales de salud pública. No es necesario confirmar
el diagnóstico en todas las personas que tengan infección presunta
por el virus nuevo de la influenza (H1N1), en especial, en las personas
que residen en áreas afectadas o si la enfermedad es leve. Las recomendaciones
sobre a quiénes se les debe realizar la prueba puede variar según
el estado o la comunidad. Los médicos deben conocer las directrices
locales sobre la realización de pruebas y además deben usar su observación
clínica para decidir cuándo se debe realizar la prueba para la influenza
nueva tipo A (H1N1). Consulte las directrices
provisionales sobre la toma de muestras, procesamiento y realización
de pruebas (en inglés).
Notificación
de casos presuntos de infección por el virus nuevo de la influenza
tipo A (H1N1)
Si los médicos realizan
la prueba de influenza nueva tipo A (H1N1) a un paciente deben comunicarse
con los departamentos de salud pública estatales para obtener información
sobre qué datos epidemiológicos y clínicos se debe recolectar y
sobre los protocolos estatales para el envío de muestras. También
consulte la información
sobre las pruebas de laboratorio y la toma de muestras (en inglés).
Tratamiento
para la nueva influenza tipo A (H1N1)
El virus nuevo de la
influenza (H1N1) es sensible al oseltamivir y al zanamivir. Pero
es resistente a la amantadina y rimantadina. Véase las directrices
provisionales sobre los tratamientos
antivirales contra la influenza nueva tipo A (H1N1).
Tratamiento
adicional
Los tratamientos adicionales
como los de agentes antibacterianos se deben usar a discreción de
los médicos según el cuadro clínico del paciente. Para el tratamiento
antibacteriano de la neumonía, se deben seguir las
directrices clínicas para la neumonía adquirida en la comunidad
que se pueden consultar aquí (en inglés).
Para los pacientes hospitalizados
con neumonía adquirida en la comunidad (CAP) que requieren de admisión
en la unidad de cuidados intensivos, se debe considerar la posibilidad
de que tengan una infección por Staphylococcus aureus resistente
a la meticilina (SARM) y se debe tratar de manera empírica además
de otras causas de CAP si presentan 1) infiltrados o cavidades necrotizantes
o 2) empiema.
Periodo
infeccioso
No se conoce por cuánto
tiempo una persona infectada disemina el virus nuevo de influenza
tipo A (H1N1). Por consiguiente, hasta que se disponga de información,
la duración de la diseminación viral se calcula con base en la infección
por el virus de la influenza estacional. Se cree que las personas
infectadas diseminan el virus desde el día previo a la aparición
de la enfermedad hasta que dejen de presentar síntomas. En general,
las personas infectadas por el virus nuevo de la influenza tipo
A (H1N1) deben considerarse potencialmente infecciosas desde el
día antes de presentarse los síntomas hasta siete días después de
la aparición de la enfermedad. Los niños, en especial los más pequeños,
pueden ser infecciosos por hasta 10 días.
Medidas
para el control de infecciones
Consulte las directrices sobre el control
de la infección (en inglés)durante el cuidado de pacientes con
infección, presunta o confirmada, por el virus nuevo de influenza
tipo A (H1N1).
Quimioprofilaxis
antiviral
Véase las directrices sobre la quimioprofilaxis con medicamentos
antivirales contra el virus nuevo de influenza tipo A (H1N1) en
casos de preexposición
y posexposición.
Fuente
Centers for Disease Control and Prevention
http://www.cdc.gov
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