Dolor
Lumbar
¿Qué
estructuras forman la espalda?
¿Qué causa el dolor lumbar?
¿Quién es más probable que tenga dolor lumbar?
¿Qué afecciones se asocian con el dolor lumbar?
¿Cómo se diagnostica el dolor lumbar?
¿Cómo se trata el dolor de espalda?
¿Puede prevenirse el dolor de espalda?
Consejos rápidos para una espalda más sana
Si
tiene dolor lumbar, no está solo. Casi todos en algún momento hemos
tenido dolor de espalda que interfiere con el trabajo, las actividades
diarias de rutina, o la diversión. Los estadounidenses gastan al
menos $50 mil millones por año en el dolor lumbar, la causa más
común de incapacidad relacionada con el trabajo y un contribuyente
importante de pérdida de trabajo. El dolor de espalda es la segunda
enfermedad neurológica más común en los Estados Unidos; sólo el
dolor de cabeza es más común. Afortunadamente, la mayoría de las
instancias de dolor lumbar se va en pocos días. Otras se resuelven
en mucho más tiempo o llevan a afecciones más serias.
Generalmente
el dolor lumbar agudo o de corto plazo dura de unos días a algunas
semanas. La mayoría de los dolores de espalda agudos es de naturaleza
mecánica, el resultado de trauma lumbar o un trastorno como la artritis.
El dolor por trauma puede estar causado por una lesión deportiva,
trabajo en la casa o en el jardín, o una sacudida súbita como un
accidente de auto u otro estrés sobre los huesos y tejidos vertebrales.
Los síntomas pueden variar desde un dolor muscular a un dolor punzante,
flexibilidad o rango de movimiento limitados, o una incapacidad
para pararse en posición erguida. Ocasionalmente, el dolor que se
siente en una parte del cuerpo puede "irradiarse" desde un trastorno
o lesión de otra parte del cuerpo. Algunos síndromes de dolor agudo
pueden agravarse si se dejan sin tratar.
El
dolor de espalda crónico se mide por la duración; el dolor que persiste
durante más de 3 meses se considera crónico. A menudo progresa y
puede ser difícil determinar la causa.
¿Qué
estructuras forman la espalda?
La
espalda es una estructura intrincada de huesos, músculos, y otros
tejidos que forman la parte posterior del tronco, desde el cuello
hasta la pelvis. La parte central es la columna vertebral, que no
sólo sostiene el peso de la parte superior del cuerpo sino que aloja
y protege a la médula espinal, la delicada estructura del sistema
nervioso que transporta señales que controlan los movimientos del
cuerpo y le trasmiten sus sensaciones. Apilados uno sobre el otro
hay más de 30 huesos, las vértebras, que forman la columna vertebral,
también conocida como la espina dorsal. Cada uno de estos huesos
contiene un agujero redondeado que, cuando se apila con todos los
otros, crea un canal que rodea a la médula espinal. La médula espinal
desciende desde la base del cerebro y se extiende en el adulto hasta
justo por debajo del tórax. Nervios pequeños ("raíces") entran y
emergen de la médula espinal a través de espacios entre las vértebras.
Debido a que los huesos de la columna vertebral continúan creciendo
mucho después de que la médula espinal alcance su longitud completa
en la primera infancia, las raíces nerviosas de la espalda lumbar
y las piernas se extienden muchas pulgadas hacia abajo por la columna
vertebral antes de salir. Este gran haz de raíces nerviosas fue
apodado por los primeros anatomistas como "cauda equina," o cola
de caballo. Los espacios entre las vértebras se mantienen por almohadillas
de cartílago esponjosas y redondas llamadas discos intervertebrales
que permiten la flexibilidad en la espalda lumbar y actúan como
amortiguadores en toda la columna vertebral para proteger a los
huesos cuando se mueve el cuerpo. Bandas de tejido conocidas como
ligamentos y tendones mantienen a las vértebras en su lugar y unen
a los músculos a la columna vertebral.
Comenzando
desde arriba, la columna tiene cuatro regiones:
- las siete vértebras cervicales o del cuello (denominadas C1-C7),
- las 12 vértebras torácicas o superiores (denominadas T1-T12),
- las 5 vértebras lumbares (denominadas L1-L5), que conocemos
como columna lumbar, y
- el sacro y el cóccix, un grupo de huesos fusionados en la base
de la columna.
La
región lumbar de la espalda, donde se siente la mayor parte del
dolor de espalda, sostiene el peso de la parte superior del cuerpo.
¿Qué
causa el dolor lumbar?
A
medida que las personas envejecen, la fuerza ósea y la elasticidad
y el tono muscular tienden a disminuir. Los discos comienzan a perder
líquido y flexibilidad, lo que disminuye la capacidad de proteger
a las vértebras.
El
dolor puede producirse cuando, por ejemplo, alguien levanta algo
muy pesado o se estira demasiado, causando un esguince, torcedura
o espasmo en uno de los músculos o ligamentos de la espalda. Si
la columna se tuerce o comprime demasiado, un disco puede romperse
o sobresalir. Esta ruptura puede poner presión sobre uno de los
más de 50 nervios enraizados en la médula espinal que controlan
los movimientos del cuerpo y transmiten señales desde el cuerpo
al cerebro. Cuando estas raíces nerviosas se comprimen o irritan,
se produce el dolor de espalda.
El
dolor lumbar puede reflejar irritación nerviosa o muscular o lesiones
óseas. La mayoría de los dolores lumbares se produce a continuación
de una lesión o trauma en la espalda, pero el dolor también puede
estar causado por enfermedades degenerativas como artritis o enfermedad
de disco, osteoporosis u otras enfermedades óseas, infecciones virales,
irritación de las articulaciones y los discos, o anormalidades congénitas
en la columna. La obesidad, fumar, el aumento de peso durante el
embarazo, el estrés, el mal estado físico, la postura inadecuada
para la actividad que se realiza, y la mala posición al dormir también
pueden contribuir al dolor lumbar. Además, el tejido cicatrizal
creado cuando la espalda lesionada se cura no tiene la fuerza o
la flexibilidad del tejido normal. La acumulación de tejido cicatrizal
por lesiones repetidas finalmente debilita la espalda y puede llevar
a una lesión más seria.
En
ocasiones, el dolor lumbar puede indicar un problema médico más
serio. El dolor acompañado de fiebre o la pérdida de control vesical
o intestinal, dolor al toser, y debilidad progresiva en las piernas
pueden indicar un nervio pellizcado u otra afección seria. Las personas
con diabetes pueden tener dolor de espalda intenso o dolor que se
irradia a la pierna relacionada con la neuropatía. Las personas
con estos síntomas deben comunicarse inmediatamente con su médico
para ayudar a impedir un daño permanente.
¿Quién
es más probable que tenga dolor lumbar?
Casi
todos tenemos a veces dolor lumbar. Los hombres y las mujeres se
afectan por igual. Se produce más a menudo entre los 30 y 50 años,
en parte debido al proceso de envejecimiento pero también como resultado
del estilo de vida sedentario con muy poco (a veces acentuado con
demasiado) ejercicio. El riesgo de experimentar dolor lumbar por
la enfermedad de disco o por degeneración vertebral aumenta con
la edad.
El
dolor lumbar no relacionado con lesiones u otra causa conocida es
inusual en preadolescentes. Sin embargo, una mochila sobrecargada
con libros y suministros escolares puede torcer rápidamente la espalda
y causar fatiga muscular. La Comisión de Seguridad del Producto
para el Consumidor de los EE.UU. calcula que más de 13,260 lesiones
vinculadas a mochilas fueron tratadas en consultorios médicos, clínicas
y salas de emergencias en el año 2000. Para evitar la torcedura
de la espalda, los niños que transportan mochilas deben doblar ambas
rodillas cuando levantan mochilas pesadas, visitar su casillero
o escritorio entre clases para aliviar las cargas o reemplazar los
libros, o comprar una mochila o bolsón aéreo sobre ruedas.
¿Qué
afecciones se asocian con el dolor lumbar?
Las
afecciones que pueden causar dolor lumbar y requieren tratamiento
por un médico u otro especialista médico incluyen:
- Disco sobresaliente (también llamado herniado o roto).
Los discos intervertebrales están bajo presión constante. A medida
que los discos se degeneran y se debilitan, los cartílagos pueden
sobresalir o ser empujados al espacio que contiene la médula espinal
o una raíz nerviosa, causando dolor. Estudios han demostrado que
la mayoría de los discos herniados se produce en la porción inferior
y lumbar de la columna vertebral.
Una complicación mucho más seria de un disco roto es el síndrome
de cauda equina, que se produce cuando material del disco
es empujado dentro del canal espinal y comprime el haz de raíces
nerviosas lumbares y sacras. Puede producirse daño neurológico
permanente si este síndrome se deja sin tratar.
- La ciática es una afección en la cual un disco herniado
o roto comprime el nervio ciático, el nervio grande que se extiende
hacia abajo por la columna vertebral hasta su punto de salida
en la pelvis y que transporta fibras nerviosas a la pierna. Esta
compresión causa dolor lumbar quemante o parecido al shock combinado
con dolor en las nalgas y hacia abajo por la pierna hasta la rodilla,
ocasionalmente llegando al pie. En los casos más extremos, cuando
el nervio está pellizcado entre el disco y un hueso adyacente,
los síntomas no implican dolor sino entumecimiento y algo de pérdida
del control motor en la pierna debido a la interrupción de la
señalización al nervio. La afección también puede estar causada
por un tumor, quiste, enfermedad metastática, o degeneración de
la raíz nerviosa del ciático.
- La degeneración vertebral debido al desgaste del disco
puede llevar a un estrechamiento del canal espinal. Una persona
con degeneración vertebral puede tener rigidez en la espalda al
despertarse o puede sentir dolor luego de caminar o permanecer
de pie durante largo tiempo.
- La estenosis vertebral relacionada con el estrechamiento
congénito del canal óseo predispone a algunas personas a tener
dolor relacionado con la enfermedad de disco.
- La osteoporosis es una enfermedad ósea metabólica caracterizada
por disminución progresiva de la densidad y la fuerza óseas. Se
produce la fractura de huesos frágiles y porosos en la columna
cuando el cuerpo no produce nuevo hueso o absorbe demasiado hueso
existente. Las mujeres tienen una probabilidad cuatro veces mayor
que los hombres de contraer osteoporosis. Las mujeres
caucásicas y con herencia del norte de Europa se encuentran en
mayor riesgo de contraer la afección.
- Las irregularidades esqueléticas producen esfuerzo
de las vértebras y los músculos, tendones, ligamentos y tejidos
de apoyo sustentados por la columna vertebral. Estas irregularidades
incluyen la escoliosis, una curvatura de la columna hacia
un lado; cifosis, en la cual la curva normal de la espalda
superior está gravemente redondeada; lordosis, un arco
anormalmente acentuado en la espalda lumbar; extensión de
la espalda, un doblez hacia atrás de la columna; y flexión
de la espalda, en la cual la columna se dobla hacia adelante.
- La fibromialgia es un trastorno crónico caracterizado
por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, y múltiples
"puntos dolorosos," particularmente el cuello, la columna, los
hombros y las caderas. Síntomas adicionales incluyen perturbaciones
del sueño, rigidez matutina y ansiedad.
- La espondilitis se refiere a dolor y rigidez de espalda
crónicos causados por una grave infección o la inflamación de
las articulaciones vertebrales. Otras inflamaciones dolorosas
en la espalda lumbar incluyen la osteomielitis (infección
en los huesos de la columna) y sacroiliitis (inflamación
en las articulaciones sacroilíacas).
¿Cómo
se diagnostica el dolor lumbar?
Una
historia clínica detallada y un examen físico generalmente pueden
identificar cualquier afección peligrosa o antecedente familiar
que pueda estar asociado con el dolor. El paciente describe el inicio,
el lugar y la intensidad del dolor; duración de los síntomas y cualquier
limitación en el movimiento; y antecedentes de episodios previos
o cualquier afección médica que pueda estar relacionada con el dolor.
El médico examinará la espalda y realizará pruebas neurológicas
para determinar la causa del dolor y el tratamiento adecuado. También
pueden solicitarse análisis de sangre. Pueden ser necesarias pruebas
por imágenes para diagnosticar tumores u otras fuentes posibles
de dolor.
Se
dispone de una variedad de métodos de diagnóstico para confirmar
la causa del dolor lumbar:
Las
imágenes radiográficas incluyen métodos convencionales
y mejorados que pueden ayudar a diagnosticar la causa y el lugar
del dolor de espalda. Una radiografía convencional, a menudo
la primera técnica por imágenes usada, busca huesos rotos o una
vértebra lesionada. Un técnico pasa un rayo concentrado de una radiación
ionizada en dosis baja por la espalda y toma imágenes que en minutos
muestran claramente la estructura ósea y cualquier desalineación
o fracturas vertebrales. Las masas de tejido como músculos y ligamentos
lesionados o afecciones dolorosas como un disco sobresaliente no
son visibles con radiografías convencionales. Este procedimiento
rápido, no invasivo e indoloro generalmente se hace en el consultorio
de un médico o en una clínica.
La
discografía involucra la inyección de un colorante de contraste
especial en el disco vertebral que se piensa que está causando el
dolor lumbar. El colorante delinea las áreas dañadas en radiografías
tomadas luego de la inyección. Este procedimiento a menudo se sugiere
para pacientes que están considerando la cirugía lumbar o cuyo dolor
no ha respondido a tratamientos convencionales. Los mielogramas
también realzan las imágenes de diagnóstico de una radiografía.
En este procedimiento, el colorante de contraste se inyecta en el
canal espinal, permitiendo que se vea en la radiografía la médula
espinal y la compresión nerviosa causada por los discos herniados
o fracturas.
La
tomografía computarizada (TC) es un proceso rápido e indoloro
usado cuando se sospecha la rotura de un disco, estenosis vertebral,
o daño en las vértebras como causa de dolor lumbar. Se pasan rayos
X por el cuerpo en diversos ángulos y se detectan con un escáner
computarizado para producir rebanadas bidimensionales (de 1 mm cada
una) de estructuras internas de la espalda. El examen diagnóstico
generalmente se realiza en un centro de imágenes o en un hospital.
Las
imágenes por resonancia magnética (IRM) se usan para evaluar
la región lumbar por degeneración o lesión ósea o enfermedad en
los tejidos y nervios, músculos, ligamentos, y vasos sanguíneos.
El equipo de IRM crea un campo magnético alrededor del cuerpo tan
fuerte como para realinear temporalmente las moléculas de agua en
los tejidos. Las ondas de radio luego pasan por el cuerpo para detectar
la "relajación" de las moléculas a una alineación aleatoria y desencadenar
una señal de resonancia en distintos ángulos dentro del cuerpo.
Una computadora procesa esta resonancia a una imagen tridimensional
o una "rebanada" bidimensional del tejido que se explora, y diferencia
entre hueso, tejidos blandos y espacios llenos de líquido por el
contenido de agua y las propiedades estructurales. Este procedimiento
no invasivo a menudo se usa para identificar una afección que requiere
un tratamiento quirúrgico rápido.
Los
procedimientos electrodiagnósticos incluyen la electromiografía
(EMG), estudios de conducción nerviosa y estudios de potencial evocado.
La EMG evalúa la actividad eléctrica en un nervio y puede detectar
si la debilidad muscular se produce por una lesión o un problema
con los nervios que controlan los músculos. Se insertan agujas muy
delgadas en los músculos para medir la actividad eléctrica transmitida
desde el cerebro o la médula espinal a un área particular del cuerpo.
En los estudios de conducción nerviosa el médico usa dos juegos
de electrodos (similares a aquellos usados durante un electrocardiograma)
que se colocan en la piel sobre los músculos. El primer juego le
da al paciente un shock leve para estimular al nervio que va a un
músculo en particular. El segundo juego de electrodos se usa para
hacer un registro de las señales eléctricas del nervio, y de esta
información el médico puede determinar si hay un daño nervioso.
Las pruebas de potencial evocado también incluyen dos juegos de
electrodos, uno para estimular un nervio sensorial y el otro en
el cuero cabelludo para registrar la velocidad de las transmisiones
de la señal nerviosa al cerebro.
Las
exploraciones óseas se usan para diagnosticar y monitorizar
una infección, fractura, o trastornos en el hueso. Se inyecta una
pequeña cantidad de material radioactivo en el torrente sanguíneo
y se registrará en los huesos, particularmente en las áreas con
alguna anormalidad. Las imágenes generadas por el escáner se envían
a una computadora para identificar áreas específicas de metabolismo
óseo irregular o flujo sanguíneo anormal, al igual que para medir
los niveles de enfermedad articular.
La
termografía implica el uso de dispositivos de detección infrarroja
para medir pequeños cambios de temperatura entre los dos lados del
cuerpo o la temperatura de un órgano específico. La termografía
puede usarse para detectar la presencia o ausencia de compresión
de raíces nerviosas.
Las
imágenes por ultrasonido, también llamadas exploración
ultrasónica o sonografía, usan ondas sonoras de alta frecuencia
para obtener imágenes dentro del cuerpo. Los ecos de la onda sonora
se graban y se muestran en una imagen visual de tiempo real. Las
imágenes por ultrasonido pueden mostrar desgarros de ligamentos,
músculos, tendones, y otras masas de tejidos blandos en la espalda.
¿Cómo
se trata el dolor de espalda?
La
mayoría de los dolores lumbares puede tratarse sin cirugía. El tratamiento
implica usar analgésicos, reducir la inflamación, restablecer la
función y la fuerza adecuadas a la espalda, y prevenir la recurrencia
de la lesión. La mayoría de los pacientes con dolor de espalda se
recupera sin pérdida funcional residual. Los pacientes deben comunicarse
con un médico si no tienen una reducción notable del dolor y la
inflamación después de 72 horas de cuidar de sí mismo.
Aunque
nunca se ha probado científicamente que hielo y calor (el
uso de compresas frías y calientes) resuelvan rápidamente una lesión
lumbar, las compresas pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación
y permitir mayor movilidad en algunos individuos. En cuanto sea
posible luego del trauma, los pacientes deben aplicar una compresa
fría o paquete frío (como una bolsa de hielo o de vegetales congelados
envuelta en una toalla) sobre el punto doloroso varias veces al
día durante hasta 20 minutos. Luego de 2 a 3 días de tratamiento
con frío, deben comenzar a aplicar calor (como una lámpara radiante
o almohadilla de calor) durante períodos breves para relajar los
músculos y aumentar el flujo sanguíneo. Los baños tibios también
pueden ayudar a relajar los músculos. Los pacientes deben evitar
dormir sobre una almohadilla de calor, porque puede causar quemaduras
y llevar a daño tisular adicional.
Reposo
en cama, 1-2 días como máximo. Un estudio finlandés de 1996
encontró que las personas que continuaban sus actividades sin reposo
en cama luego del inicio del dolor lumbar parecían tener mejor flexibilidad
en la espalda que aquellos que reposaron en cama durante una semana.
Otros estudios sugieren que el reposo en cama solo puede empeorar
el dolor de espalda y llevar a complicaciones secundarias como depresión,
tono muscular disminuido, y coágulos sanguíneos en las piernas.
Los pacientes deben resumir las actividades tan pronto como sea
posible. En la noche o durante el descanso, los pacientes deben
recostarse de costado, con una almohada entre las rodillas (algunos
médicos sugieren descansar sobre la espalda y colocar una almohada
bajo las rodillas).
El
ejercicio puede ser la forma más eficaz de acelerar la
recuperación del dolor lumbar y ayudar a fortalecer los músculos
de la espalda y abdominales. Mantener y aumentar la fuerza de los
músculos es particularmente importante en las personas con irregularidades
esqueléticas. Los médicos y fisioterapeutas pueden proporcionar
una lista de ejercicios leves que ayudan a mantener a los músculos
en movimiento y aceleran el proceso de recuperación. Una rutina
de actividades saludables para la espalda puede incluir ejercicios
de estiramiento, nadar, caminar y terapia de movimiento para mejorar
la coordinación y desarrollar una postura adecuada y equilibrio
muscular. Yoga es otra manera de estirar los músculos suavemente
y aliviar el dolor. Cualquier molestia leve sentida al comienzo
de estos ejercicios debe desaparecer y los músculos se fortalecen.
Pero si el dolor es más que leve y dura más de 15 minutos durante
el ejercicio, los pacientes deben dejar de hacer ejercicios y comunicarse
con un médico.
A
menudo se usan medicamentos para tratar el dolor lumbar
agudo y crónico. El alivio eficaz del dolor puede implicar una combinación
de medicamentos recetados y remedios de venta sin receta. Los pacientes
siempre deben consultar con un médico antes de tomar medicamentos
para aliviar el dolor. Ciertos medicamentos, aún aquellos de venta
sin receta, no son seguros durante el embarazo, pueden ser incompatibles
con otros medicamentos, pueden causar efectos secundarios que incluyen
somnolencia o pueden causar daño hepático.
- Los analgésicos de venta sin receta, incluidos los
medicamentos antiinflamatorios no esteroides (aspirina, naproxeno
e ibuprofeno), se toman oralmente para reducir la rigidez, la
hinchazón y la inflamación y para aliviar el dolor lumbar de leve
a moderado. Los anti-irritantes aplicados tópicamente
sobre la piel como crema o aerosol estimulan las terminaciones
nerviosas de la piel para brindar sensaciones de calor o frío
y aliviar la sensación de dolor. Los analgésicos tópicos también
pueden reducir la inflamación y estimular el flujo sanguíneo.
Muchos de estos compuestos contienen salicilatos, el mismo ingrediente
encontrado en los analgésicos que contienen aspirina.
- Los anticonvulsivos - medicamentos principalmente usados
para tratar las convulsiones - pueden ser útiles para tratar ciertos
tipos de dolor nervioso y también pueden recetarse con analgésicos.
- Algunos antidepresivos, particularmente los antidepresivos
tricíclicos como la amitriptilina y desipramina, han demostrado
que alivian el dolor (independientemente de su efecto sobre la
depresión) y ayudan a dormir. Los antidepresivos alteran los niveles
de sustancias químicas cerebrales para elevar el ánimo y aliviar
las señales dolorosas. Muchos de los antidepresivos nuevos, como
los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, están
siendo estudiados por su eficacia analgésica.
- Los opioides como la codeína, oxicodona, hidrocodona,
y morfina a menudo se recetan para controlar el dolor de espalda
agudo y crónico intenso, pero sólo deben usarse durante un período
corto de tiempo y bajo supervisión médica. Los efectos secundarios
pueden incluir somnolencia, tiempo de reacción disminuido, juicio
alterado y potencial para la adicción. Muchos especialistas están
convencidos de que el uso crónico de estos medicamentos es perjudicial
para el paciente con dolor de espalda, agregándose a la depresión
y hasta al dolor aumentado.
La
manipulación vertebral literalmente es un enfoque "manual"
en el cual el especialista con licencia profesional usa la acción
de palanca y una serie de ejercicios para ajustar las estructuras
vertebrales y restablecer la movilidad de la espalda.
Cuando
el dolor de espalda no responde a enfoques más convencionales, los
pacientes pueden considerar las siguientes opciones:
La
acupuntura implica la inserción de agujas del grosor de
un cabello humano en puntos precisos de todo el cuerpo. Los practicantes
creen que este proceso desencadena la liberación de moléculas calmantes
de origen natural llamadas péptidos y mantiene desbloqueado el flujo
normal de energía. Estudios clínicos están midiendo la eficacia
de la acupuntura en comparación con procedimientos más convencionales
en el tratamiento del dolor lumbar agudo.
La
biorretroalimentación se usa para tratar muchos problemas
de dolor agudo, más notablemente el dolor de espalda y de cabeza.
Usando una máquina electrónica especial, se entrena al paciente
para que esté alerta, siga y tome control de ciertas funciones corporales,
inclusive la tensión muscular, la frecuencia cardíaca y la temperatura
de la piel (controlando los patrones de flujo sanguíneo). El paciente
puede aprender a efectuar un cambio en su respuesta al dolor, por
ejemplo, usando técnicas de relajación. La biorretroalimentación
a menudo se usa en combinación con otros métodos de tratamiento,
generalmente sin efectos secundarios.
La
terapia de intervención puede aliviar el dolor crónico
bloqueando la conducción nerviosa entre áreas específicas del cuerpo
y el cerebro. Los enfoques varían desde inyecciones de anestésicos
locales, esteroides, o narcóticos en los tejidos blandos, articulaciones
o raíces nerviosas afectadas hasta bloqueos nerviosos más complejos
y estimulación de la médula espinal. Cuando existe dolor extremo,
pueden administrarse dosis bajas de medicamentos directamente por
catéter dentro de la médula espinal. El uso crónico de inyecciones
de esteroides puede llevar a un aumento del deterioro funcional.
La
tracción involucra el uso de pesas para aplicar una fuerza
constante o intermitente para "tirar" gradualmente de la estructura
esquelética hacia una mejor alineación. No se recomienda la tracción
para tratar síntomas lumbares agudos.
La
estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) se
administra con un dispositivo operado por una batería que envía
pulsos eléctricos leves a las fibras nerviosas para bloquear las
señales nerviosas al cerebro. Pequeños electrodos colocados en la
piel o cerca del sitio del dolor generan impulsos nerviosos que
bloquean las señales de dolor entrantes de los nervios periféricos.
TENS también puede ayudar a estimular la producción de endorfinas
cerebrales (sustancias químicas que tienen propiedades analgésicas).
El
ultrasonido es una terapia no invasiva usada para calentar
los tejidos internos del cuerpo, lo que hace que los músculos se
relajen. Ondas sonoras pasan por la piel hacia los músculos lesionados
y otros tejidos blandos.
Los
tratamientos ambulatorios mínimamente invasivos para sellar fracturas
de las vértebras causadas por osteoporosis incluyen la vertebroplastia
y la cifoplastia. La vertebroplastia usa imágenes tridimensionales
para ayudar al médico a guiar una aguja fina dentro del cuerpo vertebral.
Se inyecta un pegamento parecido al epoxi, el cual se endurece rápidamente
para estabilizar y reforzar el hueso y brindar alivio inmediato
del dolor. En la cifoplastia, antes de inyectar el epoxi, se inserta
un globo especial que se infla suavemente para restablecer la altura
del hueso y reducir la deformidad vertebral.
En
los casos más serios, cuando la afección no responde a otras terapias,
la cirugía puede aliviar el dolor causado por los problemas de espalda
o las lesiones musculoesqueléticas serias. Algunos procedimientos
quirúrgicos pueden realizarse en el consultorio de un médico bajo
anestesia local, mientras que otros requieren hospitalización. Pueden
pasar meses después de la operación antes de que el paciente esté
totalmente curado, y es posible que sufra pérdida permanente de
la flexibilidad. Debido a que la cirugía invasiva de espalda no
es siempre exitosa, debe realizarse solamente en pacientes con enfermedad
neurológica progresiva o daño de los nervios periféricos.
- La discectomía es una de las maneras más comunes de
quitar la presión de una raíz nerviosa producida por un disco
sobresaliente o un espolón óseo. Durante el procedimiento, el
cirujano extirpa un pequeño trozo de la lámina (el techo óseo
arqueado del canal espinal) para quitar la obstrucción por debajo.
- La foraminotomía es una operación que "limpia" o agranda
el agujero óseo (foramen) donde una raíz nerviosa sale
del canal espinal. Los discos sobresalientes o articulaciones
engrosadas por la edad pueden causar un estrechamiento del espacio
por el cual sale el nervio espinal y pueden comprimir el nervio,
causando dolor, entumecimiento y debilidad en un brazo o pierna.
Se extraen pequeños pedazos de hueso sobre el nervio a través
de una pequeña hendidura, permitiendo que el cirujano corte el
bloqueo y alivie la presión sobre el nervio.
- La terapia electrotérmica intradiscal (IDET) usa energía
térmica para tratar el dolor que resulta de un disco vertebral
sobresaliente o roto. Se inserta una aguja especial por medio
de un catéter dentro del disco y se calienta a alta temperatura
hasta 20 minutos. El calor espesa y sella la pared del disco y
reduce la protrusión interior del disco y la irritación del nervio
espinal.
- La nucleoplastia usa energía de radiofrecuencia para
tratar pacientes con dolor lumbar por discos contenidos o levemente
herniados. Guiado por imágenes radiográficas, se inserta un instrumento
parecido a una vara a través de una aguja dentro del disco para
crear un canal que permite que se extraiga material del interior
del disco. Luego la vara calienta y encoge el tejido, sellando
la pared del disco. Se hacen varios canales dependiendo de cuánto
material del disco necesita extraerse.
- La lesión por radiofrecuencia es un procedimiento que
usa impulsos eléctricos para interrumpir la conducción nerviosa
(inclusive la conducción de señales dolorosas) durante 6 a 12
meses. Usando una guía radiográfica, se inserta una aguja especial
en el tejido nervioso del área afectada. Se calienta el tejido
que circunda a la punta de la aguja durante 90-120 segundos, dando
como resultado la destrucción localizada de los nervios.
- La fusión vertebral se usa para fortalecer la columna
y evitar los movimientos dolorosos. Se extirpan los discos vertebrales
entre dos o más vértebras y se "fusionan" las vértebras adyacentes
por medio de injertos óseos o dispositivos metálicos asegurados
con tornillos. La fusión espinal puede producir alguna pérdida
de la flexibilidad vertebral y requiere un largo período de recuperación
para permitir que los injertos óseos crezcan y fusionen a las
vértebras entre sí.
- La laminectomía espinal (también conocida como descompresión
espinal) implica la extirpación de la lámina (generalmente de
ambos lados) para aumentar el tamaño del canal espinal y aliviar
la presión sobre la médula espinal y las raíces nerviosas.
Otros
procedimientos quirúrgicos para aliviar el dolor crónico intenso
incluyen la rizotomía, en la cual se corta la raíz nerviosa
cerca de donde ingresa a la médula espinal para bloquear la transmisión
nerviosa y todos los sentidos del área del cuerpo que experimenta
el dolor; la cordotomía, donde se cortan deliberadamente
haces de fibras nerviosas en uno o ambos lados de la médula espinal
para detener la transmisión de señales dolorosas al cerebro; y la
operación de la zona de entrada de la raíz dorsal, en la
cual se destruyen quirúrgicamente las neuronas espinales que transmiten
el dolor del paciente.
¿Puede
prevenirse el dolor de espalda?
El
dolor de espalda recurrente resultante de mecánica corporal inadecuada
u otras causas no traumáticas a menudo puede prevenirse. Una combinación
de ejercicios que no sacudan o fuercen la espalda, mantener la postura
correcta, y levantar objetos adecuadamente pueden ayudar a impedir
lesiones.
Muchas
lesiones relacionadas con el trabajo están causadas o agravadas
por estresantes como levantar objetos pesados, estrés de contacto
(contacto repetido y constante entre tejido blando corporal y un
objeto duro o filoso, como apoyar la muñeca contra el borde de un
escritorio duro o tareas repetidas usando un movimiento de martillo),
vibración, movimiento repetitivo, y postura torpe. Aplicar principios
ergonómicos, como el diseño de muebles y herramientas para proteger
al cuerpo de lesiones en el hogar y el lugar de trabajo, puede reducir
mucho el riesgo de lesiones de la espalda y ayudar a mantener una
espalda sana. Más compañías y constructores están promoviendo herramientas,
productos, estaciones de trabajo y espacios para vivir diseñados
ergonómicamente para reducir el riesgo de dolor y lesiones musculoesqueléticas.
El
uso de cinturones elásticos anchos que pueden ajustarse para "controlar"
los músculos lumbares y abdominales para prevenir el dolor lumbar
sigue siendo polémico. Un estudio histórico del uso de soporte lumbar
o cinturones de soporte abdominal usados por personas que levantan
o mueven mercadería no encontró evidencia de que los cinturones
reduzcan la lesión lumbar o el dolor de espalda. El estudio de 2
años, informado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Laboral
(NIOSH) de diciembre de 2000, no encontró diferencia estadísticamente
significativa entre la incidencia de reclamaciones de compensación
laboral por lesiones de espalda relacionadas con el trabajo y la
incidencia de dolor autoinformado entre trabajadores que informaron
el uso de cinturones anchos diariamente comparados con aquellos
que informaron que nunca habían usado los cinturones o informaron
que los usaban solamente uno o dos veces por mes.
Aunque
han habido informes anecdóticos de casos de reducción de lesiones
entre trabajadores que usan los cinturones anchos, muchas compañías
que tienen programas de cinturones anchos también tienen capacitación
y programas para crear una conciencia ergonómica. La reducción de
lesiones informada puede estar relacionada con una combinación de
éstos u otros factores.
Consejos
rápidos para una espalda más sana
Luego
de un período de inactividad prolongada, comience un programa de
ejercicios regulares de bajo impacto. La caminata rápida, la natación
o la bicicleta estacionaria durante 30 minutos por día puede aumentar
la fuerza y la flexibilidad musculares. Yoga también puede ayudar
a estirar y fortalecer los músculos y mejorar la postura. Consulte
con su médico o traumatólogo para obtener una lista de ejercicios
de bajo impacto adecuados a su edad y diseñados para fortalecer
los músculos lumbares y abdominales.
- Siempre haga estiramientos antes de hacer ejercicio o otra actividad
física enérgica.
- No se encorve cuando esté de pie o sentado. Cuando esté de pie,
mantenga su peso equilibrado sobre sus pies. Su espalda soporta
el peso más fácilmente cuando se reduce la curvatura.
- En su casa o el trabajo, asegúrese de que su superficie de trabajo
esté a una altura cómoda para usted.
- Siéntese en una silla con buen apoyo lumbar y una posición y
altura adecuadas para la tarea. Mantenga sus hombros hacia atrás.
Cambie la posición de sentado con frecuencia y camine por la oficina
periódicamente o estire suavemente los músculos para aliviar la
tensión. Una almohada o una toalla enrollada colocada detrás de
su área lumbar puede brindar algo de apoyo lumbar. Si debe permanecer
sentado durante mucho tiempo, descanse sus pies sobre un taburete
bajo o una pila de libros.
- Use zapatos cómodos, de taco bajo.
- Duerma de lado para reducir la curva de su columna. Siempre
duerma sobre una superficie firme.
- Pida ayuda para trasladar a un familiar enfermo o lesionado
de una posición reclinada a una posición sentada o al mover al
paciente de una silla hacia una cama.
- No trate de levantar objetos demasiado pesados para usted. Levante
con las rodillas, controle los músculos del estómago, y mantenga
su cabeza hacia abajo y en línea con su espalda derecha. Mantenga
el objeto cerca de su cuerpo. No se tuerza al levantar el objeto.
- Mantenga una nutrición y una dieta adecuadas para reducir y
prevenir el exceso de peso, especialmente el peso alrededor de
la cintura que pone a prueba a los músculos lumbares. Una dieta
con una ingesta diaria suficiente de calcio, fósforo y vitamina
D ayuda a promover el crecimiento de nuevo hueso.
- Si fuma, deje de hacerlo. Fumar reduce el flujo sanguíneo a
la columna lumbar y causa que los discos vertebrales se degeneren.
Fuente
Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares
http://espanol.ninds.nih.gov/
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