Tabaco
Si alguna vez
ha tratado de dejar de fumar, ya debe saber lo difícil que es. Esto
se debe a que la nicotina es una droga que causa una adicción difícil
de vencer, y en algunos casos. puede llegar a ser tan adictiva como
la cocaína o la heroína. Algunos segundos después de inhalar el
humo, la nicotina llega al cerebro y hace que éste produzca sustanicias
químicas que hacen que el cuerpo desee más humo.
Dejar de fumar
es difícil. Generalmente, la gente intenta dejar de fumar 2 ó 3
veces, y a veces aún más, antes de lograr dejarlo definitivamente.
Los estudios científicos indican que cada intento de dejar de fumar
prepara al individuo para la siguiente vez; ya que aprenda sobre
las cosas que ayudan y que no ayudan a dejar el hábito.
Cualquier persona
puede dejar de fumar sin importar la edad, el estado de salud o
el estilo de vida. La decisión de dejar el hábito y sus probabilidades
de tener éxito dependen en gran medidia de qué tanto desea ya no
fumar.
Existen muchas
fuentes de ayuda:
- Muchos
proveedores de cuidado médico le pueden ayudar a dejar de fumar:
El Médico de cabecera, el dentista, el pediatra, la enfermera,
el psicólogo, el farmacéutico, los especialistas de terapias
respiratorias, y otros.
- Existen
programas especiales para dejar de fumar dirigidos por ciertos
proveedores de cuidado médico. Su médico o enfermera de cabercera
le puede indicar la manera de encontrar un programa adecuado.
¿Cuáles
son los tres métodos para dejar de fumar?
Antes de comenzar
cualquiera de estos métodos, pregúntele a un profesional u otro
proveedor de cuidado médico.
- Use
el parche o el chicle de nicotina
El parche y el chicle de nicotina ayudan a reducir la tentación
de fumar. Ambos entran al cuerpo a través de la piel, o la mucosa
de la boca, y así reducedn el deseo por la nicotina cuando una
persona deja de fumar. Es importante que lea cuidadosamente
las instrucciones en la caja de estos productos, o que pida
a su proveedor de cuidado médico que le dé las recomendaciones
e información necesarias para usarlos de una manera adecuada.
Aunque sienta la tentación de fumar ¡No lo haga mientras
esté usando el parche o el chicle de nicotina!
- Busque
apoyo moral y ánimo
La consejería puede ayudarle a aprender a hacer su vida como
un no fumador, y la persona que le ofrezca esta consejera podría
ser u proveedor de cuidado médico. Probablemente también desearía
participar en un programa para dejar de fumar. Los estudios
científicos de las personas que han dejado de fumar indican
que las personas que obtienen mayores servicios de consejería,
tienen mayor probabilidad de éxito. Lo siguiente es lo que debería
buscar en un programa para dejar de fumar:
Duración
de las sesiones: por lo menos 20-30 minutos.
Número
de sesiones: por los menos 4-7 sesiones.
Número
de semanas: por lo meno 2 semanas.
No sienta
temor de expresar sus sentimientos, su temor de no tener éxito
en sus esfuerzos, o problemas con sus amigos y familiares. Su
familia, amigos o proveedor de cuidado médico pueden ser una fuente
de apoyo y ánimo. También existe una variedad de materiales de
autoayuda y líneas telefónicas de ayuda para personas como usted.
-
Estar
cerca de otros fumadores.
-
Estar
de prisa y con presiones de tiempo.
-
Involucrarse
en un gran argumento o pelea.
-
Sentir
tristeza o frustración.
-
Beber
alcohol.
Mientras
que esté tratando de dejar de fumar, evite las situaciones difíciles
y trate de reducir su nivel de tensión emocional. Tome el tiempo
necesario para hacer cosas que disfrute. Haga ejercicio físico,
como caminar, correr, andar en bicicleta, jagar fútbol, o cualquier
otra actividad física. En las siguientes líneas, escriba los eventos,
sentimientos, o actividades que le hacen desear fumar. Probablemente
deseará hablar sobre estas situaciones con su proveedor de cuidado
médico, un amigo, o su grupo de apoyo.
Lo mejor que puede hacer para pasar la tentación de fumar, es el
distraerse de los pensamientos o sentimientos que le incitan a fumar.
Por ejemplo:
- Hable con
alguien.
- Ocúpese
con alguna tarea.
- Lea algún
libro.
¿Qué
personas necesitan cuidado especial contra el cigarrillo?
- Las
mujeres embarazadas/ nuevas madres: El fumar aumenta el
riesgo de que su bebé sufra del síndrome de muerte súbita, desarrollo
pulmonar deficiente, asma, e infecciones.
- Pacientes
hospitalizados: El fumar hace más lenta la recuperación
de una enfermedad o de una cirugía. Hace más lenta la curación
de fracturas y lesiones. Además, en la mayoría de los hospitales
no se permite fumar.
- Pacientes
que han tenido ataque cardíacos: Las personas que continúan
fumando tienen mayor probabilidad de sufrir un segundo ataque
cardíaco.
- Pacientes
de cáncer del pulmón, cabeza, y cuello: A pesar de haber
recibido tratamiento eficaz, el fumar puede causar un segundo
cáncer.
- Niños
y adolescentes: Los jóvenes que fuman pueden hacerse adictos
más rápido que los adultos. Los que viven con fumadores tienen
mayor riesgo de sufrir de problemas respiratorios
Recursos:
U.S. Department of Health and Human Services Public Health Service,
Agency for Health Care Policy and Research,, www.ahcpr.gov/
Fuente
National Latino Council on Alcohol and Tobacco
Prevention
http://www.nlcatp.org/
Si desea leer
más artículos sobre este tema por favor vaya a la
siguiente página web: http://geosalud.com/tabaco/index.htm
Aviso
La
información que usted encontrará en este artículo
no pretende substituir el necesario consejo médico o la necesidad
de un tratamiento profesional médico para una dolencia o
transtorno en su salud.
Siempre
debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y
antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o
programa de ejercicio físico
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