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Segunda
Opinión en Pacientes con Cáncer Dr.
Pedro M. Politi
Es frecuente sentirse perdido ante un problema
serio que afecta nuestra salud. Uno no comprende exactamente de qué se trata (a
veces, uno se hace la película, y sufre por escenarios que no corresponden
en absoluto a su situación real), en ocasiones no se siente seguro del plan de
diagnóstico y tratamiento que se le propone, y tiene esa opresiva sensación de
verse desprovisto de opciones.
La segunda opinión no es una
novedad en Medicina. Frecuentemente, los médicos solicitamos la opinión de un
colega cuyo profesionalismo respetamos - particularmente si se plantean dificultades
en el diagnóstico o en la terapéutica. Este acto suele tomar la forma de una consulta
entre colegas. Por qué no podrían los propios pacientes requerir una consulta.
Es
importante identificar qué se espera de una segunda opinión:
- Que sea realmente independiente.
No debe tener compromisos con el colega que emitió la recomendación inicial
(no debe transformarse en una copia al carbónico de la primera opinión).
- Que
sea profesional. Debe evaluar cuidadosamente al paciente, revisar los estudios
efectuados, y recomendar un curso de acción, en forma imparcial, y según las normas
internacionalmente aceptadas en la especialidad.
- Que sea clarificadora.
Debe haber suficiente tiempo para escuchar las dudas y preocupaciones del paciente,
explicar los motivos de las confusiones aparentes, aclarar las dudas, y brindar
un panorama inteligible.
- Que
utilice un enfoque singular, para ese paciente individual. No todos somos
iguales, y "no hay enfermedades, sino enfermos" - dice el aforismo médico. Cada
persona es un mundo, y del mismo modo, las recomendaciones deben tener en cuenta
esa singularidad.
- Que
sea constructiva. Debe focalizarse en lo que debe hacerse para sacar al
paciente adelante. No tiene sentido aprovecharse de la posición privilegiada de
consultor para criticar lo actuado, porque sí. Debe efectuar un señalamiento útil
para solucionar y encarrilar el problema, en las condiciones en que se encuentra.
- Que sea humana.
Debe poder sintonizar con la angustia y el sufrimiento, con la carga de
tensión que el paciente trae a la consulta.
- Que
sea eficiente. Se espera que colabore con el colega para ordenar el plan,
refrendarlo tal como está, si eso es lo correcto, o introducir modificaciones,
con el único objetivo del bien del paciente.
Algunos
pacientes temen que el médico que efectuó la primera consulta se sienta menospreciado
o herido en sus sentimientos, por el hecho de solicitar o siquiera sugerir una
segunda opinión. En realidad, debería suceder todo lo contrario:
contar con una visión independiente que corrobora (o bien, constructivamente sugiere)
formas de lograr un excelente resultado no podría irritar a un profesional
bien intencionado, orientado a obtener lo mejor para su paciente.
Dónde
surgen los problemas con una segunda opinión?
- Cuando se la plantea como
un duelo de egos.
- Cuando
la actitud es no-profesional
- Cuando
ambos médicos forman parte de una misma escuela, o tienen la misma visión (en
realidad, esto representa que no hubo una segunda opinión, sino dos
primeras opiniones).
En
las situaciones antes mencionadas, el paciente tiene pocas probabilidades de beneficiarse
de una segunda opinión.
Cómo buscar (y obtener) una buena segunda
opinión?
- Comience
preguntando a su médico : a quién recomendaría para una segunda opinión?
- Converse
con otros pacientes: cuál ha sido su experiencia?
- Fíjese
en los antecedentes de los candidatos: Tienen capacitación en un centro internacional
de primera línea? Se mantienen actualizados? Investigan? Tienen una trayectoria
reconocida por sus colegas? Han solucionado correctamente otras situaciones?
Cómo
obtener el mejor rendimiento de una consulta de segunda opinión?
- Asegúrese
de tener a mano la documentación y estudios importantes, en especial: informes
de biopsias o de operaciones, detalle de los tratamientos recibidos (y sus fechas),
estudios recientes y anteriores (de modo de facilitar una comparación,
y estimar si la evolución es la deseable, o si una imagen es nueva o antigua).
- En lo posible, tenga
a mano los teléfonos de los médicos que llevan adelante su tratamiento, para facilitar
consultas en el momento.
- Pida
una carta dirigida a su médico tratante, en la que se expliquen las sugerencias
planteadas en la segunda opinión.
Es
costosa una consulta de segunda opinión?
Es enormemente menos
costosa que:
- Una
cirugía innecesaria,
- Una
quimioterapia que no tenía ninguna probabilidad de beneficiar al paciente
- Quedarse con la
sentencia: "no hay nada que hacer" ... y no atreverse a preguntar más.
Quien
sufre una enfermedad seria, merece tener todo el apoyo que sea posible, merece
una segunda opinión. Fuente Equipo
Interdisciplinario de Oncología http://www.cancerteam.com.ar/ Más
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