Seguros de Salud
en España
Pese
a que en España contamos con un sistema de salud público que ofrece
cobertura sanitaria a todos los ciudadanos y que es considerado
uno de los mejores del mundo, el seguro privado de salud también
está ganando adeptos en los últimos años. La mayor importancia que
se concede en la actualidad al bienestar y a la imagen personal,
unido a la falta de recursos de la sanidad pública, explican el
auge que está teniendo en España la sanidad privada.
Entre
sus ventajas, los expertos citan la rapidez con la que atienden
a los pacientes, las menores o, en ocasiones, inexistentes listas
de espera y la prestación de servicios de valor añadido, como ofrecer
habitaciones individuales, enviar las pruebas de informes rápidamente
por correo, email o mensajes al móvil... No obstante, no todo son
virtudes en la sanidad privada. Los seguros habitualmente presentan
una larga lista de posibles restricciones, no admiten a cualquier
cliente y, en ocasiones, tiene que pasar un cierto periodo de tiempo
para poder empezar a disfrutar de los servicios sanitarios contratados.
Para evitar sorpresas, se recomienda aclarar con detalle las condiciones
de la póliza.
Diversidad
de seguros
En la actualidad
más de nueve millones de españoles tienen contratado un seguro de
salud privado. A cierre de 2005, el volumen de primas invertidas
en seguros privados alcanzaba los 4.484 millones de euros, un 9,4
% más que en 2004, según datos provisionales de ICEA (Investigación
Cooperativa entre Entidades Aseguradoras). En estos momentos y ante
la gran especialización de los productos, prácticamente cualquier
persona puede tener un seguro de salud privado, dado que sus precios
no son excesivamente altos. No obstante, todavía el perfil de cliente
del seguro de salud es el de una persona de poder adquisitivo medio
alto. Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros, afirma
que el perfil del cliente medio suele ser el de un varón, de una
media de edad de 51 años y un nivel socio-económico medio-alto.
De los nueve
millones de españoles que disponen de un seguro privado de salud,
unos dos millones y medio son funcionarios del Estado. El colectivo
de empleados públicos del Estado, los funcionarios de la rama judicial
y los militares acceden a la sanidad privada a través de MUFACE
(Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado), ISFAS (Instituto
Social de las Fuerzas Armadas) y MGF (Mutualidad General Judicial).
Estas mutualidades tienen firmados acuerdos de colaboración con
Adeslas y Asisa para la prestación de servicios sanitarios a este
colectivo.
Para acceder
a la sanidad privada las entidades ofrecen tres tipos de seguros:
los de asistencia sanitaria, reembolso de gastos y los seguros de
subsidios e indemnizaciones. Sus particularidades son las siguientes:
Seguros
de asistencia sanitaria: Los más extendidos y demandados son
los seguros de asistencia sanitaria, que proporcionan al asegurado
asistencia médica, hospitalaria y quirúrgica, en caso de enfermedad
o accidente, a través de un cuadro médico de facultativos y centros
asistenciales, clínicas y hospitales, con los que el asegurador
ha suscrito un contrato de servicios. Este tipo de pólizas son las
más extendidas. Sergio Salamanca, del departamento de estadísticas
de ICEA señala que “el 86 % de las pólizas de salud emitidas
en el mercado español son de este tipo”.
En esta modalidad
de seguros no se cubre el pago de una prestación en forma de capital
cuando el asegurado necesita servicios médicos, sino que el asegurador
pone a disposición de sus clientes una relación de facultativos
médicos, hospitales y servicios concertados que atenderán las necesidades
del conjunto de personas bajo esta cobertura. “En estos seguros
puros de asistencia sanitaria se ha sustituido el concepto de indemnización
por el de prestación de servicios”, comentan desde Unespa,
la patronal del sector asegurador en España. “Sólo en casos
muy concretos (urgencias, tratamientos especiales, etc.), el asegurador
puede asumir el pago de los gastos originados por servicios ajenos”,
comentan desde Unespa. En el año 2004 la prima media anual de estos
seguros se situó en 514 euros. Estos seguros de asistencia sanitaria
pueden dividirse en varias modalidades, en función del número de
asegurados: Seguros individuales, seguros familiares y seguros de
grupo.
Pólizas
de reembolso: La sanidad privada ofrece igualmente las denominadas
pólizas de reembolso. Estos productos permiten elegir el médico
que se desee para recibir la asistencia sanitaria. El cliente, en
un primer paso, correrá a cargo de los gastos de los servicios que
haya utilizado, Posteriormente, la compañía se compromete a sufragar
el coste de la atención médica. Josep Santacreu, consejero delegado
de DKV Seguros, afirma que en general los seguros de reembolso de
gastos están concebidos para personas que desean elegir libremente
a qué medico o centro sanitario acudir o que desean coberturas que
van más allá de la medicina convencional. En general, las primas
medias de los seguros de reembolso rondan los 600 euros anuales.
Seguros
de subsidios. La última modalidad de seguro de salud es la póliza
de subsidios. Esta póliza no cubre mediante la asistencia sanitaria,
sino que concede una indemnización económica al cliente. Sergio
Salamanca, de ICEA, asegura que este producto lo utilizan, sobre
todo, los autónomos. Este tipo de seguros suelen servir para cubrir
días de baja laboral en estos profesionales que trabajan por cuenta
propia. Suelen servirles para cubrir parte de la pérdida de ingresos
que pueden sufrir ante sus ausencias laborales. La prima media de
los seguros de subsidio más básicos es de 145 euros al año.
Ventajas
e inconvenientes
Los seguros
de asistencia sanitaria, los más demandados, ofrecen una serie de
prestaciones. Incluyen los servicios médicos básicos: medicina general,
pediatría, puericultura, servicios de enfermería, servicio permanente
de urgencias en hospitales o incluso en el domicilio y todo tipo
de medios de diagnóstico (análisis clínicos, radiología, etc.).
Además, incluyen los servicios de especialistas y ofrecen hospitalización
quirúrgica y médica, hospitalización en la UVI y servicio de ambulancias.
En general, en este tipo de seguros completos de asistencia sanitaria,
las especialidades más demandadas son las de ginecología, pediatría
y traumatología.
Una de las
ventajas de los seguros de salud es que ofrecen la posibilidad acceder
directamente al especialista, sin tener que esperar listas de espera.
Ofrecen
la posibilidad acceder directamente al especialista, sin tener que
esperar listas de espera Además, permiten la ‘libre
elección’ de médico y centro hospitalario, siempre que se
realice dentro del ‘cuadro médico’ (normalmente suele
ser un libro que se facilita al titular desde el mismo momento que
contrata este tipo de seguro) y destacan por su rapidez en la obtención
de los resultados de pruebas médicas. Otros de los servicios que
marcan la diferencia entre la sanidad pública y la privada es que
ésta última puede ofrecer prestaciones de valor añadido. Así, en
la actualidad se impone la práctica, tal y como viene haciendo desde
hace un par de años la sanidad pública, de ofrecer servicios de
telemedicina, asistencia a domicilio, poder optar a una segunda
opinión médica o disponer de los servicios de centros de atención
telefónica o de líneas médicas 24 horas. También el cliente cada
vez da más importancia a todos los factores que tienen que ver con
la hostelería asistencial. “Los pacientes quieren tener habitación
privada con cama y comida para su acompañante, algo que encuentran
en la sanidad privada. También valoran el envío por correo, email
o incluso teléfono móvil de los resultados de pruebas diagnósticas”,
comenta Pablo Juantegui, desde Sanitas.
No obstante,
la sanidad privada también presenta numerosos puntos oscuros
que conviene conocer. Josep Santacreu, consejero delegado de DKV
Seguros, afirma que suele ser muy frecuente que las mujeres contraten
un seguro de salud en su etapa fértil. Pero precisamente esa mayor
demanda por parte de mujeres en edad de concebir apunta uno de los
inconvenientes de algunas aseguradoras: en ocasiones, si la mujer
ya está embarazada muchas de las aseguradoras no la aceptan como
cliente En
ocasiones, si la mujer ya está embarazada muchas de las aseguradoras
no la aceptan como cliente o, al menos, indican que deberá
pasar un periodo determinado (denominado carencia) para que pueda
comenzar a beneficiarse de los servicios sanitarios. Es decir, las
aseguradoras no ofrecen algunas coberturas de las pólizas desde
que se contratan, sino que imponen plazos determinados para que
el cliente pueda disfrutar de ellas. Su objetivo es evitar que el
titular se beneficie inmediatamente de determinadas ventajas.
Además, las
aseguradoras con frecuencia aportan información insuficiente sobre
los servicios que no cubren o las restricciones que imponen a los
especialistas para controlar el gasto. Desde la Organización de
Consumidores y Usuarios (OCU) recomiendan a los clientes preguntar
y conocer con exactitud qué es lo que les cubre su seguro. “El
origen de la mayor parte de las reclamaciones que recibimos por
parte de usuarios de seguros médicos privados reside en el desconocimiento
de cláusulas de los seguros. Muchos se quejan de que cuando sufren
un trastorno, la póliza no les cubre”, asegura Ileana Izverniceanu,
portavoz de la OCU.
En ocasiones,
los problemas también se presentan cuando los clientes del seguro
presentan enfermedades de suma gravedad, como cáncer o sida. Con
dolencias de este tipo, las coberturas que ofrecen las aseguradoras
son muy limitadas. Marío Albéniz, médico interino de la Seguridad
Social, afirma que es consciente de que muchos pacientes desconocen
que si se posee una patología como el cáncer no les aceptarán en
la sanidad privada, al menos, no correrán con el coste total del
tratamiento necesario.
Además, los
tratamientos de esterilidad, determinados trasplantes o cirugía
estética tampoco suelen cubrirse con los seguros de salud. En situaciones
extremas, como epidemias, guerras o fenómenos meteorológicos catastróficos,
las aseguradoras tampoco son responsables de garantizar el tratamiento
adecuado a sus clientes. “El cliente a veces se sorprende
cuando la aseguradora considera que no debe cubrir el tratamiento
de una enfermedad porque estima que ya existía antes de que se contratase
la póliza o porque, en el caso de que el seguro sea reciente, todavía
no funciona al 100%, lo que se conoce como periodo de carencia”,
asegura Albéniz. “La Seguridad Social tiene carencias pero
podemos presumir de contar con uno de los mejores sistemas sanitarios
públicos de todo el mundo”, añade.
El desconocimiento
por parte de los usuarios también afecta al coste del seguro. Por
ejemplo, muchos usuarios no saben que al cumplir 65 años el coste
de la mensualidad se incrementará entre el 75% y el 100%, según
el caso.
Los
precios del seguro
La posibilidad
de crear productos muy especializados hace que sea difícil comparar
precios entre unas aseguradoras y otras. En general, cada compañía
aplica unas políticas de precios similares, pero nunca iguales.
En cualquier caso, conviene valorar nuestras necesidades para ver
qué póliza nos conviene más. Los precios se calculan en función
de tres criterios básicos: la edad, el sexo del asegurado y la provincia
en la que reside.
En cuanto a
la edad, las pólizas de la mujer suelen ser más caras que
las del hombre en edad fértil. “Esto es así porque las mujeres
suelen requerir más servicios y atenciones cuando están embarazadas”,
afirma Santacreu, de DKV Seguros. No obstante, Sergio Salamanca,
de ICEA, asegura que en edades más avanzadas, sobre todo a partir
de los 60 años, suele ocurrir al contrario. A partir de esta edad,
los seguros para el hombre son más caros porque suelen requerir
más cuidados. Entre una póliza para un joven de 25 años y la de
un mayor de 62 puede haber una diferencia de más de 60 euros.
También la
provincia en la que reside el asegurado es a veces un factor
que influye a la hora de calcular el precio de la póliza. “Esto
ocurre porque los servicios sanitarios, de personal y tecnológicos,
no cuestan lo mismo en todas las provincias”, afirman desde
DKV Seguros. El coste laboral de los profesionales varía de unas
regiones a otras, al igual que el acceso a tecnologías. En determinadas
provincias se dispone de muchos más medios tecnológicos, por lo
que puede ser más barato ofrecer ciertas coberturas que en otras
regiones donde pueda existir un número limitado de equipos o aparatos
diagnósticos. Por ejemplo, en Asisa no hacen distinción entre sexo
en su producto Asisa Salud (con amplias coberturas, es decir, cuesta
igual una póliza para mujer y varón. Sin embargo, aplican precios
distintos entre provincias como Alicante, Baleares y Barcelona,
Madrid, La Coruña, León, etc.
Para comprobar
cuánto cuesta un seguro de salud hemos tomado varios de los productos
modelo y más contratados de algunas de las principales compañías
aseguradoras españolas (por facturación): Adeslas (seguro Adeslas
Completa), Sanitas (seguro Sanitas Multi) y Asisa (seguro Asisa
Salud). Los precios son los siguientes:
Para una
póliza de salud completa para una persona de 25 años, mujer o varón,
las tarifas mensuales en euros son las siguientes:
|
ZAMORA |
MADRID |
ÁLAVA |
| ASEGURADORA |
HOMBRE |
MUJER |
HOMBRE |
MUJER |
HOMBRE |
MUJER |
| ADESLAS |
44,69 |
57,86 |
44,69 |
57,86 |
44,69 |
57,86 |
| SANITAS |
45,02 |
60,91 |
45,33 |
61,26 |
46,45 |
62,35 |
| ASISA |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
PPara una
mujer y un hombre de 40 años, los precios mensuales de la póliza
serían los siguientes:
|
ZAMORA |
MADRID |
ÁLAVA |
| ASEGURADORA |
HOMBRE |
MUJER |
HOMBRE |
MUJER |
HOMBRE |
MUJER |
| ADESLAS |
44,69 |
57,86 |
44,69 |
57,86 |
44,69 |
57,86 |
| SANITAS |
45,02 |
60,91 |
45,33 |
61,26 |
46,45 |
62,35 |
| ASISA |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
49,07 |
Una mujer
y un hombre de 62 años de edad tendrían que pagar las siguientes
cantidades:
|
ZAMORA |
MADRID |
ÁLAVA |
| ASEGURADORA |
HOMBRE |
MUJER |
HOMBRE |
MUJER |
HOMBRE |
MUJER |
| ADESLAS |
107,75 |
102,99 |
107,75 |
102,99 |
107,75 |
102,99 |
| SANITAS |
112,90 |
105,48 |
113,56 |
106,11 |
117,10 |
110,77 |
| ASISA |
93,22 |
93,22 |
93,22 |
93,22 |
93,22 |
93,22 |
Fuente
Gracia Terrón.
Consumer.es.Eroski
http://www.consumer.es/web/es/salud/atencion_sanitaria/2006/04/21/151171.php
Abril, 2006
Más
Información sobre Seguros de Salud...
|