Resumen
Ejecutivo
Este
estudio se realizó como parte del Proyecto de Acción
Concertada denominado "Salud en Conglomerados Humanos de América
Latina", el cual es financiado por la Unión Europea.
La Universidad South Bank del Reino Unido se responsabilizó
de la coordinación general del estudio. El Instituto Centroamericano
de la Salud coordinó el trabajo de campo en Centro América,
y el consultor Walter Flores de la Escuela de Medicina Tropical
de Liverpool tuvo a su cargo el estudio.
El objetivo
del estudio era realizar una comparación y revisión
de los problemas y sistemas de salud en sectores urbanos en las
ciudades de Guatemala, Managua, San José, San Pedro Sula
y San Salvador, partiendo de las siguientes preguntas:
- ¿Existen
variaciones entre las ciudades estudiadas en cuanto a indicadores
socioeconómicos y de problemas de salud?
- ¿Se
ha logrado que las políticas de descentralización
y de desconcentración de los sistemas de salud faciliten
que las autoridades urbanas de salud asuman mayor responsabilidad
por la salud de sus ciudadanos?
- ¿Responden
los sistemas de salud en estas ciudades a las necesidades de salud
específicas de sus residentes urbanos?
Las
fuentes de información fueron fundamentalmente datos secundarios
y entrevistas personales a investigadores, académicos y funcionarios
de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de cada una
de las ciudades.
Principales
hallazgos:
Situación
de salud:
A pesar de algunas diferencias, los perfiles de salud en las cuatro
ciudades (Guatemala, Managua, San José y San Salvador) parecen
ser similares. Las principales causas de morbilidad y mortalidad
en estas ciudades están relacionadas con las enfermedades
transmisibles. Sin embargo, está emergiendo la presencia
de enfermedades no transmisibles, las cuales vienen en aumento cada
año. Esta situación sugiere que las ciudades se encuentran
en una de las etapas iniciales de un periodo de transición
epidemiológica.
San
Pedro Sula muestra un perfil muy diferente. En esta ciudad, (con
la excepción del HIV/SIDA) las enfermedades no transmisibles
son la principal causa de mortalidad para todos los grupos de edad.
Sin embargo, en términos de morbilidad, las principales causas
son enfermedades transmisibles. La situación epidémica
del HIV/SIDA en esta ciudad es única. La incidencia anual
y el total de casos superan por casi tres veces a los reportados
en otras ciudades. San Pedro Sula (SPS) es también única
en términos de las causas de mortalidad por violencia. A
diferencia de las otras ciudades, la violencia en SPS fue la causante
de la mitad de las muertes en el año 1999. La violencia es
además la mayor causa de mortalidad en el grupo de edad de
5 a14 años.
Situación
socioeconómica:
Todas las ciudades incluidas en este estudio experimentaron un rápido
crecimiento urbano en las últimas dos décadas. Guerras
civiles y el estancamiento económico parecen ser las principales
razones para la exacerbada migración rural a Managua, San
Salvador y la Ciudad de Guatemala. La migración interna causada
por las condiciones económicas se mantiene en todas las ciudades,
pero sólo San Pedro de Sula y San José parece que
lograron asimilar la creciente presión de demanda por empleo
al reportar un bajo índice de desempleo (menos de 3%). Las
ciudades de Guatemala y San Salvador presentan un relativo alto
nivel de desempleo, mientras que en Managua la situación
más difícil se da en términos de la falta de
oportunidades de empleo para la población urbana.
El
empleo informal es una característica común en la
mayoría de las ciudades de Centro América. Esta situación
es particularmente notoria cuando se compara con otras ciudades
de Latinoamérica. Las guerras civiles y las crisis económicas
provocaron desplazamientos de gran cantidad de gente de las áreas
rurales hacia las metropolitanas causando esta situación.
El
sector informal ha estado aumentando en todas las ciudades de Centro
América también por la mayor participación
de las mujeres, especialmente madres. Los datos obtenidos durante
este estudio muestran que la proporción de familias donde
la mujer es jefe de familia es muy alto, llegando a ser una tercera
parte en San Salvador.
Desigualdades Sociales en Salud:
Los datos disponibles no estaban desagregados por grupos socioeconómicos
para ninguna de las ciudades estudiadas, aún así,
con la información obtenida se demuestra claramente la desigualdad
social en la situación de salud y el acceso a los servicios
básicos entre las ciudades. Por ejemplo, la mortalidad causada
por situaciones de violencia es la primer causa de muerte en áreas
marginales de Managua (Ciudad Sandino), mientras que para toda la
ciudad ocupa el cuarto lugar. Algunas áreas marginales de
la ciudad presentan un índice de analfabetismo del 27%, mientras
que para todo Managua es de sólo 9%.
Costa
Rica, que es considerado como el país con menor desigualdad
de Centro América, también muestra diferencias en
distintas áreas de la ciudad de San José. Por ejemplo,
se ha estimado que sólo el 40% de toda la población
marginal tiene acceso a los servicios básicos de salud. También,
se reporta que una de las áreas marginales del centro de
San José tiene una cobertura de inmunización de un
40% que contrasta con el 90% de cobertura que se reporta para toda
la ciudad.
Respuestas
Institucionales:
Durante el estudio no fue posible encontrar evidencias que reflejaran
la implementación de planes de servicios de salud particulares
para enfrentar las condiciones especiales de salud de las poblaciones
urbanas en las principales ciudades. La mayor parte de los funcionarios
entrevistados durante el estudio, declararon que la falta de acciones
particulares restringe la atención de problemas de salud
específicos de la población urbana en condiciones
de pobreza. San José es la única ciudad donde se ha
iniciado un proceso que pretende mejorar la prestación de
este tipo de servicios de salud orientados a la población
urbana en condiciones de pobreza. El plan consiste en sub-contratar
proveedores privados de servicios básicos de salud en las
áreas marginales de San José, este proceso está
programado para iniciar a finales del año 2000. A pesar de
esto, un funcionario experto en salud pública expresó
que tal acción no debe ser considerada como un plan maestro
para atender la salud urbana.
Ninguno
de los procesos de descentralización o de desconcentración
han facilitado que las autoridades de salud y las municipales adquieran
mayor responsabilidad y actúen en forma proactiva para atender
las demandas de salud y socioeconómicas. En el caso específico
de San José, existen políticas organizacionales como
la transferencia de la responsabilidad de la prestación de
los servicios de salud del Ministerio de Salud hacia el Instituto
de Seguridad Social. Sin embargo, tales políticas han creado
un vacío importante en la prestación de servicios
de salud especialmente en los grupos urbanos más pobres.
Estos vacíos podrían ser el resultado del proceso
de cambio y podrían ser resueltos en un futuro cercano.
La
planificación urbana por sí misma no ha sido suficiente
para enfrentar estos problemas de las ciudades centroamericanas.
Esto sucede porque ningún plan podría funcionar con
guerras civiles ni las crisis económicas que impulsan a la
población rural a emigrar a las ciudades. Por ejemplo, las
poblaciones de Managua y San Salvador crecieron dramáticamente
durante la guerra civil que afectó a los dos países.
Esas dos ciudades son habitadas hoy día por más de
una cuarta parte de la población total del país.
Violencia
urbana: un desafío mayor
La violencia es claramente una de las condiciones más importantes,
está presente como problema de salud en todas las ciudades,
y por tanto debe ser estudiada. En particular, este fenómeno
está llegando a niveles extremos en San Pedro Sula y San
Salvador. Los datos recogidos muestran que la violencia reportada
en San Salvador está sobrepasando en incidencia a otras ciudades
de Latinoamérica como Cali en Colombia y Río de Janeiro
en Brasil (Cruz, 1999). Para el caso de San Pedro de Sula, el hecho
de que la violencia es la mayor causa de mortalidad en niños
y niñas con edades entre 5 y 14 años la constituye
en el principal problema de salud pública. Sin embargo, la
violencia no debe ser de la responsabilidad y preocupación
única del sector salud. Los fenómenos de violencia
demandan un tratamiento multisectorial. El mayor desafío
es probablemente lograr ese tratamiento; sobretodo porque aún
no aparece ninguna evidencia clara de algún programa o idea
que fuera efectiva en ciudades centroamericanas.
|