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MANAGUA,
NICARAGUA
La población
de Managua en 1995 era estimada en 1.1 millones de habitantes. La
densidad de población era de 315 habitantes por kilómetro
cuadrado en ese año (INEC, 1998). Se estima que en 1998,
el 28% de todas las familias del país vivían en Managua.
El promedio de personas por familia era de 5.4 (INEC, 2000).
3.1
Situación de salud
Entre los indicadores de salud para el año 1996 se reporta
una mortalidad infantil de 25/1000 y una mortalidad en niños
hasta 5 años de 41/1000 (MINSA, 1996).
Las primeras cinco causas de mortalidad en adultos en ese mismo
año fueron:
Mortalidad
en adultos, Managua (1996)
| Causa
|
%
|
| Infecciones
respiratorias agudas |
11
|
| Hipertensión
|
8
|
| Accidentes
de tránsito |
7
|
| Derrame
cerebra |
16
|
| Neumonía |
5
|
Fuente:
MINSA (1996)
Como se observa
en la Tabla 1, la población de Managua está en un
proceso de transición epidemiológica donde las enfermedades
transmisibles y las no transmisibles constituyen las mayores causas
de mortalidad en adultos.
Tabla 2. Cinco
principales causas de mortalidad en menores de 5 años, Managua
(1996).
| Causa
|
%
|
| Infecciones
respiratorias agudas |
23
|
| Enfermedades
diarréicas |
16
|
| Neumonía |
10
|
| Infecciones
perinatales |
9
|
| Otras
infecciones respiratorias de recién nacidos |
8
|
Fuente: MINSA
(1996)
Contrastando
con la situación de los adultos, todas las causas de mortalidad
en niños son todavía por enfermedades transmisibles.
En términos
de mala nutrición, los datos del año 1998 indican
que el porcentaje de desnutrición infantil estaba en un 16%,
mientras que el porcentaje con desnutrición crónica
estaba en 7% (INEC, 1998).
Indicadores
claves de prestación de servicios de salud:
- En los últimos
5 años la atención prenatal fue brindada por personal
médico calificado a un 85% de las mujeres embarazadas
- En los últimos
5 años un 80% de los partos ocurrieron en establecimientos
de salud
- Un 67% de
los niños y niñas entre 12 y 23 meses de edad tenían
completo su cuadro de vacunación.
(INEC, 1998).
VIH/SIDA
Los datos desagregados para la ciudad de Managua no estaban disponibles
durante el trabajo de campo, pero los reportes nacionales indican
que un 54% de todos los casos (114 de SIDA y 96 de infecciones de
VIH) en el periodo de 1987 a 1995 provenían de registros
en Managua. La tasa de prevalencia de hombres/mujeres es de 6:1,
en donde la transmisión sexual es causante del 94% de los
casos; siendo un 54% de estos por relaciones heterosexuales, un
25% por homosexuales y un 15% por bisexuales (PAHO 2000b).
Violencia
En los últimos años se ha estado dando un crecimiento
de la violencia como problema social y de salud. La violencia además
sucede en el nivel familiar, según se reporta en un estudio,
la violencia doméstica de las mujeres de Managua agredidas
físicamente ha pasado de un 14% a un 16% según los
datos más recientes (INEC, 1998).
La violencia
familiar también afecta a los niños, y se reporta
que sólo en Managua en 1992 se estimaba en más de
13,400 los niños y niñas en 'condiciones de riesgo'
(UNICEF, 1992).
Otro estudio
reporta que la pobreza era la causa de que un 76 % de todos los
niños fueran callejeros. Sin embargo, esos niños y
niñas de las calles de Managua, que además usan drogas,
dieron como excusa que viven en esas condiciones porque son rechazados
o abusados en sus hogares (Asociación Tesis, 1997).
Estos indicadores
suministrados antes, son agregados para toda la ciudad, pero la
situación en áreas marginales es de todas formas muy
distinta. Por ejemplo, en el distrito de Managua llamado Ciudad
Sandino, que tiene 76,747 habitantes, la violencia es la primer
causa de mortalidad a diferencia del resto de Managua (Médicos
sin Fronteras, 1999b). Un 25% de la población de ese distrito
vive en condiciones de riesgo por desastres naturales como inundaciones
o terremoto (Sistema Nacional de Defensa Civil 2000). Un experimentado
investigador de la Universidad Nacional de Nicaragua comentó
que: 'Mucha gente pobre y desempleada se apodera de terrenos en
áreas de alto riesgo para construir sus viviendas'.
Adicionalmente,
las autoridades de salud reportan otro problema de salud como es
el referente a la recolección y tratamiento de basuras. Un
funcionario de la Unidad de Control Ambiental del Ministerio de
Salud manifestó que últimamente el manejo de los desechos
sólidos se está constituyendo en una prioridad de
intervención.
3.2
Situación socioeconómica
Pobreza
Managua es la ciudad centroamericana más pobre de este estudio.
Una encuesta reciente (González,1997) califica como pobre
a un 53% de la población urbana de Managua; de estos, un
23% se clasifica como viviendo en extrema pobreza. Un investigador
de sociología urbana comentó que este nivel de pobreza
en la ciudad capital del país 'refleja la falta de empleo
en las áreas urbanas y la excesiva centralización
del Estado en Managua'. Este mismo investigador agregó durante
la entrevista que 'muchos trabajadores agrícolas no encuentran
empleo, y por tanto, fácilmente se hacen parte del sector
informal de la economía'.
A pesar de la situación de pobreza, la población de
Managua tiene una alta tasa de alfabetismo, llegando cerca del 90%.
Sin embargo, este indicador cambia para las áreas marginadas
donde los grupos pobres que han migrado recientemente tienden a
ubicarse. Un investigador universitario de la Universidad Nacional
reportó que los resultados de una reciente encuesta muestran
que hasta un 26% de los habitantes en áreas marginales son
analfabetas5.
Empleo
Los datos más recientes de empleo disponibles indican que
en 1998 el 42% de las mujeres no han tenido trabajo remunerado en
los últimos 12 meses. Aparte de estas mujeres sin empleo
remunerado, sólo el 35% trabajaron durante 5 o más
días a la semana. Esto implica que el 23% de las mujeres
estaban sub-empleadas o trabajando parte del tiempo (INEC, 1998).
En cuanto a los hombres, se encontró que un 19% estaba sin
trabajo en el momento de la encuesta (INEC, 2000). El desempleo
parece ser peor en áreas marginales según un estudio
reciente que reportó niveles de desempleo del 60%, como lo
manifestó el mismo investigador de la Universidad Nacional.
La falta de
empleo en la ciudad también se refleja en la importancia
que han tomado las 'remesas'. Un 18% de todos los hogares en Managua
reciben remesas de familiares o amigos en el exterior y son su principal
fuente de ingreso (INEC, 2000).
Vivienda
El saneamiento ambiental y la vivienda son considerados como los
problemas principales y prioritarios para la intervención.
Esto se da porque Managua es todavía una de las pocas ciudades
en Latinoamérica donde las enfermedades causadas por vectores,
particularmente la malaria, tiene alto riesgo de transmisión
(González, 1997).
El investigador
de la Universidad Nacional indicó que por 1995 el déficit
de vivienda en Managua era estimado en 500,000. Los últimos
desastres naturales han empeorado este déficit y la pobreza
en Managua. El Huracán Mitch, por ejemplo, afectó
14,160 habitantes de la ciudad en 1998 (Secretaria de Acción
Social, 1999).
El acceso a
servicios básicos para los hogares de Managua es reportado
así:
- El 49% de
todas las viviendas en Managua tienen agua con conexión
interna; el 39% tienen la conexión fuera de la vivienda
- El 46% de
las viviendas cuentan con servicio sanitario (de estas, un 90%
están conectadas al sistema de servicio de aguas negras),
el 50% tienen letrina y el 4% no tiene ninguno
- El 96% de
las viviendas cuentan con electricidad.
3.3 El sector salud: las respuestas institucionales
Descentralización
La descentralización de los servicios de salud ha sido uno
de los mayores avances en organización y en políticas
del sector salud de Nicaragua. Este proceso se realizó con
la implementación de los SILAIS (Sistema Local de Atención
Integral de Salud). El objetivo es fortalecer la atención
primaria de salud, la que se entiende como la prestación
de servicios integrales de prevención, servicios curativos
y de promoción (Médicos sin Fronteras, 1999). Los
SILAIS tuvieron una gran aceptación desde un principio, más
que todo por su potencial para mejorar la eficiencia en el uso de
los recursos y también por el 'empoderamiento' que logran
los gobiernos locales y las comunidades. Incluso la mayoría
de las agencias internacionales de cooperación apoyaron este
proceso de descentralización y desconcentración del
sector salud. Sin embargo, un artículo publicado recientemente
en el periódico presenta las conclusiones de un reporte de
evaluación externa que dice: 'esta descentralización
no es suficiente porque es realizada desde el nivel central, hacia
abajo, y esta descentralización no ha llegado a las comunidades'
(La Prensa 2000a, pag. 4).
La anterior
aseveración pareciera aplicable sólo a los SILAIS
de Managua según la recolección de los datos para
este estudio. Un experto funcionario de un organismo internacional
que está laborando en salud urbana en Managua, expresó
que 'La descentralización no ha sido implementada todavía.
No se ha dado la autonomía total. La mayoría de los
programas continúan siendo altamente verticales.'
Refiriéndose
a la experiencia específica de Managua con respecto a la
descentralización (González, 1997), manifestó
que ésta se ha limitado a ser financiera y no se ha implementado
en forma uniforme. En muchos casos sólo se ha dado una desconcentración.
Un experimentado
funcionario de campo del MINSA en Managua reportó que los
esfuerzos se concentran en los problemas de salud de las áreas
rurales (particularmente en la extensión de la cobertura),
y dijo que 'no existe conciencia todavía sobre las diferencias
y complejidades de la situación de salud en áreas
urbanas.'
Se tuvo una
respuesta positiva en la atención de las necesidades de salud
de los grupos urbanos pobres, ésta fue producto de un esfuerzo
multisectorial motivado por los desastres del Huracán Mitch,
que no emanó exclusivamente del sector salud. Entre todos
los entrevistados durante este estudio en Managua, se reconoció
que después de los daños provocados por el huracán
Mitch las autoridades han tomado con más seriedad la necesidad
de elaborar planes de emergencia y ahora se cuenta con planes específicos
de emergencia para las áreas de alto riesgo en la ciudad
de Managua (Sistema Nacional de Defensa Civil, 2000).
Resumiendo,
la más recientes políticas del sector salud no parecen
ofrecer las facilidades requeridas por las autoridades locales de
salud para que puedan atender y mejorar la salud en los sectores
urbanos. La excepción más notable es el esfuerzo recientemente
realizado de establecer planes de emergencia para atender las situaciones
provocadas por desastres naturales.
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