Depresión
Concepto y Generalidades
Introducción
Este
no es el sitio para desarrollar el concepto -hay en internet infinitos
sitios sobre el tema, ver los links recomendados en la página
del Dr. Herreros y el seminario depresión - sin embargo,
el término depresión está íntimamente ligado a la melancolía y de
allí que incluímos algunas definiciones desde algunos campos diferentes.
Sugerimos también el texto Depressão:
Visões Diferentes do Mesmo Fenômeno,
Psicogenia
y patogenia de la depresión de Carlos G. Pereyra
y La Depresión:
hacia una nueva conceptualización dimensional del Prof.
Dr. Enrique Galli.
Depresión
según el Diccionario de Roudinesco
s.
f. (fr. dépression; ingl. depression; al. Depression, Gedrücktheit).
Modificación profunda del humor en el sentido de la tristeza y del
sufrimiento moral, correlativa de un desinvestimiento de toda actividad.
El término depresión es usado en nuestros días de un modo muy laxo
y designa en su uso corriente patologías muy diversas. Es sin duda
porque evita plantear la cuestión de un diagnóstico de estructura
y remite la cuestión de «eso que no anda» a una perturbación momentánea
del humor.
Para el psicoanalista, en cambio, esta extensión no es evidente.
El concepto de depresión en el fondo no está definido rigurosamente
salvo en la melancolía, o también en lo que se llama «psicosis maníaco-depresiva»,
donde designa una hemorragia de la libido, desplazada primero del
objeto al yo, y que luego lleva al yo mismo a una depreciación y
un desinvestimiento radicales. Es verdad, sin. embargo, que se encuentran
episodios depresivos, a veces graves, en las neurosis. No por ello
se hará de la depresión una entidad clínica específica. Esta parece
traducir un rechazo de los valores fálicos, o sea, del cumplimiento
de las tareas propuestas por la existencia, con las limitaciones
que las definen. Más allá de ello, quizá remita a ese momento en
el que el sujeto se ha dado cuenta de todo aquello a lo que se ha
visto llevado a renunciar, por pertenecer a un mundo humano, un
mundo reglado por la ley del lenguaje y de la cultura. En todo caso,
se traduce en una relación muy particular con el tiempo, el que
no aparece nunca como un orden orientado donde las tareas del presente
estuvieran determinadas por las necesidades futuras, en las que
viniera a inscribirse un proyecto. El sujeto deprimido vive en un
tiempo uniforme y monótono. Aunque registre modificaciones del humor,
estas, al ser cíclicas, no constituyen en ningún caso cambios verdaderos.
Depresión
para el DSM- IV
La
sección de los trastornos del estado de ánimo incluye los trastornos
que tienen como característica principal una alteración del humor.
Esta sección se divide en tres partes. La primera describe los episodios
afectivos (episodio depresivo mayor, episodio maníaco, episodio
mixto y episodio hipomaníaco) que han sido incluidos por separado
al principio de esta sección para poder diagnosticar adecuadamente
los diversos trastornos del estado de ánimo. Estos episodios no
tienen asignados códigos diagnósticos y no pueden diagnosticarse
como entidades independientes; sin embargo, sirven como fundamento
al diagnóstico de los trastornos. La segunda parte describe los
trastornos del estado de ánimo (p. ej., trastorno depresivo mayor,
trastorno distímico, trastorno bipolar I). Los criterios de la mayoría
de los trastornos del estado de ánimo exigen la presencia o ausencia
de los episodios afectivos descritos en la primera parte de esta
sección. La tercera parte incluye las especificaciones que describen
el episodio afectivo más reciente o el curso de los episodios recidivantes.
Los trastornos del estado de ánimo están divididos en trastornos
depresivos («depresión unipolar»), trastornos bipolares y dos trastornos
basados en la etiología: trastorno del estado de ánimo debido a
enfermedad médica y trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias.
Los trastornos depresivos (p. ej., trastorno depresivo mayor, trastorno
distímico y trastorno depresivo no especificado) se distinguen de
los trastornos bipolares por el hecho de no haber historia previa
de episodio maníaco, mixto o hipomaníaco. Los trastornos bipolares
(p. ej., trastorno bipolar I, trastorno bipolar II, trastorno ciclotímico
y trastorno bipolar no especificado) implican la presencia (o historia)
de episodios maníacos, episodios mixtos o episodios hipomaníacos,
normalmente acompañados por la presencia (o historia) de episodios
depresivos mayores.
El trastorno depresivo mayor se caracteriza por uno o más episodios
depresivos mayores (p. ej., al menos 2 semanas de estado de ánimo
depresivo o pérdida de interés acompañados por al menos otros cuatro
síntomas de depresión).
El trastorno distímico se caracteriza por al menos 2 años en los
que ha habido más días con estado de ánimo depresivo que sin él,
acompañado de otros síntomas depresivos que no cumplen los criterios
para un episodio depresivo mayor.
El trastorno depresivo no especificado se incluye para codificar
los trastornos con características depresivas que no cumplen los
criterios para un trastorno depresivo mayor, trastorno distímico,
trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo o trastorno adaptativo
con estado de ánimo mixto ansioso y depresivo (o síntomas depresivos
sobre los que hay una información inadecuada o contradictoria).
El trastorno bipolar I se caracteriza por uno o más episodios maníacos
o mixtos, habitualmente acompañados por episodios depresivos mayores.
El trastorno bipolar II se caracteriza por uno o más episodios depresivos
mayores acompañados por al menos un episodio hipomaníaco.
El trastorno ciclotímico se caracteriza por al menos 2 años de numerosos
períodos de síntomas hipomaníacos que no cumplen los criterios para
un episodio maníaco y numerosos períodos de síntomas depresivos
que no cumplen los criterios para un episodio depresivo mayor.
El trastorno bipolar no especificado se incluye para codificar trastornos
con características bipolares que no cumplen criterios para ninguno
de los trastornos bipolares específicos definidos en esta sección
(o síntomas bipolares sobre los que se tiene una información inadecuada
o contradictoria).
El trastorno del estado de ánimo debido a enfermedad médica se caracteriza
por una acusada y prolongada alteración del estado de ánimo que
se considera un efecto fisiológico directo de una enfermedad médica.
El trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias se caracteriza
por una acusada y prolongada alteración del estado de ánimo que
se considera un efecto fisiológico directo de una droga, un medicamento,
otro tratamiento somático para la depresión o la exposición a un
tóxico.
El trastorno del estado de ánimo no especificado se incluye para
codificar los trastornos con síntomas afectivos que no cumplen los
criterios para ningún trastorno del estado de ánimo y en los que
es difícil escoger entre un trastorno depresivo no especificado
y un trastorno bipolar no especificado (p. ej., una agitación aguda).
Las especificaciones que se describen en la tercera parte de esta
sección tienen la finalidad de mejorar la especificidad diagnóstica,
crear subgrupos más homogéneos, servir para la elección del tratamiento
y mejorar la predicción pronóstica. Algunas de las especificaciones
describen el episodio afectivo actual (o el más reciente) (p. ej.,
grave/psicótico/en remisión, crónico, con síntomas catatónicos,
con síntomas melancólicos, con síntomas atípicos, de inicio en el
posparto).
La tabla "Especificaciones del episodio que se aplican a los trastornos
del estado de ánimo" indica qué especificaciones del episodio son
aplicables a cada trastorno del estado de ánimo. Las otras especificaciones
describen el curso de los episodios afectivos recidivantes (p. ej.,
especificaciones de curso, con patrón estacional, con ciclos rápidos).
La tabla "Especificaciones del curso que se aplican a los trastornos
del estado de ánimo" indica qué especificaciones de curso son aplicables
a cada trastorno del estado de ánimo. Las especificaciones que indican
gravedad, remisión y síntomas psicóticos pueden codificarse en el
cuarto dígito del código diagnóstico en la mayoría de los trastornos
del estado de ánimo. Las demás especificaciones no pueden codificarse.
La sección de los trastornos del estado de ánimo está organizada
como sigue:
· Episodios afectivos
Episodio depresivo mayor
Episodio maníaco
Episodio mixto
Episodio hipomaníaco
· Trastornos depresivos
F3x.x Trastorno depresivo mayor [296.xx]
F34.1 Trastorno distímico [300.4]
F32.9 Trastorno depresivo no especificado [311]
· Trastornos bipolares
F3x.x Trastorno bipolar I [296.xx]
F31.8 Trastorno bipolar II [296.89]
F34.0 Trastorno ciclotímico [301.13]
F31.9 Trastorno bipolar no especificado [296.80]
· Otros trastornos del estado de ánimo
F06.xx Trastorno del estado de ánimo debido a...(indicar enfermedad
médica) [293.83]
F1x.8 Trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias [29x.xx]
F39 Trastorno del estado de ánimo no especificado [296.90] (pág.
384)
· Especificaciones que describen el episodio afectivo más reciente
Leve, moderado, grave sin síntomas psicóticos, grave con síntomas
psicóticos, en remisión parcial, en remisión total (para un episodio
depresivo mayor)
(para un episodio maníaco)
(para un episodio mixto)
Crónico
Con síntomas catatónicos
Con síntomas melancólicos
Con síntomas atípicos
De inicio en el posparto
· Especificaciones que describen el curso de los episodios recidivantes
Especificaciones de curso (con o sin recuperación interepisódica
completa)
Con patrón estacional
Con ciclos rápidos
Depresión
para difusión
¿Depresión?.
Posiblemente en repetidas ocasiones la palabra depresión es parte
del vocabulario cotidiano, en donde expresiones como "estoy en la
depre" suelen ser frecuentes. Sin embargo, no debe confundirse este
término médico con una actitud eventual.
La
depresión suele ser confundida por otras enfermedades y en algunos
momentos es difícil de reconocer tanto por el sujeto como por el
médico, siendo éste uno de los factores de la falta de atención
oportuna, al respecto, se estima que por lo menos en América Latina
el 80% de la población con depresión no recibe tratamiento.
Este
padecimiento siempre ha estado presente en la humanidad y es motivo
de un creciente interés en pro de su estudio. Ya en el siglo V a.C.
Hipócrates lo describía con el nombre de melancolía y muchos años
después Arateo de Capadocia afirmaba que era causada por la bilis
negra. Actualmente para referirse a la depresión se utilizan dos
acepciones, las cuales en 1981 fueron adoptadas por la Asociación
Psiquiátrica Americana: Trastorno Distímico y Trastorno Afectivo
Mayor.
Debido
a la evolución de la ciencia y a la constante búsqueda de respuestas,
los investigadores encontraron, desde el punto de vista físico,
que la depresión se manifiesta a consecuencia de la disminución
de serotonina (sustancia ligada a la enfermedad) en el cerebro y
aunque su origen es desconocido se ha observado su presencia en
distintos episodios a lo largo de la vida del individuo.
Normalmente
todas las personas atraviesan por períodos de tristeza, soledad,
incomprensión e infelicidad, los cuales principalmente son resultado
de los problemas sociales y en la mayoría de los casos económicos,
afectando la tranquilidad y paz del sujeto.
Dicha
enfermedad se torna preocupante cuando los ya citados sentimientos
tienen una duración superior a dos semanas o meses, impidiendo así
el desarrollo individual e interacción personal. Asimismo la depresión
disminuye con frecuencia la capacidad de trabajar e interfiere con
el comportamiento normal.
Según
el nivel depresivo existen diferentes clasificaciones, entre las
cuales se encuentran:
Depresión
Mayor. Es un episodio de depresión que dura más de dos semanas
y es tan severo que requiere tratamiento.
Distimia.
Cuando una persona sufre depresión leve ya sea recurrente o duradera,
generalmente un sujeto es distímico cuando siempre está infeliz.
Depresión
Circunstancial. Un episodio prolongado de tristeza desencadenado
a través de una pérdida o desilusión.
Depresión
Bipolar. Se caracteriza por un modelo de sube y bajas emocionales
extremas que ocurren sin relación a las circunstancias o a los sucesos,
asimismo la persona tiene la probabilidad de perder interés en todas
las actividades y volverse retraída.
La
depresión es un grave problema de salud pública, la cual afecta
con mayor frecuencia a los sujetos de la tercera edad, divorciados,
solteros, mujeres y desempleados, de igual forma su incidencia es
más alta en zonas urbanas.
También
las personas cuyos parientes cercanos han sufrido depresión son
más propensas a tener la enfermedad.
Entre
los síntomas de la depresión se encuentran los siguientes:
|
Depresión
Mayor
·
Irritabilidad
· Importante pérdida de interés o placer
· Aumento o disminución significativa de
peso
· Insomnio o sueño efectivo
· Fatiga o pérdida de energía
· Excesivos sentimientos de culpa
· Dificultad para pensar o concentrarse
· Pensamientos de muerte
|
Distimia
·
Aumento o disminución del apetito
· Insomnio o sueño excesivo
· Fatiga o pérdida de energía
· Baja autoestima
· Dificultad para tomar decisiones y concentrarse
· Sentimientos de desesperanza
|
En
caso de poseer 5 ó más síntomas de la Depresión Mayor y 2 ó más
de la Distimia por un período superior a dos semanas, seguramente
usted es una persona en estado de depresión.
Además
de los factores bioquímicos, la depresión suele aparecer sin razón
aparente o bien estar desencadenada por acontecimientos negativos
al bienestar del sujeto. Generalmente los problemas en el trabajo,
con la familia ó cónyuge pueden orillar a la soledad y en consecuencia
a la depresión.
Algunas
veces los síntomas de la depresión están acompañados de problemas
físicos como dolor de espalda, estómago, boca seca, estreñimiento
e inclusive dolores sin causa alguna en cualquier parte del cuerpo.
Aviso
La
información que usted encontrará en este artículo
no pretende substituir el necesario consejo médico o la necesidad
de un tratamiento profesional médico para una dolencia o
transtorno en su salud.
Siempre
debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y
antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o
programa de ejercicio físico
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