Un
Enfoque sobre la Depresión en la Adolescencia
Dra.
Carmen Rivero
Detrás
de la mascara de una adolescencia difícil, esta el rostro de una
sociedad difícil, hostil y que no desea comprender
A.
Aberastury
La
depresión es uno de los conceptos dinámicos que tiene su origen
en la obra original de Freud de duelo y melancolía, pero que ha
crecido a lo largo del tiempo y que todavía hoy está en proceso
de desarrollo, es importante definir el concepto de duelo como la
reacción normal ante una pérdida real en donde se retira la energía
del objeto perdido, regresando hacia el propio individuo, siendo
el sentimiento predominante el de abatimiento y tristeza.
Abrahan
ha sido uno de los autores que ha puesto más importancia en el papel
que desempeña la oralidad en la depresión. hecho que fue posteriormente
estudiado por Radó y Fenichel, el primero analizó la influencia
de la situación de lactancia sobre el yó infantil y de esta manera
amplió el concepto de oralidad para abarcar todas las sensaciones
placenteras que experimenta el lactante junto al pecho de su madre
tales como los sentimientos de calor, seguridad y nutrición.
Edward
Bibring propuso un modelo de depresión, basado en el conflicto que
implica la expresión emocional de un estado de desvalidamiento e
impotencia del yó, siendo característica de las personas que padecen
de depresión:
1.-
El deseo de ser valioso, amado y apreciado.
2.- El deseo de ser fuerte y tener seguridad.
3.- El deseo de ser bueno y amable.
Este
autor creía que lo que llevaba a la depresión es la tensión entre
las aproximaciones propias y la conciencia que el yó tiene de su
desvalidamiento.
En
el análisis histórico de la depresión hay conceptos e ideas que
parecen asomar una y otra vez como es: la persistente conexión de
la fase oral del desarrollo y la unidad madre/hijo, la regulación
de la autoestima y finalmente una asociación normal entre agresión,
hostilidad, super yó y culpa resultante.
Thederese
Benedeck demostró que la naturaleza de la constelación depresiva
descansa en la psicología de la función procreadora y en los propios
cuidados maternales "Constelación" que se entiende de acuerdo a
las propias interacciones recíprocas entre la madre y el hijo.
Para
Burton "la depresión es la más universal de las aflicciones humanas"
y duda que exista algún individuo que deje de experimentarla a lo
largo de su existencia, por lo tanto, es un fenómeno muy frecuente
en los jóvenes, ya que sabemos que la angustia los afecta tanto
como al adulto.
La
adolescencia es una etapa, periodo o estado que se presenta con
características bien definidas en el gradual desarrollo del hombre,
aparece como un salto importante entre la infancia y la adultez;
para algunos autores, la adolescencia se considera como el segundo
nacimiento, ya que el joven necesita resolver los problemas de ser
en función de si mismos y en relación asar grupo familiar. La mayoría
de las investigaciones hechas en relación a las emociones en la
adolescencia concluyen, que en este periodo existe un aumento de
la emotividad, la cual es provocada por la necesidad que experimenta
el ser humano de abandonar viejos hábitos de acción y de pensamiento
y de establecer otros nuevos, así también desde el punto de vista
de la conducta observada se considera que el adolescente vive en
una desubiación en el tiempo, convirtiendo el tiempo en un presente
y en un activo en un intento de manejarlo. Durante esta apoca el
desarrollo de las facultades cognoscitivas del adolescente le permiten
constituir un sistema de pensamiento que incluye la responsabilidad
ante los demás, la internalización de valores y normas y un incipiente
sentido de si mismo. A esta edad se encuentra mas preocupado por
la opinión de sus iguales o de la sociedad que por lo que opinan
sus padres.
Sin
embargo, lleva dentro de si mismo y trasmite a la comunidad los
sistemas internalizados de creencias familiares que aprendió en
el hogar, de acuerdo a estas enfrenta la frustración de diferentes
maneras y recurre a diversos mecanismos de defensa, pudiendo mostrar
una reacción afectiva inicial ante las frustraciones o a la pérdida
de bienestar. Se produce entonces la consolidación de los procesos
adaptativos, de modo que el niño reacciona a la tensión de una manera
característica y reiterativa.
El
crecimiento cognoscitivo de la pubertad permite que el adolescente
se evalúe desde el punto de vista moral. En vista de las demandas
impuestas por la vida puede sentirse indigno o falto de valores,
siendo frecuente la disminución de la autoestima. El estado afectivo
deja de ser una evaluación lógica y personal. Solo hacia el final
de la niñez es posible observar en la práctica clínica episodios
depresivos comparados con el adulto. LAS DEPRESIONES DE LA ADOLESCENCIA
IGUALAN A LAS DE LA EDAD ADULTA EN SEVERIDAD, LA SOBREPASAN EN AUTODESTRUCTIVIDAD
Y MUESTRAN TODAVIA EL SELLO CARACTERISTlCO DE SU CONCOMITANTE CON
EL PROCESO DE DESARROLLO. El adolescente piensa constantemente en
el futuro, la idea del tiempo sobresale en el pensamiento. Para
el todas las acciones o experiencias son irrevocables y eternas,
al igual que la vergüenza y la desesperación que la provocan. Este
exagerado énfasis entre el hay y el mañana escapa a la seguridad
del niño y esta mitigado por la mayor experiencia del adulto. EL
ADOLESCENTE SIENTE QUE TODO SE HAPERDIDO Y QUE NADA PUEDE REDIMIRSE
EN CONSECUENCIA SE DEPRIME.
Otro
factor que influye en la depresión es la falta de moderación del
pensamiento, ya que el joven parece vivir en un mundo del "todo
o nada" dando a hechos triviales una trascendencia desmedida reaccionando
de una manera dramática y terminable. Todos estos factores expuestos
es lo que llevó a Anna Freud a plantear de que todos los adolescentes
se encontraban en un estado de duelo y que en realidad añoraban
los períodos de la niñez en donde las soluciones eran relativamente
simples.
La
reacción depresiva se caracteriza por una ausencia notable de conducta
adecuada para esta fase del desarrollo y por una pronunciada inmadurez
de la capacidad de duelo, en donde la hostilidad dirigida hacia
los padres, se desvía hacia si mismo y las tendencias de autodesprecio
se relacionan en ultima instancia con el deseo de destruir la imagen
idealizada de los padres, por quienes el niño se siente traicionado.
Entonces la hostilidad puede dirigirse hacia la imagen que ha perdurado
del padre o hacia el mismo, lo que origina una conducta provocativa,
contradictoria o intentos masoquistas y suicidas de enfrentarse
a los afectos depresivos.
Desde
el punto de vista clínico, la depresión en la adolescencia en la
cual predominan los rasgos pre-edipicos se manifiesta en fluctuaciones
muy inestables del estado de ánimo y de dependencia, mostrando un
grado notable de dependencia no resuelta que plantean a sus padres
o a sus sustitutos. Con frecuencia existe una relación diadica intensa
con la madre que a veces produce un vinculo de tipo dependiente
y simbiótico; en otras ocasiones se plantea como una relación sadomasoquista
llena de ataques hostiles a la familia y a las autoridades externas.
Malmquist describe a estos jóvenes como seres conscientes de sus
necesidades de emancipación al mismo tiempo que luchan contra su
incapacidad. Frecuentemente son hipocondriacos o manifiestan perturbaciones
psicosomáticas. Se observa a si mismo una actuación de la conducta,
acompañado de violencia física y verbal, que se altera con una necesidad
de apego para obtener seguridad y protección.
La
etapa inicial del tratamiento es la más difícil, pero también la
más importante, en donde es imprescindible el establecimiento de
un buen rapport, ya que de ello dependen las posibilidades del éxito
terapéutico, teniendo gran relevancia la flexibilidad del terapeuta
para comprender las necesidades del adolescente deprimido. En la
primera etapa es difícil hacer contacto, ya que el joven se encuentra
absorto en un estado de ánimo y muchas veces no encuentra palabras
para expresar sus sentimientos. El esfuerzo para comunicarse le
parece enorme, dando la impresión de estar poseído y abrumado por
una sensación de futilidad, impotencia y desesperación. De ahí que
el terapeuta debe dar muestras de solidaridad, sin que ello signifique
para el paciente la admisión de su impotencia. Cuando el terapeuta
consigue establecer el rapport y demuestra su deseo de llegar, iniciándose
así una relación terapéutica adquiriendo este último un valor significativo
para el paciente, se forma de esta manera un equipo de trabado en
donde hay dos personas dedicadas a indagar y a modificar efectos
nocivos de la depresión, ambas partes estar. comprometidas, pero
asumen roles distintos. La nebulosidad, la incertidumbre, las dudas
y el desaliento del paciente están comparadas por la orientación
y sensación de seguridad del terapeuta. Una vez resuelto los problemas
iniciales el terapeuta debe indagar sobre las pérdidas sufridas.
Quizás la pérdida no se refiere a hechos concretos, sino a valores
simbólicos atribuidos a determinar cosas o acontecimientos. Un hecho
insignificante para cualquier persona puede significar para el paciente
la pérdida de la esperanza o una fantasía consciente o inconsciente
que llenaba gran parte de su vida psíquica.
En
todo trabajo terapéutico:
1.-
Se debe tratar de aumentar la autoestima disminuida del paciente,
intentando resolver el hecho que el adolescente no sienta que
ir a terapia, corresponde a una debilidad del mismo para enfrentar
sus problemas.
2.-
Se debe elevar la confianza del paciente partiendo de sus capacidades
y de las fuerzas del yó, siendo este un procedimiento que va ligado
al incremento de la autoestima.
3.-
El terapeuta debe tratar de expresar los sentimientos que invaden
al paciente, eligiendo un lenguaje suficientemente burdo; con
este método de la catarsis mediata no se le exige al paciente
que se haga responsable por la hostilidad expresada, haciéndola
mas aceptada cuando el que asume la responsabilidad de su verbalización
es el terapeuta.
4.-
Dar apoyo asegurando al paciente que el terapeuta está a su disposición
en cualquier momento, puede ser una maniobra terapéutica muy importante
sobre todo en los pacientes deprimidos fuertemente y con riesgos
de suicidio.
5.-
El guiar puede desempeñar un papel de gran valor en el tratamiento
de las depresiones y puede ser particularmente urgente cuando
hay peligro de suicidio.
6.-
Si el paciente continua en franco descenso de la autoestima y
en donde existe una gran hostilidad es recomendable la realización
de ejercicios violentos (pegarle a un saco de arena, boliche,
etc).
Siendo
el suicidio en adolescentes bastante frecuente es importante diferenciar
la psicodinámia del suicidio de otras depresiones. La expresión
del deseo de dormir sin preocupaciones como lo señala Lewin. Deseos
orales se encuentran muy extendidos entre la gente y son probablemente
los responsables de la frecuencia de los pensamientos suicidas que
existen entre los adolescentes. Cuando esos deseos orales van acompañados
de una gran cantidad de hostilidad en personas que tienen muy poca
fuerza en el yó y un super yó severo es un elemento para que el
terapeuta se preocupe y los mecanismos que generalmente operan son:
1.-
El deseo de expiar un crimen real o imaginario.
2.- El deseo de reunirse con un campanero o amante muerto.
3.- El deseo de forzar el amor de otra persona.
Por
lo tanto, las motivaciones que pueden presentar un acto suicida
no siempre siguen el mismo patrón, aunque el elemento de depresión
es coman en la mayoría de ellos. De cualquier manera, debemos reconocer
que el gesto suicida, la idea de suicidio y la depresión misma,
son siempre gritos de auxilio y que el terapeuta debe responder
a su llamado.
-
ABERASTURY, A. y KNOBEL, M. La Adolescencia Normal. Editorial
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Fuente:
http://media.payson.tulane.edu:8083/html/spanish/1h005s/1h005s08.htm
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