Características de la Leche Materna

 

La lactancia materna es una práctica de gran importancia para la Salud Pública, ya que es un método de promoción de la salud y prevención de enfermedades, tanto para la madre como para el niño.

Debido al efecto directo que tiene la lactancia materna en la salud física y mental de la madre, del niño y de su familia, la responsabilidad de fomentar esta práctica recae en todos los componentes de la sociedad, desde el Estado y la empresa privada hasta la propia comunidad. Además, la lactancia materna está relacionada con la reducción de costos para el sistema de salud y un menor tiempo de hospitalización del niño.

La lactancia materna es fundamental para el desarrollo del ser humano en el ámbito biológico, psicológico y de relaciones sociales.

A continuación se describirán las características principales de la leche materna.

Características de la leche materna

Los principales componentes de la leche materna son: agua, carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales. También contiene elementos traza como enzimas y hormonas de crecimiento.

Existen cuatro tipos de leche materna  con diferentes características nutricionales, que produce la glándula mamaria de todas las mujeres que está en periodo de lactancia, estas son conocidas como:

  • el calostro
  • la leche de transición
  • la leche madura
  • la leche del destete.

 

  • El calostro: se produce durante los primeros tres a cuatro días después del parto, y es un líquido espeso. Esta leche tiene un color amarillento, dado por los betacarotenos (precursores de la Vitamina A) y un sabor salado, dado por  contenido de sodio.La composición del calostro, en comparación a la leche materna madura, es menor en lactosa, grasa y vitaminas solubles en agua; mientras que posee una mayor proporción de proteínas, de vitaminas solubles en grasa (Vitaminas E, A y K), carotenos y algunos minerales como sodio y zinc.
    Un aspecto importante del calostro, es que contiene gran cantidad de inmunoglobulinas, sustancias que protegen al recién nacido contra enfermedades, ya que éste aún posee un sistema inmune inmaduro y frágil.
  • Leche de transición: se produce entre el cuarto y el día 15 después del parto, periodo en el cual se da un aumento brusco en el volumen de leche materna producida, hasta llegar a ser leche materna madura.

  • Leche madura: posee una gran variedad de elementos, muchos de ellos aún desconocidos, y que varían no solo entre mujeres, sino también en la misma madre, a distintas horas del día, entre ambas mamas, entre lactadas, durante una misma mamada y en las distintas etapas de la lactancia. Se ha visto que estas variaciones están directamente relacionadas con las necesidades propias del niño, lo que demuestra una vez más que la leche materna exclusiva provee de todos los nutrientes que el lactante necesita hasta los 6 meses de edad, inclusive si el parto fue pretérmino.
  • Leche de destete: al ir introduciendo otros alimentos en la dieta del niño, el volumen de leche materna va a disminuir ya que el niño va a tener menos hambre, por lo tanto va a succionar menos, y con esto se va a producir menos leche. Este tipo de leche posee cantidades mayores de proteína, sodio y hierro, mientras que se conserva la cantidad de grasas, calcio y de compuestos que protegen el sistema inmune del lactante. 

 

Únicamente en  los recién nacidos de muy bajo peso al nacer (menos de 1500 gramos), la leche materna no alcanza a cubrir los requerimientos de calcio, fósforo y de proteínas, por lo que se debe suplementar con estos nutrientes. 

La cantidad de vitaminas en la leche humana cubre las necesidades del niño, no obstante, puede variar según la dieta de la madre, por lo que es sumamente importante vigilarla para que sea lo más balanceada y saludable posible (ver Alimentación de las madres durante el periodo de lactancia). Se debe tener especial consideración con la vitamina D, ya que a pesar que el contenido de este nutriente es bajo en la leche materna, el lactante la puede obtener a través de una exposición al sol, de media hora a la semana cubierto solo con pañal, procurando que no sea en horas cercanas al medio día.

En el caso de los minerales en la leche materna (calcio, hierro, fósforo, potasio, etc.), su concentración no es afectada de gran forma por la alimentación de la madre, por lo que se mantienen relativamente constantes y adecuados para el niño.

 

Daniela Cordero
Nutricionista
daniela.cordero@geosalud.com

GeoSalud, 4 de noviembre del 212

Bibliografía

  • Asociación Española de Pediatría (2009). Manual de Lactancia Materna. Editorial Médica Panamericana. Recuperado de:

http://books.google.co.cr/books?id=Ulxyj72VZD0C&pg=PA84&lpg=PA84&dq=exposicion+a+la+luz+lactante&source=
bl&ots=jphR8vlUqV&sig=UuHGKkKOK3gXjEe6J89xZ45adNA&hl=es&sa=X&ei=e6aRUO-zOISk8QSRr4HYAQ&ved=0CD0Q6AEwBQ#v=onepage&q=exposicion%20a%20la%20luz%20lactante&f=false

  • Schellhorn, C. & Valdés, V. (1997). Lactancia Materna. Ministerio de Salud de Chile.

 

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