Acidemia
Láctica y Pirúvica, con Ataxia Episódica y Debilidad
Sinónimos:
Acidemia
Láctica y Pirúvica, con Ataxia Episódica y Debilidad
Ataxia Intermitente con Déficit de Piruvato Deshidrogenasa
Acidemia Láctica y Pirúvica, Sensibles a Carbohidratos
Descripción:
El
déficit de piruvato deshidrogenasa, es una enfermedad metabólica
hereditaria rara, que pertenece al grupo de los defectos del metabolismo
intermediario de los hidratos de carbono asociados con acidosis
(estado metabólico en el que existen cantidades anormales de cuerpos
cetónicos) láctica.
El complejo de la piruvato deshidrogenasa está formado fundamentalmente
por múltiples copias de 3 componentes o enzimas (sustancia proteica
capaz de activar una reacción química definida):
- E1 o piruvato descarboxilasa, que es la que tiene mayor significación
funcional
- E2 o dihidrolipoil transacetilasa
- E3 o dihidrolipoil deshidrogenasa
Este complejo enzimático es importante en todos los tejidos con
actividad metabólica y juega un papel fundamental para un correcto
desarrollo del cerebro, puesto que éste, en condiciones normales,
obtiene la energía que necesita para su funcionamiento de la oxidación
aeróbica de la glucosa.
El déficit de piruvato deshidrogenasa es la causa más frecuente
de acidosis láctica primaria.
Se ha descrito con mayor frecuencia en varones, pero también se
detectan formas severas de enfermedad en mujeres. No presenta predominio
étnico.
Se caracteriza por una marcada variabilidad tanto por las manifestaciones
y signos clínicos como por los datos del laboratorio. El espectro
clínico es amplio y va desde la acidosis neonatal severa y fatal,
a la presencia de alteración neurológica crónica en ausencia de
acidosis sistémica.
Se han descrito diferentes clasificaciones en función de la subunidad
que se afecte y de las manifestaciones clínicas predominantes.
Se distinguen tres tipos, en función de la subunidad que presente
el déficit:
1.- El déficit de la subunidad E1, es el más grave, de inicio neonatal
y se asocia a una acidosis láctica mortal, lesiones quísticas en
la sustancia blanca y agenesia (desarrollo defectuoso, o falta de
alguna parte de un órgano) del cuerpo calloso. Los niños mayores,
por lo general varones, pueden presentar una acidosis menos severa,
con mayor actividad enzimática y ataxia (carencia de la coordinación
de movimientos musculares) con las dietas ricas en hidratos de carbono;
la inteligencia puede ser normal y los pacientes presentan rasgos
faciales característicos similares a los del síndrome alcohólico
fetal.
2.- El déficit de la subunidad E2, es extraordinariamente raro,
se ha descrito un caso asociado a retraso mental muy profundo.
3.- El déficit de la subunidad E3, se comporta como un cuadro de
acidosis láctica típica y se caracteriza por vómitos, irritabilidad,
letargia (carencia de energía), hipotonía (tono anormalmente disminuido
del músculo), crisis convulsivas, ataxia, movimientos oculares anormales,
atrofia (disminución de volumen y peso de un órgano) óptica y coma.
Puede existir retraso psicomotor (retraso en la adquisición de las
habilidades que requieren la coordinación de la actividad muscular
y mental).
Independientemente de la subunidad que se afecte, la tendencia actual
es a diferenciar tres formas clínicas:
1.- Forma neonatal severa. Es la más grave y suele deberse al déficit
de la subunidad E1, codificada por un gen ligado al cromosoma X,
por lo que la enfermedad afecta predominantemente a los varones.
Asocia a la acidosis, grave y refractaria al tratamiento, afectación
neurológica muy severa, falleciendo los niños por lo general antes
de los seis meses de vida.
2.- Forma infantil. De comienzo más tardío con clínica de retraso
psicomotor y acidosis láctica moderada, pudiendo en unas ocasiones
progresar hacia un síndrome de Leigh y en otras hacia una afectación
cerebral crónica con lesión de los ganglios basales.
3.- Forma atáxica. Suele presentarse como episodios agudos de ataxia
tras la ingesta de carbohidratos en sujetos sin retraso mental.
Clínicamente la acidosis láctica se debe sospechar ante la presencia
de la llamada respiración de Kussmaul (respiraciones profundas y
suspirosas) que si no se corrige puede dar lugar a deterioro de
la conciencia progresivo hasta llegar al coma, insuficiencia (fracaso
funcional) respiratoria, colapso cardiovascular, insuficiencia renal
y muerte.
Se debe sospechar esta enfermedad en todo caso de afectación neurológica
precoz de causa desconocida, especialmente si además presentan anomalías
del sistema nervioso central (sistema formado por el encéfalo y
la médula espinal) o acidosis láctica.
El diagnóstico de sospecha se basa en la clínica, los datos de laboratorio
y las pruebas de imagen, especialmente la resonancia magnética nuclear
con espectroscopia para demostrar la presencia de acúmulos de lactacto
en el cerebro.
Los niveles séricos basales de lactato normales o ligeramente aumentados
se elevan bruscamente tras las pruebas de sobrecarga con glucosa.
Existe normalidad de la relación lactato – piruvato y ausencia
de cuerpos cetónicos.
El diagnóstico se confirma determinando la actividad de la enzima,
fundamentalmente en cultivo de fibroblastos pero también en el tejido
hepático, músculo esquelético o cardiaco y riñón. Es posible realizar
el diagnóstico prenatal.
La enfermedad carece de tratamiento efectivo. Se recomienda una
dieta cetogénica, especialmente en los casos que presentan ataxia
desencadenada por la ingesta de carbohidratos; esta dieta aumenta
el porcentaje de energía, alrededor del 75% del aporte calórico,
obtenido de las grasas. También puede resultar útil el tratamiento
con dicloroacetato y existen ciertos casos que mejoran con tiamina,
por lo que se recomienda hacer siempre un intento de tratamiento
con esta sustancia o asociando ambas.
Se hereda como un rasgo genético de marcada heterogeneidad. En la
mayoría de las ocasiones las mutaciones se localizan en el gen responsable
de la subunidad E1,PDHA1, que está ligado al cromosoma X (Xp22.1-p22.3),
pero también pueden existir mutaciones en los genes responsables
de la subunidad E2 y E3, habiéndose identificado los genes que codifican
esas subunidades en el brazo largo del cromosoma 7 (7q 31-32) y
en el brazo corto del cromosoma 11 (11p13).
Autores y fecha de última revisión: Drs.
M. Izquierdo, A. Avellaneda; Diciembre-2003
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