Síndrome
Guillain-Barré (GBS)
¿Qué es el
síndrome Guillain-Barré (GBS)?
El
síndrome Guillain-Barré (GBS) es un trastorno poco frecuente
en el cual el propio sistema inmune de una persona daña las
neuronas y causa debilidad muscular y a veces parálisis. El
GBS ocasiona síntomas que duran unas pocas semanas o varios
meses. La mayoría de las personas se recuperan totalmente del
GBS, pero algunas padecen daños permanentes del sistema nervioso.
Existen pocos casos en que hayan muerto personas por causa el
GBS, muertes generalmente relacionadas con problemas respiratorios.
En Estados Unidos, por ejemplo, un promedio de alrededor de
3,000 a 6,000 personas desarrollan el GBS cada año, sea que
hayan recibido o no vacunación alguna. Esto significa alrededor
de 1 a 2 casos de GBS cada 100.000 personas.
¿Qué causa
el GBS?
Los científicos no han logrado comprender las causas del GBS,
pero se cree que la estimulación del sistema inmunológico cumple
un papel en el desarrollo del síndrome. Esto es lo que los científicos
saben con seguridad: alrededor de dos tercios de las personas
que desarrollan síntomas de GBS lo hacen varios días o semanas
después de haber tenido diarrea o enfermedades respiratorias.
La infección por la bacteria Campylobacter
jejuni es uno de los factores de riesgo más comunes para
el GBS. También las personas pueden desarrollar el GBS luego
de contraer la gripe u otras infecciones (como los virus de
citomegalovirus y Epstein Barr). En muy raras ocasiones, el
GBS se desarrolla durante los días o semanas posteriores a la
vacunación.
¿Quiénes
corren con mayores riesgos de desarrollar el GBS?
Cualquier persona puede contraer el GBS, pero es más común en
adultos que en niños. La incidencia del GBS aumenta con la edad
y las personas mayores de 50 años corren con mayores riesgos
de contraer el GBS. Cada año, en promedio, alrededor de 3.000
a 6.000 personas en Estados Unidos desarrollan el GBS sea que
hayan recibido o no vacunación alguna, lo que equivale a 1 o
2 personas de cada 100.000 personas.
¿Las vacunas
causan GBS?
No está del todo claro porqué algunas personas desarrollan
el GBS, pero se cree que el mismo sistema inmunológico daña
a las neuronas. Muchos tipos de infecciones, y en muy raros
casos las vacunas, pueden activar al sistema inmunológico para
que dañe a las neuronas.
¿Cuán común
es el GBS y cuán común es después de que las personas se vacunan
contra la gripe de temporada?
El GBS es poco frecuente. Cada año, alrededor de 3.000
a 6.000 personas en Estados Unidos desarrollan el GBS, sea que
hayan recibido o no vacunación alguna, lo que equivale a 1 o
2 de cada 100.000 personas. Esto se denomina tasa normal.
En 1976, El riesgo
de contraer el GBS era mínimo luego de recibir la vacuna contra
la influenza (gripe porcina) (aproximadamente 1 caso adicional
cada 100.000 personas que habían recibido la vacuna contra la
gripe porcina). Esa cantidad de casos de GBS era un poco más
alta que la tasa normal de GBS. A partir de entonces, se han
realizado numerosos estudios para evaluar si otras vacunas contra
la gripe estaban asociadas al GBS. En la mayoría de los estudios
no se encontró asociación alguna pero dos estudios sugieren
que aproximadamente 1 persona más de 1 millón que han sido vacunadas
podría estar en riesgo de contraer GBS en relación con la vacuna
contra la influenza de temporada. Es importante tener en cuenta
que enfermedades graves e inclusive la muerte pueden estar relacionadas
a la influenza y que vacunarse es la mejor manera de prevenir
la infección y sus complicaciones.
¿Qué sucedió
en 1976 con el GBS y la vacuna contra la gripe porcina?
En un primer momento, los científicos informaron una conexión
sospechosa entre el GBS y las vacunaciones en 1976, durante
una campaña nacional de vacunación contra el virus de la gripe
porcina. La investigación reveló que los destinatarios de la
vacuna corrían con mayores riesgos de contraer el GBS que quienes
no fueron vacunados (alrededor de 1 caso adicional de cada 100.000
personas vacunadas). Debido a esta asociación y al hecho de
que la enfermedad de la gripe porcina era limitada, el programa
de vacunación se detuvo.
A partir de entonces, se han realizado numerosos estudios para
evaluar si otras vacunas contra la gripe estaban asociadas al
GBS. En la mayoría de los estudios no se encontró asociación
alguna pero dos estudios sugieren que aproximadamente 1 persona
más de 1 millón que han sido vacunadas podría estar en riesgo
de contraer GBS en relación con la vacuna contra la influenza
de temporada.
¿Por qué
algunas personas desarrollaron el GBS después de recibir la
vacuna contra la gripe porcina de 1976?
El Instituto de Medicina (IOM) llevó a cabo un minucioso
estudio científico en 2003 y concluyó que quienes recibieron
la vacuna contra la influenza porcina de 1976 ya corrían con
un leve aumento en el riesgo de contraer el GBS. Los científicos
tienen teorías múltiples en cuanto a por qué ocurre este aumento
en el riesgo, pero la razón precisa de esta asociación se desconoce.
¿Esperan
que la vacuna contra la gripe H1N1 de 2009 esté asociada con
el GBS?
Esperamos que la vacuna contra la gripe H1N1 de 2009
tenga un perfil de seguridad similar al de las vacunas de gripe
de temporada, que tienen un récord de seguimiento de seguridad
muy bueno. La vacuna contra la influenza de temporada no ha
sido asociada sistemáticamente con el GBS.
¿Cómo investigarán
las autoridades públicas de salud los casos de GBS?
Garantizar la seguridad de las vacunas es un asunto
de alta prioridad para los CDC. Los CDC y sus socios tienen
un plan dinámico para monitorear activamente la vacuna contra
el H1N1 de 2009. Existen varios sistemas para monitorear la
seguridad de la vacuna. Uno de estos sistemas es el Sistema
para Reportar Reacciones Adversas a las vacunas (VAERS)
.
Los CDC y la FDA
administran de manera conjunta al VAERS, el cual funciona como
un sistema para la recopilación de informes voluntarios sobre
los posibles efectos secundarios que las personas experimenten
después de vacunarse. Los científicos de los CDC y la FDA revisan
todos los informes de VAERS y almacenan la información en bases
de datos computarizadas para detectar eventos de salud nuevos,
inusuales o poco frecuentes que pueden ser posibles efectos
secundarios de las vacunas.
Además de los sistemas
de monitoreo de seguridad de la vacuna, los CDC están colocando
de manera proactiva sistemas de monitoreo adicionales para garantizar
la seguridad después de otorgada la licencia. Algunos de estos
sistemas incluyen: observar personas de manera activa en áreas
geográficas definidas, colaborar con organizaciones profesionales
para preparar informes sobre cualquier reacción adversa después
de la vacunación y llevar a cabo investigaciones cuando ocurren
graves reacciones adversas para determinar si están relacionadas
con la vacuna. A través de esta cantidad de enfoques, podremos
detectar de manera temprana en la campaña de vacunación cualquier
riesgo posible de GBS que pueda estar asociado con la vacuna
contra el H1N1 de 2009 y poder así tomar las medidas adecuadas.
¿Cómo determinará
el gobierno federal si las personas que reciben la vacuna contra
el H1N1 de 2009 corren con mayores riesgos de contraer GBS?
Cada año aparecen casos de GBS en la población general
por diversas causas. Para monitorear si las personas que han
recibido la vacuna contra el H1N1 de 2009 corren con mayor riesgo
de contraer el GBS, los funcionarios de la salud pública de
Estados Unidos determinarán si la cantidad de casos de GBS informados
entre personas que recibieron la vacuna contra el H1N1 de 2009
es mayor a la cantidad de casos registrados en la población
general.
En caso de haber
un aumento en el número de casos informados, los funcionarios
de la salud pública llevarán a cabo investigaciones intensivas.
Se informará a los funcionarios de la salud pública y al público
en general en caso de detectarse cualquier problema con la vacuna
contra el H1N1 de 2009; y tanto el público como los funcionarios
de la salud tomarán las medidas necesarias para garantizar la
salud y la seguridad públicas.