Fase
actual de alerta de pandemia según la OMS
Fase
actual de alerta en el plan de preparación ante una pandemia de
gripe, según la OMS
En la revisión
de 2009 de las descripciones de las fases, la OMS ha mantenido la
estructuración en seis fases para facilitar la incorporación de
nuevas recomendaciones y enfoques a los planes nacionales de preparación
y respuesta existentes. Se han revisado la estructuración y la descripción
de las fases de pandemia para facilitar su comprensión, aumentar
su precisión y basarlas en fenómenos observables. Las fases 1 a
3 se corresponden con la preparación, en la que se incluyen las
actividades de desarrollo de la capacidad y planificación de la
respuesta, mientras que las fases 4 a 6 señalan claramente la necesidad
de medidas de respuesta y mitigación. Además se han elaborado mejor
los periodos posteriores a la primera ola pandémica para facilitar
las actividades de recuperación pospandémica.
En la actualidad
nos encontramos en la fase 5 de alerta de pandemia.
En la naturaleza,
los virus gripales circulan continuamente entre los animales, sobre
todo entre las aves. Aunque en teoría esos virus podrían convertirse
en virus pandémicos, en la fase 1 no hay entre los animales
virus circulantes que hayan causado infecciones humanas.
La fase 2
se caracteriza por la circulación entre los animales domésticos
o salvajes de un virus gripal animal que ha causado infecciones
humanas, por lo que se considera una posible amenaza de pandemia.
La fase 3
se caracteriza por la existencia de un virus gripal animal o un
virus reagrupado humano-animal que ha causado casos esporádicos
o pequeños conglomerados de casos humanos, pero no ha ocasionado
una transmisión de persona a persona suficiente para mantener brotes
a nivel comunitario. La transmisión limitada de persona a persona
puede producirse en algunas circunstancias como, por ejemplo, cuando
hay un contacto íntimo entre una persona infectada y un cuidador
que carezca de protección. Sin embargo, la transmisión limitada
en estas circunstancias restringidas no indica que el virus haya
adquirido el nivel de transmisibilidad de persona a persona necesario
para causar una pandemia.
La fase 4
se caracteriza por la transmisión comprobada de persona a persona
de un virus animal o un virus reagrupado humano-animal capaz de
causar "brotes a nivel comunitario". La capacidad de causar brotes
sostenidos en una comunidad señala un importante aumento del riesgo
de pandemia. Todo país que sospeche o haya comprobado un evento
de este tipo debe consultar urgentemente con la OMS a fin de que
se pueda realizar una evaluación conjunta de la situación y el país
afectado pueda decidir si se justifica la puesta en marcha de una
operación de contención rápida de la pandemia. La fase 4 señala
un importante aumento del riesgo de pandemia, pero no significa
necesariamente que se vaya a producir una pandemia.
La fase 5
se caracteriza por la propagación del virus de persona a persona
al menos en dos países de una región de la OMS. Aunque la mayoría
de los países no estarán afectados en esta fase, la declaración
de la fase 5 es un indicio claro de la inminencia de una pandemia
y de que queda poco tiempo para organizar, comunicar y poner en
práctica las medidas de mitigación planificadas.
La fase 6,
es decir la fase pandémica, se caracteriza por los criterios que
definen la fase 5, acompañados de la aparición de brotes
comunitarios en al menos un tercer país de una región distinta.
La declaración de esta fase indica que está en marcha una pandemia
mundial.
En el periodo
posterior al de máxima actividad, la intensidad de la pandemia
en la mayoría de los países con una vigilancia adecuada habrá disminuido
por debajo de la observada en el momento álgido. En este periodo,
la pandemia parece remitir; sin embargo, no pueden descartarse nuevas
oleadas, y los países han de estar preparados para una segunda ola.
Las pandemias
anteriores se han caracterizado por oleadas de actividad repartidas
durante varios meses. Cuando el número de casos disminuye, se requiere
una gran habilidad comunicadora para compaginar esa información
con la advertencia de que puede producirse otro ataque. Las olas
pandémicas pueden sucederse a intervalos de meses, y cualquier señal
de "relajación" puede resultar prematura.
En el periodo
pospandémico, los casos de gripe habrán vuelto a ser comparables
a los habituales de la gripe estacional. Cabe pensar que el virus
pandémico se comportará como un virus estacional de tipo A. En esta
fase es importante mantener la vigilancia y actualizar en consecuencia
la preparación para una pandemia y los planes de respuesta. Puede
requerirse una fase intensiva de recuperación y evaluación.
Fuente
OMS
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