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Prevención
de la Diabetes Tipo 2
¿Qué es la diabetes
tipo 2?
La diabetes
es una enfermedad en la que los niveles de glucosa en la sangre
(azúcar en la sangre) están por encima de los valores normales.
A las personas con diabetes les cuesta trabajo convertir los alimentos
en energía. Después de una comida, los alimentos se descomponen
para producir un azúcar llamado glucosa, que es transportado por
la sangre a las células de todo el cuerpo. Las células utilizan
una hormona llamada insulina, que se produce en el páncreas, para
convertir la glucosa de la sangre en energía.
Las personas presentan
diabetes tipo 2 cuando las células de los músculos, el hígado y
los tejidos de grasa no usan la insulina de manera adecuada. Llega
un momento en que el páncreas no puede producir suficiente insulina
para satisfacer las necesidades del cuerpo. Como resultado, la cantidad
de glucosa en la sangre aumenta a medida que las células no reciben
energía. Con el paso de los años, los niveles altos de glucosa en
la sangre dañan los nervios y los vasos sanguíneos, provocando complicaciones
como enfermedades del corazón, apoplejías (derrame cerebral), ceguera,
enfermedad renal, problemas de los nervios, infecciones de las encías
y amputaciones.
¿Cómo se puede prevenir
la diabetes tipo 2?
La investigación ha demostrado
que, al bajar un poco de peso, las personas que corren riesgo de
padecer diabetes tipo 2 pueden prevenir o retrasar el desarrollo
de la enfermedad. Según los resultados del Diabetes Prevention Program,
DPP por sus siglas, que en español se llama Programa de Prevención
de la Diabetes, la combinación de cambios moderados en la dieta
con ejercicio moderado puede retrasar y prevenir la diabetes tipo
2. Las personas que participaron en este estudio bajaron de 5 a
7 por ciento de su peso total. Por ejemplo, una persona que pesaba
200 libras bajó de 10 a 14 libras (200 libras son aproximadamente
91 kilos; 10 a 14 libras son aproximadamente 4.5 a 6.4 kilos). El
estudio, auspiciado con fondos federales, fue realizado en 3,234
personas con alto riesgo de padecer diabetes.
Los participantes del
estudio tenían sobrepeso y niveles de glucosa en la sangre mayores
que lo normal, una afección que se llama prediabetes (tolerancia
alterada a la glucosa). Tanto la prediabetes como la obesidad son
factores de riesgo importantes de la diabetes tipo 2. Debido al
alto riesgo que corre la gente de algunos grupos étnicos minoritarios,
cerca de la mitad de los participantes del DPP eran africanoamericanos,
nativoamericanos, asiáticoamericanos, americanos de las islas del
Pacífico o hispanos/latinos.
Entre los participantes
del DPP se incluían también otras personas con alto riego de padecer
diabetes tipo 2; por ejemplo, mujeres con antecedentes de diabetes
gestacional (diabetes del embarazo) y personas de 60 años o mayores.
El DPP examinó dos enfoques
de prevención de la diabetes: un programa de dieta saludable y ejercicio
(modificación del estilo de vida), y el uso del medicamento para
la diabetes llamado metformina. Las personas del grupo de modificación
del estilo de vida hicieron ejercicio unos 30 minutos por día, 5
días a la semana. Por lo general, el ejercicio consistió en caminar.
También redujeron el consumo de grasas y calorías. Las personas
que tomaron la metformina recibieron información sobre ejercicio
y dieta. Un tercer grupo sólo recibió información sobre ejercicio
y dieta.
Los resultados mostraron
que las personas del grupo de modificación del estilo de vida redujeron
el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en un 58 por ciento. El promedio
de pérdida de peso durante el primer año del estudio fue de 15 libras
(6.8 kilos). La modificación del estilo de vida fue aún más eficaz
en las personas de 60 años en adelante, cuyo riesgo bajó en un 71
por ciento. El riesgo de las personas que recibieron la metformina
bajó en un 31 por ciento.
Tipos de Diabetes
Los tres principales
tipos de diabetes son diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 y diabetes
gestacional.
Diabetes tipo
1
La diabetes tipo 1, antes
conocida como diabetes juvenil o diabetes insulinodependiente, por
lo general se diagnostica inicialmente en niños, adolescentes o
adultos jóvenes. En este tipo de diabetes, las células beta del
páncreas ya no producen insulina porque el sistema inmunitario del
cuerpo las ha atacado y destruido. El tratamiento de la diabetes
tipo 1 consiste en aplicarse inyecciones de insulina o usar una
bomba de insulina, escoger muy bien el tipo de alimentos que se
comen, hacer ejercicio con regularidad, tomar aspirina todos los
días (en algunos casos) y controlar la presión arterial y el colesterol.
Diabetes tipo
2
La diabetes tipo 2, antes
conocida como diabetes de comienzo en la edad adulta o diabetes
no insulinodependiente, es la forma más frecuente de diabetes. Puede
aparecer a cualquier edad, incluso durante la niñez. Generalmente
comienza con resistencia a la insulina, que es una afección en la
que las células de grasa, de los músculos y del hígado no usan la
insulina adecuadamente. Al principio, el páncreas le hace frente
al aumento de la demanda produciendo más insulina. Sin embargo,
con el paso del tiempo pierde la capacidad de secretar suficiente
insulina en respuesta a las comidas. El sobrepeso y la inactividad
aumentan las probabilidades de padecer diabetes tipo 2. El tratamiento
consiste en tomar medicamentos para la diabetes, escoger muy bien
el tipo de alimentos que se comen, hacer ejercicio con regularidad,
tomar aspirina todos los días (en algunos casos) y controlar la
presión arterial y el colesterol.
Diabetes gestacional
Algunas mujeres presentan
diabetes gestacional durante las últimas etapas del embarazo. Aunque
esta forma de diabetes desaparece generalmente después del parto,
una mujer que la haya padecido tiene más probabilidades de presentar
diabetes tipo 2 más adelante. La diabetes gestacional es causada
por las hormonas del embarazo o por la escasez de insulina.
¿Cuáles son los
signos y síntomas de la diabetes tipo 2?
Más de 6 millones de
personas en Estados Unidos padecen diabetes tipo 2 y no lo saben.
Muchos no presentan signos ni síntomas. Los síntomas pueden ser
tan leves que a veces ni se notan. Algunas personas tienen síntomas
pero no sospechan que tienen diabetes. Los posibles signos y síntomas
son
- aumento de la sed
- aumento del apetito
- fatiga
- aumento en la frecuencia
con que se orina, especialmente de noche
- pérdida de peso
- visión borrosa
- heridas que no sanan
Muchas personas no averiguan
que padecen la enfermedad hasta que presentan complicaciones de
la diabetes, como visión borrosa o problemas del corazón. Es importante
averiguar pronto si usted tiene diabetes porque el tratamiento puede
prevenir el daño al cuerpo causado por la enfermedad.
¿Debo hacerme
una prueba para saber si tengo diabetes?
Cualquier persona de
45 años en adelante debería considerar la posibilidad de hacerse
una prueba para la diabetes. Si usted tiene 45 años o más y presenta
sobrepeso (vea la Tabla del índice de masa corporal),
es muy recomendable que se haga una prueba. Si tiene menos de 45
años, presenta sobrepeso y tiene uno o más de los factores
de riesgo, debería considerar hacerse una prueba. Pídale al
médico que le haga una prueba de glucosa en ayunas o una prueba
de tolerancia oral a la glucosa. El médico le dirá si tiene un nivel
normal de glucosa en la sangre, o si tiene prediabetes o diabetes.
¿Qué significa
tener prediabetes?
Prediabetes significa
que su nivel de glucosa en la sangre es más alto de lo normal, pero
es menor que los niveles designados como diabetes. También significa
que usted corre el riesgo de presentar diabetes tipo 2 y enfermedades
del corazón. Afortunadamente, es posible reducir el riesgo de padecer
diabetes, e incluso volver a tener niveles normales de glucosa en
la sangre, si usted baja un poco de peso y realiza actividad física
moderada. Si se le diagnostica prediabetes, pida que el médico le
haga otra prueba de glucosa en la sangre dentro de 1 ó 2 años.
Además de la
edad y el sobrepeso, ¿qué otros factores aumentan el riesgo de padecer
diabetes tipo 2?
Para saber qué riesgo
corre de padecer diabetes tipo 2, marque cada enunciado que se aplique
en su caso.
- Uno de mis padres,
hermanos o hermanas tiene diabetes.
- Mi familia es de ascendencia
de nativos de Alaska, africanoamericana, nativoamericana, hispana/latina,
asiáticoamericana o de las islas del Pacífico.
- He tenido diabetes
gestacional o tuve por lo menos un bebé que pesaba más de 9 libras
(4 kilos).
- Tengo presión arterial
de 140/90 mm Hg o mayor, o me han dicho que tengo presión arterial
alta.
- Mis niveles de colesterol
no son normales. Mi nivel de colesterol HDL (colesterol “bueno”)
es menor de 35 mg/dL, o mi nivel de triglicéridos es mayor de
250 mg/dL.
- Soy bastante inactivo.
Hago ejercicio menos de tres veces a la semana.
- Sólo mujeres: Tengo
polycystic ovary syndrome, PCOS por sus siglas, que en español
se llama síndrome de ovario poliquístico.
- En una prueba previa,
tuve impaired glucose tolerance, IGT por sus siglas, que en español
se llama tolerancia alterada a la glucosa; o tuve impaired fasting
glucose, IFG por sus siglas, que en español se llama glucosa alterada
en ayunas.
- Tengo otras afecciones
médicas asociadas con la resistencia a la insulina (acanthosis
nigricans).
- Tengo antecedentes
de enfermedad cardiovascular.
Su riesgo es mayor mientras
más enunciados haya marcado.
¿Cómo puedo reducir
mi riesgo?
Usted puede hacer mucho
para reducir las probabilidades de padecer diabetes. Hacer ejercicio
con regularidad, reducir el consumo de grasas y calorías y bajar
de peso pueden ayudarle a reducir el riesgo de padecer diabetes
tipo 2. Reducir la presión arterial y los niveles de colesterol
también ayuda a mantenerse sano.
Si tiene sobrepeso,
haga lo siguiente:
- Logre y mantenga un
peso razonable.
- Escoja bien lo que
come la mayor parte del tiempo.
- Realice actividad
física todos los días.
Si es bastante
inactivo, haga lo siguiente:
- Realice actividad
física todos los días.
Si su presión
arterial es demasiado alta, haga lo siguiente:
- Logre y mantenga un
peso razonable.
- Escoja bien lo que
come la mayor parte del tiempo.
- Reduzca el consumo
de sal y alcohol.
- Realice actividad
física todos los días.
- Pregunte al médico
si necesita tomar un medicamento para controlar la presión arterial.
Si sus niveles
de colesterol o triglicéridos son demasiado altos, haga lo siguiente:
- Escoja bien lo que
come la mayor parte del tiempo.
- Realice actividad
física todos los días.
- Pregunte al médico
si necesita tomar un medicamento para controlar el colesterol.
¿Qué cambios
debo hacer para reducir mi riesgo?
Es difícil hacer cambios
grandes en la vida, especialmente si se trata de más de uno. Puede
hacerlo más fácil de la siguiente manera:
- Haga un plan para
cambiar sus conductas.
- Decida exactamente
qué hará y cuándo lo hará.
- Identifique qué necesita
para prepararse.
- Piense en qué cosas
pueden impedirle lograr sus metas.
- Busque familiares
y amigos que le apoyen y animen.
- Decida cómo se va
a premiar cuando logre lo que planeó.
El médico, un dietista
o un consejero pueden ayudarle a hacer un plan. Éstas son algunas
de las áreas que quizá deba cambiar para reducir su riesgo de padecer
diabetes.
Logre y
mantenga un peso razonable
Su peso afecta su salud
de muchas formas. Tener sobrepeso puede impedir al cuerpo producir
y usar la insulina de forma adecuada. Además, un exceso de peso
puede provocar presión arterial alta.
El body mass index, BMI
por sus siglas, que en español se llama índice de masa corporal,
es una medida del peso con respecto a su estatura. Puede usarlo
para determinar si usted tiene peso insuficiente, peso normal o
sobrepeso, o si es obeso. Vea la Tabla
del índice de masa corporal.
- En la columna de la
izquierda, busque su estatura.
- En la misma hilera,
busque el número que se acerque más a su peso.
- La cifra que se encuentra
encabezando esa columna es su BMI. Observe la palabra que aparece
sobre su BMI para determinar si tiene un peso normal, si tiene
sobrepeso o si es obeso.
Si tiene sobrepeso o
es obeso, escoja maneras prácticas de ponerse en forma.
- Evite las dietas extremas.
En vez de eso, coma una menor cantidad de los mismos alimentos
que come normalmente. Limite la cantidad de grasas que come.
- Aumente la actividad
física. Trate de hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio la
mayoría de los días de la semana (Vea Escoja
actividades que le gusten).
- Fíjese una meta razonable
para la pérdida de peso; por ejemplo, bajar 1 libra (.5 kilo)
por semana. Intente una meta a largo plazo, de bajar entre un
5 y un 7 por ciento de su peso corporal total.
Escoja bien
lo que come la mayor parte del tiempo
Lo que usted come influye
mucho en su salud. Seleccionar bien lo que come le ayuda a controlar
el peso, la presión arterial y el colesterol.
- Fíjese bien en el
tamaño de las porciones que come. Reduzca el tamaño de la porción
de los platos principales (como la carne), los postres y los alimentos
ricos en grasas. Aumente la cantidad de frutas y verduras.
- Limite el consumo de grasas a 25 por ciento del total de calorías
que come. Por ejemplo, si los alimentos que escoge contienen cerca
de 2,000 calorías diarias, trate de no comer más de 56 gramos
de grasas. El médico o un dietista pueden ayudarle a determinar
cuántas grasas debe consumir. Usted también puede leer las etiquetas
de los alimentos para ver el contenido de grasas.
- Limite su consumo diario de sodio a menos de 2,300 mg (aproximadamente
1 cucharadita de sal).
- Hable con el médico para determinar si puede tomar bebidas alcohólicas.
Si desea tomar bebidas alcohólicas, las mujeres deben limitarse
a una bebida y los hombres a dos bebidas al día.
- Quizá deba reducir la cantidad de calorías que consume a diario.
Las personas en el grupo de modificación del estilo de vida del
DPP bajaron el total de calorías diarias en un promedio de unas
450 calorías. El médico o dietista pueden ayudarle a diseñar un
plan de alimentación que haga énfasis en bajar de peso.
- Lleve un registro de comidas y ejercicio. Escriba qué come,
cuánto ejercicio hace y cualquier otra cosa que le ayude a no
desviarse de la meta.
- Cuando logre su meta, prémiese con algo que no sea comida o
con una actividad, como ver una película.
Realice actividad
física todos los días
Hacer ejercicio con regularidad
puede contrarrestar varios factores de riesgo al mismo tiempo. Le
ayuda a bajar de peso, a mantener controlado el colesterol y la
presión arterial, y a que su cuerpo use la insulina. Los participantes
del DPP que realizaron actividad física durante 30 minutos diarios,
5 días por semana, redujeron su riesgo de padecer diabetes tipo
2. Muchos de ellos escogieron caminatas rápidas como su forma de
hacer ejercicio.
Si usted no se mantiene
muy activo, debe comenzar lentamente y consultar con el médico con
anticipación para saber qué clase de ejercicio puede hacer sin peligro.
Haga un plan para aumentar su nivel de actividad física hasta la
meta de mantenerse activo por lo menos 30 minutos diarios la mayoría
de los días de la semana.
Escoja actividades que
le gusten. Éstas son maneras de incluir más actividades físicas
en su rutina diaria:
- Utilice las escaleras
en vez del ascensor o las escaleras mecánicas.
- Estacione el auto
en el lugar más lejano del estacionamiento y camine.
- Baje del autobús unas
cuantas paradas antes y camine el resto del recorrido.
- Camine o monte en
bicicleta siempre que pueda.
Tome los medicamentos
recetados
Algunas personas necesitan
medicamentos para mantener controlado la presión arterial o los
niveles de colesterol. Si éste es su caso, tome los medicamentos
según las instrucciones del médico. Pregunte al médico si hay algún
medicamento que usted pueda tomar para prevenir la diabetes tipo
2.
Esperanza a través
de la investigación
En la actualidad sabemos
que muchas personas pueden prevenir la diabetes tipo 2 bajando de
peso, haciendo ejercicio con regularidad y reduciendo el consumo
de grasas y calorías. Los investigadores están estudiando detenidamente
los factores genéticos y ambientales en los que se basan la propensión
a la obesidad, la prediabetes y la diabetes. A medida que aprendan
más sobre los fenómenos moleculares que conducen a la diabetes,
desarrollarán maneras de prevenir y curar las diferentes etapas
de esta enfermedad. Las personas con diabetes y las que corren el
riesgo de padecerla tienen hoy en día mayor acceso a ensayos clínicos
en los que se ensayan nuevos enfoques prometedores de tratamiento
y prevención. Para obtener información sobre estudios actuales,
visite www.ClinicalTrials.gov.
(Esta página web está en inglés.)
Fuente
¿Corro el riesgo de padecer diabetes tipo 2?
National Diabetes Information Clearinghouse (NDIC)
http://www.diabetes.niddk.nih.gov/
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