Los Hombres y la Depresión
La depresión
La depresión es una condición médica seria que afecta al cuerpo, el
estado de ánimo y los pensamientos. Afecta la forma de uno comer y
dormir, el concepto de sí mismo, y la manera que uno piensa sobre
las cosas. El trastorno depresivo no es lo mismo que sentirse triste.
No es una señal de debilidad personal o una condición que puede ser
controlada a voluntad o por deseo. La gente que padece de la enfermedad
de la depresión sencillamente "no pueden componerse a sí mismo" y
mejorarse. Sin tratamiento, los síntomas pueden durar por semanas,
meses, años. Sin embargo, el tratamiento apropiado el cual frecuentemente
incluye medicinas o psicoterapia a corto tiempo, puede ayudar a la
mayoría de la gente que sufre de depresión.
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"Recuerdo
que comenzó con la pérdida de interés en básicamente todo
lo que me gusta hacer. Sencillamente no sentía deseo de hacer
nada. Quería dejarlo todo. A veces, no quería ni levantarme"
-Rene Rubatio, Policía
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La depresión
puede atacar a cualquiera sin importar la edad, trasfondo étnico,
status socioeconómico, género; sin embargo, en investigaciones a
gran escala, los estudios han demostrado que la depresión es casi
el doble de común entre las mujeres que entre los hombres. 1,2
En los Estados Unidos, los investigadores científicos estiman que
en el periodo de un año, la enfermedad depresiva afecta al 12 por
ciento de las mujeres (más de 12 millones de mujeres) y a cerca
del siete por ciento de los hombres (más de 6 millones de hombres).3
Pero aún faltan repuestas a preguntas importantes sobre las causas
asociadas a esta diferencia entre los géneros. Por ejemplo, ¿es
la depresión realmente menos común entre los hombres, o es que la
probabilidad de reconocer la depresión, aceptarla y buscar ayuda
es menor en los hombre que en las mujeres?
En grupos de discusión
conducidos por el Instituto Nacional de Salud Mental (Nacional Institute
of Mental Health - NIMH) para determinar el grado de conciencia
sobre la depresión, los hombres describieron sus propios síntomas
de depresión sin darse cuenta que estaban deprimidos. Notoriamente,
muchos no estaban conciente que los síntomas "físicos", como los
dolores de cabeza, trastornos digestivos, y dolor crónico, pueden
estar asociados a la depresión. Además, los hombres expresaron preocupación
de consultar con un profesional de salud mental, o de visitar una
clínica de salud mental, por que pensaron que la gente se iba a
enterar y esto podía afectar la seguridad en el empleo, el potencial
de promoción o los beneficios del seguro de salud. Ellos temían
que el ser clasificado con un diagnóstico de una enfermedad mental
le costaría perder el respeto de la familia y amigos, o la reputación
en la comunidad.
Durante los pasados 20 años, las investigaciones biomédicas, incluyendo
la genética e imágenes neurológicas, han ayudado a arrojar luz sobre
la depresión y otros trastornos mentales aumentando nuestro entendimiento
del cerebro, cómo se puede alterar su bioquímica, y cómo aliviar
el sufrimiento que la enfermedad mental puede causar. En el presente,
la tecnología de las imágenes del cerebro está permitiendo a los
científicos observar con cuánta efectividad los tratamientos con
medicamentos o psicoterapia se reflejan en los cambios en la actividad
del cerebro.4 Según las investigaciones continúan revelando
que los trastornos depresivos son reales y tratables, y que no son
más señal de debilidad que el cáncer o cualquier otra enfermedad
seria, más y más hombres que padecen de depresión puede que sientan
la determinación para buscar ayuda y tener una mejor calidad de
vida.
Tipos de
depresión
La depresión se
manifiesta de diferentes formas, como en el caso de otras enfermedades
como las enfermedades del corazón. En este folleto se describen
brevemente tres tipos de las enfermedades depresivas más comunes.
Sin embargo, existen variaciones en el número, severidad y persistencia
entre estos tipos.
La Depresión Mayor (trastorno depresivo mayor)
se manifiesta a través de una combinación de síntomas (vea la lista
de los síntomas a continuación) que interfieren con la habilidad
de trabajar, estudiar, dormir, comer, y disfrutar de actividades
que antes eran placenteras. Un episodio de depresión mayor puede
ocurrir sólo una vez; pero más comúnmente, ocurrirán varios episodios
en el transcurso de la vida.
Un tipo menos severo
de depresión, la distimia, (o trastorno distímico)
incluye síntomas de larga duración que no incapacitan seriamente,
pero previenen que uno funcione bien o se sienta bien. Muchas personas
con distimia también experimentan episodios de depresión mayor en
algún momento en sus vidas.
Otro tipo de enfermedad
depresiva es el trastorno bipolar (o enfermedad
maniaco depresiva). El trastorno bipolar se caracteriza por ciclos
en cambios de humor: severamente alto (manía) y bajos (depresión),
frecuentemente con períodos de humor normal entre ciclos. Algunas
veces los cambios de humor son rápidos y dramáticos pero usualmente
son graduales. Cuando el individuo está pasando por el ciclo depresivo
puede tener todos o cualquiera de los síntomas de la depresión.
En el ciclo maníaco, el individuo puede ser hiperactivo, hablar
mucho, y tener mucha energía. La manía frecuentemente afecta al
pensamiento, el juicio y la conducta social de formas que causa
problemas y vergüenza. Por ejemplo, el individuo en la fase maníaca
puede sentirse eufórico, con muchos planes grandiosos que pueden
variar desde malas decisiones de negocios hasta tener muchos romances
y relaciones sexuales peligrosas. Si la manía no se trata puede
empeorar al estado sicótico.
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"Usted
no siente ningún interés en pensar en el futuro, por que no
siente que habrá un futuro"
-Shawn Colten, Campeón Nacional de Clavado
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Síntomas de la depresión y la manía
No todo el que está deprimido o maníaco experimenta todos los síntomas.
Algunas personas experimentan pocos síntomas, algunos sufren muchos
síntomas. La severidad de los síntomas varía entre individuos y
con el tiempo.
Depresión
- Tristeza persistente,
ansiedad o humor "vacío"
- Sentimiento de desesperanza,
pesimismo
- Sentimientos de culpa,
falta de valor, impotencia
- Pérdida de interés
o placer en pasatiempos y actividades que antes eran disfrutadas,
incluyendo el sexo
- Disminución de energía,
fatiga, lentitud
- Dificultad para concentrase,
recordar, hacer decisiones
- Problemas al dormir,
para despertar temprano, o dormir demasiado
- Cambios en el apetito
o en el peso
- Pensamiento de suicidio
o muerte, o intentos de suicidios
- Incansancio, irritabilidad
- Síntomas físicos
persistentes que no responde a tratamiento rutinario, como dolores
de cabeza, desórdenes digestivos, y dolor crónico
Manía
- Exaltación anormal
o excesiva
- Irritabilidad no
usual
- Disminución de la
necesidad de dormir
- Nociones de grandiosidad
- Hablar más de lo
usual
- Pensamientos volátiles
- Aumento en el deseo
sexual
- Aumento marcado de
energía
- Juicio pobre
- Conducta social inapropiada
Concurrencia de la depresión con otras enfermedades
La depresión puede coexistir con otras enfermedades. En tales casos,
es importante que la depresión y cada enfermedad concurrente sean
diagnosticadas y tratadas.
Las investigaciones
han demostrado que los trastornos de ansiedad comúnmente acompañan
a la depresión. Estos incluyen al trastorno de estrés postraumático
(post-traumatic stress disorder -PTSD), los trastornos obsesivos
compulsivos, trastorno de pánico, fobias sociales, y trastorno de
ansiedad generalizada.5,6 La depresión es especialmente
frecuente entre personas con PSTD, una condición que puede ocurrir
después de la exposición a un suceso terrible o experiencia penosa
en la que ocurre o hubo amenaza de daño físico. Los sucesos traumáticos
que puede precipitar el PTSD incluyen asalto personal violento como
violación sexual, atraco, desastres naturales, accidentes, terrorismo
y combate militar. Los síntomas de PTSD incluyen: revivir el suceso
traumático en la forma de pensamientos retrospectivos rápidos, memorias
o pesadillas; insensibilidad emocional; perturbación del sueño,
irritabilidad, explosiones de coraje, sentimientos intensos de culpa,
o la evasión de cualquier recordatorio o pensamiento de la experiencia
penosa. En un estudio auspiciado por el NIMH, más del 40 por ciento
de las personas con PTSD también tenían depresión cuando fueron
evaluadas al mes y a los cuatro meses después de un suceso traumático.7
Frecuentemente, los
trastornos en el uso de sustancias (abuso o dependencia) también
concurren con los trastornos depresivos.5,6 Las investigaciones
científicas han revelado que las personas que padecen de alcoholismo
son casi dos veces más propensas a padecer también de depresión
mayor que aquellas que no padecen de alcoholismo.6 En
adición, más de la mitad de la gente con trastorno bipolar tipo
1 (con manía severa) sufren de un trastorno concurrente de uso de
sustancia.8
Se ha encontrado que
la depresión ocurre a una tasa más alta entre personas que tienen
otra enfermedad seria como enfermedades del corazón, embolia cerebral,
cáncer, SIDA, diabetes, y Parkinson.6,9 A veces los síntomas
de la depresión se consideran erróneamente como acompañantes inevitables
de éstas otras enfermedades. Sin embargo, las investigaciones han
demostrado que la depresión concurrente puede y deber ser tratada,
y que en muchos casos el tratamiento de la depresión puede mejorar
los resultados de las otras enfermedades.
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"Yo
no me sentía descansado del todo. Siempre me sentía cansado.
Podría dormir de una a ocho horas y siempre me sentiría cansado"
-René Ruballo, Oficial de la Policía
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Causas de la depresión
La evidencia sustancial de las investigaciones de las ciencias neurológicas,
genéticas y las investigaciones clínicas ha demostrado que las enfermedades
depresivas son trastornos del cerebro. Sin embargo, las causas precisas
de estas enfermedades continúan siendo materia de intensa investigación
científica.
Las tecnologías modernas de imágenes del cerebro están revelando
que en la depresión, los circuitos naturales responsables de regular
el humor, el pensamiento, el apetito y la conducta, no funcionar
apropiadamente y que las sustancias químicas críticas en los neurotransmisores,
utilizadas por la células nerviosas para comunicarse, están fuera
de balance. Las investigaciones genéticas indican que el riesgo
a padecer de depresión resulta de la influencia de múltiples genes
interactuando junto con el medio ambiente u otros factores no genéticos.
Los estudios de la química de cerebro y del mecanismo de acción
de los medicamentos antidepresivos continúan aportando información
a nuestro entendimiento de los procesos bioquímicos presentes en
la depresión.
Con mucha frecuencia,
una combinación de factores genéticos, cognoscitivos y ambientales
están implicados en el comienzo del trastorno depresivo.10
Un trauma, la pérdida de un ser querido, un relación difícil, un
problema financiero, o cualquier cambio estresante en los patrones
de vida, sin importar si el cambio no es bienvenido o deseado, puede
precipitar un episodio en individuos vulnerables. Los episodios
posteriores de depresión pueden ocurrir sin una causa obvia.
En algunas familias,
los trastornos depresivos parecen ocurrir generación tras generación;
sin embargo, también pueden ocurrir en personas que no tienen un
historial familiar de estas enfermedades.11
Sean hereditarios o
no, los trastornos depresivos están asociados a cambios en la estructura
o funcionamiento del cerebro, los cuales pueden ser observados utilizando
las tecnologías modernas de imagines del cerebro.12,13
Los hombres y la depresión
Los investigadores científicos estiman que por lo menos seis millones
de hombres en los Estados Unidos sufren cada año de trastornos depresivos.3
Las investigaciones científicas y la evidencia clínica revelan que
mientras los hombres y las mujeres pueden ambos desarrollar los
síntomas típicos de la depresión, frecuentemente experimentan la
depresión de diferentes maneras y pueden que lidien con los síntomas
de diferentes formas. Los hombres pueden estar más dispuestos a
reconocer la fatiga, la irritabilidad, la pérdida de interés en
el trabajo o en los pasatiempos, y problemas al dormir que a reconocer
los sentimientos de tristeza, desesperanza y culpa excesiva.14,15
Algunos científicos cuestionan si la definición estándar de la depresión
y los exámenes de diagnóstico basados en ésta capturan adecuadamente
la condición según ocurre en los hombres.15
La probabilidad de revelar problemas de abuso o dependencia de alcohol
o drogas durante el transcurso de la vida es más alta en los hombre
que en las mujeres;16sin embargo, existe un debate entre
los investigadores si el uso de sustancias es un síntoma subyacente
de la depresión en los hombres, o una condición concurrente que
se desarrolla más comúnmente en los hombres. No obstante, el uso
de sustancias puede ocultar la depresión, haciendo que sea más difícil
reconocer la depresión como una enfermedad separada que necesita
tratamiento.
En lugar de reconocer sus sentimientos, pedir ayuda o buscar tratamiento
apropiado, los hombres pueden tornarse al alcohol o drogas, deprimirse,
o frustrarse, desanimarse, sentirse con coraje, irritados, abusivos,
a veces de manera violenta. Algunos hombre lidian con la depresión
a través del trabajo compulsivo, tratando de esconder la depresión
de ellos mismos, la familia y los amigos; otros hombres puede que
respondan a la depresión involucrándose en conductas temerarias,
tomando riesgos, y poniéndose en peligro.15
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"Cuando
me sentía deprimido era muy temerario con mi vida. No tenía
cuidado al guiar, no tenía cuidado al cruzar la calle, no
me cuidaba de pasar por las partes más peligrosas de la ciudad.
No me afectaban los avisos de peligros para viajes, o lugares.
No me importaba. No me importaba si vivía o moría y por lo
tanto iba a hacer lo que quisiera, cuando quisiera. Y cuando
uno toma esos tipos de riesgos, tiene una gran posibilidad
de morir."
-Bill Maruyama, Abogado
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"Bebía
hasta quedar entumecido. Trataba de estar adormecido para
entumecer mi cabeza. Digo, estamos hablando de tomar una gran
cantidad de cervezas para llegar al estado donde puede apagar
su cabeza, pero entonces, al próximo día usted se levanta
y todavía tiene su cabeza. Porque tiene que bregar con ella,
sencillamente no desaparecerá. No es como una película de
dos horas que al final se va. "El Fin" " y usted presiona
el botón para apagarla. Quiero decir es una película de 24
horas al día y usted piensa que no hay un final. Es horrible."
-Patrick McCathern,
Primer Sargento, Fuerza Área de los EE.UU., Retirado
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Cuatro veces más hombres
que mujeres mueren por suicido en los Estados Unidos, aunque las
mujeres hacen más intentos de suicidio durante sus vidas.17,18
En adición al hecho que los métodos que los hombres utilizan para
tratar de suicidarse son más letales que los métodos utilizados
por las mujeres, pueden existir otras cosas que protegen a la mujer
de la muerte por suicidio. A la luz de las investigaciones que indican
que el suicidio está frecuentemente asociado a la depresión,19
la alarmante tasa de suicidio entre los hombres puede reflejar que
es menos probable que los hombres busquen tratamiento para la depresión.
Muchos hombres que padecen de depresión no obtienen diagnóstico
y tratamiento, lo que podría salvarles la vida.
Es necesario conducir más investigaciones para poder entender todos
los aspectos de la depresión en los hombres, incluyendo cómo los
hombre responden al estrés y los sentimientos asociados a la depresión,
cómo hacer que se sientan más cómodos al reconocer estos sentimientos
y obtener la ayuda que necesitan, y cómo adiestrar a los médicos
para que puedan reconocer y tratar mejor la depresión en los hombres.
Los familiares, amigos, y profesionales en el programa de asistencia
en el trabajo pueden también tener un papel importante en el reconocimiento
de síntomas depresivos en los hombres y ayudarlos a obtener tratamiento.
La depresión en los ancianos
Los hombres tienen que lidiar con diferentes clases de estrés según
van envejeciendo. Si han sido los principales sostenedores económicos
de la familia y se han identificado profundamente con sus trabajos,
puede que sientan estrés por la pérdida de ese rol al retirarse,
pérdida de la autoestima que los puede llevar a la depresión. Similarmente,
la pérdida de familiares y amigos y el comienzo de otros problemas
de salud puede llevar a la depresión. Sin embargo, la mayoría de
los envejecientes se sienten satisfechos con sus vidas, y no es
"normal" " que los ancianos se sientan deprimidos.20 La
depresión es una enfermedad que puede tratarse efectivamente, con
lo cual se puede eliminar el sufrimiento innecesario, aumentar la
probabilidad de recuperación de otras enfermedades, y prolongar
la vida productiva.
Sin embargo, los profesionales de servicios de salud puede que no
noten los síntomas de la depresión en pacientes ancianos quienes
mayormente se quejan de síntomas físicos y frecuentemente se rehúsan
a discutir los sentimientos de desesperanza, tristeza, pérdida de
interés en actividades normalmente disfrutadas, o luto excesivamente
prolongado después de una pérdida.21 Además, puede ser
difícil discernir un trastorno depresivo concurrente en pacientes
que presentan otras enfermedades, tales como enfermedades del corazón,
derrame cerebral o cáncer, las cuales pueden causar síntomas depresivos,
o pueden ser tratadas con medicamentos que causan efectos secundarios
que se asemejan a la depresión. Si una enfermedad depresiva es diagnosticada,
el tratamiento con los medicamentos apropiados o psicoterapia a
corto plazo puede que ayude a los adultos a manejar ambas enfermedades,
mejorando así la calidad de vida y la probabilidad de sobrevivir.
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"Según
usted se va enfermando, según se deja llevar por la depresión,
usted pierde la perspectiva. Las situaciones se convierten
más irritantes, usted se frustra
más al tratar de que las cosas se
hagan. Se siente con más coraje,
más triste. Todo se magnifica de
un modo anormal."
-Paul Gottlieb, Publisher
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La importancia de
identificar y tratar la depresión en los ancianos es acentuada por
las estadísticas sobre el suicidio entre los envejecientes. Existe
una percepción común que la tasa de suicidio es más altas entre
los jóvenes; sin embargo, son los envejecientes, particularmente
los hombre blancos ancianos, los que exhiben la mayor tasa de suicidio.
Más del 70 por ciento de las víctimas de suicidio de mayor edad
habían visitado a su médico en el mes en que murieron. Muchos padecían
de una enfermedad depresiva que no fue detectada.22 Esto
ha dirigido los esfuerzos investigativos a tratar de determinar
cómo mejorar la habilidad de los médicos para detectar y tratar
la depresión en los envejecientes.23
Aproximadamente
80 por ciento de los envejecientes que padecen de depresión mejoran
cuando reciben tratamiento con medicamentos antidepresivos, psicoterapia,
o una combinación de ambos.24 Además, las investigaciones
han demostrado que la combinación de psicoterapia y medicamentos
antidepresivos es altamente efectiva para reducir la recurrencia
de la depresión entre los ancianos. La psicoterapia por sí sola,
ha demostrado prolongar los períodos de buena salud sin depresión,
y es particularmente útil para los pacientes más viejos que no pueden
o no quieren tomar medicamentos.25 Psychotherapy alone
has been shown to prolong periods of good health free from depression,
and is particularly useful for older patients who cannot or will
not take medication.20 El mejoramiento del reconocimiento
y tratamiento de la depresión en los ancianos hará que esos años
de la vida sean más gratificantes y de mayor disfrute para las personas
envejecientes, sus familias y los proveedores de servicios de cuidado.
La depresión en los niños y los adolescentes varones
La depresión en niños ha sido tomada seriamente sólo en las últimas
dos décadas. Un estudio auspiciado por la NIMH de jóvenes entre
nueve a 17 años de edad estima que la prevalencia de cualquier trastorno
depresivo es más del seis por ciento en un período de seis meses,
cinco por ciento con depresión mayor. Antes de la pubertad, los
niños y las niñas tienen la misma probabilidad de desarrollar trastornos
depresivos. Sin embargo, después de los 14 años, la probabilidad
de desarrollar depresión mayor o distimia es doble en las mujeres
que en los hombres.27 El riesgo de desarrollar trastorno
bipolar permanece aproximadamente igual para hombres y mujeres durante
la adolescencia y la adultez.
Las investigaciones han revelado que la depresión ocurre más temprano
en la vida hoy que en las pasadas décadas.28 Además,
las investigaciones has demostrado que la depresión que aparece
temprano en la vida persiste, recurre y continúa en la adultez,
y que la depresión en los jóvenes puede predecir una enfermedad
más severa durante la vida adulta.29 La depresión en
la gente joven frecuentemente es concurrente con otros trastornos
mentales, más comúnmente junto a la ansiedad, mala conducta, o trastornos
de abuso de sustancia, como también con otras enfermedades serias
como la diabetes.30,31 El niño deprimido más pequeño
puede decir que está enfermo, rehusarse a ir a la escuela, apegarse
a los padres, o preocuparse que los padres puedan morir. El niño
deprimido de más edad puede enfadarse, meterse en problemas en la
escuela, ser negativo, estar de malhumor, y sentirse no entendido.
Para los niños y
los adolescentes, los trastornos depresivos representan un aumento
en el riesgo de enfermedad y dificultades interpersonales y psicosociales
que persisten mucho tiempo después que el episodio depresivo es
resuelto; en los adolescentes existe también un aumento en el riesgo
de abuso de sustancias y conducta suicida.29,32,33Desafortunadamente,
estos trastornos frecuentemente pasan desapercibidos tanto por los
familiares como por los médicos. Las señales de los trastorno depresivos
en la gente joven frecuentemente son visto como cambios normales
de humor típicos de una particular etapa del desarrollo. En adición,
los profesionales de salud pueden que sean renuentes a "clasificar"
prematuramente a una persona joven bajo un diagnóstico de salud
mental. Sin embargo, el diagnóstico y tratamiento temprano de los
trastornos depresivos son críticos para el desarrollo emocional,
social y de conducta saludable.
Aunque la literatura científica sobre tratamiento de niños y adolescentes
con depresión es mucho menos extensa que la de los adultos, algunos
estudios recientes han confirmado la eficacia a corto plazo del
tratamiento de la depresión para los jóvenes. Se están realizando
investigaciones más extensas sobre diversos tipos de tratamientos
para determinar cuáles funcionan mejor y en cuáles adolescente.
Se necesita realizar investigaciones adicionales sobre cuál es la
mejor forma de incorporar estos tratamientos en la práctica de la
medicina del cuidado primario.
El trastorno bipolar, aunque es raro en niños de menor edad, puede
darse en niños y adolescentes.34 Los cambios no usuales
en el estado de ánimo, energía y funcionamiento que son característicos
del trastorno bipolar pueden comenzar con síntomas maniacos, depresivos
o síntomas maniacos y depresivos combinados. Es más probable que
afecte a los niños de padres que padecen de esta enfermedad. Veinte
a cuarenta por ciento de los adolescentes que padecen de depresión
mayor luego tienen un trastorno bipolar dentro de cinco años después
del comienzo de la depresión.35
La depresión en
los niños y adolescente está asociada con un aumento en el riego
de conductas suicidas.29,36 Este riego puede aumentar,
particularmente entre los adolescentes varones, si la depresión
está acompañada por desórdenes en la conducta y abuso de alcohol
y otras sustancias.37 En el año 2000, el suicidio fue
la tercera principal causa de muerte entre varones jóvenes entre
las edades de 10 a 24 años. Los investigadores, enun estudio auspiciados
por el NIMH, encontraron que entre los adolescentes que desarrollan
el trastorno de depresión mayor, el siete por ciento pueden que
mueran por suicidio durante sus años de adultos jóvenes.38
Por lo tanto, es importante que los médicos y los padres tomen en
serio cualquier comentario sobre el suicidio.
Los investigadores del NIMH están desarrollando y probando varias
intervenciones para prevenir el suicidio en niños y adolescentes.
El diagnóstico y tratamiento temprano, la evaluación certera de
los pensamiento suicidas y la limitación del acceso de la gente
joven a los agente letales - incluyendo las armas de fuegos y los
medicamento - puede que tengan el mayor valor preventivo.
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"Uno
es empujado hasta el límite de considerar el suicidio, por
que vivir se hace muy doloroso. Usted busca una forma de salir,
usted busca alguna forma de eliminar este terrible dolor psíquico.
Y yo recuerdo que nunca trate realmente de suicidarme, pero
estuve terriblemente cerca de hacerlo, por que solía jugar
al matador con los autobuses. Usted sabe, caminaría en las
transitadas calles de la cuidad de Nueva York, sin importarme
la luces de transito, rojas o verdes, casi deseando ser atropellado."
-Paul Gottlieb, Publisher
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El suicidio
A veces la depresión puede causar que la gente sienta deseos de
ponerse en peligro, o de matarse. Aunque la mayoría de las personas
que padecen de depresión no mueren por suicidio, comparado con las
personas que no padecen de depresión, padecer de depresión aumenta
el riesgo de suicidio. Si está pensando en el suicidio, busque ayuda
inmediatamente:
- Llame a la oficina
de su doctor.
- Llame al 911
para servicios de emergencia.
- Vaya a la sala
de emergencia del hospital más cercano.
- Llame al 1-800-SUICIDE
(1-800-784-2433), la línea gratis de ayuda las 24 horas de la
Red Nacional de Líneas de Ayuda (Nacional Hopeline Network) auspiciada
por el Centro de Esperanza Kristin Brooks, para comunicarse con
un consejero adiestrado en uno de los centros para crisis de suicidio
cerca de usted.
Diagnóstico, evaluación y tratamiento
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"Tú
tendencia es a esperar, tú sabes, dejar que las cosas mejoren.
Uno no quiere ir al doctor. Realmente, tú no quieres admitir
lo mal que te sientes"
-Paul Gottlieb, Publisher
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El primer paso para
obtener tratamiento para la depresión es un examen físico realizado
por un médico. Ciertos medicamentos como ciertas condiciones médicas,
tales como las infecciones virales, desórdenes de la tiroides, o
bajos niveles de testosterona pueden causar los mismos síntomas
que la depresión, y el médico debe excluir estas posibilidades por
medio del examen físico, entrevista, y pruebas de laboratorios.
Si no se encuentra ninguna de estas causas para los síntomas depresivos,
se debe realizar una evaluación psicológica para depresión por el
médico o mediante referido a profesional de salud mental.
Una buena evaluación para diagnóstico incluirá historial de los
síntomas, i.e. cuándo comenzaron, cuánto han durado, cuán severo
son, si el paciente los había padecido anteriormente y de ser así,
si los síntomas fueron tratados, y qué tratamiento se recibió. El
doctor debe preguntar sobre el consumo de alcohol y drogas, y si
el paciente ha pensado acerca de la muerte y el suicido. Además,
el historial debe incluir preguntas que indiquen si otros miembros
de la familia padecen de una enfermedad depresiva y, si fueron tratados,
que tratamiento recibieron y si éstos fueron efectivos. Por último,
una evaluación de diagnóstico debe incluir un examen del estado
mental para determinar si el habla, los patrones de pensamientos,
o la memoria han sido afectado, como a veces sucede con los trastorno
depresivo.
La selección del tratamiento dependerá del diagnóstico, la severidad
de los síntomas, y preferencia del paciente. Existen una variedad
de tratamientos, incluyendo medicamentos y psicoterapias a corto
plazo (i.e. conversaciones terapéuticas) las cuales han probado
ser efectivas para trastorno depresivos. En general, la enfermedad
depresiva severa, particularmente aquellas que son recurrentes,
requerirán una combinación de tratamiento para un mejor resultado.
Medicamentos
Existen varios tipos de medicamentos para tratar la depresión. Estos
incluyen los antidepresivos más recientes - inhibidores selectivos
de la re-incorporación de la serotonina (SSRIs) - y los más viejos
- los tricíclicos y los inhibidores de la monoamina oxidasa (MAOI,
por sus siglas en inglés). Los SSRI, y otros medicamentos más recientes
que afectan a los neurotransmisores como la dopamina o norepinefrina,
generalmente tienen menos efectos secundarios que los tricíclicos.
Algunas veces el doctor probará una serie de antidepresivos antes
de encontrar cuál es el medicamento o combinación de medicamentos
más efectiva para el paciente. Aunque se podría observar alguna
mejoría en las primeras semanas, los medicamentos antidepresivos
tienen que ser tomados regularmente durante tres a cuatro semanas
(en algunos casos, hasta ocho semanas) antes que el efecto terapéutico
sea completo.
Frecuentemente, los pacientes se sienten tentados a dejar de tomarse
los medicamentos muy pronto. Puede que se sientan mejor y piensen
que ya no necesitan los medicamentos, o pueden pensar que no los
están ayudando para nada. Es importante continuar tomando los medicamentos
por lo menos por cuatro a nueve meses para prevenir una recaída
en la depresión. Algunos medicamentos tienen que dejarse de tomar
gradualmente para dar al cuerpo tiempo para ajustarse, y muchos
pueden causar síntomas de retiro si se descontinúan abruptamente.
Por lo tanto, los medicamentos nunca deben descontinuarse sin hablar
con su doctor. Para individuos que padecen de trastorno bipolar
y aquellos con depresión mayor o recurrente, puede que los medicamentos
tengan que ser tomada indefinidamente.
Las investigaciones
han demostrado que durante el tratamiento con medicamentos antidepresivos
las personas con trastorno bipolar están a riesgo de cambiar al
estado maniaco, o de desarrollar episodios cíclicos rápidos.39
Por lo tanto, generalmente se requieren medicamentos que "estabilizen
el humor", solos o en combinación con los antidepresivos, para proteger
a la gente con trastorno bipolares de este cambio. EL litio y el
valproato (Depakote®) son las drogas estabilizadoras del humos más
comúnmente utilizadas actualmente. Sin embargo, el efecto potencial
como estabilizadores de humor de los medicamentos más nuevos continúa
siendo evaluado a través de las investigaciones científicas.
Los medicamentos
para los trastornos depresivos no forman hábito. No obstante, como
es el caso con cualquier tipo de medicamento prescrito por más de
algunos días, estos tratamientos tienen que ser cuidadosamente observados
para determinar si se ha dado la dosis más efectiva. El doctor cotejará
la dosis de cada medicamento y su efectividad regularmente.
Para el pequeño número de personas para quienes los inhibidores
MAO resultan ser el mejor método de tratamiento, es necesario evitar
ciertos alimentos que contienen niveles altos de tiramina, incluyendo
muchos tipos de quesos, vinos y escabeches, y también medicamentos
como los descongestionantes. La interacción de la tiramina con los
inhibidores MAO pueden causar una crisis de hipersensibilidad, un
marcado aumentó en la presión sanguínea que podría causar derrame
cerebral. El doctor debe proveer una lista completa de alimentos
prohibidos que el paciente debe llevar consigo todo el tiempo. Otras
formas de antidepresivos no requieren restricciones en los alimentos.
Se están realizando esfuerzos para desarrollar un sistema de "parches"
para aplicar a la piel para uno de los MAOI más nuevos, selegiline.
Si se tiene éxito, este podría ser una opción de medicamento más
conveniente y segura que las pastillas de MAOI utilizadas anteriormente.
Los medicamentos de cualquier clase - prescrito, sin receta,
o prestados, - nunca deben mezclarse sin consultar a un médico.
Otros profesionales de la salud, como los dentistas y otros
especialistas, que pueden recetar medicamentos, deben ser informados
de los medicamentos que los pacientes están tomando. Algunos medicamentos,
aunque son seguro cuando se toman solos, pueden causar efectos severos
y peligrosos, cuando se toman con otros.
Las bebidas alcohólicas, incluyendo el vino, la cerveza y los licores,
o las drogas ilegales pueden reducir la efectividad de los antidepresivos
y deben evitarse. Sin embargo, para algunas personas que no han
tenido problema con el abuso o dependencia del alcohol puede que
el doctor le permita utilizar una pequeña cantidad de alcohol mientras
están tomando uno de los nuevos medicamentos antidepresivos
Las drogas contra la ansiedad o los sedativos no son antidepresivos.
A veces son recetados junto con los antidepresivos, pero no son
efectivos cuando se toman solos para tratar trastornos depresivos.
Los estimulantes, como las anfetaminas, no son antidepresivos efectivos,
pero se utilizan ocasionalmente bajo cuidadosa supervisión con pacientes
que están médicamente deprimidos.
El litio ha sido, por muchos años, el tratamiento seleccionado para
trastornos bipolares, ya que puede ser efectivo para aliviar los
cambios de humor comunes a esta enfermedad. Su uso debe ser cuidadosamente
supervisado, ya que la diferencia entre una dosis efectiva y una
dosis tóxica es pequeña. Si una persona tiene condiciones previas
de tiroides, los riñones, desórdenes cardiacos o epilepsia, puede
que el litio no sea recomendado. Afortunadamente, se han encontrado
otros medicamentos que pueden ser de beneficios para controlar los
cambios de humor. Entre estos hay dos anticonvulsivos estabilizadores
del humor, valproato (Depakote®) y carbamazepina (Tegretol®). Ambos
medicamentos han ganado una aceptación amplia en la práctica clínica
y valproato ha sido aprobado por la Administración de Alimentos
y Drogas como primera opción para el tratamiento de la manía aguda.
Otros anti-convulsivos que se están utilizando ahora incluyen lamotrigine
(Lamictal®), topiramate (Topamax®), y gabapentin (Neuronti®). Sin
embargo, todavía no se han probado sus funciones en el tratamiento
del trastorno bipolar y permanecen bajo estudios.
La mayoría de la gente que padece del trastorno bipolar toma más
de un medicamento incluyendo, junto con litio o un anti-convulsivo,
un medicamento para la agitación, la ansiedad, la depresión o el
insomnio que acompaña a esta enfermedad. Es muy importante para
el paciente encontrar la mejor combinación posible de estos medicamentos
y requiere la supervisión cuidadosa de un médico.
Debe discutir con su doctor sus preguntas sobre cualquier
medicamento prescrito, o cualquier problema que pueda estar relacionado
a éstos.
Efectos secundarios.
Ante de comenzar un nuevo medicamento, pídale a su doctor que le
explique los efectos secundarios que puede que usted experimente.
Los antidepresivos pueden causar a algunas personas efectos secundarios
moderados (usualmente conocidos como efectos adversos) y, usualmente,
temporeros. Típicamente estos efectos son una molestia, pero no
son serios. Sin embargo, cualquier reacción o efecto secundario
que no sea usual o que interfiera con el funcionamiento debe ser
informado al doctor inmediatamente.
Los efectos secundarios más comunes son:
- Dolor de cabeza
- el cual usualmente desaparecerá
- Nauseas - esto
es también temporero
- Nerviosidad e
insomnio (dificultad para dormirse o despertarse durante la noche)
- esto puede ocurrir durante las primeras dos semanas; usualmente
se resolverá con disminución de la dosis o con el tiempo.
- Agitación (sentirse
ansioso) - si esto sucede la primera vez que se toma la droga
y no es más que momentáneo, debe notificárselo al doctor.
- . Problemas sexuales
- el doctor debe ser consultado si el problema persiste o le preocupa.
Aunque la depresión puede bajar la libido y afectar la ejecución
sexual, ha sido claramente establecido que los SSRI y otros antidepresivos
que son fuertes serotonérgicos (Ej., el antidepresivo tricíclico
clomipramina) causan, en hombre y mujeres, disfunción sexual dependiente
de la dosis independientemente de su actividad terapéutica. Estos
efectos secundarios pueden afectar a más de la mitad de los adultos
que toman SSRI. Los problemas comúnmente observados en los hombres
incluyen disminución del deseo sexual, disfunción eréctil y eyaculación
retrasada.
En algunos casos de disfunción sexual, los síntomas mejoran con
el desarrollo de tolerancia o al bajar la dosis del medicamento.
Dejar de toma el medicamento por un corto periodo en anticipación
de actividad sexual ha probado tener resultados en algunos pacientes
que toman SSRI de corta acción pero esto no es factible en el
caso del medicamento fluoxetina (Prozac®). La información sobre
la descripción de las diferencias entre los SSRI es limitada,
y no existe información que muestre beneficios clínicos con respecto
a la disfunción sexual como resultado de cambiar medicamento dentro
de esta clase. Si se tiene que cambiar el antidepresivo, se debe
sustituir por uno de una clase diferente; bupropiona (Wellbutrin®),
mirtazapine (Remeron®) nefazodone (Serzone®),
y venlafaxine (Effexor®) aparentan se buenas opciones
tomando como base los efectos secundarios anteriormente descritos.
Guiados por un limitado número de estudios, algunos médicos al
tratar hombre con disfunción sexual asociada a los antidepresivos
informan mejoría con la adición al tratamiento de bupropiona (Wellbutrin®),
buspirona (BuSpar®), o sildenafil (Viagra®)40. Asegúrese
de discutir las opciones con su doctor, ya que existen otras intervenciones
que puede ayudar.
Los antidepresivos
tricíclicos tienen diferente tipos de efectos:
- Resequedad en
la boca - es de ayuda: tomar sorbos de agua, masticar goma de
mascar, y cepillarse los dientes diariamente.
- Estreñimiento
- debe incluir en su dieta cereal de harina integral, ciruela
y vegetales.
- Problemas con
la vejiga - vaciar la vejiga puede ser problemático, el chorro
de la orina puede que no sea tan fuerte como era usualmente; su
doctor debe ser informado si tiene gran dificultad o dolor; puede
que sea particularmente problemático en hombre ancianos con condición
de próstata agrandada.
- Problemas sexuales
- el funcionamiento sexual puede cambiar; los hombres pueden experimentar
pérdida de interés en el sexo, dificultad manteniendo la erección
o alcanzando el orgasmo. Si le preocupa, estos efectos secundarios
deben ser discutidos con su doctor.
- Visión borrosa
- esto pasará pronto y usualmente no habrá necesidad de espejuelos
nuevos.
- Mareos - levantarse
lentamente de la cama o de una silla es de ayuda.
- Problema de sentirse
soñoliento durante el día - usualmente, esto pasará pronto. La
persona que se sienta soñolienta o sedada no debe guiar u operar
equipo pesado. Generalmente, los antidepresivos con efectosmás
sedativas son tomados al tiempo de ir a dormir para ayudar a conciliar
el sueño y minimizar la soñolencia durante el día.
Psicoterapias
La varias formas de la psicoterapias, incluyendo alguna terapias
a corto plazo (10 - 20 semanas) pueden ayudar a los personas con
trastornos depresivos. Dos de las terapias a cortos plazo que las
investigaciones has demostrado son efectivas para la depresión son
la terapia conductval cognitiva (cognitive-behavioral therapy-CBT)
y la terapia interpersonal (interpersonal therapy-IPT). La terapia
conductval cognitiva ayuda a los pacientes a cambiar el pensamiento
negativo y los patrones de conducta que contribuyan a, o resultan
de la depresión. A través del intercambio verbal con el terapista,
y también "asignaciones de tareas" entre las sesiones de terapia,
la CBT ayuda a los paciente a ganar conocimiento sobre la depresión
y a resolver problemas relacionados a ésta. La terapia interpersonal
ayuda al paciente a bregar con relaciones personales problemáticas
que pueden estar contribuyendo a o empeorando su depresión. La psicoterapia
es ofrecida por una variedad de proveedores de salud mental con
licencia, incluyendo psiquíatras, psicólogos, trabajadores sociales
y consejeros de salud mental.
|
"Usted
comienza teniendo estos pensamientos breves , 'Espera, tal
vez pueda salir de esto. Tal vez estas cosas que me están
pasando no son tan malas.' Y uno comienza a decirse así mismo
'Tal vez puedo bregar con esta cosa, por ahora.' Y es solo
un pequeño pensamiento hasta que uno se da cuenta que se ha
ido y después uno dice, 'Oh, mi Dios, gracias, ya no me siento
triste.' Y después, cuando finalmente se fue, cuando me sentí
alegre, regresé a las cosas usuales que estaba haciendo en
mi vida. Usted se siente tan feliz porque uno piensa para
sí, 'Nunca pensé que se iría.' " -Shawn Colten, Nacional Diving
Champion
|
Para muchos pacientes
deprimidos, especialmente aquellos con depresión moderada a severa,
el mejor enfoque de tratamiento es una combinación de medicamentos
antidepresivos y terapia. Algunos psiquíatras ofrecen ambos tipos
de intervenciones. Alternativamente, en muchos casos dos profesionales
de salud mental colaboran en el tratamiento de una persona con depresión.
Por ejemplo, un psiquiatra u otro médico, como un doctor de familia,
puede recetar los medicamentos mientras que un terapista que no
es un médico provee la psicoterapia.
Terapia
electroconvulsiva
La terapia electroconvulsiva
(electroconvulsive therapy -ECT) es otra opción de tratamiento que
puede ser particularmente útil para individuos cuya depresión es
severa o una amenaza a sus vidas, o que no pueden tomar medicamento
antidepresivos. La ECT es frecuentemente efectiva en casos donde
los medicamentos antidepresivos no proveen suficiente alivio de
los síntomas. Todavía no se conoce el mecanismo exacto mediante
el cual la ECT ejerce su efecto terapéutico.41
En años
recientes, la ECT ha mejorado mucho. Antes del tratamiento, el cual
es administrado bajo anestesia, se le da al paciente un relajante
muscular. Se colocan electrodos en puntos precisos de la cabeza
para dar impulsos eléctricos. La estimulación causa un breve (alrededor
de 30 segundos) ataque generalizado en el cerebro, el cual es necesario
para la eficacia de la terapia. La persona que recibe la ECT no
siente de manera conciente el estimulo eléctrico.
Un curso
típico de ECT conlleva seis a 12 tratamientos, administrados a razón
de tres veces a la semana, ofrecidos como paciente interno o ambulatorio.
Para mantener la respuesta a la ECT, se tiene que ofrecer tratamiento
continuado, frecuentemente en forma de medicamentos antidepresivos
o estabilizadores del humor. Algunos individuos requerirán ECT de
mantenimiento, la cual se ofrece como paciente ambulatorio a razón
desde una vez por semana hasta tan infrecuentemente como una vez
al mes. Los efectos secundarios más comunes de la ECT son confusión
y pérdida de la memoria sobre los sucesos durante el periodo del
tratamiento de la ECT. La confusión y desorientación experimentadas
al despertarse después de la ECT típicamente cesan luego de una
hora. Los problemas persistentes con la memoria varían y pueden
ser minimizados con el uso técnicas de tratamiento moderno, tales
como la aplicación de ambos electrodos de estímulos al lado derecho
de la cabeza (ECT unilateral).41,42
Terapia
de Hierbas
En los
últimos años ha habido un aumento en el interés público relacionado
al uso de plantas medicinales (hierbas) para tratar la depresión
y la ansiedad. El extracto de la infusión St. John (Santo Juan)
(Hypericum perforafum), una planta que crece silvestre, con hojas
amarillas, ha sido utilizada extensamente en Europa como tratamiento
para la depresión leve a moderada, y actualmente está clasificada
como una de los productos botánicos más frecuentemente vendidos
en los Estados Unidos. Debido al aumento en uso de la infusión St.
John por parte de los americanos y la necesidad de responder a preguntas
importantes sobre la eficacia de la hierba y su uso a largo plazo,
el Instituo Nacional de Salud (Nacional Institute for Health - NIH)
condujo un ensayo clínico de cuatro años a un costo de $6 millones
para determinar si la infusión del extracto de St. John, bien estandarizada,
es efectiva para el tratamiento de adulto que sufren de depresión
mayor de severidad moderada. A través del ensayo se encontró que
la infusión de St. John no fue más efectiva para el tratamiento
de la depresión mayor de severidad moderada que el placebo.43
Se necesitan más estudios para confirmar la función de la hierba
en el manejo de las formas severa de la depresión.
La Administración
de Drogas y Alimentos emitió un Advertencia de Salud Pública en
febrero del 2000 acerca del uso de la infusión St. John en el que
declaró que la hierba aparenta afectar un importante mecanismo del
metabolismo que es utilizado por muchas drogas recetadas para tratar
condiciones como enfermedades del corazón, depresión, ataques epilépticos,
ciertos tipos de cáncer, y el rechazo de transplantes de órganos.
Además, la infusión St. John reduce el nivel en la sangre de ciertos
medicamentos utilizados para tratar el virus que causa el SIDA.
Si se toman juntos, la combinación podría permitir que el virus
del SIDA reaperezca, tal vez en una nueva forma resistente a drogas.
(Vea el alerta del MIMH en el sitio Web: http/:www.nimh.gov/events/stjohnwort.cfm
) Los proveedores de servicios de cuidado de salud deben alertar
acerca de la interacción potencial de esta drogas, y los pacientes
debe consultar siempre con sus proveedores de servicios de salud
antes de tomar cualquier suplemento de plantas medicinales.
¿Cómo
ayudarse así mismo si está deprimido?
|
"Afecta
la manera en que uno piensa. Afecta la manera cómo uno se
siente. Simplemente invade cada poro de su piel. Es una manta
que cubre todo. El acto de pretender que todo estaba bien
era exhaustivo. Todo lo que pude hace fue vencerme. A veces
uno dice 'Ya es suficiente.' "
|
Los
trastornos depresivos hacen que uno se sienta exhausto, sin valor,
desamparado y sin esperanza. Tales pensamientos y sentimientos negativos
hacen que algunas personas sientan deseo de rendirse. Es importante
darse cuenta que estos modos negativos de ver las cosas son parte
de la depresión y típicamente, no reflejan las circunstancia reales.
Los pensamientos negativos van desapareciendo según el tratamiento
comienza a tener efecto. Mientras tanto:
- Puede
se de ayuda el ejercicio moderado, ir al cine, al juego de pelota,
o participar en actividades religiosas o sociales.
- Establezca
metas realistas, a la luz de la depresión, y asuma una porción
razonable de responsabilidad.
- Divida
las tareas grandes en tareas pequeñas, establezcas prioridades,
y haga lo que pueda según pueda.
- Trate
de estar con otras personas y de confiar en alguien; esto es usualmente
mejor que estar solo y mantener las cosas en secreto.
- Participe
en actividades que lo puedan hacer sentir mejor.
- Espere
que su humor mejore gradualmente, no inmediatamente. Toma algún
tiempo sentirse mejor. Frecuentemente, durante el tratamiento
de la depresión, el sueño y el apetito comenzarán mejorar antes
que el humor depresivo desaparezca.
- Es
recomendable posponer las decisiones importantes para cuando la
depresión haya desaparecido. Antes de decidir hacer algún cambio
significativo - cambiar de trabajo, casarse o divorciarse - discútalo
con otras personas que lo conozcan bien y puedan tener una visión
más objetiva de la situación.
- Raramente
la gente sale rápidamente de la depresión. Pero pueden sentirse
un poco mejor cada día que pasa.
- Recuerde,
el pensamiento positivo reemplazará al pensamiento negativo que
es parte de la depresión y desaparecerá según la depresión responda
al tratamiento.
- Permita
que sus familiares y amigo le ayuden.
¿Cómo
pueden ayudar los familiares y amigos?
La cosa
más importante que alguien puede hacer por un hombre que pueda estar
deprimido es ayudarlo a llegar a un doctor para una evaluación de
diagnóstico y tratamiento. Primero, trate de hablarle sobre la depresión
- ayúdelo a entender que la depresión es una enfermedad común entre
los hombres y no es nada por lo que sentirse avergonzado. Quizás,
comparta este folleto con él. Después, anímelo a ver un doctor para
determinar la causa de los síntomas y obtener tratamiento apropiado.
Ocasionalmente,
necesitará hacer una cita médica para la persona deprimida y acompañarla
a ver al doctor. Una vez él comience el tratamiento, puede continuar
ayudando animándolo a permanecer en tratamiento hasta que los síntomas
comiencen a mejorar (por varias semanas), o a buscar otro tratamiento
diferente si no ocurre mejoría. Esto también puede significar supervisar
si él se está tomando los medicamentos o asistiendo a las sesiones
de terapia. Anímelo a que sea honesto con el doctor acerca del uso
de alcohol y drogas recetadas o recreativas, yaseguir las órdenes
del doctor acerca el uso de estas sustancias mientras este tomando
medicamentos antidepresivos.
La segunda
cosa más importante es ofrecer apoyo emocional a la persona deprimida.
Esto incluye, entendimiento, paciencia, afecto y dar ánimo. Ensuélvala
en una conversación y escuche cuidadosamente. No menos precie los
sentimientos que puede que exprese, pero enfatice la realidad y
ofrezca esperanza. No ignore los comentarios sobre el suicidio.
Infórmelos al doctor de la persona deprimida. En caso de emergencia,
llame al 911. Invite a la persona a caminar, y otras actividades.
Sea insistente, gentilmente, si la persona rehúsa. Anime la participación
en algunas actividades que antes eran placenteras, como pasatiempos,
deportes, religión o actividades culturales, pero no presione a
hacer mucho muy rápido. La persona deprimida necesita distracción
y compañía, pero demasiadas demandas pueden aumentar los sentimientos
de fracasos.
No acuse
a la persona deprimida de estar fingiendo una enfermedad o de vaga,
o espere que saldga rápidamente de la condición. Eventualmente,
con tratamiento, la mayoría de las personas se mejoran. Mantenga
esto en su mente, y continúele reafirmando a la persona que con
el tiempo y ayuda se sentirá mejor.
¿Dónde
obtener ayuda?
Si no
está seguro dónde obtener ayuda, hable con alguien de su confianza
y que tenga experiencia con asuntos de salud mental- por ejemplo,
un doctor, una enfermera, trabajador social, o consejero religioso.
Pídale consejo sobre dónde buscar tratamiento. Si hay una universidad
cerca, el departamento de psicología o psiquiatría pueden que ofrezcan
clínicas para tratamiento, privadas o de tarifa variadas según ingreso.
Si no, busque números de teléfonos y direcciones en las 'Paginas
Amarillas' bajo "salud mental", "salud", "servicios sociales", "prevención
de suicidio", "servicios de intervención de crisis", "línea de ayuda",
"hospitales", o "médicos'. En tiempo de crisis, el doctor en la
sala de emergencia de los hospitales podría ofrecer ayuda temporal
para un problema de salud mental, y podrá decirle dónde y cómo obtener
ayuda adicional.
A continuación
se presenta una lista de los tipos de personas y lugares que harán
referidos o proveerán diagnóstico y servicios de tratamiento.
- Doctor
de cabecera (de familia)
- Especialista
de salud mental, como psiquíatras, psicólogos, trabajadores sociales
o consejeros de salud mental.
- Lideres
o consejeros religiosos
- Organizaciones
de mantenimiento de salud
- Centros
de Salud Mental en la Comunidad
- Departamento
de Psiquiatría en hospitales y clínicas para pacientes ambulatorios
- Programa
afiliados a universidades o escuelas de medicinas
- Agencias
de servicios sociales
- Clínicas
y oficinas privadas
- Programas
de asistencia al empleado
- Sociedades
médicas o psiquiátricas locales
En el
Gobierno Federal, la Administración de Servicios de Salud Mental
y Contra el Abuso de Sustancias (Substance Abuse and Mental Health
Services Administration - SAMHSA) ofrece un "Localizador de Servicios"
a nivel nacional para programas y recursos de salud mental y contra
el abuso de sustancias. Visite el sitio Web en http://www.mentalhealth.samhsa.gov/database/
o llame gratis al 1-800-789-2647.
Conclusión
¿Ha
conocido algún hombre que es cascarrabias, irritable, y no tiene
sentido del humor? Tal vez él toma demasiado o usa drogas. Tal vez
él es abusivo física o mentalmente con su esposa y sus hijos. Puede
que él trabaje todo el tiempo, o busca compulsivamente placer en
conductas de alto riesgos. O tal vez parece estar aislado, retirado
y ya no se interesa en la gente o actividades que antes disfrutaba.
Quizás
ese hombre es usted. De ser así, es importante que entienda que
existe una enfermedad del cerebro llamada depresión que puede estar
causando esos sentimientos y conductas. La enfermedad es real; los
científicos han desarrollado instrumentos de imágenes muy sensitivos
que nos permite verla en el cerebro. Y puede ser tratada: más del
80 por ciento de las personas que sufre de depresión responden a
los tratamientos existentes,44 y tratamientos nuevos
están siendo disponible constantemente y ayudando a más personas.
Hable con su proveedor de servicios de salud sobre cómo se siente
y pida ayuda.
O tal
vez este hombre es alguien que le es importante. Trate de hablar
con él o a través de alguien que tiene la oportunidad de llegar
a él. Ayúdelo a entender que la depresión es una enfermedad común
entre los hombres y no es nada por lo que avergonzarse. Anímelo
a visitar a un doctor y a hacerse una evaluación para depresión.
Para
la mayor parte de los hombres que sufren de depresión, la vida no
tiene que ser tan obscura y desesperanzada. La vida es difícil como
tal; y recibir tratamiento para la depresión puede liberar recursos
vitales para lidiar efectivamente con los retos de la vida. Cuando
un hombre está deprimido, él no es el único que sufre. Su depresión
también obscurece la vida de su familia, sus amigos, virtualmente,
toda persona cercana a él. Lograr que él obtenga tratamiento puede
enviar un mensaje de curación y esperanza a todas esas vidas.
La depresión
es una enfermedad real; puede ser tratada y los hombres pueden padecerla.
Hay que tener valor para pedir ayuda, pero la ayuda puede hacer
una gran diferencia.
|
"Y muy pronto usted comienza a tener pensamientos buenos sobre sí
mismo y que usted tiene valor y como que vira la cabeza sobre
el hombro y mira hacia atrás a eso, a esa carretera sucia,
estancada, fangosa por la que acaba de pasar y ahora usted
está en una carretera asfaltada, suave y está encaminado,
'Oh, que viaje. Todavía me queda mucho por andar, pero no
quiero pasar por esa carretera de nuevo' "
|
Para mayor información
National
Institute of Mental Health
(Instituto Nacional de Salud Mental)
Office of Communication
6001 Executive Boulevard , Room8181, MSC 9663
Bethesda , MD 20892-9663
Llame gratis: 1-866-227NIMH (64640
Teléfono: 1-301=443-4513
FAX: 1-301443-4279
TTY: 1-301=443-8431
FAX4U: 1-301-443-5158
Sitio
Web: http://www.nimh.nih.gov/
Correo electrónico:
nimhinfo@nih.gov
La agencia
del Gobierno Federal cuya misión es reducir la carga de la enfermedad
mental y desórdenes de la conducta a través de investigaciones científicas
de la mente, el cerebro y la conducta. NIMH es parte del Instituto
Nacional de Salud del Departamento de Salud y Servicios Humanos
de los EE.UU.
Substance
Abuse and Mental Health Services Administration
(Administración de Salud Mental y Servicios Contra el Abuso de Sustancias)
National Mental Health Information Center
PO Box 42557
Washington , DC 20015
Llame
gratis: 1-800-789-2647
FAX: 1-301-984-8796
TDD: 1-866-889=2647
Sitio Web: http://www.mentalhealth.org
Correo elctrónico: info@mentalhealth.org
El National
Mental Health Information Center de SAMHSA prove al público información
sobre los servicios de salud mental y referidos a recursos locales,
estatales o federales para mayor información y ayuda. SAMHSA es
una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los
Estados Unidos.
Depresion
and Bipolar Support Alliance (formely the Nacional Depressive and
Manic-Depressive Association)
(Alianza para el Apoyo de Personas que Padecen de Depresión y Trastorno
Bipolars, antes Asociación Nacional para Condiciones Depresivas
y Maniaco Depresivas) 730N. Franklin Street, Suite 501
Chicago , IL 60601-7224
Llame gratis: 1-800-826-3632
Teléfono: 1-312-642-0049
FAX: 1-312-642-7243
Sitio Web: http://www.dbsalliance.org/
Una
organización dirigida por pacientes cuya misión es mejorar las vidas
de la personas que padecen de trastornos del humor.
Nacional Alliance for the
Mentally Ill
(Alianza Nacional en pro de los Enfermos Mentales)
Colonial Place Three
2107
Wison Boulevard, Suite 300
Arlington , VA 22201
Llame
gratis: 1-800-950-NAMI (6264)
Teléfono: 1-703-524-7600
FAX: 1-703-524-9094
TDD: 1-888-344-6264
Sitio Web: http//:www.nami.org
Una
organización de consumidores, familiares y amigos de personas que
padecen de enfermedades mentales severas para brindar apoyo y defensa,
con más de 1,200 afiliados estatales y locales. Los afiliados locales
frecuentemente ofrecen información para obtener tratamiento.
Nacional Foundation for Depresive
IIlness, Inc.
(Fundación Nacional Incorporada
sobre Enfermedades Depresivas)
PO Box 2257
New York , NY 10116
Llame
gratis: 1-800-239-1265
Teléfono: 1-212-268-4260
Sitio Web: http//:www.depresion.org
Una
fundación que ofrece información al público sobre enfermedades depresivas
y sus tratamientos y promueve programas de investigación, educación,
y tratamiento.
National
Mental Health Association
(Asociación Nacional de Salud Mental)
2001 N. Beauregard Street
, 12 th Floor
Alexandria , VA 22311
Llame Gratis: 1-800-969-NMHA
(6642)
Teléfono: 1-703-684-7722
FAX: 1-703-684-5968
TTY: 1-800-433-5959
Sitio Web: http//:www.nmha.org
Una
asociación que trabaja con más de 340 afiliados al nivel nacional
para promover la salud mental a través de educación, defensa, investigación
y servicios.
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The
New York State Office of Mental Health thanks the National Institute
of Mental Health for providing the information contained in this
booklet.
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Community Outreach & Public Education Office, 44 Holland Avenue,
Albany NY 12229, 866-270-9857 (toll free)
Fuente
New York State Office of Mental Health
http://www.omh.state.ny.us/
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