Gota Se
entiende por gota (del latín gutta que significa líquido o derrame) la inflamación
articular aguda o crónica causada por la presencia de cristales de ácido úrico
dentro de la articulación. Estos cristales actúan como un ¨cuerpo extraño¨ que
desencadenan la activación de una serie de mecanismos celulares y liberación de
sustancias químicas por parte de éstas responsables de la inflamación.
El término Hiperuricemia
significa niveles de ácido úrico elevados en sangre y es importante destacar que
no todos los individuos con hiperuricemia hacen gota. Sin embargo cuanto más alto
el ácido úrico en sangre mayor es la posibilidad de desarrollar artritis secundaria
a ésta, o sea gota. La
hiperuricemia asintomática (sin ataques de artritis) y la gota son mucho
más frecuentes en los hombres que en las mujeres y en su presentación influyen
factores genéticos por lo que es común encontrar varios miembros masculinos de
una familia que padecen de la enfermedad. Causas
de Hiperuricemia y gota: Los
niveles de ácido úrico en sangre pueden elevarse por dos mecanismos fundamentales:
- Aumento de producción
de ácido úrico.
- Disminución
de la eliminación del ácido úrico por los riñones.
La
primera es la causa menos frecuente de gota y se da por defectos congénitos de
enzimas que participan en el metabolismo del ácido úrico. También puede verse
en enfemedades hematológicas (leucemia por ejemplo) donde ocurre una gran destrucción
de células y en ayuno prolongado por utilización masiva de las propias proteínas.
La disminución de eliminación de ácido úrico por parte de los riñones es la causa
más frecuente de gota (90%) y es causada por defectos congénitos renales en la
mayoría de los casos, los cuales provocan una excreción baja de ácido úrico en
orina (que puede ser medida en una muestra de orina de 24 horas). Al no eliminarse
adecuadamente el ácido úrico por la orina los niveles en sangre aumentarán, aún
cuando la producción de ácido úrico por el organismo sea normal. Otros factores
pueden desencadenar hiperuricemia y gota por este mismo mecanismo como son el
uso de diuréticos, ayuno prolongado, ingesta frecuente de alcohol e insuficiencia
renal. Cuadro
clínico: El
individuo que va a desarrollar gota pasa por un periodo generalmente de varios
años de Hiperuricemia asintomática hasta que los niveles de ácido úrico
son suficientemente elevados (usualmente mayor de 9 mg/100ml) para desencadenar
una crisis aguda de artritis, periodo al que se denomina gota aguda intermitente.
Típicamente aparece en varones alrededor de los 35 años como una artritis de una
sola articulación (monoartritis) la cual generalmente (70% casos) es la 1ª. articulación
metatasis falángica (dedo gordo del pie). Este episodio es sumamente agudo y se
denomina podagra. La articulación se inflama, se torna color rojo-violacea,
caliente y es prácticamente ¨intocable¨ debido al severo dolor presente. Otras
articulaciones que pueden ser afectadas por esta monoartritis inicial son el dorso
del pie, tobillo, rodillas y codo. Al
principio estos episodios desaparecen en días sin dejar secuelas, y el paciente
está libre de síntomas por varios meses o hasta años. Conforme pasa el tiempo
el periodo entre crisis se acorta a lo que se denomina gota intercrítica.
Las crisis ocurren cada vez más frecuentes y pueden afectarse varias articulaciones
a la vez. Si
el individuo no recibe tratamiento, con los años entrará en el periodo de gota
crónica o gota tofácea. Se encuentran en esta fase depósitos de ácido úrico
en forma de nódulos palpables (tofos) en el tejido subcutáneo sobre todo en la
vecindad de las articulaciones. La artritis se torna crónica poliarticular (afección
de múltiples articulaciones) y puede ser sumamente destructiva llevando a deformaciones.
Como complicación pueden producirse
depósitos de ácido úrico en los riñones o cálculos renales que pueden llevar a
una insuficiencia renal crónica. Diagnóstico.
El diagnóstico lo hace el
médico con un cuadro clínico compatible y la presencia de hiperuricemia asociada
o no a una excreción baja de ácido úrico en orina. Se puede además tomar material
de los tofos para análisis microscópico de cristales de ácido úrico o líquido
sinovial de las articulaciones inflamadas para el mismo fin. Las
radiografías también ayudan pero en etapas avanzadas. Tratamiento:
El tratamiento de la gota
se divide en dos esquemas: Tratamiento
de mantenimiento (control de hiperuricemia). Pretende
mantener niveles normales de ácido úrico en sangre para prevenir futuros
ataques de gota. Esto se hace de 3 maneras: a) Restricción dietética: comprende
restricción de alcohol y alimentos ricos en ácido úrico (vísceras, anchoas, sardinas,
carnes rojas, mariscos, lentejas, espárragos, etc.). b) Medicamentos uricosúricos
para aumentar excreción de ácido úrico en orina (Ej. Provenecid). c) Medicamentos
que disminuyen producción de ácido úrico (Allopurinol). Tratamiento
de crisis aguda de gota: La
crisis de artritis aguda gotosa se trata con: a) Antinflamatorios no esteroideos
a dosis altas (Ej. Indometacina, Diclofenac, Piroxican). b) Colchiciva a dosis
de 1 tableta (0.6 mg) cada hora vía oral x 6-8 dosis. c)Aspiración de líquido
articular con o sin infiltración de esteroides de depósito. Dr.
Alvaro Castro Poltronieri Reumatólogo,
Hospital San Juan de Dios,
San José, Costa Rica
Noviembre, 2000 Fuente
Biblioteca Nacional de Salud y Seguridad Social http://www.binasss.sa.cr/poblacion/gota.htm
Más
información ...
|