Incontinencia Urinaria
Preguntas
Frecuentes
Si
usted no es capaz de contenerse para orinar hasta llegar a un baño,
entonces padece lo que se denomina incontinencia urinaria
(también llamado pérdida de control de la vejiga). El control de
la vejiga, en cambio, significa que usted orina sólo cuando quiere
hacerlo. La incontinencia puede a menudo ser temporal, y siempre
es causada por una condición subyacente.
Más
de 13 millones de estadounidenses padecen pérdida de control de
la vejiga. Sin embargo, las mujeres sufren de incontinencia con
el doble de frecuencia que los hombres. Tanto las mujeres como los
hombres pueden tener problemas con el control de la vejiga debido
a lesiones neurológicas (del sistema nervioso), defectos
congénitos, derrames cerebrales, esclerosis múltiple (MS,
por sus siglas en inglés), y problemas físicos relacionados con
la vejez.
Las
mujeres mayores tienen más problemas de control de la vejiga que
las mujeres jóvenes. Sin embargo, la pérdida de control de la vejiga
no es algo que tiene por qué suceder cuando usted madura. Esta condición
puede ser tratada y a menudo curada, cualquiera sea su edad. No
permita que la vergüenza por su incontinencia le impida hablar con
su proveedor de atención médica acerca de su condición. Averigüe
si padece una condición que requiere tratamiento.
El
control de la vejiga significa más que sólo decirse a sí misma que
debe esperar hasta llegar al baño para orinar. No es tan simple.
Es necesario que muchos órganos, músculos y nervios en su cuerpo
trabajen en forma conjunta.
La
mayor parte del sistema de control de la vejiga se encuentra dentro
de su pelvis, el área de su abdomen localizada entre sus
caderas y debajo del ombligo. Su vejiga es un músculo con forma
de globo. Cuando la vejiga almacena orina, el músculo de la vejiga
se relaja. Cuando usted orina, el músculo se contrae para expulsar
la orina.
Hay
más músculos que ayudan al control de la vejiga. Dos músculos
esfínteres rodean al tubo que lleva la orina desde su vejiga
hacia una abertura en el frente de su vagina. Este tubo se llama
uretra. La orina sale de su cuerpo a través de este tubo.
Los músculos esfínteres mantienen cerrada la uretra apretándola
como si fuesen bandas elásticas.
Los
músculos del suelo pélvico sostienen el útero, o matriz, el recto
y la vejiga. También ayudan a mantener cerrada la uretra.
Cuando
la vejiga está llena, los nervios en la vejiga envían señales a
su cerebro. Es entonces que usted tiene la necesidad de orinar.
Una vez que usted llega al baño, su cerebro le envía un mensaje
a los músculos esfínteres y a los músculos del relajen. El cerebro
también les dice a los músculos de la vejiga que se contraigan para
expulsar la orina de la vejiga.
La
pérdida de control de la vejiga suele suceder debido a problemas
con los músculos que ayudan a sostener o liberar la orina: el músculo
de la vejiga, los músculos esfínteres, y los músculos del suelo
pélvico. La incontinencia ocurre si sus músculos de la vejiga de
pronto se contraen (o aprietan) o si los músculos que rodean la
uretra de pronto se relajan.
Sí,
existen distintos tipos de incontinencia. Entre ellos están:
-
Incontinencia
de esfuerzo - Perder pequeñas cantidades de orina durante
el movimiento físico (toser, estornudar, hacer ejercicio). La
incontinencia de esfuerzo es el tipo de incontinencia más común
entre las mujeres. Puede ser tratada.
-
Incontinencia
de urgencia - Perder grandes cantidades de orina en
momentos imprevistos, tales como al dormir, luego de beber una
pequeña cantidad de agua, o cuando toca el agua o la escucha
correr (como al lavar los platos).
-
Incontinencia
funcional - No ser capaz de llegar al baño a tiempo
debido a una discapacidad física, obstáculos, o problemas para
pensar o comunicarse que le impiden a una persona llegar al
baño. Por ejemplo, puede que una persona que padece la enfermedad
de Alzheimer sea incapaz de pensar suficientemente bien como
para planear una visita al baño a tiempo para orinar, o una
persona en silla de ruedas puede estar obstruida y no llegar
al baño a tiempo.
-
Incontinencia
por rebosamiento - Perder pequeñas cantidades de orina
porque la vejiga está siempre llena. En esta condición, la vejiga
nunca se vacía por completo. La incontinencia por rebosamiento
es infrecuente en las mujeres.
-
Incontinencia
mixta - Una combinación de tipos de incontinencia,
con frecuencia cuando la incontinencia de esfuerzo y la de urgencia
suceden juntas.
-
Incontinencia
transitoria - Perder orina en forma temporal debido
a una condición o una infección, que desaparecerá una vez que
la condición o la infección sean tratadas. Puede ser provocada
por medicamentos, infecciones de las vías urinarias, disfunciones
mentales, movilidad limitada, e impactación fecal (constipación
grave).
Sí.
Durante el embarazo, el peso adicional y la presión del futuro bebé
pueden debilitar los músculos del suelo pélvico, lo que afecta su
habilidad para controlar su vejiga. A veces la posición de su vejiga
y de su uretra pueden cambiar debido a la posición del bebé, lo
que puede causar problemas. El parto vaginal y una episiotomía
(el corte en el músculo que facilita la salida del bebé) pueden
debilitar los músculos de control de la vejiga. Además, el embrazo
y el parto pueden causar daños a los nervios de control de la vejiga.
Luego
del parto, el problema de la incontinencia urinaria suele desaparecer
por sí solo. Pero si aún sigue teniendo problemas 6 meses después
del parto, hable con su proveedor de atención médica. Los problemas
de control de la vejiga no siempre aparecen inmediatamente después
del parto. Algunas mujeres no tienen problemas de incontinencia
hasta que llegan a los 40 años de edad.
La
menopausia (cuando sus períodos se detienen por completo)
puede causar problemas de control de vejiga para algunas mujeres.
Durante la menopausia, la cantidad de la hormona femenina estrógeno
que hay en su cuerpo comienza a disminuir. La falta de estrógeno
hace que sus músculos de control de la vejiga se debiliten. El estrógeno
controla la forma en que su cuerpo madura, sus períodos menstruales,
y los cambios corporales durante el embarazo y el amamantamiento.
El estrógeno también ayuda a mantener grueso y saludable el revestimiento
de la vejiga y la uretra.
Hable
con su proveedor de atención médica sobre si el tomar estrógeno
para prevenir mayores problemas de control de la vejiga es lo indicado
para usted. Dígale si existen antecedentes de cáncer en su familia.
Si usted tiene un alto riesgo de cáncer de seno o de útero, puede
que su proveedor de atención médica no le recete estrógeno.
Si
usted tiene un problema de incontinencia, el primer paso es ver
a su proveedor de atención médica. Éste derivarlo a un urólogo,
un médico que se especializa en las vías urinarias. Algunos urólogos
se especializan exclusivamente en las vías urinarias de la mujer.
Los ginecólogos y los obstetras se especializan en el aparato reproductor
y el parto. Los uroginecólogos se concentran en los problemas
urológicos de las mujeres. Los médicos de cabecera y médicos clínicos
tratan pacientes con todo tipo de dolencias. Cualquiera de estos
médicos podrá ayudarla.
Para
poder diagnosticar el problema, su proveedor de atención médica
comenzará preguntándole acerca de sus síntomas y le pedirá una historia
clínica completa. Su médico debería preguntarle acerca de su salud
en general, cualquier problema que tenga, los medicamentos que esté
tomando, cirugías que haya tenido, antecedentes de embarazo y enfermedades
que haya tenido en el pasado. También le preguntará acerca de sus
hábitos urinarios: con qué frecuencia evacúa la vejiga, cuándo y
cómo pierde orina, o cuándo es que tiene los accidentes.
Entonces
su médico hará un examen físico en busca de señales de cualquier
condición que pueda estar causando incontinencia, tales como tumores
que obstruyan las vías urinarias, materia fecal impactada, o malos
reflejos que puedan estar relacionados con los nervios.
Puede
hacerse un examen para determinar cuánta orina es capaz de almacenar
su vejiga, o cómo están funcionando los músculos de la misma. En
este examen, se le pedirá que beba mucho líquido, y que orine en
una taza de medición, y después su médico medirá la orina que quede
en su vejiga. Su médico también puede recomendar otros exámenes,
tales como:
-
Prueba
de esfuerzo - Usted se relaja, y luego tose con fuerza mientras
su médico observa si hay pérdida de orina.
-
Análisis
de orina - Usted suministra una muestra de orina, que es examinada
en busca de señales de infección u otras causas de incontinencia.
-
Análisis
de sangre - Usted suministra una muestra de sangre, que es enviada
a un laboratorio para ser analizada en busca de sustancias relacionadas
con las causas de la incontinencia.
-
Ultrasonido
- Se utilizan ondas de sonido para tomar una imagen de los riñones,
la vejiga, y la uretra, para poder ver cualquier problema en
estas áreas que pueda causar incontinencia.
-
Cistoscopia
- Un tubo delgado con una cámara diminuta se coloca dentro de
la uretra para ver el interior de la uretra y la vejiga.
-
Examen
urodinámico - Se utilizan técnicas especiales para medir la
presión en la vejiga y el flujo de la orina.
Le
pueden pedir que lleve un diario por un día o una semana para registrar
cuándo evacúa su vejiga. Usted debería anotar en este diario cuándo
orina y la cantidad de orina que produce. Para medir su orina, usted
puede usar una taza especial que se coloca sobre el borde del inodoro.
Estas tazas están disponibles en las farmacias o negocios de suministros
quirúrgicos.
Existen
varias maneras de tratar la incontinencia. Su proveedor de atención
médica trabajará con usted para determinar cuál es mejor para usted.
¡No se de por vencida ni se avergüence! Recuerde que muchas mujeres
padecen incontinencia y muchos tipos de incontinencia pueden ser
tratados, sin importar su edad.
Algunos
de los tratamientos son:
-
Ejercicios
de los músculos pélvicos - Ejercicios simples para fortalecer
los músculos cercanos a la uretra, también llamados ejercicios
de Kegel. Tomarse unos pocos minutos por día para hacer
estos ejercicios puede ayudarla a disminuir o curar las pérdidas
por esfuerzo. Un proveedor de atención médica puede enseñarle
estos ejercicios, la mayor parte de los cuales no requiere equipos
especiales. Uno de los ejercicios, sin embargo, sí utiliza conos
de diferentes pesos. Usted se para y sostiene un objeto en forma
de cono dentro de su vagina. Luego lo va reemplazando por conos
de distintos pesos para fortalecer los músculos que mantienen
cerrada la uretra.
-
Estimulación
Eléctrica - Pequeñas dosis de estimulación eléctrica pueden
fortalecer los músculos de la parte inferior de la pelvis en
forma similar a si ejercitase los músculos. Unos dispositivos
especiales llamados electrodos se colocan en forma
temporal dentro de la vagina y el recto para estimular los músculos
cercanos. Este tratamiento puede usarse para disminuir tanto
la incontinencia de esfuerzo como la de urgencia.
-
Biorretroalimentación
- La biorretroalimentación utiliza dispositivos de medición
para ayudarla a estar al tanto del funcionamiento de su cuerpo.
Un terapeuta capacitado en biorretroalimentación coloca un parche
eléctrico sobre los músculos de su vejiga y de su uretra. Un
cable conectado al parche se conecta a una pantalla de TV. Usted
y su terapeuta miran la pantalla para ver cuando estos músculos
se contraen, para que usted pueda aprender a controlarlos. La
biorretroalimentación puede ser utilizada junto con los ejercicios
de los músculos pélvicos y la estimulación eléctrica para aliviar
la incontinencia de esfuerzo y de urgencia.
-
Vaciamiento
Regulado o Entrenamiento de la Vejiga - Dos técnicas que la
ayudan a entrenar su vejiga para que retenga mejor la orina.
Para el vaciamiento (orinación) regulado, usted llena un registro
acerca de cuándo orina y cuándo pierde orina. A partir de estos
patrones que aparecen en su registro, usted puede planificar
vaciar su vejiga antes del momento en que de otra manera tendría
una pérdida. El entrenamiento de la vejiga - biorretroalimentación
y condicionamiento de los músculos - puede cambiar los horarios
en que su vejiga almacena orina y se vacía. Estas técnicas son
efectivas para la incontinencia de urgencia y por rebosamiento.
-
Pérdida
de Peso - El exceso de peso puede causar problemas de control
de la vejiga. Si usted está excedida de peso, hable con su proveedor
de atención médica acerca de un programa de dieta y ejercicio
para ayudarla a perder peso.
-
Cambios
en la Dieta - Ciertos alimentos y bebidas pueden causar incontinencia,
tales como la cafeína (en el café, refrescos, chocolate), el
té y el alcohol. A menudo puede disminuir la incontinencia al
limitar esos líquidos en su dieta.
-
Medicamentos
- Los medicamentos pueden disminuir muchos tipos de pérdidas.
También pueden ayudar a endurecer o fortalecer los músculos
del suelo pélvico y los músculos que rodean la uretra. Algunos
medicamentos también pueden calmar los músculos de la vejiga
si están demasiado activos. Se cree que algunos medicamentos,
especialmente las hormonas tales como el estrógeno, hacen que
los músculos involucrados en la orinación funcionen normalmente.
Tenga en mente que algunos medicamentos pueden producir efectos
secundarios perjudiciales si se usan por mucho tiempo. La terapia
con estrógeno, en particular, puede aumentar el riesgo de cáncer
de seno y endometrio (el revestimiento del útero). Hable con
su médico acerca de los riesgos y los beneficios de los medicamentos.
-
Implantes
- Se inyectan sustancias (a través de una aguja) dentro de los
tejidos que rodean la uretra. El implante agrega volumen y ayuda
a que la uretra se mantenga cerrada. Este tratamiento reduce
la incontinencia de esfuerzo. Se han usado el colágeno
(un tejido fibroso natural de las vacas) y la grasa del cuerpo
de la persona. Este procedimiento dura unos 30 minutos y puede
ser llevado a cabo en el consultorio del médico usando anestesia
local.
El índice de éxito de los implantes varía. Las inyecciones deben
repetirse luego de algún tiempo porque el cuerpo se deshace
lentamente de las sustancias. Antes de recibir una inyección
de colágeno, debe hacerse un examen de piel para asegurarse
de que no es alérgica a esta sustancia.
-
Cirugía
- Este tratamiento se utiliza principalmente sólo luego de haber
intentado otros tratamientos. Se pueden hacer distintos tipos
de cirugía, de acuerdo al tipo de problema de incontinencia
que usted padezca. Algunos tipos de cirugía elevan o levantan
la vejiga hacia una posición más normal. Otros tipos de cirugía
usan implantes para ayudar a la vejiga a funcionar mejor.
-
Cateterización
- Un catéter es un pequeño tubo que usted puede aprender
a insertarse en la vejiga a través de la uretra para drenar
la orina. Los catéteres se pueden usar de vez en cuando o en
forma continua. Si se usa en forma continua, el tubo se conecta
a una bolsa que puede sujetarse a la pierna. Si usted usa un
catéter a largo plazo (o permanente), debe estar atenta
a señales de infección de las vías urinarias.
-
Pesario
- Un pesario es un anillo rígido que un proveedor de
atención médica inserta en la vagina, donde ejerce presión sobre
la pared de la vagina y la adyacente uretra. La presión ayuda
a sostener la vejiga y a disminuir la pérdida por esfuerzo.
Si utiliza un pesario, esté atenta a señales de infección vaginal
y de las vías urinarias. Visite a su médico inmediatamente si
cree que padece una infección. Haga que su médico examine el
pesario regularmente.
-
Dispositivos
Uretrales - Un dispositivo uretral es un pequeño dispositivo
que se coloca dentro de la uretra, una técnica que usted puede
aprender a hacer por sí misma. Se quita el dispositivo cuando
tiene que ir al baño y luego lo coloca de nuevo dentro de la
uretra hasta que necesite orinar nuevamente.
-
Parche
Urinario - Los parches urinarios son pequeños parches de espuma
que usted coloca sobre la abertura de la uretra. El parche se
sella contra su cuerpo, evitando que tenga pérdidas. Usted se
lo quita y lo descarta después de orinar. Luego coloca un nuevo
parche sobre la uretra.
-
Ayudas
para la sequedad - Los parches absorbentes o los pañales ayudan
a muchas mujeres, pero no curan los problemas de control de
la vejiga. También pueden causar baja autoestima (la manera
como usted se siente sobre sí misma) e irritar la piel. Algunas
mujeres que padecen incontinencia de urgencia usan orinales
(tazas) al lado de la cama donde duermen.
Para
más información...
Puede
conseguir más información acerca de la incontinencia urinaria contactando
al Centro Nacional de Información Médica de la Mujer al (800) 994-9662
o por TDD al (888) 220-5446. Visite el sitio de Internet de NWHIC
en http://www.womenshealth.gov/.
Debajo hay una lista de otras organizaciones que puede contactar.
Clearinghouse
Nacional de Información sobre Enfermedades Renales y Urológicas
Número de Teléfono: (800) 891-5390
Dirección de Internet: http://www.niddk.nih.gov/health/kidney/nkudic.htm
Fundación
Americana de Enfermedades Urológicas
Número de Teléfono: (800) 242-2383
Dirección de Internet: http://www.afud.org/
Fundación
Simon para la Continencia
Número de Teléfono: (800) 237-4666
Dirección de Internet: http://www.simonfoundation.org/
Asociación
Nacional para la Continencia
Número de Teléfono: (800) 252-3337
Dirección de Internet: http://www.nafc.org/
Fuente
Centro
Nacional de Información Médica de la Mujer
http://www.womenshealth.gov/
Más
información
Aviso La
información que usted encontrará en este artículo no pretende
substituir el necesario consejo médico o la necesidad de un tratamiento
profesional médico para una dolencia o transtorno en su salud. Siempre
debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y antes de
comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o programa de ejercicio
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