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Reacciones
Alérgicas al Látex de Caucho en el Trabajo ANTECEDENTES
Composición
del látex Los
productos de látex se fabrican de un fluido lechoso derivado del árbol del caucho,
Hevea brasiliensis. Se añaden a este fluido varios productos químicos
durante la elaboración y fabricación del látex comercial. Algunas proteínas en
el látex pueden ocasionar distintas reacciones alérgicas de leves a agudas. En
la actualidad, los métodos disponibles de medición no proporcionan una identificación
fácil o uniforme de las proteínas que causan la alergia (antígenos) y sus concentraciones.
Hasta que se disponga de pruebas normalizadas bien aceptadas, la proteína total
sirve de indicador útil de la exposición que nos preocupa [Beezhold et al. 1996a].
Los productos químicos agregados durante la elaboración también pueden ocasionar
reacciones cutáneas. Varios tipos de caucho sintético (o goma) también se denominan
látex, pero éstos no emiten proteínas que causan reacciones alérgicas. Productos
que contienen látex Una
amplia gama de productos contienen látex: suministros médicos, equipo de protección
personal y numerosos objetos domésticos. Muchas personas que utilizan productos
de látex en general no experimentan problemas de salud con su uso. El objetivo
de esta Alerta son los trabajadores que utilizan estos productos con frecuencia.
Los siguientes son ejemplos de productos que pueden contener látex. Equipo
de emergencia Mangas para tomar la presión sanguínea Estetoscopios Guantes
desechables Conductos bucales (orales) y nasales Tubos endotraqueales Torniquetes Tubos
intravenosos Jeringas Almohadillas de electrodos
Equipo
de protección personal Guantes Máscaras quirúrgicas Anteojos Mascarillas
para respirar Delantales de caucho Suministros
de oficina Tiras de goma Goma de borrar
Suministros
de hospital Máscaras de anestesia Catéteres Drenajes de
herida Aberturas de inyección Tapones de caucho de frascos de dosis múltiples Presas
de contención dental
Objetos
caseros Llantas de automóviles Agarres de manillar de motocicletas
y bicicletas Material de alfombra Gafas de nadar Mangos de raquetas Suelas
de zapatos Tela expansible (pretina) Guantes de lavado de vajilla Bolsas
de agua caliente Preservativos Diafragmas Globos Chupetes Chupones
de biberón
Las
personas que tienen reacciones alérgicas al látex deberían tener cococimiento
de todos los productos que lo contengan. Algunos de los productos ya mencionados
pueden obtenerse sin látex. Látex
en el lugar de trabajo Los
trabajadores del rubro de la salud (médicos, enfermeras, dentistas, técnicos,
etc.) que utilizan guantes de látex con frecuencia, corren el riesgo de sufrir
reacciones alérgicas al látex. También corren el riesgo aquellos trabajadores
como peluqueros, amas de casa, trabajadores de servicios de alimentos, etc., que,
aunque con menor frecuencia, utilizan guantes de látex y, por supuesto, los empleados
de las industrias que fabrican productos de látex. TIPOS
DE REACCIONES AL LÁTEX Pueden
ocurrir tres tipos de reacciones alérgicas en las personas que utilizan productos
de látex:
- Dermatitis
por contacto irritante
- Dermatitis
por sensibilidad química (hipersensibilidad retardada)
- Alergia
al látex
Dermatitis
por contacto irritante La
reacción más común a los productos de látex es la dermatitis por contacto irritante:
la aparición de zonas secas, irritadas, con picazón en la piel, usualmente, en
las manos. Estas reacciones son ocasionadas por irritación de la piel por el uso
de guantes y, posiblemente, por la exposición a otros productos y elementos químicos
en el trabajo. Esta reacción alérgica también suele suceder al lavarse y secarse
las manos en forma incompleta, utilizar agentes de limpieza y desinfectantes y
por la exposición a polvos añadidos a los guantes. La dermatitis por contacto
irritante no es considerada una reacción alérgica propiamente tal. Dermatitis
por sensibilidad química La
dermatitis por contacto alérgico (hipersensibilidad retardada, llamada también
a veces dermatitis por sensibilidad química) resulta de la exposición a productos
químicos agregados al látex durante la recolección, la elaboración o la fabricación.
Estos productos químicos pueden ocasionar reacciones de la piel similares a las
ocasionadas por la hiedravenenosa (poison ivy). Al igual que ocurre con esta planta,
la erupción cutánea comienza de ordinario de 24 a 48 horas después del contacto
y puede progresar hasta convertirse en llagas supurantes en la piel o propagarse
desde la zona de la piel tocada por el látex. Alergia
al látex La
alergia al látex (hipersensibilidad inmediata) puede ser una reacción más grave
que la dermatitis por contacto irritante o la dermatitis por contacto alérgico.
Ciertas proteínas en el látex pueden ocasionar sensibilización (prueba cutánea
o de sangre positiva, con síntomas o sin ellos). Aunque se desconoce la cantidad
de exposición requerida para ocasionar sensibilización o síntomas, las exposiciones
incluso a niveles muy bajos pueden desencadenar reacciones alérgicas en algunas
personas. Las reacciones
comienzan de ordinario a los pocos minutos de la exposición al látex, pero pueden
ocurrir horas después y pueden producir distintos síntomas. Las reacciones leves
presentan enrojecimiento, irritación, o picazón a la piel. Reacciones más agudas
pueden incluir síntomas respiratorios tales como secreción nasal, estornudos,
picazón a los ojos o garganta y asma (dificultad de respirar, periodos de tos
y jadeo). En raras ocasiones, puede producirse un estado de shock; pero una reacción
que ponga en peligro la vida rara vez es el primer síntoma de la alergia al látex.
Estas reacciones son similares a las observadas en algunas personas alérgicas
después de sufrir una picadura de abeja. NIVELES
Y VÍAS DE EXPOSICIÓNLos
estudios de otras sustancias que ocasionan alergia proporcionan pruebas de que
cuanto más alta es la exposición general en una población, tanto mayor es la probabilidad
de que más individuos se sensibilicen [Venables y Chan-Yeung 1997]. Se desconoce
la cantidad de exposición al látex requerida para producir sensibilización o una
reacción alérgica; sin embargo, se ha declarado que las reducciones en la exposición
a las proteínas del látex han estado asociadas con una menor sensibilización y
síntomas. [Tarlo et al. 1994; Hunt et al. 1996].
Se
ha demostrado que las proteínas que ocasionan las alergias al látex se ligan al
polvo que se utiliza en algunos guantes de látex. Cuando los operarios se ponen
guantes empolvados, una mayor cantidad de proteína de látex llega a la piel. Además,
cuando se cambian de guantes, las partículas de proteína de látex/polvo se introducen
en el aire donde pueden ser inhaladas y entrar en contacto con las membranas del
cuerpo (véase la Figura 1) [Heilman et al. 1996]. En cambio, en areas de trabajo
donde sólo se utilizan guantes sin polvo se acusan niveles bajos o cantidades
no detectables de proteínas que ocasionan alergia [Tarlo 1994; Swanson et al.
1994]. El
llevar puestos guantes de látex durante episodios de dermatitis de las manos puede
aumentar la exposición de la piel y la persona que los usa corre el riesgo de
contraer alergia al látex. Se desconoce el riesgo de progresión de irritación
a la piel a reacciones más graves. Sin embargo, una irritación puede ser el primer
signo de que un trabajador se ha vuelto alérgico al látex y que podrían ocurrir
reacciones más graves si continúa la exposición [Kelly et al. 1996].
¿QUIÉN
ESTÁ A RIESGO? Los
trabajadores con una exposición continua están sometidos a riesgo de contraer
alergia al látex. Dichos trabajadores son, entre otros, los profesionales de la
atención de salud (médicos, enfermeras, ayudantes, dentistas, expertos en higiene
dental, empleados de salas de operaciones, técnicos de laboratorio y personal
de limpieza de hospitales) que utilizan con frecuencia guantes de látex y otros
suministros médicos que contienen látex. Los trabajadores que utilizan guantes
de látex con menos frecuencia (personal de ejecución de la ley, ayudantes de ambulancia,
trabajadores de funerarias, personal de lucha contra incendios, pintores, jardineros,
trabajadores de servicios de alimentos y personal de limpieza) también pueden
contraer alergia; asi como los trabajadores en las fábricas en las que se fabrican
o utilizan productos de látex. Las
personas atópicas (que tienen una tendencia a sufrir condiciones alérgicas múltiples)
están sometidas a un riesgo mayor de contraer alergia al látex. Esta alergia también
guarda relación con aquellas a ciertos alimentos, en especial al aguacate, papa,
plátano, tomate, nueces, kiwi y papaya. [Blanco et al. 1994; Beezhold et al. 1996b].
Las personas con espina bífida también corren un riesgo mayor de contraer alergia
al látex. DIAGNÓSTICO
DE LA ALERGIA AL LÁTEX Esta
alergia debería sospecharse en cualquier persona que presenta ciertos síntomas
después de la exposición al látex, incluida irritación nasal, ocular o de los
senos paranasales; llagas; dificultad de respirar, tos, jadeo; o estado de shock
inexplicado. Todo trabajador expuesto que experimente estos síntomas debería ser
evaluado por un médico ya que una exposición adicional podría producir una reacción
alérgica grave. Se efectúa un diagnóstico utilizando los resultados de un historial
médico, un examen médico y pruebas. El
efectuar un historial médico completo es el primer paso en el diagnóstico de la
alergia al látex. Además, se dispone de pruebas de sangre aprobadas por la Administración
de Alimentos y Fármacos (FDA) para detectar los anticuerpos del látex. Entre otras
herramientas diagnósticas figuran una prueba de uso de guantes normalizada o pruebas
cutáneas que consisten en raspar o causar escozor en la piel mediante una gota
de líquido que contiene proteínas de látex. Se demuestra una reacción positiva
si se produce escozor, hinchazón o enrojecimiento en el lugar de la prueba. Sin
embargo, todavía no se dispone de materiales aprobados por la FDA. Las pruebas
cutáneas y de uso de guantes deberían realizarse sólo en centros médicos con personal
experimentado y equipado para hacer frente a reacciones agudas. También
se dispone de pruebas para diagnosticar la dermatitis por contacto alérgico. En
esta prueba sancionada por la FDA, se aplica una compresa especial que contiene
aditivos de látex a la piel y se comprueba a través de varios días. Se muestra
una reacción positiva al experimentar picazón, enrojecimiento, hinchazón o llagas
donde la compresa cubrió la piel. Ocasionalmente,
las pruebas no confirman que un trabajador tiene una verdadera alergia al látex
o pueden indicarla en un trabajador que no tiene síntomas clínicos. Por tanto,
los resultados han de ser evaluados por un médico bien informado.
TRATAMIENTO
DE LA ALERGIA AL LÁTEX Una
vez que un trabajador se vuelve alérgico al látex, se necesitan precauciones especiales
para prevenir las exposiciones durante el trabajo así como durante la atención
médica o dental. Ciertos medicamentos pueden reducir los síntomas de la alergia
pero el evitar totalmente el látex (aunque sea bastante difícil) es el método
más eficaz. Muchas instalaciones mantienen zonas sin látex para pacientes y trabajadores
afectados. ¿CUÁN
COMÚN ES LA ALERGIA AL LÁTEX? La
prevalencia de la alergia al látex se ha estudiado por varios métodos:
- Cuestionarios
para evaluar las reacciones a los guantes de látex
- Historiales
médicos de reacciones a productos que contienen látex
- Pruebas
cutáneas
- Pruebas
para anticuerpos de látex en la sangre de un trabajador
Los
informes acerca de la prevalencia de la alergia al látex varían mucho. Esta variación
quizás se deba a diferentes niveles de exposición y métodos para estimar la sensibilización
o alergia. Informes recientes en la literatura científica indican que aproximadamente
de 1% a 6% de la población general y 8% a 12% de los trabajadores de atención
de salud regularmente expuestos están sensibilizados al látex [Kelly et al. 1996;
Katelaris et al. 1996; Liss et al. 1997; Ownby et al. 1996; Sussman y Beezhold
1995]. Entre los trabajadores sensibilizados, una proporción variable tiene síntomas
o signos de alergia al látex. Por ejemplo, un estudio de trabajadores de hospital
expuestos mostró que 54% de los sensibilizados tenían asma por látex, con una
prevalencia general de asma por látex de 2.5% [Vandenplas et al. 1995]. Se han
declarado tasas de prevalencia de hasta 11% para trabajadores de atención no relacionada
con la salud expuestos al látex en el trabajo [van der Walle y Brunsveld 1995;
Nasuruddin et al. 1993; Orfan et al. 1994; Tarlo et al. 1990].
Existen
varias razones para el gran número de alergias al látex declaradas recientemente
en los trabajadores [Truscott 1995]: 1.
Los trabajadores dependen cada vez más de los guantes de látex para prevenir la
infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus de la hepatitis
B y otros agentes infecciosos, tal como se esboza en Recommendations for Prevention
of HIV Transmission in Health-Care Settings [CDC 1987] y en Guidelines for Prevention
of Transmission of Human Immunodeficiency Virus and Hepatitis B Virus to Health-Care
and Public-Safety Workers [CDC 1989].
2. Desde 1992,
la Administración de Seguridad y Salud Ocupacionales (OSHA) ha requerido que los
empleadores proporcionen guantes y otros medios de protección para sus empleados
[29 CFR*1910.1030, Bloodborne pathogens]. 3.
Algunos fabricantes pueden haber producido guantes más alergénicos debido a cambios
en la materia prima, la elaboración o los procedimientos de fabricación para atender
la creciente demanda de guantes de látex [Hunt et al. 1995]. Estos cambios en
la producción pueden haber ocasionado en parte las concentraciones variadas de
proteínas látex declaradas en el caso de los guantes de látex (una diferencia
de hasta 3,000 en los guantes procedentes de varios fabricantes) [Yunginger et
al. 1994; Beezhold 1992]. También pueden existir variaciones entre las clases
de látex producidas por el mismo fabricante. 4.
Los médicos están más familiarizados con la alergia al látex y han mejorado los
métodos para diagnosticarla. Fuente Instituto
Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional http://www.cdc.gov/ Más
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