FIBROMIALGIA
El dolor músculo esquelético
no siempre se origina en las articulaciones. La Fibromialgia, llamada también
a veces Fibrositis, es un padecimiento sumamente frecuente que se caracteriza
por dolor generalizado, rigidez y fatiga y se origina en los
músculos y otros tejidos blandos. En los pacientes con Fibromialgia se encuentran
múltiples puntos sensibles a la presión y en zonas musculares específicas. La
mayoría de ellos se quejan de dolor y rigidez en el cuello, hombros, espalda,
zona lumbar y caderas.
En muchos pacientes, la Fibromialgia es el único padecimiento, pero en otros se
asocia a enfermedades como Artritis Reumatoide o Enfermedades Reumáticas de la
columna. Algunos pacientes, también, refieren molestias abdominales, cefalea ,
entumecimiento o calambre de las extremidades. ¿CUÁL
ES SU CAUSA?La
causa de la Fibromialgia se desconoce. Puede haber una relación entre
Fibromialgia y trastornos del sueño, refiriendo muchos pacientes alteraciones
en el mismo. Otros factores que pueden contribuir al desarrollo o perpetuación
de la Fibromialgia son el estrés psíquico, anomalías endocrinológicas o en el
sistema inmunitario o anomalías bioquímicas en el sistema nervioso central, como
niveles alterados de Serotonina. IMPACTO
EN LA POBLACIÓNLa
Fibromialgia es un proceso muy común, afectando entre el 1 y el 3 % de la población,
siendo mas frecuente entre mujeres de edad media. DIAGNÓSTICOEl
diagnóstico de la Fibromialgia se basa en la descripción del paciente de su proceso
doloroso crónico y en el hallazgo, por parte del médico, de puntos dolorosos a
la presión en localizaciones específicas.
Los análisis de sangre
y las radiografías no muestran alteraciones. Otras enfermedades como
el Hipotiroidismo, el Lupus, la Artritis Reumatoide y algunas infecciones pueden
manifestarse de una forma similar, y deben excluírse mediante los exámenes clínicos
y las pruebas complementarias oportunas. TRATAMIENTONo
hay un tratamiento curativo de la Fibromialgia. Debe tranquilizarse al paciente
y explicarle que la enfermedad, aunque dolorosa, no daña los tejidos y
puede manejarse satisfactoriamente en la mayorìa de los casos. El tratamiento
apropiado, habitualmente, requiere medidas de terapéutica física, precisándose
una activa participación del paciente en el mismo. Las
medidas físicas suelen ser beneficiosas e incluyen aplicación de calor local,
ocasionalmente de frío, masajes y ejercicios para mantener la movilidad y fortalecer
los músculos. Algunos medicamentos juegan un papel importante en el tratamiento.
Los que mejoran la calidad del sueño y producen relajación muscular, como
Amitriptilina y Ciclobenzaprina, se usan ampliamente.
Los
analgésicos, como Aspirina y Paracetamol, ayudan a controlar el dolor.
En algunos pacientes, puede ser adecuado el uso de agentes hipnóticos, ansiolíticos
o antidepresivos.
También pueden emplearse infiltraciones locales con
anestésicos o córticoesteroides en puntos especialmente dolorosos. Es de gran
interés atender a la salud mental de los pacientes, ya que la Fibromialgia
puede precederse o acompañarse de Depresión. EL
PAPEL DEL REUMATÓLOGO EN EL TRATAMIENTO DE LA FIBROMIALGIALos
pacientes con Fibromialgia, a menudo, necesitan ser valorados por un Reumatólogo
para determinar la causa de sus síntomas, excluir otros procesos reumatológicos
y recibir información y educación, y un tratamiento personalizado para su enfermedad.
La Fibromialgia requiere un tratamiento multidisciplinario, coordinado y supervisado
por el Reumatólogo.
Fuente http://www.arrakis.es/~arvreuma/fibrom.htm
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