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Tratamiento
del Cáncer de Testículo Los
tumores de testículo se dividen en tres grupos, según el grado previsto
de respuesta al tratamiento.
Pronóstico
favorable En
cuanto al no seminoma, todo lo mencionado a continuación debe ser verdad: El
tumor se localiza sólo en el testículo o en el retroperitoneo (área
fuera o detrás de la pared abdominal); y El
tumor no se ha diseminado a otros órganos además de los pulmones;
y Los
índices de marcadores tumorales son levemente superiores a los normales.
En
cuanto a el seminoma, todo lo mencionado a continuación debe ser verdad: Pronóstico
intermedio En
cuanto a el no seminoma, todo lo mencionado a continuación debe ser verdad: El
tumor se localiza sólo en un testículo o en el retroperitoneo (área
fuera o detrás de la pared abdominal); y El
tumor no se ha diseminado a otros órganos además de los pulmones;
y El
índice de cualquiera de los marcadores tumorales es más que levemente
superior a lo normal.
En
cuanto a el seminoma, todo lo mencionado a continuación debe ser verdad: Pronóstico
precario En cuanto
al no seminoma, al menos una de las afirmaciones a continuación debe ser
verdad: El
tumor se localiza en el centro del tórax entre los pulmones; o El
tumor se ha diseminado a otros órganos además de los pulmones; o El
índice de cualquiera de los marcadores tumorales es alto.
No
existe la clasificación de pronóstico precario para los tumores
de testículo seminomas. Los
seminomas y los tumores no seminomatosos crecen y se diseminan en forma diferente,
y cada tipo puede necesitar un tratamiento diferente. El tratamiento también
depende de la etapa o estadio del cáncer, de la edad del paciente y de
su salud en general y de otros factores. Los hombres reciben el tratamiento con
frecuencia de un equipo de especialistas, que pueden ser el cirujano, el oncólogo
médico y el oncólogo radiólogo. La
cirugía para remover el testículo por medio de una incisión
en la ingle se llama orquiectomía inguinal radical. Los hombres pueden
tener la preocupación de que al perder un testículo se afectará
su capacidad de tener relaciones sexuales o de que serán estériles
(que no podrán tener hijos). Sin embargo, los hombres a los que les queda
un solo testículo sano pueden todavía tener erecciones normales
y producir semen. Por lo tanto, la operación para remover un testículo
no hace al hombre impotente (incapaz de tener erecciones) y rara vez interfiere
con su fertilidad (la capacidad de tener hijos). Los hombres pueden también
tener un testículo artificial, llamado prótesis, que se coloca en
el escroto. El implante se siente como un testículo normal y tiene el mismo
peso.
Es posible
que se remuevan también algunos de los ganglios linfáticos que están
situados en lo profundo del abdomen (disección de ganglios linfáticos).
Este tipo de cirugía no cambia la capacidad del hombre de tener erecciones
u orgasmos, pero puede causar esterilidad porque interfiere con la eyaculación.
Los pacientes querrán hablar con el médico acerca de la posibilidad
de remover los ganglios linfáticos usando una técnica especial de
cirugía que conserva los nervios, la cual puede proteger la capacidad de
eyacular en forma normal. La
radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células
cancerosas y para reducir los tumores. La radioterapia es una terapia local; afecta
a las células cancerosas sólo en las áreas tratadas. La radioterapia
para cáncer de testículo proviene de una máquina fuera del
cuerpo (radiación de haz externo) y generalmente se apunta hacia los ganglios
linfáticos del abdomen. Los seminomas tienen una alta sensibilidad a la
radiación. Los tumores no seminomatosos son menos sensibles a la radiación,
por lo que los hombres que tienen este tipo de cáncer generalmente no reciben
radiación.
La
radioterapia afecta las células normales tanto como las cancerosas. Los
efectos secundarios de la radioterapia dependen principalmente de la dosis del
tratamiento. Los efectos secundarios comunes son la fatiga, los cambios de la
piel en el sitio en donde se aplica el tratamiento, pérdida del apetito,
náuseas y diarrea. La radioterapia interfiere con la producción
de semen, pero la mayoría de los pacientes recuperan su fertilidad en algunos
meses. La
quimioterapia es
el uso de fármacos para destruir las células cancerosas por todo
el cuerpo. La quimioterapia se administra para destruir células cancerosas
que pueden haber quedado en el cuerpo después de la cirugía. El
uso de fármacos contra el cáncer después de la cirugía
se conoce como terapia adyuvante. La quimioterapia puede también ser el
tratamiento inicial si el cáncer es avanzado; es decir, si se ha diseminado
fuera del testículo. La mayoría de los fármacos contra el
cáncer se administran por inyección en la vena (inyección
intravenosa, IV).
La
quimioterapia es una terapia sistémica, lo que quiere decir que los fármacos
viajan por el torrente sanguíneo y afectan las células normales
así como las cancerosas en todo el cuerpo. Los efectos secundarios dependen
en gran parte de los fármacos específicos y de la dosis. Los efectos
secundarios comunes son las náuseas, la pérdida de pelo, fatiga,
diarrea, vómitos, fiebre, escalofríos, tos y falta de aliento, llagas
en la boca o erupciones en la piel. Otros efectos secundarios comunes son el mareo,
entumecimiento, falta de reflejos o dificultad para oír. Algunos fármacos
contra el cáncer interfieren con la producción de semen. Aunque
la reducción de los recuentos de semen es permanente en algunos pacientes,
muchos otros recuperan su fertilidad.
Los
hombres con cáncer testicular deberán discutir con el médico
sus preocupaciones sobre la función sexual y la fertilidad. Si un hombre
va a tener un tratamiento que puede llevar a la infertilidad, él querrá
preguntar al médico sobre los bancos de semen (congelar el semen antes
del tratamiento para usarlo en el futuro). Este procedimiento puede permitir a
algunos hombres tener hijos después de haber perdido la fertilidad. ¿Es
necesario un tratamiento de seguimiento? ¿Qué es lo que implica?
Exámenes
regulares de seguimiento son en extremo importantes para hombres que han recibido
tratamiento para cáncer testicular. Como todos los cánceres, el
cáncer testicular puede recurrir. Los hombres que han tenido cáncer
de testículo deberán ver a su médico con regularidad y reportar
de inmediato cualquier síntoma desacostumbrado. El seguimiento puede variar
según los tipos y estadios (etapas) diferentes de cáncer de testículo.
En general, los pacientes son examinados con frecuencia por el médico y
tienen análisis regulares de sangre para medir los niveles de los marcadores
de tumores. También se les toman radiografías regulares y tomografías
computarizadas, llamadas escanogramas o TAC (imágenes detalladas de áreas
internas del cuerpo creadas por una computadora conectada a una máquina
de rayos X). Los hombres que han tenido cáncer de testículo tienen
una probabilidad mayor de desarrollar cáncer en el testículo que
queda. Ellos tienen también un riesgo mayor de ciertos tipos de leucemia,
así como de otros tipos de cánceres. Un cuidado regular de seguimiento
asegura que se discuta cualquier cambio en la salud y que cualquier cáncer
recurrente pueda ser tratado tan pronto como sea posible. ¿Hay
disponibles estudios clínicos (estudios de investigación) para hombres
con cáncer testicular? Sí.
La participación en estudios clínicos es una opción importante
de tratamiento para muchos hombres con cáncer de testículo. Para
desarrollar tratamientos nuevos, más efectivos, y formas mejores de utilizar
los tratamientos actuales, el Instituto Nacional del Cáncer está
patrocinando estudios clínicos en muchos hospitales y centros oncológicos
del país. Los estudios clínicos son un paso crítico en el
desarrollo de métodos nuevos de tratamiento. Antes de que se pueda recomendar
un nuevo tratamiento para uso general, los médicos conducen estudios clínicos
para saber si el tratamiento es seguro para los pacientes y si es efectivo contra
la enfermedad. |
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