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EPIDEMIOLOGÍA
DEL CARCINOMA
DEL CUELLO UTERINO
RESUMEN
El cáncer,
uno de los flagelos más temidos de la humanidad, sigue siendo
in desafío para la ciencia médica moderna y para los
organismos de salud. El cáncer del cuello uterino tiene importancia
médica, socioeconómica y humana; es el más
curable, más fácil de diagnosticar, el más
prevenible de todos los cánceres y es el principal problema
de salud pública en las mujeres en actividad sexual de los
países subdesarrollados por no tener o tener en forma deficiente
programas de detección temprana con el PAP, ácido
acético o lugol; en las naciones desarrolladas que los tienen,
la incidencia y mortalidad ha declinado en forma significativa.
Las naciones subdesarrolladas no tienen la prevención secundaria
con el PAP por el costo elevado; con el ácido acético
o lugol los costos serían más reducidos y la sensibilidad
y especificidad son cercanas al PAP. En el mundo la primera causa
de muerte por cáncer en la mujer es por neoplasia maligna
del cuello uterino; el 85 % de estas muertes se producen en las
naciones subdesarrolladas. Desde hace cerca 160 años se comprobó
que el principal responsable de la aparición del carcinoma
del cuello uterino es el acto sexual comprobados inicialmente por
Rigoni Stern en 1848, Gagnon 1950; Nix y otros, en más de
130,000 (ciento veinte mil) monjas; en ninguna de ellas hallaron
carcinoma del cuello uterino; pero se desconocen porque mecanismos:
Es evidente que acompañan al coito factores extrínsicos
e intrínsicos: papiloma virus humanos (PVH), alteraciones
del sistema inmunológico, anticoncepción oral, bajo
nivel económico, herpes virus simple, tabaco, medio ambiente
y otros. En 1974 sur Hausen lanzó la idea, que el PVH pudiera
ser el agente causal del carcinoma del cuello uterino; desde esa
fecha aparecieron publicaciones que lo incriminaban; pero el PVH
no se encuentra en todos las neoplasias malignas del cerviz uterino
y no cumple el postulado de Koch: la controversia seguirá.
Palabras claves:
epidemiología, carcinoma, cuello uterino, relaciones sexuales,
factores intrínsecos y extrínsecos
:
SUMMARY
The cancer,
one of the dreadful calamity of the mankind, continue representing
a challenge to modern medical science and to the organism of health.
The malignant cervical neoplasm to the womb have medical, social-economic
and humane importance; is the most curable, easiest to diagnose
and the most make ready to the all cancers and
important public health problem to the women in sexual activity
in developing countries by have not or have in form deficient programs
to early detection with PAP, acid acetic or lugol; in the developed
countries that have, the incidence and mortality is large have decline.
The developing countries have not the secondary prevention with
the PAP to be very expensive; but with the acetic acid or lugol
the cost should be cheapest and the sensibility and specificity
are near to the PAP. In the world the first cause to death to the
women with cancer is by the cancer of the uterine cervix; the 85
% produced in the underdevelopment countries. Since near 160 years
ago it is have determined than the sexual intercourse is the foremost
responsible, but not to know why mechanism, with the participation
of intrinsic and extrinsic factors: human papilloma virus, disturbance
to the immune system, oral contraceptive, low socioecomic level,
herpes simplex virus 2, cigarette, environment and others. In 1974
sur Hausen launched the idea that the HPV was the causal agent to
the carcinoma of the cerviz uterine; since that date appeared plenty
publications that it's incriminate; but the HPV it is not find in
all malignance neoplasm to the cervix and do not fulfill the Koch´s
postulates: the controversy followed.
Key words. Epidemiology,
carcinoma, cervix uterine, sexual relations, extrinsic and intrinsic
factors.
INTRODUCCIÓN
El cáncer,
uno de los flagelos más temidos de la humanidad, sigue siendo
un desafío para la ciencia médica y para los organismos
de salud (1). El cáncer del cuello uterino tiene importancia
médica, socioeconómica y humana (2); es el más
curable, más fácilmente diagnosticable y hasta el
más prevenible de todos los cánceres (3-4).
En los países
desarrollados que tienen programas de Papanicolaou han reducido
sustancialmente la incidencia y mortalidad por carcinoma cervical;
en los países subdesarrollados se llegaría disminuir
también, utilizando el PAP, especificidad de 91.3%, ácido
acético, especificidad de 92.2 % y sensibilidad del 70 %(5)
o el lugol. Se tienen más conocimientos de la historia natural
del cáncer del cuello uterino que de cualquier otra neoplasia
(6); es el más frecuente (7-8-9) problema de salud pública
(10), hasta tal punto que la Organización Panamericana de
la Salud (OPS) ha identificado al cáncer del cuello uterino
como prioritario en América Latina y el Caribe desde la década
del 60 (11) y representa la primera incidencia y causa de muerte
de la mujer con cáncer en el mundo y de la mujer peruana
(12); a nivel mundial es responsable de más del 12 % de los
cánceres fatales de la mujer (13).
En los países
desarrollados en promedio la mortalidad por esta neoplasia ha disminuido
el 80 % debido fundamentalmente al uso de la citología exfoliativa
del epitelio del cuello uterino (14-15-16-17). Se estima en más
del 30,000 muertes por año por esta patología en América
Latina y el Caribe (11). En USA en 1992 se diagnosticaron 72,000
nuevos casos de cáncer genital femenino; fallecieron 24,000
(33.34 %) (18) y en el mundo se diagnostican cerca de 500,000 carcinoma
del cuello uterino; más de 85 % en los países subdesarrollados
( 19). Cuando muere una paciente por neoplasia maligna del cerviz
uterino alguien comparte con el cáncer la responsabilidad
de esa muerte (20).
Estas muertes
reflejan las limitaciones que tenemos. Los esfuerzos para reducir
la incidencia y mortalidad deben extenderse y concentrase en la
prevención primaria o secundaria utilizando el Papanicolaou,
ácido acético (5) o lugol ( Parsons et al), para diagnosticar
en sus estadios pre-invasivo (18), pre-clínico (21) o pre-canceroso
(22).
Si bien es cierto que la etiología del cáncer continúa
evadiéndose, hay una acción que sobresale con claridad:
la prevención secundaria para combatir tan terrible mal (23)
que con oportuno y correcto tratamiento llegan a curarse el 100%
(24).
En los países
subdesarrollados el diagnóstico del carcinoma del cuello
uterino, asesino número uno de la paciente (25) no se hace
en sus estadios iniciales porque no tienen programas de detección
temprana y si tienen es deficiente; poniendo en práctica
en forma masiva la detección temprana con el Papanicolaou,
ácido ácido acética o lugol estaríamos
en condiciones de descubrir en su períodos iniciales, tan
temprano como fuera posible y hacer el tratamiento oportuno (5-26).
El objetivo
de la presente investigación es la revisión en la
literatura especializada publicadas en los textos y revistas principales,
los factores que intervienen en la aparición y desarrollo
del carcinoma del cuello uterino.
INCIDENCIA
DEL CARCINOMA CERVICAL
El carcinoma del cuello uterino se produce en todo el mundo; es
más frecuente en las mujeres de los países subdesarrollados
(27-28-29-30), con amplias variaciones entre las naciones y dentro
de ellas (31-32). Perú tiene la más alta incidencia
a nivel mundial 535/100,000 (33), le sigue Colombia (Cali) 180/100,000
(34-35), Canadá (Québec) 70/100,000 y Saskactchewan
40/100000; USA (El Paso) 90/100000 en latinas, 40/100000 en no latinas
y en Connecticut 23/100000 (36); varía también según
las razas: judías residentes en New York 40/100000 y en negras
75/100000 de California (37).
En 1990 en USA se diagnosticaron 72,000 nuevos casos de carcinoma
genital y 13,000 invasivos del cerviz uterino (38); en 1991 invasivos
13,000 (14) y en 1992 según la ACS 13,500 invasivos (39).
La incidencia
de carcinoma escamoso del cuello uterino entre los 15 a 49 años
decreció de 75/100000 en 1975 a 60/100000 en 1980; desde
esta fecha se mantiene estable con tendencia al aumento. Durante
1979 disminuyó la incidencia en 4.7% por año y en
los años de 1983-1987 disminuyó solamente 2.2 % por
año (35)
En 13,000 embarazadas,
se reportó 2.2 % de anormalidad del epitelio (Abitbol), 1.3
% carcinoma in situ (Lurain) y prevalencia de carcinoma in situ
de 1.3/1000 embarazadas (Hacker).
Estas diferencias
se deben a que se desarrollan o no los programas de detección
masiva por la citología exfoliativa, ácido acético
o lugol, con eficiencia, según los parámetros con
que obtengan los datos y reflejan las diferencias económico
sociales (25).
Por la detección
temprana por el método de Papanicolaou que las naciones desarrolladas
han puestos en vigencia, ha disminuido la incidencia en las mujeres
tanto de raza blanca y negra de 1.1 % a 2.3 % en 1975 a 0.8 % y
1.4 % 1990 (Boring y Cols);
MORTALIDAD
A nivel mundial
el carcinoma del cuello uterino es la principal de causa de muerte
de la mujer por cáncer; el 85 % se produce en las mujeres
de las naciones subdesarrolladas que no utilizan la prevención
secundaria.
En USA en 1970
fallecieron 10,000 por carcinoma del cuello uterino; en 1984, 7.000
(40); en 1991, 4,500 (14) y en 1992 murieron 4,400 (41). Las tasas
de mortalidad varían ampliamente entre las naciones: 35/100000
en Honduras, 21/100000 en Paraguay. (36), 45.5/100000 Rumania, 9.5/100000
Israel (34), 11.5/100000 Costa Rica (42), Surinam 23/100000 (43)
y Egipto 0.3/100000, la más baja del mundo (41).
Hay reducciones
de la incidencia y mortalidad por carcinoma del cuello uterino en
USA, Canadá, Finlandia, Gran Bretaña, Irlanda, Suecia,
Escandinavia y Austria (42) debido a que practica masiva y constantemente
la citología del epitelio del cuello uterino (44) y a los
excelentes resultados de la terapia en los estadios iniciales (25);
en Islanda el PAP se practica en el 100 % de mujeres; en promedio
en los países industrializados el 75 % de la mujeres tienen
en PAP ( Deny) .
Desde la aplicación
del PAP en USA, la mortalidad ha disminuido del 3 % a 4% por año
(Shingleton). Refieren que la supervivencia a los 5 y 15 años
aumentó sustancialmente entre 1940 a 1950 pero la supervivencia
a los 5 a 15 años después de 1950 no se ha incrementado
(15). La supervivencia en Dinamarca a los 5 años es del 59
%.(45). La incidencia y mortalidad por adenocarcinoma del cuello
uterino está en aumento en menores de 35 años (46)
con metástasis linfáticas y de piel más altas
(47-48) y la supervivencia por adenocarcinoma del cerviz uterino
a los 5 años es del 59 % y del escamoso 68 % (49)
.
RELACIONES SEXUALES
Puede asegurarse
que el celibato protege a la mujer del carcinoma del cuello uterino.
En 1842 Rigoni-Stern reportó ausencia de carcinoma cervical
en monjas del Convento de Verona (50-51); en 1950 Gagnon no halló
neoplasia maligna del cuello uterino en 13,000 monjas del Canadá
(8-25) y Nix en 100,000 monjas estudiando los registros hospitalarios
y autopsias, tampoco halló. (52); otros autores confirmaron
estos hallazgos.
Reid luego Coppleson
han afirmado que el agente cancerígeno estaría en
el ADN del espermatozoide; millones de espermatozoides permanecen
hasta 60 horas en el canal cervical donde son fagocitados y por
su gran movilidad y penetración se introducirían al
interior de la células epiteliales; esta penetración
según estudios in vivo e in vitro sólo ocurriría
en fases de la metaplasia, de mayor actividad metabólica.
La penetración de los espermatozoides han sido confirmados
por estudios histológicos y ultrarradiográfico; en
el laboratorio se cultivaron espermatozoides tritiados con 3H timidita
y puesto en contacto con las células metaplásicas
y se apreció el ADN tritiado del espermatozoide en el interior
de los núcleos de las células metaplásicas.
Corbeto y Cromptom, reportaron desarrollo de carcinoma invasivo
del cuello uterino en útero didelfo; un tabique dividía
la vagina: desarrolló el cáncer por donde realizaban
el coito (41) y que fueron confirmados por otros investigadores
(53).
El exocérviz
está recubierto por epitelio estratificado de múltiples
capas y el
endocerviz está recubierto de una sola capa de epitelio cilíndrico;
la unión de estos dos epitelios diferentes están en
constantes desplazamientos mutuos; llaman los histólogos
zona de metaplasia y los colposcopistas zona de transformación,
esta zona de trasformación o de metaplasia es un proceso
fisiológico que por agentes endógenos o exógenos
puede degenerar en neoplasia maligna.
Las lesiones preneoplásicas del cuello uterino se localizan
exclusivamente en esta zona (54) que es la más vulnerable
a los agentes carcinogénicos (14-31-39-55). Loa factores
de más riesgo para la aparición del carcinoma del
cuello uterino es principalmente el acto sexual, luego vienen la
edad de comienzo del coito, el número de parejas sexuales
y otros factores endógenos y exógenos(56-57-58-59-60-61-62-63-64-65-66-67-68-69-70-71-72-73-74-75).
Wynder y Col. hallaron sólo 14 % de carcinoma cervical en
mujeres que iniciaron el coito después de los 25 años
y 67 % en las que iniciaron antes de los 20 años. Se reporta
que el 50 % con carcinoma del cerviz uterino, iniciaron el coito
antes de los 25 años (25). La incidencia del carcinoma del
cuello uterino es reducida en mujeres que inician el acto sexual
después de los 25 años (76). En la India donde las
mujeres se casan antes de los 15 años, esta patología
se diagnostica 10 años antes que en el grupo control; Las
mujeres que inician el coito entre los 15 a 20 años son más
susceptibles de desarrollar esta neoplasia. Moghishi, citado por
Bonilla, halló carcinoma del cuello uterino 4 veces más
elevada en las prostitutas de Copenhague que el grupo control (25)
Para que se
inicien las alteraciones patológicas del epitelio de cuello
uterino no se requieren largo tiempo de actividad sexual. Hein y
Cols, realizaron citología exfoliativa seriada en 403 adolescentes
de 12 a 16 años sexualmente activas; en 14 (3.5 %) halló
displasia; en 21 determinó el tiempo de actividad sexual:
15 tenían actividad sexual de menos de 2 años y 6,
entre 2 a 4 años. Por el corto intervalo coital que había
hallado alteraciones decidió la revisión de los extendidos:
12 adolescentes inicialmente diagnosticadas como displasia tenían
características citológicas de infección por
el papiloma virus humanos y 2 displasia severa. Esto sugiere que
cuando hay circunstancias adecuadas se requiere de corto tiempo
para la aparición de las primeras alteraciones de la neoplasia
maligna del cuello uterino (77).
Se considera al carcinoma del cuello uterino como una enfermedad.
de transmisión sexual y que durante el acto sexual se transmitiría
a la mujer el agente cancerígeno (56-64-78), que al actuar
sobre el cerviz inmaduro o especialmente susceptible desarrollaría
la neoplasia maligna (25-37). El proceso de la metaplasma donde
se inicia la neoplasia maligna es intensa y dinámica en la
adolescencia, confirmando la hipótesis que el coito temprano
es el período de máxima vulnerabilidad del epitelio
del cuello uterino que originaría el tumor maligno (65) y
la mayoría de los factores de riesgo del carcinoma del cuello
uterino se relacionan íntimamente con el comportamiento sexual
(79-80).
¿ Cómo
actuaría el coito en la génesis de la neoplasia?.
Hay varias hipótesis:
- El ácido
desoxirribonucleico (ADN) de la cabeza del espermatozoide penetraría
al interior de las células del epitelio cervical; han sido
comprobados por estudio histológico y ultrarradiográfico
(81)
- Se ha comprobado
que las células metaplásicas fagocitan activamente
a los espermatozoides y que algún componente del ADN del
espermatozoide ingresaría al núcleo de la célula
metaplásica (Coppleson y Cols)
- La cabeza
del espermatozoide trasladaría la histona rica en arginina
al interior de
de las células epiteliales (25-36-81); se ha demostrado
que la histona tiene capacidad mutagénica ( Reíd
y Col)
- Los espermatozoides
proveerían grandes cantidades de ácido nucleico
a las células del epitelio cervical que fagocitan cuando
están en metaplasma (32)
- Se han hallado
también en el interior de la células epiteliales
proteínas básicas de la cabeza del espermatozoide,
especialmente protamina que son mutagénicas (82).
Estas sustancias alterarían el código genético
de las células metaplásicas o los mecanismos de
regulación del crecimiento y diferenciación celular
(83) o anularía la apoptosis y
- La exposición
frecuente del tracto genital al líquido eyaculado por el
varón, alteraría el sistema inmunológico
del cuello uterino, que favorecería el desarrollo de la
neoplasia maligna (84).
PAPILOMA
VIRUS HUMANO (PVH)
Se han identificado más de 70 tipos de (PVH) (78), está
ampliamente difundido en la naturaleza (85-86-87); infecta a los
animales domésticos y silvestres (88) y es la enfermedad
viral más comúnmente trasmitida por el coito (69-90-91-92-93);
se trasmite también al nacer (94-95-96-97), permanece latente
en la infancia; se ha detectado también en el líquido
amniótico (78-89), guantes de goma, pinzas de biopsias, espéculos
y ropa interior; se sospecha que el médico pudiera trasmitir
durante vaginal o rectal (98), se encuentra presente también
en el piso (28): por estas razones se duda que la transmisión
sexual sea la única fuente de contaminación (78).
La infección
por el PVH en más frecuente en personas de 20 a 25 años
y está incrementándose (99-100-101); ha alcanzado
proporciones epidémicas (102) especialmente en jóvenes(103);
el hombre asintomático es el reservorio del PVH genital (104);
se infectan dos hombres por cada mujer (105-106).
La prevalencia
en 1970 era del 1 % al 2 % (90) y en 1985 por citología 2.5
% (96). Actualmente se informa prevalencia detectada por métodos
de alta sensibilidad hasta en el 85 % (78-107-108-109-110-111112-113-114)
y en mujeres de más de 35 años decrece al 2 % o 3%.
En el 40 % de embarazadas se detecta PVH DNA positivo en el primer
trimestre y en el 60 % en el tercer trimestre y disminuye al 17
% en el puerperio (89), debido a la disminución del sistema
inmunológico durante el embarazo o influencia positiva de
las hormonas sexuales aumentadas durante la gestación (89-115).
En 1974 sur Hausen postuló la teoría de que el PVH
pudiera ser el agente que generara el carcinoma del cuello uterino
(53); pero es a partir de 1976 con mayor insistencia se inculpa
al PVH ser el agente cancerígeno del cerviz uterino (116-117),
por evidencias citológicas, histológicas, inmunocitoquímicas,
hibridización, aerología y otros (118-119).
El PVH a pesar de ser el primer inculpado de desarrollar el carcinoma
del cuello uterino, no se le detecta en la totalidad de los canceres
del cerviz. Reid reporta presencia de PVH en neoplasia intracervical
e invasivo en solamente 49 % (120); publican presencia del PVH en
displasia 40 % e invasivo 90 % (121-122); otro autor informa 95%
(IARC). Jones investigó por 3 años mujeres con alteraciones
citológicas del epitelio uterino con infección por
el PVH 16: progresó a in situ 29.5 %, desapareció
29.5 % y permaneció inmodificado 41 %: con el PVH 6; progresó
a in situ 5.9 % y desapareció 41.2 % (123)
.La infección se produce por inoculación del PVH en
la capa basal, a través del epitelio cervical traumatizado
por el coito (78-100) o atraviesa la capa celular del epitelio (120).
Las alteraciones citológicas de la infección subclínica
por el PVH del epitelio del cuello uterino, fueron observadas por
Ayre en 1949 (124). Koss en 1955 describió al koilocito como
característica de displasia, sin sospechar que era producida
por el PVH (125); Meisels y Fortin en 1976 y Purola y Savia en 1977
(77) confirmaron que ciertas alteraciones citológicas del
epitelio del cuello uterino consideradas como típicas de
la displasia y carcinoma in situ (koilocitos y diskeratocitos) eran
en realidad patognomónicas de la infección subclínica
por el PVH (120), confirmadas por microscopía electrónica
por Alberti y Cols. 1970 y Meisels y Col. 1984 (77) e inmun citoquimica
e hibridización (98). Los tipos de PVH 6 y 11 ocasionan los
condilomas y los tipos 16 y 18 se hallan entre el 70 % a 75 % en
las displasias y cáncer invasivo (Barbosa y Cols); también
se han hallado en el carcinoma del cuello uterino otros tipos de
PVH: 31. 33, 35 (Terry y Cols), 45, 51, 52, 56 y 58 (Lorincz) y
otros.
Las lesiones preneoplásicas del cuelo uterino se inician
exclusivamente en la zona de trasformación y la infección
por el PVH se desarrollan en otras zonas: vagina, vulva, periné,
ano, etc. (54-126). No hay evidencias del aumento del carcinoma
del cuello uterino por el aumento de la infección por el
PVH (127).
La mayoría
de las infecciones por el PVH son asintomáticas ( 81-86-100-105-106)
y el PVH como agente etiológico del carcinoma del cuello
uterino no cumple los postulados de Koch: no se encuentra en el
100 %, cuando se inyecta no reproduce la neoplasia maligna y se
halla en otra enfermedad (98); la presencia del PVH no es suficiente
para el desarrollo del tumor maligno del cuello uterino, se requiere
la compañía de varios factores exógenos y endógenos
(Jackson y Cols.).
Nuestros conocimientos
de las relaciones del PVH con los cofactores aun son deficientes
y el papel que juegan los cofactores en la aparición de la
patología maligna del cuello uterino son nebulosos (Saveria).
Las investigaciones deben profundizarse en el PVH y los cofactores
(Campo). .
´
HERPES VIRUS 2 (HV2)
La más
alta incidencia de HV2 en USA ocurre entre los 22 a 24 años:
50/100000 sintomática y 160/100000 asintomático. Usando
anticuerpo específicos del HV2 se ha determinado que del
16 % al 33 % tienen infección asintomática incrementándose
el 1 % en menores de 15 años a 20 % en mayores de 30 años
(128). Por serología se detectó el HV2 en el 35.7
% en pacientes obstétricas; aumentó también
la infección neonatal de 2/100000 en 1966 a 13.8/100000 en
1988 (129), infectado durante el embarazazo y el parto. La infección
transplacentaria es del 30 % al 50 % (114).
En todas las edades la incidencia más alta de infectadas
por el HV2 se aprecian en las negras, divorciadas, gonorreicas,
de bajo nivel económico e hispánicas; 17 % a 30 %
en la clase media alta (128).
La incidencia de infectadas por el HV2 asintomáticas detectadas
por seroprevalencia positiva en consultorio de control prenatal
varía: 8 % en Japón, 14 % en Australia, 14 % a 19
% en Suecia y 40 % en negras de baja condición económica
en USA; en homosexuales 65 %, prostitutas 57 % y en consultorios
antivenéreos 40 % en Australia (114).
La relación del HV2 con el carcinoma del cuello uterino se
inició en 1960 (129) por estudios seroepidemiológicos.
Namhias 1974 reportó en mujeres de más de 20 años
con carcinoma del cuello uterino in situ; 67 % eran positivas para
los anticuerpos del HV2 comparado con el 15 % del grupo control.
Aurelian informó 100 % de positividad en pacientes con cáncer
invasivo del cerviz uterino y 69 % en el grupo control (118). Naib
informa que en 56,418 pacientes halló 245 (0. 43 %) infección
asintomática y por biopsia comprobó 58 (59.18 %) con
alteraciones: 42 (42.85 %): displasia, |12 (12.24 %) carcinoma in
si tu y 4 (4.08 %) carcinoma invasivo (129); Hillinshead. reporta
anticuerpos del HV2 en el 88 % de pacientes con carcinoma invasivo
del cuello uterino y 11 % en pacientes sanas de control.
Varios investigadores han demostrado que el HV2 en el laboratorio
transforman a las células de los animales o células
humanas embrionarias en células malignas ( Rapp). Wentz produjo
carcinoma in situ y carcinoma invasivo en la vagina y cuello uterino
en ratones que fueron inoculados con HV2 inactivados.
Investigaciones
epidemiológicas, por hibridización molecular y otros
análisis demostraron algunas evidencias de asociación
del HV2 como cofactor del carcinoma del cuello uterino (118). Décadas
de investigaciones no han comprobado que el HV2 sea el agente etiológico
de esta patología: puede considerarse como un cofactor (78-129).
HISTORIA
NATURAL
Hay opiniones
divergentes en considerar que sí la displasia precede al
in situ
y este al invasivo (31-130). Algunos aseguran que hay pocas dudas
que la displasia precede al in situ que luego progresa al invasivo
(61-131) con los argumentos que el invasivo es más frecuente
en mayores de 50 años y el in situ en menores de 25 años
a 34 años (31).
Se sospecha
la existencia de dos variedades de carcinoma escamoso del cuello
uterino: la forma más común progresa de displasia
a in situ; conocido actualmente como de bajo o alto grado de lesión
intraepitelial escamosa (SIL) (132) que avanza a invasivo y la otra
variedad no pasa por la displasia ni SIL; es de escasa virulencia
y es más frecuente en las ancianas (133-134-135).
Se ha determinado que el 50 % de las displasias progresan a in situ,
28 % permanece invariable y 22 % progresa hacía un mayor
grado de displasia. La transición de displasia leve a moderada
a severa e in situ es de 5, 3 y 1 año respectivamente (130);
otros investigadores informan tiempos de progresión de displasia
leve a moderada a severa e in situ de 58, 38 y 12 meses respectivamente
y la progresión del SIL a invasivo del 0.17 % al 70 % a los
3 a 10 años (119) o de 6 a 20 años (136).
Delgado opina que el 62 % de las displasias desaparecen, 22 % persisten
como tal, y 16 % progresan a displasia severa e invasivo (4). Syrjänen
en carcinoma in situ grado I: 14 % progresó, 27 % persistió
y 56 % regresó y grado II, 69 % progresó, 27 % persistió
y solamente 14 % regresó; controladas por citología
o biopsia: 35 % a 45 %.regresó, 27 % a 31 % persistió
23 % a 38 % progresó. (Sprigg). El informe Walton asegura
un intervalo de 1 año a 20 años, para progresar carcinoma
in situ a invasivo con un promedio de 10 años (Barron). Existen
investigaciones que demostraron que algunas displasia y carcinomas
in situ desaparecen y nuevamente aparecen ( Parsons) y que metástasis
de tumor maligno del colon 9 % ( Abel) y de mama ( Rubin). pueden
alojarse en el cuello uterino .
EDAD
El carcinoma
del cuello uterino es infrecuente en mujeres de menos de 30 años,
rarísimo antes de los 20 años y desciende a partir
de los 60 años ( Bonilla ), sin embargo puede aparecer a
cualquier edad; con la revolución sexual se está detectándose
antes de los 20 años (60), Existen evidencias de que el carcinoma
in situ está incrementándose en mujeres de menos de
19 años; en 117 de estas mujeres, en 88 ( 75.2 %) encontraron
carcinoma in situ (Rusk); en otra investigación de 1000 mujeres
menores de 19 años, halló en el 4.6 % anormalidad
citológica y en este grupo halló 33 % con carcinoma
in situ III (Haddad)
La citología del epitelio del cuello uterino de la adolescente
está modificándose; en 1960 se hallaba 30/1000 de
anormalidad, en 1976 se elevó a 70/1000 en USA (76). Por
la promiscuidad sexual y cambios en la actividad coital se estima
que el carcinoma in situ se hará más frecuente entre
los 20 a 30 años en los próximos años (37).
La incidencia más elevada del cáncer del cuello uterino.
está entre los 40 a 60 años; promedio: 45 a 55 años;
desciende notablemente después de los 60 años (36),
La máxima incidencia del carcinoma cervical in situ está
entre los 30 a 40 años y el invasivo entre los 40 años
a 50 años (60). Reportan edad promedio de la displasia 34
años, in situ 41 años e invasivo 48 años (4)
y de la neoplasia intraepitelial 30 años (76).
En España la máxima frecuencia está entre los
55 años a 65 años para el invasivo y 41 años
a 50 años para el in situ con edades extremas de 22 años
a 72 años; en Colombia el pico de edad más alto se
halla a los 60 años, en Dinamarca a los 40 años a
45 años, Israel a los 70 años (34-36) y en Costa Rica
in situ entre los 35 años a 44 años (137); otros autores
informan el carcinoma invasivo del cuello uterino más elevado
entre los 48 años a 55 años, con una media de 51.5
años ( Barber): carcinoma in situ entre los 25 años
a 40 años (Cramer), 9 % con cáncer invasivo y 59 %
respectivamente en menores de 3 5 años (Barber).
Se recuerda que los carcinomas del cuello uterino desde el punto
de vista histológico son pavimentoso o escamosos más
frecuentes y se originan en el exocerciz y cilíndricos o
adenocarcinoma infrecuente; se originan tanto en el exocerviz y
endocerviz; constituye cerca del 5 % de los tumores malignos del
cerviz. (Lederman) y otro autor informa 1 adenocarcinoma por cada
150 escamosos; es más frecuente en mujeres adultas maduras,
edad promedio 51.9 años y en jóvenes de menos de 21
años; se ha observado también en niñas de menos
de 5 años (Heckel)
HOMBRE
El cáncer
del cuello uterino es más frecuente en mujeres cuyos esposos
tienen cáncer de pene, próstata o primeras esposas
tenían cáncer del cerviz uterino. (15-36-41-51-58-65
66 96 138). Kessler, citado por Reid 1984, reportó que la
segunda o tercera esposa de varones que tenían sus primeras
esposas esta neoplasia, tenían incidencia más elevada
que lo esperado (58). Israel y Nigeria tienen baja incidencia de
carcinoma de pene y del cuello uterino y Colombia y Puerto Rico
en cambio presentan incidencia elevada de cáncer de pene
y cuello uterino (36).
La incidencia más elevada de carcinoma del cuello uterino
en mujeres promiscuas confirma que la actividad sexual es factor
de riesgo elevado (28). Por estudios epidemiológicos se ha
llegado a la conclusión de la existencia de un agente responsable,
trasmitido sexualmente por el varón a la mujer. Este agente
tendría éxito en el frágil epitelio metaplásico
inmaduro de la adolescente, traumatizado por el coito.
De aquí
la importancia de la edad del inicio del coito (77). Estos agentes
pueden ser virus, espermatozoides que acompañados con los
cofactores el epitelio traumatizado por los coitos repetidos (10)
o la exposición frecuente del plasma seminal del varón
al tracto genital femenino, produciría alteraciones del sistema
inmunológico local predisponiendo al cáncer, especialmente
si es inducido por virus (84).
FACTORES
ECONÓMICOS
Por consenso
se admite que el carcinoma del cuello uterino es más frecuente
en mujeres de baja condición económica (5-7-25-32-35-37-60).
Es alta la incidencia en mujeres cuyos esposos son jornaleros o
trabajadores eventuales. En general mujeres de reducida condición
económica y viven en zona urbana, tiene 3 veces más
alta prevalencia de neoplasia maligna del cuello uterino (58-138);
es más alta en mujeres que viven en zona urbana que las que
viven en zona rural;(Parsons y Col.) aunque Herrera reporta que
en Costa Rica es más alta en zona rural (139).
El factor económico en sí no jugaría rol importante,
sino que el bajo nivel económico condicionaría deficiente
higiene, incluyendo la higiene del pene, inicio del coito a temprana
edad, relaciones sexuales más frecuentes, múltiples
parejas, matrimonios inestables, mayos promiscuidad, multiparidad,
etc. (25-32-36-56).o por el nivel económico reducido ingerirían
deficiente nutrientes o micronutrientes que llevarían a la
disminución del sistema inmunológico sistémico
o local del moco cervical (37)..
Se ha comprobado
que la ingestión de retinol y caroteno protege contra algunos
tumores escamosos (55) y que la ingestión de vitamina C y
ácido fólico disminuyen los riesgos del desarrollo
del carcinoma in situ y displasia (31-39-55).
. . .
MULTIPARIDAD
Se ha incriminado
a la multiparidad como que jugara importante papel en la aparición
del carcinoma del cuello uterino (7-74-75). El período de
metaplasia del epitelio del cuello uterino es más activa
y frecuente en la pubertad, adolescencia y primer embarazo y es
la etapa más crítica para la aparición y desarrollo
maligno cuando las condiciones están dadas (52).
Estudios histológicos
del epitelio uterino en mujeres de 23.8 años promedio, arrojó
prevalencia de displasia e in situ 36/1000 en nulípara, 128/1000
con un aborto del primer trimestre o un embarazo a término
y 165/1000 con dos o más fetos viables (140); Runge halló
displasia y carcinoma in situ 5 veces más en multípara
que en primíparas y que la frecuencia aumentaba con el número
de hijos hasta el punto de ser el doble en la multípara que
en la primípara.
Si bien a la multiparidad lo relacionan con el cáncer del
cuello uterino, no se debería a la lesión o infección
del cerviz uterino por los partos, sino a la actividad sexual que
da como el resultados aquellos embarazos. Muchos embarazos significan
muchos coitos, durante varios años, comienzo a temprana edad
la actividad sexual, múltiples parejas sexuales, etc.(8-25-32-36-52).
Las prostitutas tienen carcinoma del cuello uterino 6 veces más
elevado que el grupo control y raramente se embarazan. La paridad
jugaría escaso rol en la génesis del cáncer
cervical (37).
TABACO
En el cigarrillo
que se fuma hasta 1982 se identificaron 4720 compuestos químicos
diferentes, siendo el más tóxico y que produce hábito
la nicotina y 48 compuestos carcinogénicos comprobados en
el laboratorio (Dube et al 82); hasta la actualidad se han identificado
más de 5000 compuestos diferentes.
Existe marcada asociación entre el cigarrillo con alteraciones
del epitelio cervical, controlados con el número de parejas
sexuales, embarazos fuera del matrimonio y años de uso de
la píldora anticonceptiva (Harris). El tabaco también
es inculpado como factor de riesgo de la neoplasia maligna del cerviz
uterino (105) tanto las que fuman y mascan (Novak y Cols), pero
se ignoran cómo actuaría (7-12-14-27-31-39-41-58-125).
Los metabolitos del tabaco se han detectado en el mucus del cuello
uterino (105): nicotina en el 25 % y la cotinina en el 84 % de las
fumadoras, cuya concentración es directamente proporcional
al tiempo y número de cigarrillos consumidos por día
(141).
El riesgo de
neoplasia maligna del cuello uterino en fumadoras es de 1.9 a 14.6
veces más alta que en no fumadoras dependiendo del tiempo
y número de cigarrillos consumidos por día (142-143),
debido a que algún metabolito del cigarrillo disminuiría
la capacidad inmunológica del epitelio del cuello uterino
(4) o actuaría como un cofactor sinérgico en la trasformación
maligna del epitelio cervical (144); en fumadoras se analizó
la concentración de nicotina y cotinina en la sangre y mucus
en el cuello uterino en pacientes con carcinoma in situ; se halló
alta concentración de nicotina en el mucus del cuello uterino
( Hellberg) . . .
RAZA
En USA la incidencia
y mortalidad por carcinoma del cuello uterino en las negras es 3
veces más alta que en las blancas (35); Jordan observó
en EEUU mayor incidencia en las caucásicas que en las indias
de Nueva México; en New York en hispánicas blancas
es dos veces y medio más elevada que en la blanca oriunda
de USA (145); las hispánicas tienen más riesgo de
desarrollar carcinoma escamoso y las asiáticas, adenocarcinoma
(146). Se considera que la neoplasia maligna del cuello uterino
es más frecuente en las negras por predisposición
racial (34-37), pero con el mismo nivel económico las diferencias
raciales desaparecen (25-36-52-130).
CIRCUNSICIÓN
Vineberg en
1906 lanzó la idea que las judías desarrollaban la
neoplasia maligna del cerviz con menor frecuencia (25) debido a
la circuncisión de sus esposos (37-52-147). Estudios posteriores
efectuados en la India, Irán e Isla Fiji han demostrado que
la circuncisión no jugaría rol importante (25-37-52-60).
La reducida
incidencia se debería al estricto cumplimiento del código
mosaico que ordena entre otros, a la abstinencia del coito durante
la menstruación, los 7 días siguientes y los 30 días
después del parto (25). Se ha cuestionado a la circuncisión
como factor que protege del carcinoma del cuello uterino; se ha
hallado incidencia parecida entre libaneses y musulmanes que practican
la circuncisión y cristianos que no practica (Abou ).
La judia tienen la misma incidencia que las otras razas: depende
del lugar que vive y nivel económico (138).Si el prepucio
intacto jugara algún papel, la higiene del pene previa retracción
del prepucio podría reducir, el carcinoma del cuello uterino
en las regiones de alta prevalencia (148).
SISTEMA INMUNOLÓGICO
La escuela Rusa
ha demostrado que el organismo humano tiene aproximadamente 10
elevada a la potencia 13 de células y 10 millones de de células
mutantes con un gen modificado en un momento dado. Estas células
mutantes con un gen modificado, traidoras que no aceptan ser reguladas,
por los sistemas de control del organismo humano, con su reproducción,
originaría los tumores malignos.
El sistema inmunológico es el encargado de controlar estas
células mutantes, rebeldes o traidoras (Petrov). Por tal
razón el sistema inmunológico disminuido jugaría
rol importante en la aparición y desarrollo de la displasia
tras la agresión del epitelio cervical por el carcinogénico
(25-125). El carcinoma pre invasivo e invasivo es más frecuente
en pacientes sometidas a inmunosupresión; Porreco halló
14 veces más frecuente en mujeres con terapia inmunoisupresora
(25); como así también la infección por el
PVH es más frecuente en inmunosuprimidas( 62).
El sistema inmunológico deprimido, también favorece
el desarrollo del PVH y la neoplasia intracervical (Sillman y Col);
el riesgo de carcinoma in situ del cerviz, vulva, ano, se reporta
que se eleva al 100 % en pacientes con trasplante renal que toman
inmunosipresores comparado con paciente con sistema inmunológico
normal (Sillman);
La inmunosupresión
no sólo aumenta el riesgo del carcinoma del cuello uterino
sino también aumenta el riesgo del linfoma maligno, linfoma
no Hodgkin y sarcoma de Kaposi (Kinlen); se ha demostrado también
significativo incremento del PVH en el cuello uterino de pacientes
infectados con el virus de la inmuno deficiencia humana (VIH) y
en pacientes con el número de linfocitos CD4 disminuídos
( Jonson ): La regresión espontánea de los condilomas
es frecuente y esta bien documentado; como así también
con la infiltración con célula mononucleares B y linfocitos
T (Tagami) La alteración del sistema inmunológico
más los otros factores promotores o sinérgicos, son
necesarios para el inicio de la trasformación maligna del
epitelio del cuello uterino (138)
EMFERMEDADES
DE TRANSMISIÓN SEXUAL
La neoplasia
maligna del cuello uterino se ha asociado a todas las enfermedades
de transmisión sexual porque los factores de riesgo son similares
( 93-139-149); se ha sospechado de la sífilis, chlamidia
(57), tricomona vaginali (51), hongos (8-25-27-31-39), decían
que actuarían como mutagénicos,.pero no hay evidencias:
En la década del 60 fue incriminado el HVH2 y a partir del
70s el PVH (8-27-31-39-51-53-63-77-150-151); se ha determinado que
las prostitutas con sífilis tienen 6 veces más elevado
el carcinoma del cerviz uterino que el grupo control
ANTICONCEPCIÓN
La mujer no
embarazada produce estradiol de 100 ug a 300 ug por día que
circula en la sangre 99% unido a globulinas y albúminas y
1 % libre; solamente este 1 % libre ejerce sus funciones a concentraciones
extremadamente reducidas en el núcleo de la células
unido al receptor (Beato).
El dietilestilbestrol
(DES) estrógeno sintético se usó desde su descubrimiento,
para retener el aborto y otros fines y se comprobó que en
las hijas de madres que había tomado el DES durante el embarazo,
se enfermaron de carcinoma del cuello uterino y vagina, como así
también tuvieron alteraciones morfológicas del árbol
genital; por tales razones fue proscrito por la FDA (Hersbt et al);
las embarazadas que tomaron anticoncepción oral en el primer
trimestre, sus hijos tuvieron alteraciones congénitas el
síndrome VACTREL. alteraciones de las vértebras, ano
rectal, cardíaco, traquea, renal, esofágica y reducción
de los dedos (Gedlin et al)
La anticoncepción oral está positivamente relacionado
en la aparición y desarrollo de la neoplasia maligna del
cuello uterino (4-12-27-125). La frecuencia es más alta en
mujeres que usan la píldora y menos en las que usan métodos
de barrera (31-84-149-152-153). Pacientes que usan anticoncepción
oral desarrollan carcinoma cervical de 4 a .6.7/1000 y las que usan
de barrera 1.8/ 000 a 3.8/1000 (37-63) porque las que usan métodos
de barrera, se protegen de los agentes cancerígenos y las
que usan la píldora inician el coito a menor edad, son sexualmente
más activas y tiene múltiples parejas sexuales (31-149-152);
En una investigación con 47.000 mujeres se comprobó
que mujeres que usaban la píldora anticonceptiva por más
de 10 años tuvieron 4 veces más elevada, que las no
usuarias (Beral). También se lanza la hipótesis de
que la anticoncepción oral intervendría en la aparición,
y progresión de la displasia a carcinoma in situ e invasivo
en mujeres susceptibles por reducción del folato que mantiene
la integridad del epitelio uterino (73). .
MEDIO AMBIENTE
La salud de
la personas depende de la herencia, alimentación, hábitos
personales y el medio ambiente. En la mayoría de los trastornos
de salud que sufre la humanidad,
intervienen estos factores (154); el 80 % de las enfermedades, el
30 % de las muertes de todas las edades y razas y el 50 % de la
mortalidad infantil, son producidas por las enfermedades transmitidas
por el agua no potable que tienen los países subdesarrollados
(OMS); más del 80 % de los cánceres que sufre la humanidad
se asocian directamente con el estilo de vida y el medio ambiente
(89). Conceptos similares tenían los médicos americanos
precolombinos (155-156-157)
Reducción marcada de la incidencia y morbimortalidad por
cáncer pueden obtenerse mejorando estos factores: Herencia,
alimentación, hábitos de vida y medio ambiente
(158). La prevención primaria del cáncer pulmonar
producido por el tabaco, es 100 % más efectiva no usando
este tóxico usado en tiempo de paz, que la prevención
secundaria (159). La salud de la humanidad depende más de
la mano del hombre que de las manos del médico (160-161).
CONCLUSIONES
Sin lugar a
dudas la actividad sexual es factor de mayor importancia en la aparición
y desarrollo de la neoplasia maligna del cuello uterino demostrados
inicialmente en monjas en 1842 por Rignoni Stern y confirmados por
Gagnon 1950 en 13,000, Nix en 100,000 monjas y otros; no hallaron
esta patología maligna en ninguna monja; pero se ignora porque
mecanismo; luego vienen como factores de riesgo la edad de inicio
del coito, múltiples parejas sexuales, multiparidad, infección
por el PVH, tabaco, anticoncepción oral, alteraciones inmunológicas,
medio ambiente situación económica y otros factores.:
El desposeído tiene como única distracción
el sexo: la mesa del humilde es escasa, pero el lecho de la miseria
es fecundo, a expensas del desarrollo del carcinoma del cuello uterino.
La neoplasia maligna del cuello uterino es problema mayor de salud
pública a nivel mundial en los países subdesarrollados;
ha disminuido su incidencia y mortalidad en las naciones que practican
la prevención secundaría con el PAP; pero a pesar
de esto, desde 1980 la incidencia de carcinoma in situ e invasivo
en mujeres jóvenes está en aumento debido a cambios
en el comportamiento sexual; del 100 % de muertes por carcinoma
del cuello uterino a nivel mundial, 85 % se producen en las naciones
subdesarrolladas; porque en estos países no organizan ni
planifican la prevención secundaría con el PAP; deben
utilizar el ácido acético o el lugol que son más
baratos y más objetivos con los mismos resultados del PAP.
Conociéndose fehacientemente desde 1842 que el coito es el
primer factor de aparición de la neoplasia del cerviz y desde
más de 50 años la citología exfoliativa por
el PAP y la prevención secundaria por el ácido acético
y lugol es intolerable e inaceptable ante la historia que no admite
impunidades, seguir diagnosticando carcinoma del cuello uterino
invasivo
El PVH desde 1974 es el primer sospechoso de ser el agente causal
del carcinoma del cuello uterino, pero no se halla en todos los
cánceres el cuello uterino ni al inocular reproduce la neoplasia
maligna y se halla en otra enfermedad; por lo tanto no cumple el
postulado de Koch. La presencia del PVH no es suficiente para el
desarrollo del tumor maligno, requiere la compañía
de factores exógenos y endógenos Nuestros conocimientos
de las relaciones del PVH con los cofactores en la generación
del tumor maligno del cerviz aun son deficientes y el papel que
juegan los cofactores en la aparición de la patología
maligna del cuello uterino son nebulosos. Las investigaciones deben
profundizarse en el PVH y los cofactores. .
El descubrimiento de la etiología y tratamiento de la neoplasia
cervical es la doncella veleidosa que todos los investigadores desean
poseerla. .
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DOCTOR GODOFREDO
ARAUZO CHUCO
Médico
-Cirujano
Especialidad Ginecología y Obstetricia
HOSPITAL
TINGO MARIA, PERÚ
godo_ara@hotmail.com
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