Existe
una amplia y coherente evidencia epidemiológica de que un mayor consumo de frutas
y verduras ejerce uno de los efectos protectores más señalados contra el riesgo
de padecer gran número de formas del cáncer, en particular de pulmón, laringe,
orofaringe, esófago, estómago, colon y recto, así como de páncreas. El análisis
de los tipos de fruta y verduras, crudas y frescas, la lechuga, la zanahoria,
las verduras foliáceas y las plantas crucíferas, los cítricos, el brécol y las
liliáceas (ajos, cebollas, etc.) presenta sistemáticamente una asociación negativa
preponderante con el riesgo de cáncer. Las leguminosas o legumbres, aunque también
presentan una asociación negativa, tienen el efecto menos señalado. Un
mayor consumo de verduras y de frutas se asocia, uniforme pero no universalmente,
a un riesgo reducido para la mayoría de las localizaciones del cáncer; la asociación
más clara es para los cánceres epiteliales, en particular los del tubo digestivo
y tracto respiratorio, mientras que es escasa o inexistente para los cánceres
hormonodependientes. Los
índices consistentemente más bajos de numerosas formas de cáncer señaladas en
los países del sur de Europa se han atribuido a la dieta mediterránea,
que contiene por regla general menos grasas totales, en particular grasas animales,
carnes, y más pescados, aceite de oliva, verduras y frutas, fibras y granos. Aunque
hay muchos indicios que apuntan a una relación, ésta aún no ha podido demostrarse
satisfactoriamente. La
asociación con un riesgo reducido de cáncer existe para un número muy grande de
frutas y de verduras; en particular tomadas crudas. Se demuestra también cada
vez más que el consumo de cantidades más importantes es también beneficioso para
otras enfermedades crónicas. Las frutas y las verduras contienen un gran número
de agentes potencialmente anticancerígenos cuyos mecanismos de acción se completan
o solapan. Para algunos
de los principales cánceres su poder de prevención es considerable, aunque no
se conocen la o las moléculas exactas presentes en las frutas y las verduras que
confieren esta protección, así como tampoco se conoce el mecanismo exacto de acción.
Los mecanismos de acción se conocen parcialmente, pero no son imprescindibles
para adoptar medidas de salud pública, aunque no sea posible recomendar una ingesta
complementaria de vitaminas y de minerales para reducir el riesgo de cáncer sobre
la base de los datos actualmente disponibles. Actualmente
es difícil indicar con precisión la cantidad de frutas y de verduras necesaria
para conferir esta protección. Siempre que sea posible, deberían consumirse en
cada comida frutas y verduras. El instituto nacional de lucha contra el cáncer
de los Estados Unidos preconizaba un programa de cinco tomas al día. Según
este consejo, una toma hace referencia al consumo de una ensalada durante una
comida, o de una manzana como tentempié. Acciones análogas en Europa podrían conseguir
una reducción del riesgo de cáncer. Referencias
básicas Block G (1991),
Vitamin C and cancer prevention: the epidemiologic evidence, Amer. J. Clin.
Nutr. 53: 270-282 Blot
WJ, Li J-Y, Taylor P, Guo W, Dawsey S, Wang G-Q, Yang CS, Zheng S-F, Gail M, Li
G-Y, Yu Y, Liu B-q, Tangrea J, Sun Y-h, Liu F, Fraumeni JF, Zhang Y-H and Li B.,
Nutrition Intervention Trials in Linxian, China: Supplementation with Specific
Vitamin/Mineral Combinations, Cancer Incidence, and Disease-Specific Mortality
in the General Population, J Natl Cancer Inst 85: 1483-1492 (1993) Garland
M, Willett WC, Manson JE and Hunter DJ, Antioxidant micronutrients and breast
cancer, J Am Coll Nutr 12: 400-411 (1993) Steinmetz
KA and Potter JD, Vegetables, Fruits and Cancer, Cancer Causes and Control
2:325-357 (1991) Más
información sobre cáncer
Aviso La
información que usted encontrará en este artículo no pretende substituir
el necesario consejo médico o la necesidad de un tratamiento profesional médico
para una dolencia o transtorno en su salud. Siempre
debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y antes de comenzar
un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o programa de ejercicio físico
|