Cáncer
Infantil
La expresión
«cáncer infantil» se refiere a todos los tipos
de cáncer que padecen los niños hasta los 14 años.
Se calcula que más de 160.000 niños en todo el mundo
son diagnosticados de cáncer cada año y esta cifra
podría ser considerablemente superior. Los datos sobre la
incidencia del cáncer infantil en los países desarrollados
son en su mayoría imprecisos. Son necesarios más registros
de cáncer por población para determinar el número
real de niños que padecen cáncer.
El 80% de los pacientes infantiles de cáncer viven en los
países en desarrollo, y esta proporción crecerá
a medida que se eliminen las enfermedades infecciosas.
En los países
desarrollados, tres de cada cuatro niños con cáncer
sobreviven al menos cinco años después de ser diagnosticados.
En los países en desarrollo, más de la mitad de los
niños diagnosticados con cáncer tiene probabilidades
de morir. La detección tardía y el acceso limitado
a terapias eficaces contra el cáncer tienen como consecuencia
que sólo un pequeño porcentaje de pacientes reciba
el tratamiento médico necesario para salvar su vida.
Datos del
cáncer infantil en España
El cáncer es una enfermedad relativamente infrecuente
en la infancia y en la adolescencia. Aún así, el cáncer
es la segunda causa de mortalidad infantil, después de los
accidentes, en nuestro país.
En el momento actual tanto la incidencia como la prevalencia
del cáncer en la edad infantil, está en ascenso, probablemente
debido a un mejor y más precoz diagnóstico, así
como a los tratamientos utilizados que han disminuido la mortalidad
por cáncer en estas edades.
En España se diagnostican aproximadamente 850 casos
nuevos cada año. A éstos se añaden otros 500
casos nuevos anuales en edades entre 15 y 19 años. Esto supone
una incidencia de un nuevo caso de cáncer por cada 7.000
niños menores de 15 años de edad cada año.
Los más frecuentes son las leucemias, seguidos de
los tumores del sistema nervioso, linfomas, tumores óseos
y sarcomas. Estos tumores suponen el 80% de todos los casos.
Durante las últimas décadas, los avances en
las técnicas diagnósticas y en los tratamientos del
cáncer infantil han aumentado, de forma espectacular, la
supervivencia de estos niños, pasando desde el 52,5% a principios
de la década de 1980 a mas del 73% a finales del siglo XX.
Esto hace que hoy en día, en nuestro país, la curación
de muchos de los niños enfermos de cáncer sea cada
vez más un hecho habitual.
Estos datos de España son similares a los valores
de Europa, según el Registro Nacional de
Tumores Infantiles
Tipos frecuentes
de cáncer infantil
Leucemia
- La leucemia
es una enfermedad de las células de la sangre y representa
casi un tercio de todos los cánceres pediátricos
en Europa, América y Asia Oriental.
- El tipo
más frecuente de cáncer en los niños es la
leucemia linfoblástica aguda, que afecta a las células
de la médula ósea que producen linfocitos. Éste
es el tipo de cáncer infantil con mayor incidencia en la
población de raza caucásica.
Linfomas
- Los linfomas
son tumores de los tejidos linfáticos y constituyen el
tercer tipo más frecuente de cáncer infantil en
los países desarrollados, siendo también padecidos
por algunos niños de África y Oceanía.
- El linfoma
de Hodgkin es más frecuente en los países desarrollados,
mientras que el linfoma de Burkitt, al que se asocia con la malaria
y la infección por el virus de Epstein-Barr, es responsable
de la mitad de los linfomas infantiles en los países africanos.
Tumores del
sistema nervioso central
Estos tumores aparecen en el cerebro y en la espina dorsal, y constituyen
el segundo tipo de cáncer infantil más frecuente en
los países desarrollados. En muchos países en desarrollo
la detección de estos tumores es mucho más baja, debido
parcialmente a la falta de técnicas avanzadas de diagnóstico.
Neuroblastoma
- El neuroblastoma
es una enfermedad maligna del tejido nervioso simpático,
que se origina en la médula suprarrenal o en otros sitios.
- Este tipo
de cáncer es muy frecuente en lactantes y niños
pequeños en los países desarrollados.
Retinoblastoma
- El retinoblastoma
es el cáncer de la retina, que es el tejido nervioso del
ojo. Es hereditario en aproximadamente la mitad de los casos.
- Su incidencia
alcanza el punto álgido en el primer año de vida
y es extremadamente inusual en niños a partir de los diez
años.
- En Europa,
Norteamérica y Australia hasta un 4% de los tumores infantiles
son retinoblastomas. En la población africana, este tipo
de cáncer puede representar el 10-15% de todos los casos.
Cáncer
de riñón
- El tipo
más frecuente de cáncer de riñón en
la infancia es el tumor de Wilms (95%), que se presenta mayoritariamente
en niños menores de cinco años.
- En la mayor
parte de la población europea, australiana y americana
de raza caucásica, el tumor de Wilms representa un 6% de
todos los cánceres diagnosticados en niños. Por
el contrario, en la población negra de Norteamérica
y en África, su proporción se sitúa en torno
al 10%.
Tumores del
sistema nervioso central
- Estos tumores
aparecen en el cerebro y en la espina dorsal, y constituyen el
segundo tipo de cáncer infantil más frecuente en
los países desarrollados. En muchos países en desarrollo
la detección de estos tumores es mucho más baja,
debido parcialmente a la falta de técnicas avanzadas de
diagnóstico.
Tumores óseos
- Los tumores
óseos aparecen en varios tipos de células de tejido
óseo y entre ellos están el osteosarcoma (50%),
el condrosarcoma y el sarcoma de Ewing (35%). Representan aproximadamente
el 3-5% de los cánceres pediátricos.
- La incidencia
del osteosarcoma y del sarcoma de Ewing varía de unos grupos
étnicos a otros.
Sarcomas de
tejidos blandos
- El rabdomiosarcoma
es un cáncer que se forma en las células que normalmente
desarrollan los músculos estriados del cuerpo. Es un sarcoma
de tejidos blancos característico de la infancia, pues
en dos tercios de todos los casos se forma antes de los diez años.
- El sarcoma
de Kaposi es causado por el virus del herpes, en el que las células
cancerosas y los vasos sanguíneos anormalmente dilatados
forman lesiones sólidas en el tejido conectivo. Desde principios
de los años ochenta, se ha incrementado dramáticamente
la incidencia de una forma virulenta del sarcoma de Kaposi en
los países africanos afectados por la epidemia de VIH/SIDA.
El sarcoma de Kaposi puede representar la mitad de todos los cánceres
infantiles en estos países, con alrededor de 70 nuevos
casos al año por cada millón de niños. Este
tumor es poco frecuente en otras poblaciones.
El reconocimiento
de los síntomas puede salvar la vida de un niño No
sólo son los tipos de cáncer en la población
infantil distintos a los de la población adulta, sino también
son distintas las tasas de tratamiento y supervivencia (el pronóstico).
La detección precoz y el tratamiento adecuado son los pasos
más importantes para luchar contra esta enfermedad y eliminarla,
y puede ayudar a salvar las vidas de miles de niños cada
año.
Al menos un
85% de los cánceres infantiles suelen presentar los siguientes
síntomas:
- Masa abdominal
anormal o inflamación
- Fiebre prolongada
y sin causa aparente
- Palidez,
pérdida de energía y pérdida de peso rápida
- Dolores
de cabeza persistentes y sin causa aparente, a menudo con vómitos
- Formación
de hematomas con facilidad y sangrado sin causa aparente
- Pérdida
de equilibrio y cambio repentino en el comportamiento
- Hinchazón
de cabeza
- Brillo blanco
en los ojo
Fuente
AECC/UICC
http://www.todocancer.com/NR/rdonlyres/8E2FDE6E-EA5C-45FF-8BDE-F47D77A1CE4B/0/HOJA_INF_4FEBRERO_NINOS.pdf
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