Factores
de Riesgo del Cáncer de Pulmón
Los
investigadores han descubierto varias causas del cáncer de pulmón
y la mayoría están relacionadas con el uso del tabaco.
Cigarrillos.
El fumar cigarrillos causa cáncer de pulmón. Sustancias dañinas,
llamadas carcinógenos, en el tabaco, dañan las células de
los pulmones. Con el tiempo, las células dañadas pueden hacerse
cancerosas. La probabilidad de que un fumador desarrolle cáncer de pulmón
se ve afectada por la edad a la que se empezó a fumar, por el tiempo que
la persona ha fumado, el número de cigarrillos fumados al día y
la fuerza con la que inhala el fumador. El dejar de fumar reduce considerablemente
el riesgo de una persona de desarrollar cáncer de pulmón.
Cigarros
puros y pipas. Las personas que fuman cigarros puros y pipas tienen un riesgo
mayor de cáncer de pulmón que las personas que no fuman. El número
de años que fuma una persona, el número de pipas o cigarros fumados
al día y la fuerza con la que inhala la persona, todo esto afecta el riesgo
de desarrollar cáncer de pulmón. Aun los fumadores de cigarros puros
y pipa que no inhalan tienen un riesgo mayor de cáncer de pulmón,
de boca y de otros tipos.
Humo de tabaco en el ambiente. La posibilidad
de desarrollar cáncer de pulmón aumenta con la exposición
al humo de tabaco en el ambiente: el humo en el aire cuando otra persona está
fumando. La exposición al humo de tabaco en el ambiente se llama fumar
de segunda mano o fumar en forma pasiva o involuntaria.
Radón.
El radón es un gas radiactivo invisible, sin olor y sin sabor, que
ocurre en forma natural en la tierra y rocas. Puede dañar los pulmones,
lo cual puede llevar al cáncer de pulmón. Las personas que trabajan
en las minas pueden exponerse al radón y, en algunas partes del país,
hay radón también en las casas. El fumar aumenta el riesgo de cáncer
de pulmón todavía más en aquellas personas que ya tienen
el riesgo a causa de su exposición al radón. Un estuche para uso
doméstico que permite medir los niveles de radón en las casas está
en venta en la mayoría de las tiendas de ferretería. La prueba doméstica
para el radón es relativamente fácil de usar y no es cara. Una vez
que se corrige el problema del radón, el peligro desaparece por completo.
Asbesto.
Asbesto es el nombre de un grupo de minerales que ocurren como fibras en forma
natural y se usan en algunas industrias. Las fibras de asbesto tienden a romperse
con facilidad en partículas que pueden flotar en el aire y pegarse a la
ropa. Cuando las partículas son inhaladas, se pueden alojar en los pulmones,
dañando las células y aumentando el riesgo de cáncer de pulmón.
Los estudios han demostrado que los trabajadores que han estado expuestos a grandes
cantidades de asbesto tienen un riesgo de desarrollar cáncer de pulmón
que es 3 ó 4 veces mayor que el de trabajadores que no han estado expuestos
al asbesto. Se ha observado esta exposición en tales industrias como la
de construcción naval, minería y manufactura del asbesto, trabajo
de aislantes y reparación de frenos. El riesgo de cáncer de pulmón
es todavía mayor entre los trabajadores del asbesto que fuman también.
Los trabajadores del asbesto deberán usar equipo protector que proporciona
la empresa y seguir las prácticas laborales y los procedimientos de seguridad
recomendados.
Contaminación.
Los investigadores han encontrado una relación entre el cáncer de
pulmón y la exposición a algunos contaminantes del aire, como los
productos que resultan de la combustión del diesel y de otros combustibles
fósiles. Sin embargo, esta relación no ha sido definida con claridad
y se está llevando a cabo más investigación.
Enfermedades
de pulmón. Algunas enfermedades de pulmón, como la tuberculosis
(TB), aumentan las posibilidades de una persona de desarrollar cáncer de
pulmón. El cáncer de pulmón tiende a desarrollarse en las
áreas del pulmón que tienen cicatrices de tuberculosis.
Antecedentes
personales. La persona
que ha tenido cáncer de pulmón una vez tiene más probabilidad
de desarrollar un segundo cáncer de pulmón cuando se compara con
una persona que nunca lo ha tenido. Dejar de fumar después de que se diagnostica
el cáncer de pulmón puede prevenir el desarrollo de un segundo cáncer
de pulmón.
Los investigadores siguen estudiando las causas del cáncer
de pulmón y continúan buscando formas de prevenirlo. Ya sabemos
que la mejor forma de prevenir el cáncer de pulmón es dejar de fumar
(o no empezar nunca). En cuanto más pronto deja uno de fumar, es mejor.
Aun cuando usted haya fumado por muchos años, nunca es demasiado tarde
para beneficiarse de dejar de fumar.
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