Cáncer
del Pulmón¿Qué
es el cáncer de pulmón?
Los cánceres que
empiezan en los pulmones se dividen en dos tipos principales: cáncer de
pulmón de células no pequeñas y cáncer de pulmón
de células pequeñas, lo cual depende de cómo se ven las células
en el microscopio. Cada tipo de cáncer de pulmón crece y se disemina
en forma diferente y se trata en forma también diferente.
Cáncer
de pulmón de células no pequeñas El
cáncer de pulmón de células no pequeñas es más
común que el cáncer de pulmón de células pequeñas
y, en general, crece y se disemina con más lentitud. Hay tres tipos principales
de cáncer de pulmón de células no pequeñas y toman
el nombre del tipo de células en donde se desarrolla el cáncer:
carcinoma de células escamosas (también llamado carcinoma epidermoide),
adenocarcinoma y carcinoma de células grandes.
Cáncer
de pulmón de células pequeñas El
cáncer de pulmón de células pequeñas, a veces llamado
cáncer de células en avena, es menos común que el cáncer
de pulmón de células no pequeñas. Este tipo de cáncer
de pulmón crece con más rapidez y es posible que se disemine a otros
órganos del cuerpo. Cáncer
de pulmón, ¿Quién tiene el riesgo?
Los
investigadores han descubierto varias causas del cáncer de pulmón
y la mayoría están relacionadas con el uso del tabaco.
Cigarrillos.
El fumar cigarrillos causa cáncer de pulmón. Sustancias dañinas,
llamadas carcinógenos, en el tabaco, dañan las células de
los pulmones. Con el tiempo, las células dañadas pueden hacerse
cancerosas. La probabilidad de que un fumador desarrolle cáncer de pulmón
se ve afectada por la edad a la que se empezó a fumar, por el tiempo que
la persona ha fumado, el número de cigarrillos fumados al día y
la fuerza con la que inhala el fumador. El dejar de fumar reduce considerablemente
el riesgo de una persona de desarrollar cáncer de pulmón.
Cigarros
puros y pipas. Las personas que fuman cigarros puros y pipas tienen un riesgo
mayor de cáncer de pulmón que las personas que no fuman. El número
de años que fuma una persona, el número de pipas o cigarros fumados
al día y la fuerza con la que inhala la persona, todo esto afecta el riesgo
de desarrollar cáncer de pulmón. Aun los fumadores de cigarros puros
y pipa que no inhalan tienen un riesgo mayor de cáncer de pulmón,
de boca y de otros tipos.
Humo de tabaco en el ambiente. La posibilidad
de desarrollar cáncer de pulmón aumenta con la exposición
al humo de tabaco en el ambiente: el humo en el aire cuando otra persona está
fumando. La exposición al humo de tabaco en el ambiente se llama fumar
de segunda mano o fumar en forma pasiva o involuntaria.
Radón.
El radón es un gas radiactivo invisible, sin olor y sin sabor, que
ocurre en forma natural en la tierra y rocas. Puede dañar los pulmones,
lo cual puede llevar al cáncer de pulmón. Las personas que trabajan
en las minas pueden exponerse al radón y, en algunas partes del país,
hay radón también en las casas. El fumar aumenta el riesgo de cáncer
de pulmón todavía más en aquellas personas que ya tienen
el riesgo a causa de su exposición al radón. Un estuche para uso
doméstico que permite medir los niveles de radón en las casas está
en venta en la mayoría de las tiendas de ferretería. La prueba doméstica
para el radón es relativamente fácil de usar y no es cara. Una vez
que se corrige el problema del radón, el peligro desaparece por completo.
Asbesto.
Asbesto es el nombre de un grupo de minerales que ocurren como fibras en forma
natural y se usan en algunas industrias. Las fibras de asbesto tienden a romperse
con facilidad en partículas que pueden flotar en el aire y pegarse a la
ropa. Cuando las partículas son inhaladas, se pueden alojar en los pulmones,
dañando las células y aumentando el riesgo de cáncer de pulmón.
Los estudios han demostrado que los trabajadores que han estado expuestos a grandes
cantidades de asbesto tienen un riesgo de desarrollar cáncer de pulmón
que es 3 ó 4 veces mayor que el de trabajadores que no han estado expuestos
al asbesto. Se ha observado esta exposición en tales industrias como la
de construcción naval, minería y manufactura del asbesto, trabajo
de aislantes y reparación de frenos. El riesgo de cáncer de pulmón
es todavía mayor entre los trabajadores del asbesto que fuman también.
Los trabajadores del asbesto deberán usar equipo protector que proporciona
la empresa y seguir las prácticas laborales y los procedimientos de seguridad
recomendados.
Contaminación.
Los investigadores han encontrado una relación entre el cáncer de
pulmón y la exposición a algunos contaminantes del aire, como los
productos que resultan de la combustión del diesel y de otros combustibles
fósiles. Sin embargo, esta relación no ha sido definida con claridad
y se está llevando a cabo más investigación.
Enfermedades
de pulmón. Algunas enfermedades de pulmón, como la tuberculosis
(TB), aumentan las posibilidades de una persona de desarrollar cáncer de
pulmón. El cáncer de pulmón tiende a desarrollarse en las
áreas del pulmón que tienen cicatrices de tuberculosis.
Antecedentes
personales. La persona
que ha tenido cáncer de pulmón una vez tiene más probabilidad
de desarrollar un segundo cáncer de pulmón cuando se compara con
una persona que nunca lo ha tenido. Dejar de fumar después de que se diagnostica
el cáncer de pulmón puede prevenir el desarrollo de un segundo cáncer
de pulmón. Los investigadores siguen estudiando las causas del cáncer
de pulmón y continúan buscando formas de prevenirlo. Ya sabemos
que la mejor forma de prevenir el cáncer de pulmón es dejar de fumar
(o no empezar nunca). En cuanto más pronto deja uno de fumar, es mejor.
Aun cuando usted haya fumado por muchos años, nunca es demasiado tarde
para beneficiarse de dejar de fumar.
El
reconocimiento de los síntomas
Los
signos y síntomas comunes de cáncer de pulmón son: - Una
tos que no se quita y que empeora con el tiempo
- Dolor
constante de pecho
- Tos
con flema que tenga sangre
- Silbido,
ronquera o falta de aire
- Problemas
de pulmonía o bronquitis que se repiten
- Hinchazón
del cuello y de la cara
- Pérdida
de peso o falta de apetito
- Fatiga
Estos síntomas
pueden ser causados por cáncer o por otras condiciones. Es importante consultar
con un médico.
El
diagnóstico de cáncer de pulmón
Para ayudarse
a encontrar la causa de los síntomas, el médico evalúa los
antecedentes médicos de la persona, sus antecedentes de fumar, su exposición
a sustancias del ambiente o del oficio y los antecedentes familiares de cáncer.
El médico realiza también un examen físico y puede ordenar
rayos X del pecho y otras pruebas. Si se sospecha cáncer de pulmón,
la citología de esputo (el examen microscópico de células
de una muestra de flema de los pulmones que se obtiene al toser profundamente)
es una prueba sencilla que puede ser útil para detectar el cáncer
de pulmón. Para confirmar la presencia del cáncer de pulmón,
el médico necesita examinar tejido del pulmón. Una biopsia es la
extracción de una pequeña muestra de tejido para ser examinada en
el microscopio por un patólogo y puede mostrar si una persona tiene cáncer.
Varios procedimientos se pueden usar para obtener este tejido. Broncoscopia.
El médico pone un broncoscopio (un tubo delgado, luminoso) por la boca
o por la nariz hasta llegar a la traquea para ver dentro de las vías respiratorias.
A través de este tubo, el médico puede recoger células o
muestras pequeñas de tejido.
Aspiración
con aguja. Una aguja es insertada en el tumor a través del pecho para
extraer una muestra de tejido.
Toracentesis.
Por medio de una aguja, el médico extrae una muestra del líquido
que rodea los pulmones para buscar células cancerosas. Toracotomía.
A veces es necesaria la cirugía para abrir el tórax y poder
diagnosticar el cáncer de pulmón. Este procedimiento es una operación
mayor que se realiza en el hospital.
Estadificación
de la enfermedad Si
el diagnóstico es de cáncer, el médico querrá saber
el estadio (etapa o extensión) de la enfermedad. La estadificación
se lleva a cabo para determinar si el cáncer se ha diseminado y, si es
así, a qué partes del cuerpo. El cáncer de pulmón
se disemina con frecuencia al cerebro o a los huesos. El saber el estadio (etapa)
de la enfermedad ayuda al médico a planear el tratamiento. Algunas de las
pruebas que se usan para determinar si el cáncer se ha diseminado son: Escanograma
de TAC o tomografía computarizada. Una computadora conectada a una
máquina de rayos X crea una serie de imágenes detalladas de las
áreas internas del cuerpo. IRM (imágenes de resonancia magnética).
Un imán poderoso conectado a una computadora produce imágenes detalladas
de las áreas internas del cuerpo.
Estudios
con radionúclidos. Los escanogramas con radionúclidos (isótopos
radiactivos) pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado a otros órganos,
como al hígado. El paciente ingiere o recibe una inyección de una
sustancia ligeramente radiactiva. Una máquina (escáner) mide y registra
el nivel de radiactividad en ciertos órganos para revelar las áreas
anormales.
Escanograma óseo. El escanograma óseo,
un tipo de estudio con radionúclidos, puede mostrar si el cáncer
se ha diseminado a los huesos. Se inyecta en la vena una pequeña cantidad
de una sustancia radiactiva que viaja por el torrente sanguíneo y se concentra
en las áreas de crecimiento óseo anormal. Un instrumento llamado
escáner mide los niveles de radiactividad en estas áreas y los registra
en película de rayos X.
Mediastinoscopia/Mediastinotomía.
Una mediastinoscopia puede ayudar a mostrar si el cáncer se ha diseminado
a los ganglios linfáticos del tórax. Usando un instrumento óptico
luminoso llamado endoscopio, el médico examina el centro del tórax
(mediastino) y los ganglios linfáticos cercanos. En la mediastinoscopia,
el endoscopio es insertado a través de una pequeña incisión
en el cuello; en la mediastinotomía, la incisión se hace en el tórax.
En cualquiera de los dos procedimientos, el endoscopio se usa también para
recoger una muestra de tejido. El paciente recibe anestesia general. Tratamiento
para cáncer de pulmón
El tratamiento depende de una serie
de factores, incluyendo el tipo de cáncer de pulmón (de células
pequeñas o no pequeñas), del tamaño, sitio y extensión
del tumor, y de la salud general del paciente. Se pueden usar muchos tratamientos
diferentes y combinaciones de tratamientos para controlar el cáncer de
pulmón o para mejorar la calidad de vida al reducir los síntomas.
La
cirugía es una operación para extirpar el cáncer. El
tipo de cirugía que realiza el médico depende de la localización
del tumor en el pulmón. Una operación para quitar sólo una
pequeña parte del pulmón se llama resección segmentaria o
en cuña. Cuando el cirujano remueve todo un lóbulo del pulmón,
el procedimiento se llama una lobectomía. La neumonectomía es la
extirpación de todo un pulmón. Algunos tumores son inoperables (no
se pueden extirpar con cirugía) a causa del tamaño o del sitio,
y algunos pacientes no pueden tener cirugía por otras razones médicas.
La
quimioterapia es el uso de fármacos anticancerosos para destruir
las células cancerosas por todo el cuerpo. Aun después de que se
haya extirpado el cáncer del pulmón, células cancerosas pueden
todavía estar presentes en el tejido cercano o en otra parte del cuerpo.
La quimioterapia se puede usar para controlar el crecimiento del cáncer
o para aliviar los síntomas. La mayoría de los fármacos anticancerosos
se administran por inyección directamente en la vena (vía intravenosa)
o por medio de un catéter, un tubo delgado que se coloca en una vena grande
y permanece allí por el tiempo que es necesario. Algunos fármacos
anticancerosos se administran en forma de píldoras o tabletas.
La
radioterapia es el uso de rayos de alta energía para destruir las
células cancerosas. La radioterapia se dirige a un área limitada
y afecta las células cancerosas sólo en esa área. La radioterapia
se puede usar antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor
o después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa
que haya quedado en el área tratada. Los médicos usan también
la radioterapia, con frecuencia combinada con quimioterapia, como tratamiento
primario en vez de cirugía. La radioterapia puede también usarse
para aliviar síntomas como la falta de respiración. La radiación
para el tratamiento de cáncer de pulmón con más frecuencia
procede de una máquina (radiación externa). La radiación
puede también proceder de un implante (un recipiente pequeño de
material radiactivo) que se coloca directamente dentro del tumor o cerca de él
(radiación interna). La
terapia fotodinámica, un tipo de terapia con rayos láser,
consiste en el uso de un compuesto químico especial que se inyecta en el
torrente de la sangre y que es absorbido por las células en todo el cuerpo.
El compuesto químico sale rápidamente de las células normales
pero permanece por más tiempo en las células cancerosas. Una luz
láser dirigida al cáncer hace reaccionar el compuesto químico,
el cual mata entonces las células cancerosas que lo han absorbido. La terapia
fotodinámica puede ser usada para reducir los síntomas del cáncer
de pulmónpor ejemplo, para controlar el sangrado o para aliviar los
problemas de respiración debidos a que las vías de respiración
están bloqueadas cuando el cáncer no se puede extirpar por medio
de cirugía. La terapia fotodinámica puede también usarse
para tratar tumores muy pequeños en pacientes para quienes los tratamientos
ordinarios para cáncer de pulmón no son adecuados.
Los
estudios clínicos (estudios de investigación) para evaluar
formas nuevas de tratar el cáncer son una opción para muchos pacientes
con cáncer de pulmón. En algunos estudios, todos los pacientes reciben
el tratamiento nuevo. En otros, los médicos comparan terapias diferentes
al dar el tratamiento nuevo a un grupo de pacientes y la terapia ordinaria (estándar)
al otro grupo. Por medio de la investigación, los médicos están
explorando formas nuevas y posiblemente más efectivas de tratar el cáncer
de pulmón. Se puede encontrar más información acerca de los
estudios de tratamiento en la publicación del NCI La participación
en los estudios clínicos: lo que los pacientes de cáncer deben saber.
El PDQ®, el banco de datos de información sobre el cáncer del
Instituto Nacional del Cáncer, contiene información detallada acerca
de los estudios en curso para cáncer de pulmón. NCI tiene también
un sitio de Internet: http://www.cancer.gov/clinical_trials/ que proporciona información
detallada para pacientes, profesionales de la salud y el público acerca
de los estudios en curso sobre el cáncer de pulmón.
Tratamiento
del cáncer de pulmón de células no pequeñas
Los
pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas
pueden recibir tratamiento en varias formas. La selección del tratamiento
depende principalmente del tamaño, sitio y grado del tumor. La cirugía
es la forma más común de tratar este tipo de cáncer de pulmón.
La criocirugía, un tratamiento que congela y destruye el tejido canceroso,
puede usarse para controlar los síntomas en los estadios (etapas) últimos
del cáncer de pulmón de células no pequeñas. La radioterapia
y la quimioterapia pueden también usarse para hacer más lento el
progreso de la enfermedad y para controlar los síntomas.
Tratamiento
del cáncer de pulmón de células pequeñas
El
cáncer de pulmón de células pequeñas se disemina con
rapidez. En muchos casos, las células cancerosas ya se han diseminado a
otras partes del cuerpo cuando se diagnostica la enfermedad. Para llegar a las
células cancerosas en todo el cuerpo, los médicos casi siempre usan
quimioterapia. El tratamiento puede también incluir radioterapia dirigida
al tumor en el pulmón o a los tumores en otras partes del cuerpo (como
en el cerebro). Algunos pacientes reciben radioterapia al cerebro aun cuando no
se encuentre cáncer allí. Este tratamiento, llamado irradiación
craneal profiláctica, se da para prevenir que se formen tumores en el cerebro.
La cirugía es parte del plan de tratamiento para un número reducido
de pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas.
Efectos
secundarios
Los efectos secundarios del tratamiento del cáncer
dependen del tipo de tratamiento, y pueden ser diferentes para cada persona. Los
efectos secundarios son con frecuencia sólo temporales. Los médicos
y enfermeras pueden explicar los posibles efectos secundarios del tratamiento
y ellos pueden sugerir formas para ayudar a aliviar los síntomas que pueden
ocurrir durante y después del tratamiento.
La cirugía
para cáncer de pulmón es una operación mayor. Después
de la cirugía de pulmón, aire y líquidos tienden a juntarse
en el tórax. Los pacientes necesitan con frecuencia ayuda para voltearse,
para toser y para respirar con profundidad. Estas actividades son importantes
para la recuperación porque ayudan a que se expanda el tejido de pulmón
que queda y a desalojar el exceso de aire y de líquido. El dolor o la debilidad
en el tórax y el brazo y la falta de respiración son los efectos
secundarios comunes de la cirugía de cáncer de pulmón. Los
pacientes pueden necesitar varias semanas o meses para recuperar las fuerzas y
la energía.
La quimioterapia afecta tanto las células
normales como las cancerosas. Los efectos secundarios dependen en gran parte de
los fármacos determinados y de la dosis (cantidad de fármaco que
se administra). Los efectos secundarios comunes de la quimioterapia son las náuseas
y vómitos, la pérdida del pelo, llagas en la boca y fatiga.
La
radioterapia, como la quimioterapia, afecta las células normales
tanto como las cancerosas. Los efectos secundarios de la radioterapia dependen
principalmente de la parte del cuerpo que es tratada y de la dosis del tratamiento.
Los efectos secundarios comunes de la radioterapia son sequedad e irritación
de la garganta; dificultad para tragar alimentos; fatiga; cambios de la piel en
el sitio del tratamiento y pérdida del apetito. Los pacientes que reciben
radiación al cerebro pueden tener dolores de cabeza, cambios en la piel,
fatiga, náuseas y vómitos, pérdida de pelo o problemas con
los procesos de la memoria y pensamientos.
La terapia fotodinámica
hace la piel y los ojos sensibles a la luz por 6 semanas o más después
del tratamiento. Se recomienda a los pacientes que eviten la luz directa del sol
y la luz brillante interior durante 6 semanas por lo menos. Si los pacientes necesitan
salir al exterior, tienen que usar ropa protectora, incluyendo anteojos para el
sol. Otros efectos secundarios temporales de la terapia fotodinámica pueden
ser la tos, dificultad para pasar alimentos y dolor al respirar o falta de respiración.
Los pacientes deberán consultar con su médico lo que deben hacer
si resultan ampollas en la piel o ésta se pone roja o hinchada.
Hoy
en día, a causa de lo que se ha aprendido en los estudios clínicos,
los médicos pueden controlar, disminuir o evitar muchos de los efectos
secundarios del tratamiento. Varios folletos útiles del NCI, incluyendo
La quimioterapia y usted, La radioterapia y usted y Eating Hints for Cancer Patients,
sugieren formas de sobreponerse a los efectos secundarios del tratamiento del
cáncer. La
importancia del cuidado de seguimiento
El cuidado de seguimiento después
del tratamiento de cáncer de pulmón es muy importante. Los exámenes
médicos regulares aseguran que se tienen en cuenta los cambios en la salud
y, si el cáncer regresa o se desarrolla un nuevo cáncer, puede ser
tratado tan pronto como sea posible. Los exámenes médicos pueden
incluir exámenes físicos, rayos X o pruebas de laboratorio. Entre
las citas programadas, las personas que tienen cáncer de pulmón
deberán reportar a su médico cualquier problema de salud tan pronto
como aparezca. Apoyo
emocional
El vivir con una enfermedad grave, como el cáncer,
es un reto. Aparte de tener que enfrentarse a los retos físicos y médicos,
las personas con cáncer se enfrentan a muchas preocupaciones, sentimientos
e inquietudes que pueden hacer la vida difícil. Pueden darse cuenta de
que necesitan ayuda para sobreponerse a los aspectos tanto emocionales como prácticos
de su enfermedad. De hecho, la atención a la carga emocional y psicológica
de tener cáncer con frecuencia es parte del plan de tratamiento del paciente.
El apoyo del equipo de atención médica (médicos, personal
de enfermería, trabajadores sociales y otros), los grupos de apoyo y las
redes de contacto entre pacientes pueden ayudar a las personas a que se sientan
menos solas y perturbadas y mejoran la calidad de sus vidas. Los grupos de apoyo
relacionados con el cáncer proporcionan un ambiente seguro en donde los
pacientes con cáncer pueden hablar de la vida de cáncer con otras
personas que pueden estar teniendo experiencias semejantes. Es posible que los
pacientes quieran hablar con un miembro de su equipo de atención médica
sobre cómo encontrar un grupo de apoyo.
Preguntas
para su médico
Esta
hoja informativa está diseñada para ayudarle a obtener de su médico
la información que usted necesita, para que así pueda tomar decisiones
basadas en la información acerca de su cuidado médico. Además,
cuando usted haga las preguntas a su médico, esto le ayudará a entender
mejor su situación. Para ayudarse también a recordar lo que dice
el médico, usted puede tomar notas o preguntar si puede usar una grabadora.
Algunas personas prefieren que les acompañe un familiar o un amigo cuando
hablen con el médico, para que participen en la discusión, para
que tomen notas o sólo para que escuchen. Diagnóstico
¿Cuáles
pruebas pueden diagnosticar el cáncer de pulmón? ¿Son dolorosas?
¿Qué tan pronto después de las pruebas puedo saber los
resultados? ¿Qué tipo de cáncer de pulmón tengo?
Tratamiento
¿Cuáles son los tratamientos recomendados para mí?
¿Cuáles estudios clínicos son adecuados para mi tipo
de cáncer? ¿Necesitaré estar en el hospital para recibir
mi tratamiento? ¿Por cuánto tiempo? ¿En qué forma
van a cambiar mis actividades normales durante mi tratamiento?
Efectos
secundarios
¿Cuáles son los efectos secundarios que
me esperan? ¿Cuánto tiempo van a durar? ¿Cuáles
son los efectos secundarios que necesito reportar? ¿A quién debo
llamar?
Seguimiento
Después del tratamiento, ¿con
qué frecuencia necesito examinarme? ¿Qué tipo de cuidados
de seguimiento deberé tener? Al final, ¿podré reanudar
mis actividades normales?
El equipo de atención médica
¿Quién estará a cargo de mi tratamiento y rehabilitación?
¿Cuál es el papel de cada miembro del equipo de atención
médica que me atiende? ¿Cuál ha sido su experiencia al
atender a pacientes con cáncer de pulmón? Recursos ¿Existen
grupos de apoyo en el área donde yo vivo, con personas con las que yo pueda
hablar? ¿Existen organizaciones en donde yo puedo obtener más
información acerca del cáncer, en concreto sobre cáncer de
pulmón?
Fuente
National Cancer Institute http://www.cancer.gov Más
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